domingo, 7 de agosto de 2011

Desamor Aspie


Siempre me he preguntado sobre cuál es el dinamismo correcto para interactuar con los seres humanos y más de alguna vez he intentado crear lazos mucho más cercanos con ellos. Sé que interactuar con un aspie puede ser dificil por la gran cantidad de mañas que poseemos además de las diferencias obvias con lo normal en el actuar. Pero cada vez que me acerco, luego del fracaso me alejo unos dos pasos. Después leo  a aspies que han sido excluídos por la sociedad llegando a entablarme la siguiente pregunta; ¿Somos excluídos o nos excluímos por sí solos?
Creo que la respuesta es ambos, tanto nuestro actuar como la intolerancia de la sociedad va creando una impermeabilidad en nuestro entorno y va cursando los límites de nuestra existencia. Lo triste es que existimos muchos aspies con el deseo de amar y vivir en conjunto con otro, ser una pareja, complementarnos con lo que sería nuestra media naranja pero es tan dificil lograr ese punto y poder mantenerlo, que más allá de los exitos que se presenten en nuestra vida, es evidente el fracaso en el amor. Algunos aspies buscan la solución en compartir con otros aspies, pero esa meta también puede ser riesgosa ya que he conocido aspies tan llevados a sus ideas, tan intolerantes y extremistas, que en una sola conversación se puede llegar al caos en un segundo y me referiré de aquello con mayor profundidad en otro post.
También va ligado a las diferencias valóricas entre aspies y NT y como un ejemplo importante en la relación voy a hablar sobre la infidelidad. Por ejemplo una encuesta hecha en esta página los NT eran mucho más infieles que los aspies al punto que de 100 aspies sólo 1 era infiel y de 100 NT 18 fueron infieles. Es por ello que quiero demostrar con esto que para la mayoría de los aspies, somos tajantes en cuanto la infidelidad y no vamos a aceptar esos hechos bajo ningún fundamento, lo que nos diferenciaría con muchos NT que piensan que la infidelidad hasta es natural lo que no representa en absoluto al menos mi postura. También se ven complicaciones en la capacidad social de la pareja, siendo difícil de sobrellevar una relación entre una persona muy social con un aspie ya que no querrían lo mismo en el quehacer cotidiano. Por ejemplo el NT el fin de semana quiere salir a juntarse con los amigos, cuando el aspie prefiere estar en la comodidad de su casa y disfrutar en familia, o que el aspie esté de cumpleaños y el NT invite a un montón de gente cuando el aspie sólo quería unos pocos o sólo con esa persona especial. En fin, son muchas las situaciones que en algún momento nos hacen incompatibles con las relaciones en pareja y hasta poder comenzar una de éstas.
          Otro aspecto no menos importante es que al momento de entablar una relación con otros, debemos poseer una autoestima y aceptación sobre sí mismo adecuada, de lo contrario incluso podría generar una relación donde nos sintamos anulados como personas y nos llevaría a un final caótico. Pero nada es imposible, no somos ni mejores ni peores que los NT, ni ellos son mejores con las relaciones amorosas, sólo es cosa de observar nuestro entorno social para ver que es un tema complejo para todos, lo importante es que cada experiencia nos acercará más a comprender nuevas pautas de cómo llevar relaciones más asertivas y quizás lograr el éxito en aquello.


jueves, 4 de agosto de 2011

Mi forma de ver el mundo: Niñez.

(Por Tamara Suárez)
Un padre con un hijo con autismo me dió la buena idea de expresar de qué manera a lo largo de mi vida percibo el mundo, y a pesar que existe aún la discusión entre especialistas en cuanto a la relación entre autismo y asperger, pienso que igual puede ser una información importante la que podría llegar a entregar. Pero después comencé a pensar...cómo es que percibo el mundo, qué es lo diferente que percibo a lo normal y la verdad...no lo sé. Para mi es normal como percibo, porque no me doy cuenta si está mal o bien, por lo tanto y para poder quizás ayudar a otros, contaré cómo es que he percibido durante tres etapas: Niñez, Adolescencia y Adultez. Hoy es el turno de la niñez.



Cuando niña era muy observadora, porque al no gustarme nada sucio era importante ver cada detalle de mi entorno. Tampoco es mucho lo que contaré porque poco es lo que recuerdo pero si había algo que odiaba mucho cuando estaba en el colegio; la hora de recreo. No porque me molestaran, no porque yo no quisiera juntarme con mis compañeros, sino porque yo no sabía como meterme a jugar con ellos. Era como si necesitara que me empujaran a jugar con ellos, pero me causaba tanto nerviosismo que prefería estar sola durante todo el recreo o bien esconderme en la sala hasta que todos volvieran a clase. Por ejemplo en tercero básico (8 años de edad) al no tener amigos en el colegio y al quedarme en la sala, me acuerdo haber sentido rabia contra mis compañeros como si ellos tuviesen la culpa de no tener amigos y lo que hice fue cambiar los lápices y las gomas de borrar de todos mis compañeros, por lo tanto a la hora de llegar a clases y al ver sus estuches, tenían lápices de diferentes dueños y la profesora se enojó y buscó uno por uno al culpable. De mi nunca sospechó XD.
Luego cuando tenía 9 años tuve a una amiga llamada Marcela. Ella siempre iba a mi casa, pero como a la mayoría de los niños le gustaba salir afuera a jugar cuando yo prefería jugar en el interior de mi casa no siempre nos llevábamos bien. Aún así con todas mis mañas fue mi mejor amiga de los 9 a los 11 años.
Tampoco me gustaba hacer ejercicio, odiaba correr porque a pesar de ser delgada corría unos metros y ya me dolía muy fuerte la diáfisis de la tibia (la parte del medio de uno de los huesos que une la rodilla con el pie) y se enojaban conmigo los profesores diciendo que era floja.
No me gustaba comer muchas cosas y comía muy poco. Me encantaban los pasteles y dulces como hasta hoy día y tomaba mucha leche y fruta. 
Bueno, eso es todo lo que puedo recordar de la niñez, pronto subiré sobre la adolescencia y ese va a ser más extenso. 
Saludos a todos.