sábado, 15 de abril de 2017

Las visitas y las reuniones sociales para un aspie.



Película en donde la protagonista es autista.



Cuando se trata de socializar, la diferencia con las personas neurotípicas, es que los aspies nos saturamos rápidamente, por lo cual necesitamos aislarnos frecuentemente para “recargar pilas”, porque, aunque no lo parezca, igual no nos es tan fácil la interacción social. Necesitamos de ese “descanso”, porque en realidad no le damos mucha importancia a esto de juntarnos con otros, ni a las típicas salidas para “compartir”. 
Hay ocasiones en que nos sentimos tan “saturados” por el exceso de estímulos ambientales, que buscamos nuestra zona de confort en donde damos rienda suelta a nuestros intereses restringidos y que probablemente los demás no compartan, y eso no nos hace “amargados”, sólo necesitamos de nuestro espacio y no sentirnos obligados a socializar como lo hacen los demás. Podemos socializar, si queremos, pero a nuestro propio ritmo.

A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):


¿Te gustan las visitas?


-Odio las visitas. Las tolero un corto tiempo pero no soporto cuando se extienden y parece que nunca se irán. La gente disfruta hablar cosas sin importancia. Yo siento que he perdido un día sin poder hacer mis "cosas" ya organizadas en mi cabeza.

-Si mis padres tienen alguna visita, tengo la reputación de esconderme en el cuarto y una de mis gatas se une en la evasiva a visitas. Tampoco me gusta la televisión, prácticamente es la principal razón por la cual no me gusta "comer en familia".

-Yo cuando estoy enojada o cuando me deprimo, no deseo recibir, ni visitar, ni ver a nadie. Me vuelvo bastante ermitaña, es más, si no me hablan por el face, tampoco les hablo, jejeje. Me parece curioso expresarlo, a veces uno se guarda esas cosas para sí.

-El tema también es por ejemplo: Yo apagué la TV en abril de 2006 y se puede decir que no la he vuelto a encender. Pero la gente viene y se ponen a ver la TV, que a mí me pone nervioso porque no hace más que ruido (en todos los sentidos, no solo el sonoro, pues en general la parrilla es vacía de información). O les gusta charlar de efemérides que siempre se repiten durante años y años; siempre las mismas cosas que acaban saturándote, como si estuviese escuchando la misma canción día tras día durante toda tu vida. Esto por poner dos ejemplos que me vienen ahora a la cabeza. O las fiestas de los lugares, todos los años la misma procesión; parece que fue hace dos días cuando se hizo exactamente lo mismo y otra vez igual año tras año. Yo creo que es como si la memoria de la gente se dilatara y percibieran los hechos mucho más separados en el tiempo y no se les hacen monótonos. Pues prefieres hacer otra cosa y como la gente no quiere salirse de sus hábitos tampoco lo puedes compartir.

-A mí tampoco me gusta hablar de cosas que no me interesan, sobre todo cuando algún desconocido en la calle quiere darme charla y me quiere sacar información.

-Mi mayor “shock” es cuando llegan visitas. Odio cuando recién llegan, y el día antes ya sufro de ansiedad. Pero lo peor, y que me da ataque, es cuando llegan sin avisar!!! Mejor que me tragara la tierra.


Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

¿Qué haces en una reunión social?


-Hay cosas que me molestan de las fiestas y reuniones, y una es que generalmente a nadie le importa lo que digo, a no ser que sean payasadas, por lo que me dedico a bailar o a ayudar a servir o a cantar, y si no hay nada que hacer...me voy calladita.

-Soy de las personas que va a una fiesta, me siento cerca de la mesa de comida y ahí me quedo jajajajajajajajaja. Bueno en realidad no voy a fiestas, pero cuando iba a alguna, era adolescente.

-Yo por mi parte no suelo conversar con mis vecinos y soy poco dado a participar en conversaciones con la gente. Más bien si no es otra persona que no conozca que se dirija a mí no converso con ella. Si veo una chica y quiero decirle algo, la lengua literalmente se me traba y me bloqueo.

-Una vez me querían poner a bailar reggaeton, y mejor me fui a refugiarme, y salí hasta que todos se estaban yendo. El baño es el mejor lugar para esconderse.

-Yo suelo ser bueno como mucho en un grupo de hasta 3 personas. Lo que me “rompe soberanamente”, es cuando estamos en una reunión o en una cena de muchas personas, y todos están en sintonía aportando chistes y vivencias y ahí uno se ve forzado a 'histrionizarse', de lo contrario quedas mal al frente de todo el jolgorio.

-Para mí, lo primero que no me gusta hacer es saludar a cada una de las personas de un grupo, uno por uno repetitivamente como robot. Lo que me gusta hacer en esos casos es saludar con la mano desde lejos, haciendo un movimiento semicircular de izquierda a derecho, tan amplio como se vea el grupo, desde mi perspectiva visual.

-A veces no hay remedio y toca hacer lo mejor que se pueda. Lo del baile es lo peor, yo nunca me he podido sentir cómodo con eso y han tratado de enseñarme muchas veces. De resto toca aprender técnicas de relajación y concentrarse en la postura y en la entonación.

-Hubo una ocasión que nos reunimos varios comités en un restaurante a dar una conferencia de prensa. Otras personas iban hablar, yo no. Al finalizar sólo me dijeron: “Espera no te vayas, siéntate que van a hablar contigo”. No sabía quién o quiénes, acepté. Cual va siendo mi sorpresa, cuando me doy cuenta que era de la prensa de la TELEVISIÓN!!! Noooooo !! Una cámara!! Ni modo, me entrevistaron y salí en la televisión.

Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.


-Cuando hay mucha gente, sobre todo cuando no la conozco, o los temas de conversación no son los que me gustan o estoy hablando con más de dos personas al mismo tiempo, es tal estrés que mi único "mecanismo de defensa" es guardar silencio y poner una sonrisa (parece más una mueca) y dejo que los demás hablen.

-Cuando hay mucha gente, sobre todo cuando no la conozco, o los temas de conversación no son los que me gustan o estoy hablando con más de dos personas al mismo tiempo, es tal estrés que mi único "mecanismo de defensa" es guardar silencio y poner una sonrisa (parece más una mueca) y dejo que los demás hablen.

-Es muy incómodo para mí tener que estar a la vista de tanta gente. Lo bueno es que el callarme y ponerme serio aparta a la mayoría de las personas de mí. El problema es cuando aparece el típico "alma de la fiesta " y pretende incluirme a la sociedad en contra de mi voluntad. Nunca lo logran, porque jamás hago lo que no quiero y menos bajo insistencia. Me encanta estar aparte de todos.

-A más gente a mi alrededor, mas callada y seria me pongo. Me han dicho que la expresión de mi cara en esos momentos es extraña y siempre salen con un: “¿Qué te pasa?” Y yo: “Nada ¿por qué?”  Y ellos: “Es que tienes una cara”. La semana pasada hubo en casa de mis suegros una reunión familiar, alrededor de 15 personas, y yo calladísima y como sin saber qué hacer. Mi suegro me preguntó que me pasaba y yo le dije que nada. A lo que él dijo: “Yo sé que te pasa algo porque tú no eres así”. Acto seguido se fue a compartir con otros en la fiesta (qué bueno!!!). Cuando se lo comenté a mi esposo le dije que lo que mi suegro no sabe es que mi personalidad callada y meditabunda es la verdadera yo, la otra, la que él ve una vez a la semana, es la careta social.

-Este año me pasó dos veces de que me dijeran que tengo cara de estar enojado y que soy bastante antipático (sic). La verdad yo, en esas situaciones, trato de ser lo más agradable posible, pero parece que no lo estoy haciendo bien.

-Para mí la palabra " salir" es tan difícil como para un bebé la palabra " caminar", o para un pájaro la palabra " hablar". Entonces lo que hago es dejarla tranquila, que se diluya con las horas, mientras me repito: "Ya expliqué una vez por qué no me gusta salir, no lo explico más".

Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

Sobre las celebraciones de Fiestas Patrias:


-Lo celebro en la tarde, no en la noche por lo que aprovecho de comer todas las ricas comidas propias para esa fecha. Y con celebrar me refiero a comer, nada más. Las fiestas patrias para mi es comer todas las comidas deliciosas del país. También es mi día favorito festivo, porque además no lo celebro en la noche, sino en el día primaveral de esa fecha (que queda poco para que llegue). Y la navidad no me gusta para nada, solo es gasto de plata y mucho menos me gusta año nuevo, le tengo pánico a la cuenta regresiva, es por eso que el año pasado me fui sola a pasar el año nuevo a una playa en Con Con llamada La Boca, me puse un tanto alejada de la gente, era yo, de noche frente al mar y una luna maravillosa, la música se escuchaba a lo lejos, y la cuenta regresiva nunca la escuché. Lo mejor es que como ponen fuegos artificiales por toda la costa, exactamente frente a mi estaban los fuegos, no había nada delante de mí, solo el mar, era como si esos fuegos hubiesen sido puestos solo para mí. Fue algo maravilloso.

-Me abstengo de toda celebración, partiendo del hecho que en mi país se celebra el inicio de la lucha armada no la consumación, desde ahí se me hace absurdo celebrar. Lo que si me gusta es ver el desfile militar.

-No celebro, pero reflexiono sobre la idea de vivir en un Estado cuyo nombre está basado en una civilización opresora que fue exterminada por los otros pueblos indígenas.

-Yo no hago nada en especial sólo disfruto del día feriado en mi casa.

-No celebro, es como otro día, solo que con gente que hace bulla afuera buscando un pretexto para beber, aparte ni las fechas recuerdo XD.

-A mí no me divierten las fiestas patrias de mi país, son sólo un día que no tengo que trabajar, ni levantarme temprano. En cambio de la navidad, me gusta todo. Las decoraciones, la comida y los fuegos artificiales.

-Las fiestas patrias me las hacían festejar disfrazándome para los actos, me gustaba porque era el momento en que mis compañeros no se burlaban de mí ni me dejaban sola, porque todos estábamos participando y los niños querían lucirse ante sus madres. Cuando más grande lo que me importaba era para descansar de la escuela y cuando trabajaba prefería ir al trabajo para que me paguen doble.

Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

¿Es común bloquearse?


-Literalmente no sé qué hacer en algunas situaciones. Me vuelvo una estatua y lo único que quisiera en esos momentos es poner retroceso a ese día para ver si las cosas son distintas y, por ende, quizás más fáciles. A veces soy nulo ante situaciones cotidianas y frío ante situaciones de emergencia.

-Sí, si hay alguna situación social imprevista o muy incómoda para mí, al punto de aislarme completamente y casi no interactuar con nadie, lo peor es darse cuenta de lo que está pasando y no poder hacer nada y que la gente te mire como bicho raro.

-Sí me pasa, especialmente cuando estoy bajo presión, en un ambiente tenso o cuando me dan a la vez una orden y contraorden... llego a quedarme tieso y mudo.

-También. Frente a determinadas (muchas) situaciones me bloqueo (quedo anulada, ausente) y no reacciono. Es terrible, especialmente cuando urge actuar y no sé cómo. Por otro lado, en otras situaciones en las que la mayoría de las personas se quedan "congeladas", soy rápida de reflejos para solucionar las distintas contingencias (más pragmática). Medio raro esto.

Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Rodrigo Corvalán, un gran fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página: