miércoles, 15 de abril de 2015

Buscando una identidad.





¿Por qué algunas mujeres Asperger hemos basado nuestras conductas en la imitación? Primero quiero tratar con este escrito de que el lector se ponga en mi lugar y en el de muchas otras chicas con la condición. Quizás no tenga derecho a pedir eso, pues una de mis grandes dificultades es ponerme en el lugar de otros. Pero si usted trata de hacer este ejercicio podrá comprender mejor por qué antes del diagnóstico buscamos “camuflarnos” con nuestros pares. Imagínese que al ir creciendo usted se va sintiendo diferente al resto de las chicas o chicos de su edad, pero no sabe ni entiende el por qué, sólo se da cuenta de que por más que lo intenta, no logran “encajar” con los demás, pero las constantes críticas, y en algunos casos el rechazo, le hace querer pasar desapercibido y que quienes le rodean lo acepten y no le hagan sentir más “raro” de lo que ya se siente. Me detengo en este punto para nuevamente aclarar que aunque chicos y chicas con el Síndrome compartimos las mismas características que nos identifican como tal, hay diferencias, por lo tanto, no todos han logrado ser “funcionales” a base de la imitación, algunos chicos quizás no pudieron lograrlo ni en su niñez ni adolescencia, sufriendo aún más al ser discriminados y objetos de burla por “verse diferentes” y no lograr “imitar” conductas que son consideradas “normales”. Con esto no quiero decir que sea bueno desenvolverse en esta sociedad imitando las conductas de los demás, muy por el contrario, lo ideal es que cada uno mantenga su identidad, aunque esto signifique verse diferente ante quienes le rodean, pero esto no se logrará si las personas Asperger no saben que tienen el Síndrome porque no han sido diagnosticados tempranamente.


Artista: Eduardo Replinger.

Una vez hecho esta aclaración, prosigamos con el ejercicio de imaginarse que usted es yo o alguna otra mujer Asperger del planeta. Usted quiere tener amigas, pero no sabe cómo y observa en silencio como a otros les resulta espontáneo relacionarse con los demás y logran ser aceptados, entonces comienza a estudiar a los demás y su manera de relacionarse. Con el sólo hecho de dedicar tiempo y esfuerzo en observar el comportamiento a imitar, ya es prueba de que la socialización no se da de manera espontánea en nosotros, ni siquiera en las chicas Asperger que logran tener amistades en el tiempo. Sigamos con el ejercicio: ¿Qué sentiría usted si nota que se le dificulta entender instrucciones verbales que a otros chicos no les parece difícil?, o lo que es peor, que más de alguna persona le diga que parece tonta por no entender lo que se le está diciendo. Para lograr que usted me entienda y se ponga en nuestro lugar, me gustaría que lea las frases que escribiré a continuación e imagínese por un instante lo que significa para la mayoría de los diagnosticados tardíamente haberlas escuchado por muchos años, ya sea por parte de los padres, familiares o algunos conocidos en alguna época de su vida, y no tener las respuestas, en aquellos momentos, que puedan explicar el por qué:
"No parece que tuvieses la edad que tienes, reaccionas como si fueses una niña pequeña, eres muy inmadura, las mujeres de tu edad no actúan como tú", “Tienes que aprender a superar los problemas, hay otras personas que tienen problemas peores que los tuyos y salen adelante", "¿Cómo no vas a entender lo que te digo, acaso eres tonta?" "Tienes que madurar, no es normal que te afecten tanto algunas situaciones", "Tienes que cambiar tu modo de pensar", "Estás exagerando, todo tenemos dificultades y no por eso actuamos como tú", "¿Por qué te cuesta tanto ponerte en mi lugar? Eres bien egoísta", "No debes decir todo lo que piensas, las mujeres tenemos que callarnos algunas cosas", "Tú tienes un problema, pues no debes andar diciendo todo lo que te sucede o lo que te pasa por la mente, eres una desubicada", "Todos hemos enfrentados cambios de trabajo o de rutina, y no por eso vamos a tener esas crisis que tienes tú", "Eres una persona muy 'cuadrada', tienes que ser más flexible en tu manera de pensar", "Andas muy seria por la calle, deberías sonreír más", "Te haces de rogar para salir", "¿Por qué dijiste eso? Tendrías que haber 'inventado' otra cosa para que te hicieran caso, no siempre tienes que decir la verdad", "¿Cómo no vas a saber hacer ese trámite? Si es muy fácil", " No debes confiar en todas las personas, crees todo lo que te dicen ¿Cómo no vas a ser más habilosa?", "Si yo te digo algo, no significa que es literal, ya estás bien grande para hacerte la tonta", "Te estoy diciendo una broma, no te lo tomes tan en serio, tú no tienes sentido del humor", "Mírame a los ojos cuando te esté hablando, pues si no lo haces, es porque estás mintiendo", "¿Por qué tienes que ir por el mismo camino siempre, si por este otro también llegamos al mismo lugar? Eres tan intransigente", "Tienes que todo hacerlo a tu manera, eres 'llevada por tus ideas'".


Artista: Eduardo Replinger.

Ahora imagínense escuchar esas frases y otras TODO EL TIEMPO, siendo criticados UNA Y OTRA Y OTRA Y OTRA VEZ por no actuar como las demás personas y haciéndonos sentir los “raros”, problemáticos, los que estamos "mal" y "no ponemos de nuestra parte para CAMBIAR”. Imagínese guardando la enorme frustración y angustia de tener que llevar en silencio esta carga por temor a exteriorizarla y que esto haga pensar a los demás que usted tiene problemas mentales ¿Qué puede hacer una chica que todo el tiempo se le hace sentir con esas frases que tiene “algún tipo de problema” por no ser como otras personas? Yo llegué a pensar que estaba loca, y por temor a que los demás se diesen cuenta de ello, hice un esfuerzo INMENSO por imitar conductas “normales”, pero ¿Adivinen qué? Mientras trataba de “encajar”, me sentí una persona inútil y hasta estúpida porque sentía la presión y no lograba de manera espontánea ser como el resto. Es por eso que hoy lucho desde mis publicaciones para que NINGUNA chica en el mundo se sienta como me he sentido yo y la mayoría de las mujeres que no recibieron un temprano y certero diagnóstico.
Si me preguntan si alguna vez yo me sentí diferente a las demás mujeres, aunque no supiese el por qué, mi respuesta será un rotundo SÍ.  Sí me sentí diferente y muchas veces comenté que me sentía “fuera de este mundo”, tal como E.T. sufriendo la incomprensión de quienes debieron comprenderme, pero al igual que yo, no tenían idea de que yo tenía el Síndrome de Asperger. A la edad de diez años me di cuenta de que yo era diferente a las demás, mientras las chicas ya se vestían como “señoritas” y seguían modas, mi vestuario era más bien masculino (me gustaba usar los jerseys de mi padre y seguía mis “propias modas”) Y aunque me gustaban los chicos, yo quería parecer uno de ellos en mis movimientos y forma de vestir.

Artista: Eduardo Replinger.

En la etapa universitaria, algunas compañeras usaban tacones, carteras y se maquillaban, mientras yo aún vestía con el mismo jeans, sudaderas de hombre y jockey algunas veces. Tampoco me gusta “ir de compras” como el resto de las chicas y mi cabello siempre está desordenado, y las pocas veces que me he vestido como "señorita", me he sentido disfrazada, pero lo he hecho porque eso es lo "normal". En fin, aparte de las características propias del Síndrome de Asperger, hay otras características que las chicas aspies tenemos, y que también nos hacen sentirnos diferentes a las mujeres neurotípicas. Y todo esto sumado a que siempre me han dicho que soy muy inmadura para mi edad (eso se debe a que tengo muy poca inteligencia emocional) me hizo sentirme aún más la “rara”, y lo peor de todo es que toda esta angustia la viví en completo silencio y estoy segura de que nadie se dio cuenta de que yo sufría de esta manera, porque algunas personas se dedican a criticar y a exigir, pero no se preocupan de comprender. Con esto no quiero dar una imagen de "víctima" ni "santa" (pues no lo soy y nunca he pretendido dar esa imagen), sólo quiero que entiendan y comprendan lo que es vivir sintiéndose diferente.
Cuando por fin supe por qué "yo era así", lo primero que hice fue comunicárselo a todos para que también entendieran, al igual que yo, la razón por la cual yo era diferente. Y como conclusión, puedo decir que aún hay personas que no entienden lo que es el Síndrome de Asperger porque como algunos nos "vemos normal" y hemos logrado tener parejas, hijos y amigos, opinan LIVIANAMENTE que "no parecemos Asperger", pero quienes manejamos información real del Síndrome y hemos conversado con otras personas Asperger, sabemos que cuando adultos no tenemos porqué seguir un mismo patrón de vida porque eso es parte de una elección personal, y muchas veces parte de las circunstancias ¿Con qué derecho alguien puede decir si soy o no Asperger si no ha vivido ni la octava parte que me ha tocado vivir a mí y a otras chicas aspies? Para quien aún tenga dudas de lo que es ser Asperger, TODAS LAS FRASES Y PREGUNTAS QUE ESCRIBÍ MÁS ARRIBA, Y AÚN MÁS, ES LO QUE DEBE ENFRENTAR UN ASPIE EN SU VIDA DIARIA.

Artista: Eduardo Replinger.

Imagínense tratar de actuar "normal" para que no me hagan siempre las mismas preguntas; y no poder lograrlo, pues el esfuerzo es ENORME y AGOTADOR, y al final pasa la cuenta, y yo tuve que pagar el costo de querer “parecer normal” acarreando una gran depresión por años y luchando con las ganas de querer morir para acabar con mi enorme angustia de no poder ser como los demás, pues estaba muy confundida porque no sabía que tenía este Síndrome. Si lo hubiese sabido antes, JAMÁS habría intentado ser "normal" (tal como ahora que soy al fin YO MISMA). Hoy me dedico a promover, a través de mis escritos bien intencionados, información para UNIR y no desunir a las personas Asperger y Neurotípicas para que pueda haber entendimiento, comprensión y apoyo entre nosotros. Mis artículos no los baso en ataques ni resentimientos, porque lo que me interesa es informar y educar acerca del Síndrome y no en desacreditar a nadie porque estaría mal utilizando mi blog y confundiendo a quienes me leen. Quiero educar sobre lo que vivimos las personas con el Síndrome, que haya claridad en que, aunque compartamos las mismas características, ningún aspie es igual a otro, menos cuando se es adulto y debemos aceptarnos entre nosotros para una mejor convivencia y no para competir en quién es "más Asperger" y quién no. Y si usted aún no entiende lo que quiero decir, le recomiendo leer a Tony Attwood, Tania Marshall o a Donna Williams.

Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Eduardo Replinger Fuentes, un talentoso artista español con el Síndrome de Asperger. Si quiere ver más de sus obras, visite su página:
https://www.facebook.com/eduardoreplinger/

Les invito a ver este vídeo sobre una charla que di a los padres de la Agrupación Asperger de mi ciudad: