viernes, 8 de julio de 2016

Mis Intereses Restringidos a lo largo de mi vida.




Los intereses restringidos son obsesiones positivas por un determinado tema que tenemos las personas con el Síndrome de Asperger y a los cuales dedicamos gran parte del tiempo en investigar, hablando una y otra y otra vez del tema en cuestión. En mi caso, algunas veces, llego a fastidiar a mis interlocutores, pues me han dicho que hablo todo el día sobre lo mismo y no presto atención a nada más que no sea mi tema de interés del momento. Quizás mis intereses restringidos no sean tan interesantes, ni elaborados, ni tan "geniales" como el de otros aspies, pero para mí SÍ lo han sido en su momento, teniendo más de uno a lo largo de mi vida, por lo tanto enumeraré cada uno de ellos por orden de aparición, independiente de cuánto tiempo perduraron en mi vida:

1) Mi primer interés restringido fue dibujar. Me gustaba copiar personas y objetos, y lo hacía muy bien (incluso una navidad me dediqué a dibujar tarjetas navideñas para regalar), pero tal como otras cosas en mi vida, lo dejé a medias y nunca más volví a hacerlo (lástima que nunca le tomé una fotografía a mis dibujos para guardarlos de recuerdo).

2) Mi segundo interés restringido fue la lectura, a los nueve años me regalaron mi primer libro (antes no tuve la posibilidad de acceder a alguno). Podía estar ratos y ratos leyendo el mismo libro una y otra vez, hasta que encontraba otro, entre los libros de mi padre, al cual dedicarle mi atención. Luego tuve opción de ir a la biblioteca, en donde ocupaba esos instantes para leer lo que allí encontraba, incluso en mi época universitaria, en las horas libres, pasaba mucho tiempo “escondida” en el lugar más apartado, leyendo algún libro que pedía al bibliotecario, continuando la lectura en la soledad de mi habitación. La afición a la lectura me perduró hasta que apareció Internet, debo reconocer que leo menos libros que antes, enfocando mi atención sólo en la lectura de documentos y artículos que tratan sobre el Síndrome de Asperger. Ahora escribo mis propios artículos para mi Blog y por lo pronto estoy escribiendo mi segundo libro que espero que, al publicarlo junto a mi primer libro, lo lean muchas personas alrededor del mundo.


 (Este fue el primer libro que leí y releí muchas veces a los 9 años de edad)

3) Paralelo a mi interés por la lectura, apareció el cine. Fue en mi niñez, que leyendo revistas, comencé a interesarme por las biografías de muchos actores, llegando a conocer y a memorizar detalles de sus inicios en el cine, las películas donde han actuado, entre otros datos anecdóticos. También comencé a ver cuánta película arrendada llevaba mi padre a casa, disfrutando de cada historia actuada por estos personajes e imaginándome siendo parte de ese fantástico mundo de la actuación. Tanto me fascinó el mundo del cine, que decidí que cuando fuese grande sería actriz. A los 13 años, aproximadamente, decidí ingresar a un taller de teatro estudiantil. Yo estaba muy emocionada de poder participar porque al fin podría actuar como aquellos personajes del cine, además no tuve ningún problema en aprenderme casi de inmediato todos mis diálogos, pero cuando fue el momento de ensayar la obra y decir mi parlamento, tuve una crisis de llanto delante de todos los otros chicos y de mi profesora de teatro, pues ella me pedía que manifestara cierta emoción que estaba experimentando mi personaje y, aunque lo intenté, no pude lograrlo y sentí tanta frustración en aquellos instantes que estallé en llanto y me retiré del lugar. Esto me hizo sentir muy avergonzada, por lo que no quise volver más a ese sitio. Los años transcurrieron y cuando ingresé a la universidad lo volví a intentar, esta vez en el taller de teatro universitario. Al comienzo, como ejercicio, nos pedían que hiciésemos improvisaciones, y eso a mí me angustiaba mucho, pues no podía actuar nada que no estuviese pauteado en un dialogo escrito el cual yo pudiese memorizar. En esos momentos sentía miedo de que me fuesen a decir que no “servía” para actriz y no me dieran un papel en alguna obra. Pero no fue así, logré tener tres papeles en tres obras distintas, pero no fue fácil, en una de las obras yo debía llorar de impotencia, y como yo no sentía esa emoción en esos momentos, no lograba demostrarlo en los ensayos, entonces el profesor de teatro me hizo repetir la escena una y otra y otra y otra y otra vez, recalcando en todo momento de que tenía que volver a repetirlo hasta que me saliese bien, fue tal la impotencia de que no me resultase como yo quería y la ira que sentía contra quien me decía que no estaba bien mi interpretación, que al fin experimenté esa emoción y dije mi texto con rabia y llanto verdadero, entonces el profesor me dijo: “Esto que estás sintiendo ahora es la impotencia y rabia de que algo no resulte como tú quieres. Eso es lo que siente tu personaje en esta escena. Quiero que recuerdes lo que estás experimentando en estos momentos y lo repitas el día del estreno de la obra”. La pasión por actuar me duró hasta que quedé embarazada. Luego no lo volví a intentar más porque mi hijo pasó a ser mi nuevo interés. Hoy en día me arrepiento de no haber seguido insistiendo en la actuación, pero quizás mi dificultad para fingir emociones me hubiese seguido jugando una mala pasada y no habría sido la excelente actriz que yo quería ser. Mi pasión por el cine y sus películas aún perdura en el tiempo, pero con menor intensidad, pues ahora tengo un nuevo interés restringido. Por cierto, hacer teatro es muy recomendable para los pequeños aspies. Nos ayuda a la expresión corporal y gestual, además de socializar.
(Obra teatral: "Sueño de una noche de verano")
(Yo cuando pertenecía al taller universitario de la Universidad de Antofagasta. Mi papel era la bella Helena)

4) La música instrumental también me ha interesado desde pequeña, pero logré hacer de ella mi interés restringido cuando pude tener acceso a Internet, si bien antes yo disfrutaba escuchándola, no tenía como saber el nombre y quien interpretaba la pieza musical, sólo podía reconocerlas en las películas, porque la gran mayoría de la que me gustan han sido parte de la banda sonora en el cine. Ahora manejo la información que quiero y con sólo escucharla puedo asociarla inmediatamente a qué película corresponde, que actores participaron, el título y el autor (tengo casi 100 melodías guardadas en mi MP3).

5) Otros de mis intereses restringidos fue el baile, cuando tenía doce años ingresé a un taller de danza en la escuela donde estudiaba y yo me daba cuenta de que no bailaba tan bien como mis compañeras, quienes eran consideradas por la profesora para presentarse bailando en algún número artístico, en donde yo no era invitada a participar. Eso, más el comentario de alguien que me vio bailar, diciéndome que parecía robot por lo rígido de mis movimientos, me motivó a practicar el baile por dos horas diarias durante 26 años en la soledad de mi habitación. Comencé a observar en televisión vídeos de personas bailando y los pasos de diferentes tipos de baile, entre ellos: La Salsa, la Cumbia, la Samba, la Lambada, la Bachata, el Tecno, el Pop, (hasta el Reggaeton sé bailar, pero no del burdo). Lo que nunca logré hacer, es bailar en grupo o en pareja debido a mis problemas de coordinación, además que me incomoda que me abracen o que tomen mi cintura. Tampoco sé bailar bailes románticos por las mismas razones anteriormente mencionadas. Fue tal la destreza y el ritmo que logré con los años de práctica en el baile (claro que nunca como una bailarina profesional), que cuando dejé de trabajar de educadora, quise ser profesora de baile entretenido, pero sólo lo intenté un par de meses y me di cuenta que debido a que se me dificulta animar con palabras a la gente (me pongo muy nerviosa al hablar frente a un grupo numeroso), no lograba tener llegada hacia las alumnas porque no me salían espontáneamente las palabras y sólo me limitaba a bailar, lo que provocó que poco a poco fuese disminuyendo el número de asistentes a mis clases. Asumí con angustia que ese trabajo no era para mí porque yo nunca lograría tener la personalidad que tienen las profesoras de baile, así que lo dejé.




6) En mi época de universitaria, junto con el teatro, llegó otro interés: El fútbol, pero de un equipo determinado de mi país: “La Universidad de Chile”, más conocida como la “U”. Comencé a memorizar todos los datos de sus jugadores, de sus partidos y todos las reseñas relevantes de este equipo. Manejaba toda la información de las fechas en que tenían que jugar y no me perdía ningún partido. En ese tiempo yo todavía tenía la obsesión de vestirme y tener los gustos de los chicos. Hoy en día ya no sigo a este equipo de fútbol, pero siempre será especial para mí.

