viernes, 17 de septiembre de 2010

Diferencias entre autismo y Síndrome de Asperger, desde una mirada Aspie...

Cuando tenía cuatro años, mis papás observaron que yo poseía conductas extrañas en comparación con otros niños, y mi abuelo que era jefe de carrera de educación diferencial les dijo que por mis caracteríticas era autismo.

Me llevaron al neurólogo que les dijo que podría ser pero como a los 3 años ya tocaba piano y a los 4 ya sabia leer, escribir y hasta jugar ajedrez, por lo tanto el doctor dijo que no existía posibilidad  de que lo fuera. Si me pusieron en tratamiento por un trastorno obsesivo compulsivo y con psicólogos para quitar mi "timidez" (hasta los 15 años) lo que me ayudó bastante. Esto fué en el año 1990, por lo tanto entenderán que el Asperger, siendo recién reconodido en el 94', aún no estaba en la mente de aquel doctor. Pero no  sólo eso fue lo que perjudico mi diagnóstico, sino también que mis padres no podían entender como yo siendo tan inteligente podía ser autista. Mi abuelo seguía con la idea de que era autista, pero como padres ciegos y con miedo, prefirieron un diagnóstico de timidez y normalidad.    Menos mal que el tiempo es el que siempre trae las mejores respuestas.              

                   Sé que muchos piensan distinto en la relación que existe entre el Asperger con el autismo, lo que hasta el momento es considerado parte del espectro autista. Muchos aspies dicen no ser autistas, otros que si. Lamentáblemente esto sobrepasa a tal punto que los profesionales aún no poseen criterios específicos concretos para catalogar cuando una persona tiene Asperger, es decir, ni ellos se ponen de acuerdo. Solo es cosa de observar las páginas web de profesionales sobre el tema, o de las comunidades que ven el TGD y otros trastornos, que al ser a veces tan diferentes sus respuestas al autismo, nos van dejando más en la incógnita de qué es lo que de verdad esta pasando aquí. Por lo tanto, no me queda más que buscar las respuestas en la propia experiencia. Yo soy una aspie que estudia pedagogía, y no cualquiera sino una que es especializada en la discapacidad y las necesidades educativas especiales, (sigo los pasos de mi abuelo) y debido a ello, he tenido la oportunidad de tener práctica con alumnos con TGD (disfasia, aspie, autismo clásico, etc.) y frente a mis observaciones llegué a la conclusión de:

- Es verdad que las personas Asperger no tienen un retraso considerable en el aprendizaje y es más pueden ser mucho mas precoces en ello, pero las personas con autismo, a pesar de demorarse más, igual lo pueden lograr.


- A los aspies, la mayoría, nos molesta mirar a los ojos, y a pesar de que con la edad se pueden adquirir técnicas para lograrlo, igual nos resulta siempre incómodo. Las personas con autismo también evaden la mirada hacia otras personas, pero también hay bastantes que son capaces de mirar a los ojos y de los alumnos que me han tocado, todos me han mirado al menos una vez a los ojos.

- Algunos dicen que los aspies poseen mas capacidades para la socialización que los autistas, pero me han tocado autistas cariñosos, habladores, agresivos y peleadores, y con muestras de empatía (aunque sean muestras mínimas) ante los sentimientos  de los demás, cosa que nos asimila aún mas, porque los aspies también podemos tener empatía, aunque sea mínima.

- Somos los dos impulsivos!! (aunque la diversidad hace que ciertos autistas y aspies sean bastante tranquilos) por cualquier cosa andamos gritando o pataleando, por eso un consejo para los autistas y aspies, no cuenten hasta diez, sino hasta un millón!!!!!!

- Los autistas al igual que los aspies tienen sentimientos, se pueden enamorar, enojar, exitar, uffff y hacer lo que quieran, mas que mal, somos ante todo seres humanos, no robots (eso espero XD).

                       Sé que algunos no les gustará lo que planteo, porque de verdad es un tema ideal para un debate, pero siento que eso va mas en la imagen preconcebida que posee la sociedad sobre los autistas, que los ven algo así como muebles que no se mueven, no hablan y con suerte comen, cuando en realidad no es así, por lo tanto, claro que un aspie pensaría que no es autista bajo esa mirada. En cambio si existiera una mayor información y de verdad los profesionales llegarán a un consenso, el asunto y la mirada que se tendría sería bastante diferente.                    

                       Ante esto sólo pienso que los aspies fuimos autistas con suerte, suerte de poseer un coeficiente intelectual que nos ayudara a sobrepasar ciertas barreras del autismo y parecer casi normales en comparación a otras discapacidades. Tambíen suerte de poder sacar voz, y de prestar esa voz a los autistas que no lo pueden hacer, de poder dar a conocer nuestro mundo y demostrar que las diferencias entre los neurotipicos y los autistas (creo que los aspies tambíen lo somos, opinión personal) son menores, tomando en cuenta las cagadas que se mandan los neurotípicos día a día en comparacíón con nuestro comportamiento deja bastante que desear, llegando a la deducción de que no somos inferiores a ellos, simplemente diferentes. 

                               Lo último, al entrar en la sala rodeada de personas con autismo, me sentí en mi propio mundo, y ahí me dí cuenta de que de ahí es donde soy, de la comunidad autista.