miércoles, 16 de febrero de 2011

Hans Asperger

(Por Tamara Suárez)

Hans Asperger, Nació en Viena el 18 de Febrero de 1906. Estudió Medicina y comenzó a trabajar en la Clínica Pediátrica Universitaria de Viena, estando motivado por la práctica de la pedagogía curativa, disciplina que se venía desarrollando en esta institución desde 1918. 





En esta área fue donde elaboró su tesis doctoral que publicada en 1944, en donde describe a cuatro niños, entre seis y 11 años, que presentaban como característica común una marcada discapacidad dada por dificultades en la interacción social, pese a su aparente adecuación cognitiva y verbal, e introdujo el concepto de Psicopatía Autista de la Infancia, lo que más tarde en 1994 se conocería como síndrome de Asperger.
Además describió otros elementos de este patrón de comportamiento tales como carencia de empatía, poca capacidad para establecer amistades, generación de conversaciones unilaterales y movimientos corporales torpes, los cuales luego del tiempo y a través de varios especialistas no todas esas características eran necesarias para el diagnóstico. Situó la aparición de los síntomas entre los dos y tres años de edad, existiendo una mayor proporción de varones que de mujeres. Asperger también se refería a ellos como los pequeños profesores, por su capacidad de hablar sobre su tema favorito con gran detalle y profundidad, llegando a ser incluso expertos sobre el tema.

Las críticas de la comunidad médica de la época no tardaron en llegar. Entre otras cosas se le acusó de basar sus estudios sólo en esos cuatro casos, restándole así credibilidad científica, lo que fue refutado por el profesor Günter Krämer, de Zurich, quien certificó que el trabajo de Asperger se basó en investigaciones sobre más de más de 400 individuos.
El doctor Asperger convencido de que muchos de estos menores utilizarían sus talentos especiales en la edad adulta, siguió por años a uno de sus pacientes (Fritz V.), quién se convirtió en profesor de la astronomía, logrando resolver un error en el trabajo de Newton, que había descubierto cuando era niño. Precisamente esta perspectiva positiva de la patología entre otras es lo que distingue la descripción de autismo desarrollada por Leo Kanner en 1943.
Asperger partía de la premisa de que, pese a las importantes dificultades que generaban, estos niños tenían capacidad de adaptación si se les proporcionaba una orientación psicopedagógica adecuada. Por ello siguió desarrollando su trabajo en el ámbito de la Pedagogía Curativa, estrategia terapéutica que integra técnicas de educación especial en la práctica médica, sustentando todo ello en el trabajo de un equipo multidisciplinario formado por médicos, personal de enfermería, educadores y terapeutas.
Cuando se acercaba el fin de la Segunda Guerra Mundial, Hans Asperger abrió una escuela para los niños con psicopatía autista. Sin embargo, el establecimiento fue destruido durante un bombardeo en los últimos días del conflicto bélico, lo que significó la pérdida de buena parte del trabajo del médico, influyendo también en el retraso con que los científicos del mundo se enteraron de sus postulados.
Tras el conflicto y durante veinte años, Asperger asumió la dirección del departamento de pediatría de la Universidad de Viena, fue director del hospital de niños de esa ciudad y publicó más de 350 estudios en importantes revistas científicas. Han Asperger luego de años de investigación muere en 1980 a sus 74 años, falleciendo antes de que su definicón de comportamiento fuera reconocida por la comunidad científica. La razón por la que demoró su reconocimiento fue debido a que la mayoría de sus investigaciones se encontraban en alemán y al no haber existido un mundo tan conectado como el de ahora, mucho mas dificil.
Lo más interesante de su historia es que él mismo en su niñez manifestó los rasgos de Síndrome de Asperger; era un niño solitario, con dificultad para hacer amigos, talentoso en el lenguaje y obsesionado con las poesias del poeta austriaco Franz Grillparzer, los que leía frente a su clase aunque sus compañeros no estuvieran interesados en oírlo.
En 1979, un año antes de su muerte la psiquiatra inglesa Lorna Wing fue la primera persona en utilizar el término Síndrome de Asperger al publicar un trabajo llamado "El Síndrome de Asperger: un relato clínico en la revista de medicina psicológica".  Desde entonces, se ha demostrado la importancia de las investigaciones hechas por Asperger para este trastorno.
Justo un año después de la muerte del médico austriaco, desafiando el modelo de autismo previamente aceptado —descrito por Leo Kanner en 1943— la psiquiatra inglesa Lorna Wing fue la primera persona que utilizó el término síndrome de Asperger, al publicar el trabajo El síndrome de Asperger: un relato clínico en la revista Psychological Medicine. A partir de entonces se ha ido develando la importancia de este trastorno tanto por su elevada prevalencia como por la repercusión social que afecta a las personas que lo padecen.
Al cumplirse el centenario del nacimiento de Hans Asperger y el aniversario número 25 desde que la psiquiatra inglesa Lorna Wing publicara un estudio dando a conocer internacionalmente el trastorno, 2006 fue declarado como el Año Internacional del Síndrome de Asperger.
Recién en 1994 la Asociación Estadounidense de Psiquiatría reconoció formalmente esta discapacidad como una subcategoría definida dentro de los trastornos generalizados del desarrollo, publicando estos criterios clínicos en el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-IV).
Niños Asperger
La gente con Síndrome de Asperger percibe el mundo de modo diferente de todos los demás. Encuentran que las demás personas somos extraños y confusos y se preguntan: ¿por qué no decimos lo que queremos decir? ¿Por qué decimos tantas cosas que no queremos decir? ¿Por qué hacemos tan a menudo comentarios triviales que no significan nada en absoluto? ¿Por qué nos aburrimos e impacientamos cuando alguien con SA nos cuenta cientos de cosas apasionantes sobre horarios, números, diferentes variedades de verduras o sobre los movimientos de los planetas? ¿Por qué nos importan las jerarquías sociales? ¿Por qué no tratamos a todo el mundo del mismo modo? ¿Por qué tenemos relaciones emocionales tan complicadas? ¿Por qué mandamos y recibimos tantas señales sociales? Y, por encima de todo, ¿por qué somos tan ilógicos comparados con la gente con SA?, dijo en una entrevista la doctora Lorna Wing, refiriéndose a este trastorno que afecta aproximadamente a dos de cada 10,000 personas.
Se trata de una patología menos prevalente que el autismo clásico, que es diagnosticado en 10 de cada 10,000 individuos y, aunque su origen es desconocido, se cree que detrás de este síndrome existiría una alteración orgánica a nivel del sistema nervioso central.
Debido a su inteligencia relativamente normal y su lenguaje aparentemente adecuado para la edad, los niños con SA suelen identificarse más tardíamente que los niños autistas. De hecho, los menores diagnosticados con Síndrome de Asperger tienen una inteligencia normal, pero escasa interacción social y emocional. Sus patrones del habla son raros y la entonación al hablar es monocorde. Les resulta difícil interpretar las expresiones de la cara y entablar con sus compañeros relaciones apropiadas para la edad. Asimismo, se obsesionan por temas poco usuales y tienen conductas repetitivas. Debido a su modo pedante al hablar, los niños con SA suelen recibir el apelativo de sabelotodo.
Según los expertos, la identificación y el tratamiento tempranos del Síndrome de Asperger son claves para obtener estrategias terapéuticas exitosas en aspectos tales como el mejoramiento de la comunicación social y la autonomía.

Referencia: 
http://espectroautista.info/textos/divulgaci%C3%B3n/biograf%C3%ADa-hans-asperger
http://www.worldlingo.com/ma/enwiki/es/Hans_Asperger