miércoles, 1 de julio de 2015

Experiencia de vida de Cristian Alberto, un joven con el Síndrome de Asperger.


Mi nombre es Cristian Alberto Martínez Orta, tengo 20 años de edad (En Agosto de 2015 cumpliré los 21 años), soy Egresado de la Universidad Tecnológica de León, con título en tramite de T.S.U: (Técnico Superior Universitario) en Tecnologías de la Información, y me diagnosticaron oficialmente a los 19 años de edad (un profesor de la universidad que es psicólogo) el Síndrome de Asperger, aunque yo me autodiagnostique a los 15 años de edad.
Nací el día sábado 6 de Agosto de 1994 a las 2:00 a.m. en la ciudad de Acámbaro, Guanajuato, México. La ciudad de Acámbaro es conocida por sus diferentes variedades de pan como: Acambaritas, Tallado, etc., pero no les vengo a hablar de eso. Hoy les platicaré mi experiencia de vida con el Síndrome de Asperger.
Recuerdo que cuando tenía 3 años de edad, mis padres se habían ido a vivir a Tarandacuao, ya que mi papá tenía su taller de Electrónica en esa ciudad, y por ende, varias personas de la misma lo conocían y le llevaban a reparar sus aparatos electrónicos. Mi infancia, a diferencia de lo que soy ahora, fue por decirlo de alguna manera, extrema, ya que recuerdo que me escapaba de casa a esa edad y salía corriendo a un enorme pastizal en donde estaba un circo que estaba ofreciendo sus funciones en la ciudad, y algo curioso aquí es que el Cristian de tres años corría muchos peligros: mi madre me dice que antes me encantaba corretear (perseguir) a los perros y a los pavos, y la verdad que si me sorprende, ya que ahora prefiero rehuirle a estos animales porque uno ya me mordió, pero varios colegas me han enseñado a no mostrar miedo cuando se ponen furiosos los perros cuando vamos de casa en casa predicando las buenas nuevas.
Cuando cumplí los 5 años de edad, ingrese al kínder y fue en este lugar donde muchas personas comenzaron a darse cuenta de que yo no encajaba en el ideal de “niño normal” que la sociedad suele formarse al tener expectativas promedio para los educandos que tienen esa edad. Recuerdo una vez que un amigo y un servidor nos salimos a la parte de atrás de nuestro salón y realizábamos muchas travesuras, y esto dio como resultado que nos llevaran a la dirección y la directora nos puso a hacer diferentes dinámicas (ejercicios) para poder encausar nuestras energías en algo que nos ayudaría más adelante. Al no haber “mejoras” de mi parte, debido también a que una vez en el salón de clases, abrumado por los compañeros de clase, sus griterías y sus travesuras, la comida que me había mandado mi mamá me supo horrible por tanto estrés y termine vomitando. La maestra les animo a mis padres a que me mandaran a una escuela especial debido a todos esos comportamientos que en ese entonces ni los maestros de la escuela, ni esa maestra, ni mis familiares cercanos podían dar nombre. Mi mamá se quedo sorprendida por esa “exhortación” que le hizo notar mi profesora, porque ella me ponía a hacer ejercicios de “letras, números y colores” y le sorprendía el avance que ya mostraba a esa edad en esos ámbitos. Mi mamá y mi papá decidieron que debería seguir en ese jardín de niños y como resultado, me pude graduar de allí, aunque con algunas miradas escépticas de algunos niños hacía mi persona.
Una fotografía reciente de mí.

A los 7 años de edad, y mejor específicamente, a los 8 años de edad, varios profesores en la primaria le volvieron a hacer saber a mis padres algunos detalles respecto a mi persona: ellos querían que comiera cosas que a mi no me gustan, ya que mis padres me mandaban un sándwich y un jugo envasado todos los días para mi almuerzo, y ellos le sugirieron que me ofrecieran más opciones para comer. Cuando me ofrecían más cosas para comer que eran diferentes a lo acostumbrado por mi, el olor, la apariencia y la consistencia de por ejemplo: frijoles, huevos, algunos guisados con chile, etc., me colapsaba y hacía tremenda rabieta hasta quedarme tranquilo, y como resultado de tanto intentar, mi madre me vio como caso perdido y decidió dejar de darme otras cosas para evitarse el estrés de lidiar con comportamientos que ella creía que eran porque pensaba que era un niño caprichudo y llorón.
(Nota: Ahora como más cosas que antes, pero siguen sin gustarme los frijoles, los huevos, algunos guisados, etc.)
(A los que me conocen, si les rechazo cortésmente algo, es para evitar lo que ya mencione anteriormente y no hacerlos sentir mal por culpa del Asperger, pero continuemos)
Una de mis primeras obsesiones fueron las cartas de un famoso juego derivado de un anime llamado Yu-Gi-Oh!, y mis padres jamás me quisieron comprar cartas de ese juego, porque creían que era una treta satánica para distraer a los niños, y como resultado de esa obsesión, investigue el diseño y medidas de cada elemento de la tarjeta y eso dio como resultado que yo creará mis tarjetas de Yu-Gi-Oh!, y como a mi hermana no le atraía en ese tiempo este juego, lo jugaba yo solo y me imaginaba que retaba a personajes como Yugi, Kaiba, Joy, etc.
Una de las cartas de juego de mesa.

A los 9 años, una profesora que estaba en pruebas para obtener su plaza, nos daba clases a nosotros, y esa profesora, a pesar de algunas características del Asperger que ya se notaban con mayor nitidez como mis intereses obsesivos y la poca o nula interacción con mis compañeros de clase, me estimaba muchísimo y destacaba mi inteligencia lógica, y varios más comenzaron a destacar este maravilloso don.
Y como resultado del reconocimiento de mi inteligencia, fuese para felicitarme o fuese en el caso de algunos, de envidia, a los 10 años comencé a obsesionarme con el método científico que explica respuestas a preguntas que alguien se realice en ese ámbito. Realizaba muchísimos experimentos de características infantiles, pero algunos ya me daban explicación a algunas preguntas que me hacía que eran típicas en mí. Para poder complementar mejor el procedimiento científico que realizaba durante la mayor parte del día, mis padres decidieron comprarme un microscopio educativo que aunque no igualaba a uno de laboratorio, me era suficiente para ver las células de tejidos vegetales, animales, y otras cosas que con una lupa no se pueden ver.
Así fue durante unos 2 años, después de clases y de terminar de comer y realizar mi tarea y ducharme, todo el tiempo restante lo empleaba para realizar experimentos en base al método científico y usaba mi microscopio para complementar el mismo. A los 11 años convencí a mi profesora que me dejará hacer cristales de sal y azúcar pero con una muestra pequeña de los mismos y que se los mostraría con el microscopio que tenían en la escuela. El experimento lo realice, pero nunca me pidieron llevar el portaobjetos con los cristales pequeños de azúcar que había realizado.
(Mi microscopio).

Algo que me sorprendió fue que a pesar de las características que ya se mostraban del Asperger en mí, gracias a una ronda de juegos de mesa, me hice amigo de una chica linda y maravillosa que a los 11 años fue mi novia y yo fui su novio. Aunque sinceramente no sabía como comportarme con una chica, me sorprendió de mí cuando una vez en un juego de la botella entre amigos de ella, ella y un servidor, sus amigos me preguntaron: ¿A quien quieres?
Y yo solo me limite a abrazarla y darle un suave beso. Eso me sorprendió, siendo que desde los 5 años odiaba que me besaran (aunque fueran familiares que yo quería), y también me sentía incomodo cuando me abrazaban, pero en ese momento, no se que ocurrió, solo mi cerebro ordeno realizar esa muestra de afecto para con ella, y ella se sintió feliz.
Sinceramente, lo que me pudo haber ayudado para haber tomado esa determinación de ser cariñoso con mi novia cuando tenía 11 años, fue que algunos familiares me fueron presentando más amigos y ellos se esforzaban por comprenderme mejor, aunque algunos de ellos perdían la paciencia conmigo.
Al entrar a la secundaria, cuando tenía 12 años, comenzó en mi otro interés, el cual, le sigo dedicando buena parte de mi tiempo libre y que es la música. A esa edad comencé a escuchar música Italo Disco, High Energy o Eurodance, gracias a un sonido que es popular en mi país: el faraónico PolyMarchs. Muchos compañeros me veían raro por eso, pero ellos preferían hacer eso a un lado y llevarse bien conmigo.
A esa edad muchos no sospechaban que era “diferente” a lo ordinario, a lo común, hasta que entre a segundo de secundaria. En segundo de secundaria las situaciones tan extravagantes e irresponsables comenzaban a aumentar en muchos (no todos) mis compañeros de clase y eso genero en mi una ansiedad terrible, ya que al no tener un medio portátil con el cual escapar del mundo (un reproductor de música), me la pasaba absorto en mi mundo, alejado de compañeros que presumían que ya habían sostenido relaciones sexuales con no se cuantas mujeres o de chicas que me daba tristeza que presumieran las cantidades excesivas que llegaban a beber de alcohol.
Disco original de música High Energy que me pertenece.

Todo eso, aunado a que mis compañeros comenzaron a hacerme bullying por no seguirles la corriente en muchos ámbitos como la moda, el trato hacia todos los maestros (fueran buenos o no), el no tener una novia, etc. Estos dos factores fueron un detonante de ansiedad, estrés, frustración y depresión para que yo ya no quisiera volver a la escuela. Pero a pesar de eso, a los 13 años comencé a buscar respuestas a preguntas más intrigantes que la ciencia no me dejo satisfecho con las respuestas y teorías que me ofreció para darle respuesta a las mismas, y empecé a analizar con publicaciones de los testigos de Jehová y literatura de alcohólicos anónimos las respuestas a esas cuestiones, y las respuestas lógicas, precisas y con una base científica que ambos me ofrecieron, me dejaron satisfecho. Uno de los 12 pasos de los doble a dice que para darle más sentido a la vida del alcohólico en recuperación, es concebir a un poder superior, y eso fue lo que yo hice, aun no siendo alcohólico, y para mi, ese poder superior es Jehová.
A partir de ese entonces comenzó en mi otro interés al que le dedico buena parte de mi tiempo libre, que es el analizar las escrituras y publicaciones de los testigos de Jehová para seguir dándole sentido a mi vida y no sentirme tan vacío, aunque como todos, soy una persona que se ha sentido débil, impotente y con valor ínfimo al momento de pasar dificultades en muchísimas ocasiones.
La edición de la biblia que estudio.

Otro interés obsesivo al que dedico tiempo y que más adelante me ayudó a ir sobreviviendo de a poco en poco a los misiles y ataques e indirectas que lanza el sistema industrial contra gente “extraña” y “rara” por no encajar en sus ideales de toda índole, y a tener buenos amigos, es la música metal y el gusto por estilos que son pocas personas que conozco que gustan también de lo mencionado anteriormente, como el jazz, el barroco, clásica, new age, etc.
A los 15 años comenzó a causar estragos más fuertes esa ansiedad, tristeza y estrés que venía sufriendo desde la secundaria, que ya acariciaba la idea de acabar con mi vida, ya que, a pesar de muchísimos logros de los cuales realmente me siento orgulloso (ser de los más altos en desempeño académico de la secundaria), y de los más altos al terminar el primer semestre en el bachillerato (Conalep), me sentía tan pésimo, que espere a la época que el sistema te pinta como “familiar y con felicidad” que es la navidad. Ya tenía listo el cinturón y una soga, y comencé a ahorcarme con la misma, pero un flashback de buenos recuerdos hizo que mis manos dejaran de hacer fuerza con el cinturón y ya no pude finalizar lo que ya estaba realizando.
Llore muchísimo y estoy agradecido con mi poder superior porque no dejo que yo mismo acabará con mi vida, y durante ese llanto, estuve reflexionando en todos esos momentos de felicidad que sentía al momento de estar acostado en cama escuchando buena música con un reproductor Mp4, algunos momentos fugaces de felicidad con mi familia, los momentos felices que tuve con una ex novia durante segundo de secundaria, y todo momento que me hiciese sentir pleno y feliz, y decidí darle un análisis más concienzudo a mi proyecto de mi vida, y estuve decidido a realizar todo lo necesario para poder cumplir con esos objetivos y metas trazados en ese documento.
Mi reproductor Mp4.

Durante mi estancia en la preparatoria mi interés obsesivo fue la música y leer las publicaciones de los testigos, y gracias a la música, pude rodearme de buenos amigos que destacaban en mi la inteligencia lógica que me ayudo a sobrevivir en programación, bases de datos, etc. Estos amigos siempre me ayudaron a ver la realidad de las cosas en el ámbito social, y de manera mermada comencé a ir reconociendo cuando algo me lo dicen en serio o en broma (aun sigo fallando en esto pero ya no igual como antes), e ir explotando otros talentos que yo tenía ocultos y que no sabía que estos son parte de mi verdadera esencia de ese Cristian que siempre sorprendía a sus profesores al momento de definir opiniones sobre un determinado tema o cuestión, y que es la escritura y la oratoria.
Lo de la escritura comenzó gracias a una búsqueda realizada a Google para bromear, busque Slayer vs Reggaetón, y la búsqueda me dirigió a un blog realizado por un chico unos 2 años mayor que yo, y tanta fue la inspiración de las entradas de este amigo, algunas de las cuales eran para criticar el sistema político y económico de México, que me anime a tener mi propio espacio en ese dominio de blogs y lo pueden encontrar como Metalheadantisistema en Google.
También gracias al boom que tuvo durante esos años el sitio argentino Taringa, fue como comencé mi camino como escritor, y me anime a comenzar a escribir un libro, en el cual explicaba a manera de diario personal con un personaje ficticio similar a mí, las vivencias de un adolescente en el ámbito de pareja.
A los 15 años comencé a ver en televisión la teoría del big bang, y fue mediante una investigación que di con el síndrome de Asperger. Yo me quede intrigado y dije: ¿Qué es eso del Síndrome de Asperger? Busque información respecto al mismo y decidido, comencé  a leer. No les mentiré que cuando comencé a leer las características de las personas Aspies, sentí un alivio enorme saber que todo eso que consideraba excentricidades en conjunto tuviera un nombre, y lloré muchísimo al saber que había más gente con experiencias similares a las mías o vivencias o malentendidos con la sociedad, aunque a partir de ahí comenzaría el calvario de la aceptación y el cariño hacía uno sabiendo que por más que uno se esfuerce por sobrevivir en el mundo, el Asperger seguirá en la persona o en este caso en mí hasta que este sistema se acabe y se vaya por un caño, o si llego a morir antes de que eso pase.
Comencé ese calvario, aunque mis familiares cercanos no estaban convencidos de que yo fuera Aspie, ya que lo asociaban a ser autista, siendo que el ser autista y Aspie es completamente diferente. Ellos creían eso porque veían mi inteligencia en funcionamiento, que es un poco superior a la de los demás, y pensaban que no debía de ser Aspie, porque ellos creían que Aspie es sinónimo de Autista, cuando no es así.
En el bachillerato, seguía sin pareja a pesar de que algunas chicas “querían salir conmigo” pero supe que eso no era cierto.
Ahí fue cuando esas habilidades sociales comenzaron a dejar de ser tan mermadas, aunque aun me falta muchísimo por recorrer para no fracasar constantemente a nivel social.
Cuando cumplí 18 años, una vez terminado el bachillerato y con graduación y honores, decidí comenzar la universidad. Fue cuando decidí analizar concienzudamente las escrituras y me hice testigo de Jehová. En las reuniones de entre semana que celebran los testigos, hay una que se llama Escuela del ministerio teocrático y fue gracias a esa reunión que comencé a potenciar y mejorar mis habilidades de oratoria, y gracias a las mismas, ya no soy igual de tímido y retraído como antes, aunque seamos sinceros, luego me da miedo ir de casa en casa y no saber la respuesta del que me va a atender.
En la universidad los niveles de ansiedad y estrés no fueron igual de fuertes que en la secundaria, ya que el tener a la mano un medio con el cual poder escapar antes de que mi paciencia se acabe, que es mi celular para poder escuchar música con audífonos, y seguir un consejo que dice: Asegurarse de las cosas más importantes, las explosiones y gritos fueron menos.
Mis audífonos que uso actualmente para escuchar música detenidamente.

El seguir ese consejo me ha ayudado en muchos ámbitos, no solo el escolar, ya que así primero realizo lo que más tiempo consume (trabajo, tareas del hogar (que hacer en México), etc.), y luego me queda bastante tiempo para poder acostarme y leer algo, ver alguna serie como Isla del Drama, o escuchar música y sentirme pleno en ese mundo, el cual, esta listo para recibirme siempre que sea necesario.
A los 18 años conocí en persona a un Aspie que es mucho más grande que yo en edad, pero ambos nos llevamos bastante bien y el ha sido un verdadero apoyo cuando más lo he necesitado, e igual yo para con el. Acostumbro quedar con el a ver una película, un concierto filmado, o simplemente cotorrear (hacer chistes y comer botanas fritas) en su casa, y esto también nos ayuda, ya que ambos olvidamos los problemas y ansiedades que nos rodean porque desgraciadamente sigue habiendo mucha ignorancia respecto al síndrome de Asperger, y eso, muchas veces sigue trayendo malos entendidos con algunas personas.
Teniendo el apoyo de amigos sinceros como mi amigo Aspie llamado Jesús y esforzarme por seguir el consejo de asegurarme de las cosas más importantes, todo eso me ayudo a sobrellevar la universidad.
A los 2 meses después de que termine la universidad, conocí a una colega de creencias que se enamoro de mí. Fuimos novios durante 6 meses y medio aproximadamente, y a pesar de las discusiones que luego teníamos (Ella también es Aspie, ella es autodiagnosticada, yo le ayude con algunos test e información), nos amábamos demasiado y los momentos románticos y lindos fueron más que las discusiones. Un error que cometí fue seguirle la idea a ella de comenzar a realizar agendas y presupuestos para nuestra futura vida de casados, ya que después de los 6 meses de noviazgo, ella decide terminar conmigo por culpa de traumas que le quedaron producto de la convivencia con un antiguo ex novio que la trataba mal.
Me sentí un fracasado en el ámbito de pareja y volví a intentar suicidarme. De nuevo, mi poder superior acude en mi apoyo deteniéndome con otro flashback de recuerdos hermosos y maravillosos que había vivido recientemente, y decidí no volver a intentar suicidarme nunca más.
Aunque al principio me costo algo de trabajo, fui muy cariñoso con mi ex novia y le hacía sentir siempre la mejor. Esto lo logré leyendo libros respecto al noviazgo y mis experiencias con mis otras dos ex novias.
Actualmente estoy desempeñando funciones dentro de la congregación a la que asisto, realizo pequeños trabajos por mi cuenta, trabajo algunos días a la semana en un café-Internet que es propiedad de un amigo que también le agradezco muchísimo todo el apoyo que me ha brindado, escucho muchos discos durante mi tiempo libre, aprovecho mis cualidades de oratoria para motivar a más personas a seguir siendo lo mejor para beneficio de ellas mismas y de los demás, y sigo leyendo información de las publicaciones de los testigos, leo las escrituras, apoyo a mi mamá en algunas tareas del hogar (aunque luego las hago más tarde de lo acordado), y gracias al apoyo de muchos, he logrado seguir adelante, y espero más adelante poder tener una pareja estable y fiel con la cual poder compartir muchas cosas en diferentes ámbitos. Espero que esta experiencia les haya gustado queridas amigas y amigos.
Para despedirme, les quiero hacer una cordial invitación a que visiten mi blog (el nombre es una parodia del diario de Dross Rotzank (Youtuber que me ha ayudado con ideas de como trollear a gente que me quiere hacer sentir menos)), en el cual, expongo sobre el síndrome de asperger y les doy un pequeño panorama del mundo en el cual me refugio cuando la ansiedad y el estrés me quieren dominar:
También les invito a que me den like a mi página de Facebook: Yo soy Aspie Melómano. En esta página encontrarán los links a las actualizaciones más recientes de mi blog:
Yo soy Aspie Melómano:
Y por último los invito a mi canal de YouTube que he tenido abandonado debido a otras ocupaciones y a los privilegios que desempeño en mi congregación:
Me pueden encontrar como el Asperger Melómano Anónimo y demás.

Muchas gracias a todas y todos por su valiosa atención. Espero que este humilde escrito ayude a más personas Aspies y a sus familiares, a los profesionales, a los psicólogos, a los empleadores, que los Aspies también tenemos hermosas cualidades con las cuales podemos destacar en algún ámbito.
Gracias a todos de nuevo.