7) Cuando contraje matrimonio, un nuevo interés apareció en mi vida y era informarme sobre el tema de la sexualidad en la pareja. En ese tiempo tampoco tenía acceso a Internet, así que me dediqué a buscar en la televisión y revistas todo lo que hablase y educase sobre el sexo; y con esto quiero decir que eran programas o artículos educativos y no pornografía (aunque debo reconocer que por curiosidad vi algunas escenas, pero eso no es para mí, no porque me “haga la santa”, simplemente porque no le veo sentido a mirar algo que no me aporta conocimiento). Fueron años en que busqué informarme al máximo sobre el sexo desde diferentes ámbitos y distintas opiniones que pude recabar entre personas que yo sometía a verdaderos interrogatorios, llenos de curiosidad por lo que los demás me pudiesen decir y aportar (tengo una curiosidad innata por el comportamiento humano en diferentes áreas de su vida). Gracias a mi avidez por el conocimiento sobre el sexo, hoy creo saber bastante al respecto. Lamentablemente este es un tema que he aprendido, con las malas experiencias, que no puedo hablar con cualquiera, pues hay personas que no saben hablar sobre esto con alturas de miras e inmediatamente creen que es una invitación a tener sexo. Y hay quienes tienen una mente tan "SUCIA" que creen que si una mujer habla sobre este tema abiertamente es una "fácil". Esta es una de las ironías de la vida que no entiendo: Para hombres y mujeres es bien catalogado quien no habla de sexo, prefiriendo llevar una doble vida, en donde, para la gente que le conoce, muestran una cara ,la de un ser "correcto" que no habla de sexo, pero en privado son asiduos a páginas virtuales buscando sexo express y concertando citas a diestra y siniestra buscando sexo casual, pero si una mujer habla de forma natural sobre el sexo, es catalogada de "cualquiera". Agradezco que mis amigos aspies varones conversan, tal como yo, con naturalidad y sin ninguna mala intención acerca de este tema, y ninguno juzga ni ve "suciedad" en algo que no tiene nada de malo. Esa es una característica aspie: Hablar con total naturalidad y no ver segundas intenciones donde no las hay. De hecho, hubo un tiempo en que en mi grupo de Facebook de adultos Asperger, tanto mujeres como varones, conversábamos abiertamente sobre sexo en el muro del grupo, y ninguno de los que participaba en dicha conversación se escandalizaba ni creía que se le estaba invitando a tener sexo. Incluso allí me enteré que hay algunos chicos aspies asiduos a ver páginas pornográficas, que se saben los nombres de las actrices pornos y tienen "fantasías" sexuales también, por eso digo con PROPIEDAD: No crea que un aspie al crecer no se va a masturbar o no va a querer tener sexo, somos HUMANOS y el deseo sexual es NATURAL y completamente "normal" entre aspies, así como también hay quienes no lo desean (he conocido un porcentaje bajísimo de aspies que han dicho que no les agrada el sexo). Con esto no quiero decir que todos los chicos aspies se sientan cómodos hablando de este tema, pero aquí viene lo interesante: Un aspie que es reservado y no se siente cómodo hablando sobre sexo, no lo hará a escondidas sin que nadie se entere, fingiendo una postura frente a los demás y teniendo otra en privado, pues un aspie no tiene "doble cara". El día que las personas de este mundo dejen la hipocresía y digan las cosas por su nombre y no vean maldad en donde no la hay, ese día este mundo va a ser mucho mejor. Esta es una de las razones por la cual me he sentido una extraterrestre: No entender el porqué las mujeres y algunos hombres piensen que hablar de sexo es sucio o que uno tiene otra intención, y van "enseñando" que hay que ocultar lo que uno hace y cuantas parejas tuvo porque hay que "guardar las apariencias" o si no pueden pensar que una es una mujerzuela (esa es una forma indirecta de enseñarle a las personas a ser hipócritas y lo que es peor: Enseñar que mentir está bien y que es "normal"). Para mí, quienes opinan eso, son los peores, porque "hacen y deshacen" pero ocultándolo para dar la impresión de ser una "dama" o un "inocente", engañando a quienes le rodean (también lo digo con propiedad porque lo sé de primeras fuentes). Espero que ninguna de las personas que está leyendo en estos momentos este punto, sea de las que se escandalizan con este tema o de las que se imaginan que si una mujer habla de sexo, es porque quiere tenerlo. Quien vive juzgando sin saber como son las cosas en realidad, no sabe lo genial que es poder hablar de lo que uno desea sin vivir "atado" a fingir ni al "qué dirán", tal como lo hacemos los adultos Asperger.




8) Cuando nació mi hijo pasó a ser mi nuevo interés restringido, aunque suene como algo frío o alguien opine que eso le sucede a todas las madres. Pero para mí él pasó a ser el centro de mi atención, y ya nada me interesaba más que estar con él (no me separaba de él a ninguna hora), además de observar, informarme y estimular cada área de su desarrollo de una forma exageradamente concienzuda. Era para mí, como lo es un muñeco preferido para una niña.
                                              
9) Un nuevo interés restringido apareció cuando tenía 30 años, y fueron los programas de dietas y los ejercicios para bajar de peso. Así como lo he escrito, suena como algo positivo de alguien preocupada de su salud y bienestar físico y mental, pero fue todo lo contrario, volviéndose una obsesión que me llevó a pesar 50 kilos (yo mido 1.70 de estatura) Pero eso lo detallaré en otro escrito que más adelante publicaré. Este sería mi única obsesión negativa que apareció en mi vida y duró por años.

10) Hace un tiempo atrás me obsesioné por ver programas en televisión y leer en Internet historias de psicópatas y criminales, aunque ese interés apareció de manera indirecta cuando era pequeña y me volví una fiel seguidora de los libros de Agatha Christie hasta el día de hoy. Me interesaba de sobremanera poder entender la mente humana y lo que podía motivar a algunas personas a enajenarse hasta el punto de llegar a torturar y matar a otro ser humano. No es que me agrade que sucedan estas cosas, en cambio, detesto la maldad en este tipo de "personas" (ni siquiera veo vídeos de tortura humana ni animal por que sé que me causarían dolor, tristeza y rabia), pero como es un acto de crueldad que yo no he cometido ni nunca lo haría, quería saber al máximo que es lo que puede "gatillar" en que una persona pueda llegar a cometer este tipo de acciones. Creo tener un gran poder deductivo, con base en la investigación, que me hubiese hecho una gran detective, pero tengo aversión a los cadáveres y eso sería un gran impedimento a la hora de ejercer dicha profesión.


 (Yo con mi camiseta del equipo de fútbol que me gusta, y mi pony de la "U")

11) Siempre me ha gustado ver películas, pero hace un par de años me obsesioné por ver películas sobre hechos verídicos y a la vez buscar en Internet a las personas reales, ver sus fotografías y leer sus biografías, manejando toda la información de ellos en detalles, y compartiendo mis hallazgos, de lo que yo averiguaba, con mis cercanos.

12) Hace dos años lo que pasó a ser mi nuevo interés fue el Síndrome de Asperger. Esto ocurrió una vez que yo fui diagnosticada, y comencé a leer cuando artículo y documento he encontrado en Internet. Y en paralelo otro interés fue ocupando mi tiempo y mi dedicación: La administración de mi grupo integrado por adultos Asperger. Fue allí que yo aprendí mucho también. Comencé a tomarme la administración como si fuese un trabajo y pasaba gran parte del día participando allí y buscando estrategias para una mejor administración, quitándome mucho tiempo para dedicarlo a otras cosas que también debía cumplir.

13) Otro interés que tengo, es escribir, lo cual he manifestado con la creación de este Blog, en el que permanentemente estoy publicando mis escritos, Ya terminé mi primer libro (Alma en blanco y negro) y ahora me encuentro escribiendo el segundo y voy a dedicar el resto de mi vida a escribir historias verídicas de otras personas, y en un tiempo más me gustaría enfocar mis escritos en un proyecto que tengo en mente, pero siempre en el ámbito de las historias.

Nota: El único tema de interés que tengo desde los 11 años hasta ahora y que nunca me ha dejado de interesar es la Dictadura chilena, y hoy por hoy la política mundial me apasiona bastante.


Aquí les dejo 2 vídeos en los que estoy bailando a los 40 años de edad: