jueves, 15 de septiembre de 2016

La Depresión, mi compañera de vida.


Desde muy pequeña recuerdo haber estado sentada llorando en un rincón, sintiendo una aflicción inmensa en mi ser por sucesos muy tristes en mi infancia, pero las ganas de morir las comencé a sentir a los 12 años aproximadamente. No sentía apego por la vida y esa indiferencia ante la muerte la viví hasta los 33 años reapareciendo a los 40 años. Siempre me di cuenta de que algo sucedía conmigo, pero no lograba comprender que es lo que me hacía sentir “diferente” a los demás y poco a poco comencé a pensar que quizás estaba loca por mi manera de reaccionar frente a determinadas situaciones que las demás personas no experimentaban como yo. Eso sumado a las constantes críticas a mi “forma de ser” me “hundían” más en períodos depresivos, teniendo constantemente pensamientos suicidas, aunque sólo una vez, a los 17 años, concreté de manera drástica mis deseos tomando muchas pastillas, pero me llevaron de manera oportuna a la clínica y nada ocurrió. El resto del tiempo deseaba en secreto que alguna enfermedad terminal llegase a mi vida o que el autobús en que me trasladase se diese vuelta o que la anorexia temporal que tuve, desencadenara en mi muerte. En aquellos períodos depresivos no me importaba nada ni nadie, ni siquiera mi pequeño hijo al cual amo con todo mi ser. Quizás fui una egoísta en esos momentos, pero la depresión no se piensa, no se desea, sólo llega y se instala por determinados periodos, a veces muy largos, tomando el control de nuestras vidas, impidiendo razonar y ver lo "bueno" de la vida. Por eso detesto que la gente juzgue con liviandad a quienes hemos padecido de este trastorno, tratando muchas veces de cobardes y egoístas a quienes deciden poner fin a su vida, sin siquiera detenerse a pensar por un segundo lo que pudo haber estado viviendo esa persona para llegar a hacer algo tan drástico e irreversible, y que no es “que uno exagere o que no quiera salir de la depresión”, la depresión envuelve sin piedad a quien la padece.
Artista: Cecilia Garcia Villa.

Qué fácil es para quienes no han tenido depresión dar consejos como si fuese cuestión de fuerza de voluntad salir de estos períodos, ignorando que muchas veces sus palabras más que ayudar nos hunden aún más porque nos hacen sentir que somos incapaces de lograr lo que ellos denominan algo que se puede “superar” si “uno quiere” ¿Usted cree que la persona con depresión le gusta estar deprimida? ¿Usted cree que si se pudiera salir de ese estado tan "fácilmente", uno querría estar deprimido? ¿Usted cree que uno se despierta un día y piensa: "Hoy voy a estar deprimido porque quiero llamar la atención y dar lástima porque me 'encanta' estar sumida en esta situación"? No creo que ni una sola persona en el mundo que sufre de depresión quiera estar así. Así que, por favor, para la próxima vez que usted sepa que alguien está deprimido, primero piense antes de juzgar.
Con los años, entre depresión y depresión, comencé a analizar el hecho de que si yo moría, privaría a mi hijo de crecer con una madre, y yo sé lo que significa eso y lo que puede llegar a afectar y no quería eso para él. Además comencé a sentir miedo de enseñarle indirectamente a mi hijo que frente a las dificultades se debe acabar con la vida de uno porque es la "única" solución y no hay más probabilidades. Estos pensamientos no apartaron la depresión de mi vida, pero por lo menos si las ganas de morir, eso hasta que llegó mi diagnóstico como mujer con el Síndrome de Asperger. Quiero aclarar que saber que tengo el Síndrome fue, lejos, muy aliviador, pero la crisis existencial que vino después del diagnóstico, fue la que me hizo nuevamente querer morir (en este escrito explico el por qué: La Revelación).
Artista: Cecilia Garcia Villa.

También quisiera decirles que la depresión NO es una característica de nuestra condición, por lo tanto no es una regla general que todos los aspies hayan sufrido depresión, pero SÍ es una de las comorbilidades que puede presentar el Síndrome de Asperger, más aun si las personas han vivido casi toda una vida sin saber que tenían esta condición (por eso insisto una y otra vez en la importancia de los diagnósticos tempranos). La desesperación de no lograr "encajar" en este mundo y no saber las razones, y más aún si se vive bajo presión, por parte de quienes nos rodean, para actuar "normal", son una de las causantes de la aparición de esta comorbilidad. ¿Qué se siente cuando uno tiene depresión? Trataré de explicarlo desde mi propia experiencia: Se siente mucho más que una tristeza y desgano, es una angustia profunda que quita las ganas de todo, de comer, de hablar, de moverse, hasta respirar duele. Como no hay ganas de hacer nada, uno ya no quiere vivir, porque la vida le causa dolor, un dolor profundo y difícil de describir. Eso es estar deprimido, por eso detesto que algunas personas ocupen esa palabra con liviandad diciendo: “Me siento deprimida”, cuando lo único que les sucede es que no tienen ganas de hacer algo o sienten tristeza. La depresión no es eso, es MUCHO MÁS, es algo que se apodera de nuestros pensamientos, nuestro sentir, nuestro vivir, haciéndonos sentir como si fuésemos pequeños en un mundo que parece agrandarse y abalanzarse sobre nosotros, no dándonos chance para ver la vida con optimismo ni con fuerzas.
Artista: Cecilia Garcia Villa.

¿Qué debe hacer si usted conoce a alguien que sufre de depresión? Lo primero es NO obligarlo a que enfrente la vida como usted lo hace, no lo compare con usted ni con nadie que sea más “fuerte”. Escuche lo que tenga que decir sin cuestionarlo (aunque a usted le parezca que lo que le está contando “no es para tanto”). Dígale que a pesar de que usted no sabe lo que es estar deprimido, entiende su sentir, y que respeta sus deseos de estar solo, pero que no olvide que lo que está experimentando hoy, por muy “duro” que sea, habrá días en que se sentirá mejor y si atenta contra su vida, no podrá comprobar que lo que está viviendo en estos momentos, en otra ocasión puede tener solución. Dígale que si quiere llorar que llore, que si quiere gritar grite, pero que no solucione esta desesperación con la muerte porque usted le quiere y no podría soportar no verle más. Algo muy importante que hace tiempo tengo ganas de aclarar y es eso de que la gente piensa que un suicida en potencia “no avisa” cuando quiere matarse y que si quisiese matarse “simplemente lo haría”, pues es ABSOLUTAMENTE FALSO. Hay personas que en su desesperación plantean sus planes, pero NO por manipular, simplemente están pidiendo casi a gritos ayuda, comprensión, contención, alguna "señal" que les muestre por qué deberían quedarse en esta vida. Si bien es cierto, existen personas que por alguna otra razón manipulan con amenazas de muerte, hay otros que de verdad desean hacerlo, muchas veces ocupando ese tiempo, entre aviso y aviso, para darse el valor suficiente para llevar a cabo sus deseos de morir, porque NO ES FÁCIL para nadie quitarse la vida. Es por eso que después de muchos intentos, finalmente logran su objetivo, y luego vienen las lamentaciones de "por qué no le hice caso cuando me dijo que se iba a matar". Y los que por una u otra razón no nos llegamos a suicidar, no es que seamos más “fuertes”, ni tampoco motivo de comparación, pues aunque hayamos optamos por vivir, el “calvario” se lleva por dentro y nos sentimos muertos en vida, hasta que le encontramos el sentido de vivir.
Artista: Cecilia Garcia Villa.   

Hoy por hoy, yo ya no quiero morir ni deseo que alguna enfermedad “aparezca” y que me quite la vida, aunque sigo fumando (el cigarro apareció hace 12 años en mi peor crisis de angustia y depresión, cuando yo no le tenía ningún apego a la vida ,y jamás pensé que me costaría tanto dejarlo, y si lo menciono en este escrito NO es porque me sienta orgullosa ni quiera dar un MAL ejemplo, en cambio, mi experiencia les puede servir de referente para no fumar bajo ninguna circunstancia, pues se vuelve una terrible adicción, y cuesta bastante dejarlo). Bueno eso es otro punto y sí, una persona Asperger SÍ puede tener adicciones así como otras personas que no las tienen (leer este artículo: ¿Puede un adulto Asperger tener algún vicio?).
A pesar de todo, hoy al fin veo el sentido a mi vida y sé que puedo lograr mis propósitos porque tengo un Síndrome que me permite tener capacidades para hacer grandes cosas si me lo propongo con esfuerzo y fe. Mi hijo acaba de ingresar a la universidad y quiero estar viva para verlo titularse de Ingeniero Civil Industrial en Mecánica, quiero verlo formar su propia familia y quiero ver crecer a los hijos que él algún día tenga. Quiero ver el fruto de mi trabajo en la escritura y ser una reconocida novelista. Quiero disfrutar de lo hermoso que es el amanecer y también del anochecer. Quiero ser la portavoz de todos los diagnosticados tardíamente. Y PRINCIPALMENTE, quiero decirle a los aspies lo siguiente: A TI que aún no has logrado algún objetivo que te hayas planteado en la vida. A TI que sientes que "no vales nada", que eres "inútil" y un "estorbo", NO DESESPERES, NO PIENSES en que lo mejor que te puede suceder es morir, YO TAMBIÉN ME SENTÍ UN DÍA COMO TÚ y hoy estoy aquí, diciéndote que lo bello de la vida a veces tarda, y más de lo que uno quisiese, pero tarde o temprano llega, lo digo yo que muchas veces quise morir, y que hoy a mis 42 años, recién sé lo que quiero en mi vida y estoy luchando por ello. Y Aunque caiga en estados depresivos algunas veces por situaciones que me afectan, optando por estar sola y no hablar a nadie, quiero estar viva para dar mis testimonios y si con algunos de ellos logro ayudarte a TI que me estás leyendo, entonces me daré por satisfecha y sabré que al haber elegido la vida, te ayudé a ti a querer vivir.

Las imágenes utilizadas en este escrito pertenecen a Cecilia Garcia Villa, una excelente artista con el Síndrome de Asperger, y pueden encontrar más de sus obras en esta página:
https://www.facebook.com/CGVArte?pnref=story

Aquí les dejo un vídeo en dónde un joven con el síndrome de Asperger habla sobre la DEPRESIÓN como Comorbilidad en el síndrome de Asperger: