sábado, 22 de septiembre de 2018

Confesiones de una Aspie...






 CONFIESO QUE:


>Muchas de las veces que me río en una plática grupal es sólo una sonrisa social, pues en realidad no entendido la broma que a todos les hace gracia.

>Mi cara, mi cuerpo de adulto son una especie de refugio en el que me guardo, por fuera me quedo callado y me mantengo serio cuando por dentro tengo miedo.

>Copié de mi prima de mi misma edad, esa expresión facial, ese gesto de autoridad, cuando hago el papel de mamá.

>Aunque soy altamente sensible ante los daños que pueden sufrir los animales o la naturaleza, en ocasiones con las personas me tengo que forzar para comprender su dolor "profundo" ante cosas que yo considero cotidianas.

>Me desesperan los adultos cuando conversan por más de 10 minutos sobre cosas triviales.

>En el amor me cuesta mucho identificar si te estoy dando mucho o si te he quedado a deber en atenciones.

>Soy un desastre en la administración del tiempo,

>aun así me esfuerzo, y mis pequeños logros por llegar a tiempo son una verdadera proeza.

>Cuando llego a una reunión de trabajo estoy tensa, aun conociendo a las personas (sin saber por qué a ciencia cierta).

>Necesito llevar un orden estricto de mis actividades, o una organización precisa para atenderlas (usando colores es mucho mejor).

>Para hacer mis pendientes siempre requiero una lista,

>me pierdo en la información de un tema extenso a no ser que me detenga a clasificar el contenido por colores.



>Mi mayor temor de adolescente era el rechazo y me provocaba pánico a hablar en público. ¡Pá ni co!

>Les enseño a mis alumnos tal como yo mejor aprendo: De lo general a lo particular (si no lo hago así, yo misma me pierdo).

>He fingido comprender lo que me cuentas cuando tú no me entiendes que debes evitar hablarme sin taaaanto detalle.

>Me aburres cuando vienes a contarme chismes.

>Soy rutinario, no aburrido.

>Requiero un orden que muchas veces tú ves innecesario.

>De niño -hombre de 45 años- creía que los demás eran "tontos" por usar gestos y señas existiendo las palabras. Ahora entiende que es parte esencial de la comunicación humana.

>Me cuesta muchísimo recordar una ruta aunque haya ido muchas veces.

>No recuerdo detalles de imágenes, incluso podría confundir tu auto al que me he subido cientos de veces (yo no tengo memoria fotográfica).

>De niña no entendía eso de celebrar gritando. Ej: El escándalo de mis compañeros de primaria por celebrar un 3er. lugar en salto de cuerda. Decía para mí: -Sí, ganamos un 3er. lugar y ya!

>Debo tener al tanto de datos importantes sobre cuentas bancarias u otros, a alguien de mi sangre (y de mi confianza) por temor a que se me olviden y no los recuerde (Ej. Ante una crisis de ansiedad o estrés).

>No soporto que mi hijo se me acerque a darme beso en la mejilla por más de 3 Segundos.

>De niña aceptaba pacientemente laaargos abrazos de mi tía favorita sólo por eso, porque era mi preferida. Pero llegaba el momento de sentirme en asfixiada.

Ella es mi prima de la que aprendí esa expresión que usan las mujeres en el papel de mamás y ni si siquiera lo sabe jaja.


>Ante una crisis balancearme me ayuda enormemente a regular mis emociones fuertes.

>Debo traer algo en mis manos, entrelazarlas o tocar una superficie o parte de mi cuerpo para disminuir sensación de desasosiego en forma casi rutinaria.

>Confieso que me duele mucho la indiferencia de los demás sobre el cuidado del planeta.

>Me encanta sentir el cariño de la gente, pero no sé qué hacer o cómo demostrarlo en forma espontánea cuando los tengo cerca.

>He ensayado diálogos mil veces para ir a pararme enfrente y hablarte,

>ese saludo que me sale tan natural :) al encontrarte me lo tengo que recordar para poder dártelo.

>Si me dices que vienes o que llamarás y al mismo tiempo o después me das "señales" de que no lo harás, no es suficiente, debes ser claro o  yo te voy a esperar

>Puedo tener mucha energía y en unos minutos, incluso segundos, estar completamente aturdida, desgastada mentalmente,  por estímulos del ambiente😓.

>Mis amistades cercanas y familiares me consideran en muchos ámbitos sobresaliente, y lo soy; mas emocionalmente, no soy tan inteligente 😕.

>Me siento infiltrada en el "mundo aspie" por no tener diagnóstico, al mismo tiempo infiltrada en "mundo NT" por pasar absolutamente desapercibida cuando en realidad no me siento  parte de éste 😳.

Si encontrara estos cubos de mi niñez seria inmensamente feliz. Ya los descontinuaron 😢 confieso que aún los extraño.


>Mientras otras mamás sueñan con un beso efusivo de su hijo adolescente yo pido [a veces] - ¡No te me acerques!

>Algunas mamás serían felices escuchando un: -“¿Mamá me acompañas?” que nunca oyen, mientras a mí él me ruega lo acompañe. En este punto les confieso: Yo le digo -Ve tú hijito, prefiero descansar (estar a solas, lejos de cualquier cosas que perturbe mi mente).

Ojo: lo anterior no significa que no disfrute de su cercanía, de su compañía, solo que necesito espacio ¿me comprendes?? 😕
Afortunadamente él lo entiende, y a veces voy aunque sea sin ganas, saco ánimo para compensarle, para agradecerle, pues cuando yo ocupo "tiempo fuera" él es paciente. 🙂

>Confieso también que he llorado por darme cuenta de mi propia "ingenuidad", esa dificultad por no "ver" la intención real del otro a tiempo. Eso me cae muy mal. 😣

>y aunque te parezca que lo sufro, aunque en parte sea verdad por la confusión o ansiedad, déjame decirte SOY FELIZ con la forma en la que por esta vida me tocó transitar. 🙂

>Por último te diré que por perfeccionista, muchas veces no termino las cosas, cuando para otros están bien hechas, para mí siempre hay algo que mejorar. Y me cuesta horrores decir: - ¡Ya! Así  queda, así se va... Y JAJAJA ya en este instante dejo hasta aquí el escrito o nunca voy a terminar 😅🤣


Esta es mi página de Facebook sobre el Síndrome de Asperger:

Escrito por Paloma.


sábado, 15 de septiembre de 2018

Mis vacaciones siendo Asperger






Os voy a contar como fueron mis vacaciones, mi propia vivencia, que no quiere decir que otros asperger lo vivan igual, somos diferentes entre nosotros.
Ya estoy de regreso a casa, y estas vacaciones han sido peculiares. Creo que contra más años tengo, más maniático me voy haciendo.
De nunca me ha gustado la playa, yo tiro para el norte, para las zonas rurales, pero la playa era el destino más cerca para salir unos dias y ahí me fui, a Valencia...Con la mente puesta en querer disfrutar pero lamentablemente no ha sido del todo así
El mismo día que llegué, cuando bajé a la playa por la tarde, nada más quitarme la camiseta y quedarme en bañador, mire a mi alrededor: Todo el mundo estaba prácticamente negro, me mire a mi mismo blaaaaaanco como la cal y pensé "Jejejeje como se nota que soy el nuevo".
Intentando poner la sombrilla, llegó un hombre y la pone en menos de dos minutos, y yo ahi... Que ya llevaba como diez minutos, quemandome los pies y la sombrillita se iba de un lado a otro... Pero finalmente pude ponerla jajajaja.
Los que me conocen saben ya, que me gusta mucho observar, soy obsevador. Empecé a ver que algunas miradas se depositaban en nosotros. Tooodo el mundo estaba con caras de relajación, corriendo por la arena, exponiendose al sol... Y yo... Yo lleno de crema del sol, escondido bajo a sombra de mi gigantesca sombrilla, y me saltan las dudas: "Como puede la gente estar corriendo por la arena si abrasaaaaa?" "Como pueden exponerse tanto al sol con lo que picaaaa en la pieeel?" "Como pueden tener esas caras, y yo aqui con la cara arrugada por que el sol me hace daño a los ojooos?" Después recordé que soy hipersensible y se me pasó.

Amanecer en la playa


Decidí ir a bañarme, queria correr desde mi silla hasta la orilla, pero llenaria a todo el mundo de arena, asi que fui caminando diciendo en mi mente a cada paso "quema, quema, quema" y con una sonrisa en la cara para aparentar estar disfrutando de lo lindo.
Hacia muuucho calor, y el primer contacto con el agua fresquita si lo disfruté, empecé a nadar, vino una ola que me pasó la cabeza y entró agua en mi boca. Primero pensé "ufff que salada", después una voz de pepito grillo en mi cabeza me dijo "tragaste agua y aqui orina toda la gente". Me quedé unos minutos más procurando no meter mi cabeza y salí y me senté.
Comencé a observar a las personas que más cerca estaban de mi, iban de las toallas al agua y del agua a las toallas. No iban al baño, y el ser humano tiene que orinar por necesidad y eso me hizo saber que mi teoria era verdad. Sonreí con resignación y pensé "basta ya de pensar esas cosas que aún quedan 5 días". Me metí de nuevo al agua ignorando mis pensamientos, simplemente a disfrutar... Y...note algo en mis dedos, saqué mi mano y ahí estaba... Una alga enredada entre mis dedos. Grité, no sé por qué, pero grité mientras me sacudía para quitarmela. La gente me miraba y yo pensaba "La que liaste Hache, por Dios y era una alga, UNA ALGA nada más". Salí disimuladamente del agua, me dirigí a mi silla y ahi vi a mi inseparable amigo, que también está dentro del espectro, con su camiseta puesta, la toalla por encima, un sombrero horrible, gafas de sol y tapones, y pensé "¡Normal que nos miren"!
Me senté y al rato las primeras personas empezaban a abandonar la playa, y a sacudir sus toallas llenas de arena delante de mis narices, en vez de alejarse donde no hubiera nadie para no llenar a la gente de arena. Sonreí de nuevo con resignación, aun que en verdad hubiera preferido otra cosa. A las 20:00 en punto me urge la necesidad de irme, habia colas en las duchas para lavarse los pies. No me gustan las colas ni las esperas, pero es una regla social que hay que respetar. Y bueno...entre unas cosas y otras, el primer día termina.
Al día siguiente me despierto contracturadisimo del colchón duro y los ruidos que hubo durante la noche y pienso en las personas que dicen "Que bien se está en la playa", "A la playa se va a descansar". ¿¿¿¿¿¿A descansar??????" Después recuerdo de nuevo que soy hipersensible y escucho ruidos que normalmente otras personas no escuchan y se me pasa. A las 11 nos bajamos a la playa, la arena quema más que nunca, mucha gente y busco con mis ojos desesperadamente la zona más vacía y ahí vamos. La rutina comienza de nuevo. Crema en cada centímetro de mi cuerpo y a esconderme debajo de la sombrilla.

 Eclipse lunar


Al rato decido ir a la orilla, a mojarme los pies y a mentalizarme para meterme "al mar de pis". La gente juega como animales con las pelotas, me pongo nervioso al ver sobrevolar las pelotas muy cerca de mi cabeza, y huyo al agua. Me meto a lo profundo donde menos gente hay, por lo tanto menos pis habrá. Cuando dejo de sentir mis dedos por lo arrugados que estan, decido salir y sentarme de nuevo. Veo a los niños gritar, las pelotas siguen sobrevolando cabezas. Me empiezan los sobreestímulos, asi que gafas de sol y un poco de música...
Veo a los niños sentados en la arena jugando, y me acuerdo de mi mismo de pequeño como lloraba cuando mi padre me sentaba en la arena y le decia llorando "Papaaa nooo que se me llena el culo de arena" y extendia los brazos desesperadamente para que me cogiera en brazos y la arena no rozara mi piel.
Los niños disfrutaban y me pregunto a mi mismo "si de pequeño ya sufría yo aqui, que hago aqui? Ah si, es lo más cercano de la enorne Madrid". Me mentalizo de nuevo e intento que mi cerebro deje de decirme cosas. Entre bañito y bañito me doy cuenta de que son las 14:13 de la tarde y una ansiedad y angustia tremenda me invaden. Quería salir de la playa a las 14:00 en punto, por que mi rutina es comer entre las 14:00 y las 15:00. Las 15:00 como tarde. Y claro... Habia que recoger todo, lavarse los pies, ir al hotel, ducharse y bajar a comer antes de las 15:00 o si no me iba a sentir muy mal por haber incumplido mi rutina. Y así corría como loco yo al hotel pensando "si si, a la playa a descansar..."

La playa de noche


Por la noche decidimos ir a dar un paseo después de cenar, por el paseo marítimo. 
Comenzamos nuestro paseo, y nos dimos cuenta de que no iba a ser tan agradable como esperábamos. Había muchisima gente, voces de cientos de personas que se mezclaban unas con otras y hacían un murmullo insoportable, las voces de los comerciantes de los puestos... Lo peor era tener que esquivar a los niños con patinetes, para que no nos atropellaran. Como de forma automática, fuimos a un establecimiento donde nos compramos un granizado, y nos fuimos a un aparcamiento que había al lado, donde había bancos para sentarse. Y ahí acabamos, tomandonos un granizado escondidos viendo de lejos todo el bullicio de personas, nos miramos el uno al otro e inevitablemente nos reimos.
Y bueno, basicamente mis 5 eternos dias en la playa han sido así. Poniéndome alarmas a las 13:50 y a las 19:50 para recoger y estar saliendo de la playa a las 14:00 y a las 20:00... Protegiéndome del sol y de los ruidos con gafas y tapones...Y tomándonos nuestro granizado cada noche en el mismo banco.
Volveré? Si, claro que volveré, por que asi soy yo. Estando allí se pasa mal en determinados momentos, ahora desde casa, viendo la perspectiva e imaginando la escena de fuera, no puedo parar de reir. Asi que, en el fondo, si que me han servido las vacaciones! Y está bien salir de vez en cuando de tu zona de confort, probar cosas nuevas, y enfrentar nuevos retos.
Si has llegado hasta aqui, gracias por tu atención y por haber leido el resumen de mis peculiares vacaciones.


Escrito por Héctor Hache


Os invito a uniros a mi grupo de facebook sobre el síndrome de Asperger


sábado, 8 de septiembre de 2018

Toro Del Mar Sosa, la vida de un artista con Síndrome de Asperger




Agradezco a los organizadores de esta página de ayuda, por compartir mi experiencia con el síndrome de Asperger. 

Después de tantos años, descubro que tengo esta condición, cuando toda mi existencia me había cuestionado sobre la razón de mi manera distinta de ver las circunstancias. En mi caso no se me diagnosticó tempranamente y durante años sufrí en silencio sin comprender el porqué de esta extraña sensación, de sentirme diferente, como Gregor Samsa en la metamorfosis del libro de Kafka, y al mismo tiempo viviendo “bulling”. Hasta el punto de sentirme como el toro de la corrida, que se efectuaba a cada año frente la casa de mis padres en el pueblo de mi infancia en México.

En mi interior siempre he vivido con el sentimiento de que mi vida es una película o Tv-serie de los años 80's, en el que cada episodio o etapa tiene un mensaje que debo descubrir y eso me ha causado si bien ansiedad, también mucha curiosidad y fascinación. Ahora comprendo que esto es un síntoma y una forma de escape psicológico positivo que de cierta manera me ayudó mucho a sobrellevar los desafíos cotidianos de esta condición dentro de una familia disfuncional. En sus días buenos mi madre me contaba historias maravillosas y yo era el niño más feliz del mundo, pero al día siguiente era otra persona. 

En mi mundo real, aunque mis padres estuvieron presentes físicamente y no falté de alimento, su ausencia emotiva me causó un vacío. Los castigos físicos y emocionales injustos me hacían esconderme, a través mi mundo imaginario.  A pesar de todo lo vivido siento una gran compasión por ellos y les agradezco esta oportunidad de vida. La complexidad de nuestra relación me hizo también alejarme como adulto y construí mi felicidad. Hoy confirmo que si un niño tiene Asperger no puede quedarse con padres tóxicos. Tiene que salir y hay que apoyarle a buscar la ayuda profesional correcta.  Una vez adulto a partir de lectura y cursos de psicología en la universidad pude concluir, esta condición psicológica familiar.  





De niño completamente encerrado en mi fantasía, torpe para los deportes, y las relaciones sociales, compensaba mi tiempo dibujando personajes, días largos de lectura en la biblioteca al lado de mi casa y el vergel familiar, conexión con los animales a quienes amo profundamente, introspección.
Mi único contacto con el mundo real eran mis profesores de escuela y universidad  a quienes consideraba mis guías, mis gurus, mis maestros, no solo en cátedra sino espiritualmente hablando a quienes les tengo un gran respeto y cariño, porque gracias a ellos pude ser quien soy… La televisión ha cambiado y no la miro más, la he sustituido por documentales. En mi infancia  también me ayudó de cierta manera como referencia de comportamiento. Pertenezco a la generación X en el que las series o películas de ese entonces tenían muchos valores morales y terminaban usualmente con un mensaje positivo.

En mi cabeza infantil los diferentes personajes de series que vivían adversidades, todos eran mis amigos, y tenían algo que me hacía sentir identificado con ellos, hasta el punto de creerme incluido en su mundo, con valores de justicia. Me comportaba y hablaba como ellos con reflexiones profundas que más de una vez exasperaban a los niños de mi generación, hasta el punto de ignorarme, tomándome por excéntrico, creído, y “rarito”. Continuamente con libros en mis manos buscando temas y cosas diferentes para aprender haciendo de mis días una aventura misteriosa que ellos no comprendían. Es verdad que las personas con este síndrome somos extraños para la gente “normal” y sin querer, sin comprenderme, la nostalgia se instalaba. No puedo decir que tuve amigos reales de mi edad durante mi niñez y mi poco contacto era con adultos: mis profesores. Mi abuelita paterna y mis tías me motivaban siempre dándome tareas en su almacén del pueblo. Dibujar los carteles y acomodar productos. Trabajos que no requerían equipo. 

Santo Torito de Abala Yucatan.



Mi vida como adulto siempre ha sido desastrosa en las relaciones. Mis reacciones frente a situaciones son prácticas, honestas y generosas, pero muy reactivas ante la injusticia y la ilógica y evito la superficialidad. Algunas ocasiones por esta soledad excesiva he atraído personas con psicopatologías nerviosas que han abusado de mi necesidad de comprensión. Los Aspies somos personas peculiares y nos gusta nuestra soledad, al ir madurando necesitamos contacto y humanidad en nuestra existencia. En mi caso fui víctima de marginación, hasta que poco a poco empecé a aprender a copiar y aplicar esos “filtros sociales” de los que hablan los psicólogos. Muchas veces tuve confrontaciones debido a mis valores y disciplinas rígidas. Mis diálogos frente al espejo al principio me hacían sentir más extraño de lo que ya era para la gente, pero en secreto aprendí a conocerme y aceptarme mediante este tipo de ejercicios y otros. Familiares le cuestionaban siempre a mi padre si yo consumía drogas dado a la naturaleza de mi comportamiento.

Tener el Síndrome de Asperger tiene también ventajas a pesar de todo. En mi caso aprendí a hablar rápido, leer rápido, siempre obtuve diplomas de excelencia en la escuela, publicaba artículos y en la universidad, me gradué como Médico Cirujano Dentista con altas notas, fui ganador del concurso del diseño del logo de mi generación  y estudié con la ayuda de dos becas universitarias en una época en que se ofrecían solo a estudiantes con altos rendimientos académicos.  

Reencarnación.



Con los años emigré a Canadá gracias a una persona maravillosa, porque en cada episodio de la vida si tristemente hay personajes oscuros, también hay ángeles sin alas que te ayudarán, sin condiciones ni precios. Cuando creí que todo cambiaría, en Canadá viví racismo, no se me reconoció mi título de dentista, he realizado trabajos distintos a los que no había sido preparado, he confirmado el valor de la humildad. Caminar solo en un país ajeno cuando los inviernos largos son parte de ese tormento, la nieve me caía en la cabeza, no podía evitar revivir los episodios de mi infancia identificándome como el toro de la corrida y esto aumentó más los síntomas. Sentía una gran desesperación y todo esto me llevo a refugiarme más en mi soledad, a educarme, a leer libros budistas, de psicología y de superación personal, a meditar, a ver muchos documentales científicos, médicos. Mi espiritualidad y mi fe por Jesús aumentaron. Nuevamente lo miraba meditando en la montaña solo, sin religión, sin apóstoles, sin nadie. Es mi héroe, la persona que más admiro.

Hace tan solo unos meses estando en Estados Unidos de viaje tuve una crisis Asperger y empecé a buscar en el web a través los síntomas, finalmente visité un Dr que me confirmó el diagnóstico y finalmente, todo ese misterio fantasmal que me ha seguido hoy se descifra en dos palabras..... Síndrome de Asperger.

Actualmente Hablo tres idiomas. Hace 10 años que soy pintor en la ciudad de Montreal, mis cuadros se han expuesto en galerías en Canadá y México. Un director de cinema por el gobierno canadiense está haciendo un docu-ficción de mi pintura y mi historia.

Siempre siendo formal, educado, discreto, en mi mundo imaginario y muy decidido a descubrir la vida, saltar obstáculos, respetando los valores de los que hablo en mi pintura Pop-surrealista, simbólica, espiritual positiva, imaginativa, y existencialista,  sobre el derecho de los animales, Los niños y ahora más que nunca,  una nueva misión: Pintar sobre el síndrome de Asperger, porque deseo que cada persona que vive con esta condición se sienta acogido en mi mundo de color y reconfortado. Mi manera filantrópica de ayudar será a través de mi obra. 

Fuerza Asperger.



Si usted ha llegado a esta estrofa comprenderá, la razón de mi sobrenombre artístico , porque las personas que vivimos con Asperger alguna vez nos hemos sentido como el toro de la corrida, al que maltrataron y que a pesar de toda barrera logró salir adelante. 

Si su hijo vive los síntomas del Síndrome de Asperger y ha sido diagnosticado oportunamente, créame que no es algo que sea tan malo, porque esto le ayudará a ser preventivos a evitar angustias y ansiedad en el niño.

Si son adolescentes, no dejen que nadie les diga que no pueden llegar a sus metas. Busquen ayuda oportuna ante el mínimo acoso emocional o físico. Luchen, aférrense a la vida. La ventaja de estos tiempos, es toda la información oportuna y los medios,  una vez confirmada la evaluación con este síndrome, ustedes van a aprender a valerse en la vida y lograr lo que se propongan, educándose y empleando los filtros de comportamiento, sin perder su identidad .   

Si usted es adulto y acaba de ser diagnosticado comprenderá que no está solo y que no está loco, como muchos condiscípulos de mi generación me llamaron en su momento en mis años de universidad. Hoy sé que esta magia en mi cabeza se llama Síndrome de Asperger y si me dieran a escoger volvería a elegirla para mí, porque volvió mis días fascinantes y sigue sorprendiéndome.

Por eso considero valioso este tipo de páginas, porque si bien hay mucha desinformación sin bases o valores en el web, también hay muchas herramientas útiles como éstas, para ayudar a personas con problemas extremos, encontrando equilibrio y color, aún en esos días grises.

......Gracias por leerme, 

Me llamo Toro Del Mar Sosa y está es mi página por quienes deseen mirar mis pinturas y seguirme en esta fábula llamada TOROY: Toro Rey.



martes, 4 de septiembre de 2018

Los Hábitos de Higiene desde las experiencias de jóvenes y adultos Asperger.







Recuerdo que cuando era pequeña, cada vez que me bañaban hacía escándalos, sobre todo cuando el agua que me tiraban con un balde caía en mi rostro. Desde pequeña hasta ahora, no soporto el agua en mi rostro, me pesa y siento que me "ahogo". Me bañaron hasta los 8 años, luego esa responsabilidad supuestamente sería mía, pero nunca me bañé voluntariamente; lo mismo con el cepillado de dientes, fue tanto el descuido que llegado los 20 años, tenía un "caos" en mi dentadura, así que luego de muchas tortuosas horas con el dentista, tuve que aprender a nunca más descuidar mi higiene bucal. Recuerdo que siempre me estaban mandando a lavar los dientes y a bañarme también, porque si no, simplemente lo olvidaba. Y ni hablar de cambiarme la ropa voluntariamente, podía pasar más de una semana con la misma ropa, hasta que me hacían ver que era una “cochina” por no cambiarme seguido, y me repetían que la ropa se cambiaba cada vez que uno se bañaba. Hoy en día me baño cada vez que debo salir, pero el resto del tiempo sólo lavo mis partes íntimas. En realidad soy muy reacia a bañarme, quizás porque no está dentro de mis prioridades (sobre todo el lavar mi cabello). Aclaro que, con depresión o sin depresión, feliz, triste o enojada, le tengo “alergia” al baño igual ¡Ups!


A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):



-Yo en casa soy como una indigente. Siempre uso la misma ropa, que tenga tela muy suave y cómoda. Odio las costuras porque si no me rasco como un mono. Me arreglo sólo cuando salgo o recibo gente en casa. Me baño seguido, pero lo odio. También me enseñaron así, pero con el plus de los golpes para que aprenda rápido porque era muy torpe. Y también me molesta mucho el agua en la cara... o que me toquen la cara... o que se me acerquen demasiado. Salvo que sea alguien que yo quiera, pero no por mucho tiempo.

-Mi madre jamás nos enseñó hábitos. Jamás me obligó a bañarme (salvo de niña pequeña, que me bañaba ella y siempre era igual como bañar un gato). Creo que en algún momento se dio por vencida y se decía a si misma: “Ya se bañará cuando se sienta incómoda” ¡Más incómodo es bañarse! Como hasta los 15 años me bañé 1 vez por semana o más incluso. Y ahora de adulta si puedo bañarme un día y otro no, lo hago! El lavado de dientes… misma historia. Después de los 15 me los lavaba a diario, y ya. Y aun así había días que lo olvidaba. Ha sido pleito estando casada con mi marido, los niños me jodieron la dentadura y él siempre me ha dicho: "No voy a cubrir tu cuenta dental!!!! Lávate los dientes!!!!"

Fotografía: Camilo Cuevas.


-Todos tienen una idea super pulcra de los Aspies y se los imaginan a todos tirando desinfectante y bañándose 3 veces al día. Yo la verdad soy re’cochina :v creo que para algunos será sensorial, por ejemplo: Que odien la ducha por el sonido o porque les golpetea las gotas en la piel etc..., para mí fue el “cómo aprendí” y bueno, secuelas de la rutina me persiguen hasta ahora. Cuando era chiquita mi mamá decía: “Ven a bañarte”, y me pasaba un calcetín con agua y jabón por las zonas precisas y después otro paño con solo agua... el “baño BAÑO” ocurría cada cierto tiempo en un balde grande con una jarra de agua tibia y claro, es comprensible que no fuera todo los días, con el trabajo que debía tener mi mamá en calentar tanta agua, sin calentador de agua eléctrico, con un termo de menos de un litro y solo ollas pequeñas... ni hablar de calefont, ni tina... y con agua helada pfff mis gritos todavía estarían suspendidos en el tiempo y el espacio si hubiese sido así. Tal como le ha sucedido a varios adultos aspies, nadie le dijo a mi mamá que mi torpeza era involuntaria o que me tenía que enseñar pasito a pasito, ni que me tenía que poner rutinas, ni ayudas visuales, ni hablar de encadenamiento aba :v  así que a la edad, en que se las arreglan todos solos, me dejaron de llamar a la ducha, y era un constante escuchar: “Lávate cochina!!! peínate!!! te pareces a la niña del exorcista!!!” Yo me miraba al espejo y peinaba lo que veía a través del espejo, veía que me peinaba y nada más... o sea el flequillo y dos mechas que me colgaban de las patillas, lo que no se veía en el espejo de frente, era naturaleza pura y salvaje. Una untada de agua en la punta de los dedos para sacar un par de lagañas, un chorro de agua de una jarra para lavar mis partes íntimas que mal calculado me lavaba el ombligo y salía al colegio sintiéndome Lady Di, y eso con suerte, si es que iba al colegio. Mi hermano es 5 años menor que yo, y bueno, él siempre entendió todo de muy pequeño; un día me fijé que, siendo él muy pequeño, llegaba todos los días mugriento de la calle, se daba una ducha y salía duchado y perfumado a la calle... “¿Por qué te duchas???” -Le pregunté. “Para salir a ver a otras personas” -Respondió (estaba acostumbrado a mis preguntas raras). Él, criado de la misma forma que yo, había entendido el punto, pero yo tan “yo” para mis cosas, entendí que era solo para salir a calle y así lo hice y hasta el día de hoy no rompo la costumbre. Si salgo de casa, me baño; si hay gente extraña en casa, me presento ante ellos bañada ¿Pero cuando estoy en casa, sola o con los míos??? No hay nada, nada que me recuerde que tengo que ducharme, ni incomodidad en mi cuerpo, ni picor, ni calor, ni sudor, simplemente nada que me lo recuerde, a veces me siento mal y pienso: “Estoy “depre”, estoy cansada”. “Date una ducha y te sentirás mejor”, me dicen.... pero ¿por qué??? ¡Si no tengo que salir!!!! -Pienso yo :/ ¿o es muy tonto lo que estoy diciendo xD???


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Yo soy así, odio arreglarme o peinarme, sólo lo hago cuando voy a salir, soy muy meticuloso con la higiene, con mi aspecto y con mi 'estilo', pero en mi casa soy una bestia de las cavernas.

-Odio bañarme, me baño porque hay que estar presentables para el trabajo pero. . .odio bañarme. Odio mojarme la cara.

-Yo soy un poco y un poco. A mí me da un poco de pereza bañarme, pero generalmente prefiero estar limpio y con la casa ordenada como siguiendo una cuadrícula. Pero la casa ordenada ¡no limpia! ¿Limpiar la casa? Para eso hay que sacar las cosas de lugar. ¡Jamas! ¿Y las ropas? ¡Las uso hasta que se caigan! ¿Manchadas, sucias? ¿Qué es eso? A no ser que tenga que salir. Para ir a la esquina “el señorito” se pone jeans y adidas, después vuelve a casa y se pone la remera de pordiosero de nuevo :D

-¡Por fin alguien como yo! Mi madre me estuvo bañando hasta bien grande, y me bañaba bien y a menudo. Pero a mí me cuesta muchísimo bañarme. Mis partes íntimas sí, todos los días, pero meterme entera en la bañera y que me caiga el agua... Uf, me cuesta muchísimo, y lo hago de vez en cuando porque me obliga mi madre. Si viviera sola, no se cuánto tardaría en bañarme.

-Soy del grupo de los “cochinos” xD, pero en verano lo hago seguido

-Pensé que era el único, y que era “cosa de chicos”. Me alegra indescriptiblemente haber estado equivocado, uff... Yo soy, así igual que muchos aquí, de los que se bañan y arreglan de forma excesivamente cuidadosa... cuando hay que salir. El resto del tiempo rivalizo con un neandertal, y tal vez le gano. Cuando voy a quedarme dónde mi novia, que es muy -demasiado- limpia, me fuerza a bañarme tres veces al día, me desespera demasiado.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Recuerdo que en mi caso, cuando yo era niño, me bañaban en la tina, luego como a los 7 u 8 años, me duchaban a veces; de ahí en adelante me duchaba solo, pero algunas veces a la semana. Desde los 13 años en adelante, todos los días me duché, aunque ahora últimamente me ducho solo cuando es necesario, pero me doy una ducha muy profunda. Recuerdo que cuando yo estaba todavía en la básica, siempre utilizaba la misma ropa de Educación Física, recuerdo que mi mamá me decía que la colgara o la lavara, pero yo me molestaba. Aunque al pasar el tiempo, me di cuenta que mis compañeros me empezaban a encontrar asqueroso.

-Bañarme y sentirme limpio me levanta el ánimo o me relaja, pero a veces no tengo ganas y si no salgo de casa pueden pasar varios días sin hacerlo, ja, pero para salidas de importancia sí lo tengo que hacer. Hubo épocas de bajo ánimo que no tenía ganas de bañarme, por lo que también influye el estado anímico.

-Si me baño, “me desgasto” :D y como quiero durar mucho, pues de a poquito jajaja.

-Wow ¡me sorprende! No soy así en lo absoluto, yo sufro si un día no puedo bañarme, me baño en la mañana antes de trabajar y religiosamente cada noche antes de dormir. El baño me relaja, me desestresa, lo disfruto mucho.

-Muy interesante... Creo que hay varias razones: La falta de autoestima, pereza, o desgana por el motivo que sea. Yo hace años, en mi adolescencia, mientras sufría de depresión, no me bañaba. Llegué a estar 6 meses y 17 días sin bañarme. Cogí piojos, me picaba demasiado la cabeza, tenía el pelo pegado, olía muy mal y fueron mis padres que a la fuerza me cogieron, me bañaron y me cortaron el pelo. Recuerdo que ese episodio fue muy traumático para mí, y para evitar que me volvieran a bañar ellos, me bañaba una vez cada quince días. Después de salir de todo aquello, recuperarme y salir de la depresión, empecé a bañarme y se convirtió en una rutina para mí, ya no puedo dejar de hacerlo. A las 21:15 cada día, me baño, y me siento muy bien después. Hay algunas personas que al estar tanto sin bañarse, huelen mal, a mí ya me pasó de oler a gente, y acabar dando arcadas, así que como no quiero que nadie tenga que vivir eso por mi culpa, me baño y perfumo cada día. Lo que si descuido más, es mi ropa. No podía ser todo "correcto" jaja.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Desde niña, siempre me bañé un día sí y otro no. Crecí con esa rutina, y bañarme es parte de mi vida diaria. No todos seremos iguales, hay aspies de todo tipo.

-Yo creo que va en la hiper y la hipo sensorialidad. Por ejemplo si un aspie es hipersensible táctil puede que a veces tienda a estar desaseado, aunque en mi caso, si bien soy así de hipersensible táctil, es con la temperatura del agua, la cual no puede ser caliente, es más bien tibia tirando a helada. En cambio he conocido a dos asperger que están tan hediondos y mal aseados que parecen personas en situación de calle, y como yo, además, soy hipersensible olfativa, imposible estar cerca de esa gente. Incluso, a uno que llevaba un mes sin bañarse (y yo embarazada, mucho más sensible), le dije que por favor se bañara por el bien de la humanidad. Yo entiendo que haya gente que no se quiera bañar, pero que al menos se saquen el olor a culo, axila y el cebo del cabello.

-Cuando chica era más descuidada, pasaban días sin lavarme, era un tema de flojera, no sensorial. Ahora no soy así, aunque si no salgo me lavo, menos el pelo, pero lo demás sí ya que no me gusta sentirme cochina jaja.

-Lo confieso... Pero no he pasado de más de 2 días. Y en esos dos días suelo darme medio baño o “aseos”... como quieran decirle. Y soy de aquellos que por un par de días le coge con una ropa para estar en casa... a veces.

-De niño no era cuidadoso. Yo aprendí a ser cuidadoso y hasta obsesivo, ahora soy limpio y bastante ordenado y no me gustan los olores humanos.

-Yo para salir soy muy limpia, pero en casa muy desordenada. No vivo entre la mugre, pero nunca tengo ganas de nada porque me deprime mi casa. Y casi siempre, si no salgo, paso en camisón.

-Mi mamá no me cree que soy Asperger por ser cochina y desordenada. Soy igual, pero no por sensibilidad, más bien por pereza. Lo más que he durado sin bañarme serian cuatro días, si es que no salgo. Me fastidia ordenar, no es que siempre esté en un caos, pero mi madre pareciera tener TOC y es insufrible, ella no puede soportar ver algo desorganizado, y no entiende mi forma de ser. Ella siempre me pregunta: “Si ves eso tirado ¿por qué no lo recoges? Y yo le contesto: “Porque no quiero”. Y eso a ella le parece inconcebible.


Fotografía: Camilo Cuevas.


Me gustaría saber cómo persuadir mejor a mi hijo para que se bañe, sin recurrir a la excusa de "sacarle las arañas".


-Trabájale lo sensorial con un terapista ocupacional. Vas a tener que tenerle paciencia. Creo que usan plumas y elementos con texturas para que se acostumbren a lo sensorial.

-Dile que es deliciosa y que lo va a pasar muy bien, cómprale juguetes acuáticos que floten, ya sea patitos u otros que tengan colores bonitos, y enséñale a jugar en el agua con ellos, verás que cambiará de opinión y le va a terminar gustando. Te lo digo por experiencia propia, porque con mi hijo hice eso, y el mío no le gustaba ni que le echaran jabón ni champú en la cabeza, así que al hacer divertido el baño jugando con él, verás el cambio; puedes comprar unas luces de colores para el baño y ponerla cuando él se baña. Le harás ver las cosas de manera diferente, sé creativo.

-Mi hija ha comenzado a medio hablar ya, pero cuando no hablaba le ponía vídeos en los que se bañaban y ella quería bañarse también, aunque lavarle el cabello y peinarla sigue siendo un problema. Yo, cuando era pequeña, me lo dejaba lavar porque me gustaba como olía y aparte solía chupar o comerme el cabello, pero peinarme era un suplicio, hasta que un día se me hizo un enredo tal, que parecía que tenía el cabello corto y tardaron 4 días en quitarme el enredo. El traumita me quedó y trato de peinarme al menos una vez al día.

-Con mi hija sufrí mucho para lavarle el cabello. Ella sentía que se iba a ahogar y yo perdía la paciencia. Con el tiempo se fue acostumbrando y luego llegó el diagnóstico. Con ella y conmigo funciona bastante bien el hacer las cosas comprendiendo su significado, es decir: “Hacemos esto por...” “Y esto funciona para...” Eso me pasa cuando me piden que haga algo, si no comprendo del todo para qué lo voy a hacer y qué cosas implica, no le pongo interés y probablemente lo olvide. Así que también podrías probar explicarle la utilidad del baño, con dibujos de los gérmenes y esas cosas, en internet debe haber material adaptado a su edad.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-A mi hijo le sucede al revés, le encanta el agua y no pierde ocasión de tirarse a piscinas, correr a tirarse al mar si andamos cerca de la playa, “manguerearse”, sea verano o invierno, a veces en días heladísimos y negros se echa agua, no siente frío...Pero bueno, en tu caso lo incentivaría con algo entretenido y de su interés, por ejemplo si le gusta pintar, hay lápices para el baño, se los tiras a la tina y le muestras que puede rallar la pared mientras se baña, o tirarle bombitas de colores aromáticas de baño, y luego lo haga él y se meta en esa agua de colores, o comprar burbujas y que haga dentro de la tina, o esos globos pequeñitos (eso sí, ahí estar atento que no se los trague) y que los llene de agua bajo el grifo de la llave, o comprarle unos peces (con un Omán en la boca) que vienen con caña de pescar, y que los pesque mientras se baña, o comprarle animales de plástico marinos y hacer todo un mundo marino en su tina de baño. Hay varios atractivos para el agua, pero dependería de que cosas le interesa...

-También soy mamá de niños con TEA. Todos los consejos que te brindaron son buenos. Pero de todas formas, recurriría a un Terapeuta Ocupacional certificado en Integración Sensorial. Este tipo de abordaje da muy buenos resultados en todo tipo de desórdenes de procesamiento sensorial, con el agregado que son tratamientos muy divertidos para los niños. Y tu hijo está en una buena edad para recibir este tipo de tratamiento que, además, ayuda a superar distintas dispraxias.

-Mi hijo aún es una roña para bañarse tiene 14 años. Cuando era bebito, después del baño, le daba un masaje relajante con crema en el cuerpito y quedaba dormidito...ahora no rechaza tanto el contacto físico por lo menos. Pero noto que el baño lo pospone cuando le interesa algo con mayor intensidad. A mí también me pasa, debo programarlo.


Escrito recopilado, editado y publicado por Aillen Aukan Awka.


Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Camilo Cuevas, un excelente fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:

Esta es la biografía del autor de las fotografías utilizadas en este escrito, un joven con el síndrome de Asperger: