lunes, 1 de mayo de 2017

La Socialización (Segunda Parte) desde las experiencias de jóvenes y adultos Asperger.


Cuando se trata de socializar, la diferencia con las personas neurotípicas, es que los aspies nos saturamos rápidamente, por lo cual necesitamos aislarnos frecuentemente para “recargar pilas”, porque, aunque no lo parezca, igual no nos es tan fácil la interacción social. Necesitamos de ese “descanso”, porque en realidad no le damos mucha importancia a esto de juntarnos con otros, ni a las típicas salidas para “compartir”.

A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):

 Sobre las visitas:


-Odio las visitas. Las tolero un corto tiempo pero no soporto cuando se extienden y parece que nunca se irán. La gente disfruta hablar cosas sin importancia. Yo siento que he perdido un día sin poder hacer mis "cosas" ya organizadas en mi cabeza.

-Si mis padres tienen alguna visita, tengo la reputación de esconderme en el cuarto y una de mis gatas se une en la evasiva a visitas. Tampoco me gusta la televisión, prácticamente es la principal razón por la cual no me gusta "comer en familia".

-Yo cuando estoy enojada o cuando me deprimo, no deseo recibir, ni visitar, ni ver a nadie. Me vuelvo bastante ermitaña, es más, si no me hablan por el face, tampoco les hablo, jejeje. Me parece curioso expresarlo, a veces uno se guarda esas cosas para sí.

-El tema también es por ejemplo: Yo apagué la TV en abril de 2006 y se puede decir que no la he vuelto a encender. Pero la gente viene y se ponen a ver la TV, que a mí me pone nervioso porque no hace más que ruido (en todos los sentidos, no solo el sonoro, pues en general la parrilla es vacía de información). O les gusta charlar de efemérides que siempre se repiten durante años y años; siempre las mismas cosas que acaban saturándote, como si estuviese escuchando la misma canción día tras día durante toda tu vida. Esto por poner dos ejemplos que me vienen ahora a la cabeza. O las fiestas de los lugares, todos los años la misma procesión; parece que fue hace dos días cuando se hizo exactamente lo mismo y otra vez igual año tras año. Yo creo que es como si la memoria de la gente se dilatara y percibieran los hechos mucho más separados en el tiempo y no se les hacen monótonos. Pues prefieres hacer otra cosa y como la gente no quiere salirse de sus hábitos tampoco lo puedes compartir.

-A mí tampoco me gusta hablar de cosas que no me interesan, sobre todo cuando algún desconocido en la calle quiere darme charla y me quiere sacar información.

-Mi mayor “shock” es cuando llegan visitas. Odio cuando recién llegan, y el día antes ya sufro de ansiedad. Pero lo peor, y que me da ataque, es cuando llegan sin avisar!!! Mejor que me tragara la tierra.
Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

Sobre la compañía vs. la soledad:

-Yo pienso que todo se resume a un error que es querer ligar la felicidad con lo fácil. Si trabajamos y estudiamos, llevando una vida 'adaptada' somos infelices porque se nos exige demasiado. Si queremos escapar de todo eso y nos dedicamos a tener una vida solitaria sin obligaciones, también somos infelices porque nos sentimos vacíos. Cuando no es el loro, es la jaula. Todo en esta vida está hecho de luz y de sombras. Cualquier estilo de vida que elijamos va a tener su pro y su contra.

-Siempre he estado "solo", nunca he tenido amigos y mi único contacto real son con mi familia (padres y hermana) y pensaba, ¿Hasta qué punto es normal eso? Puede que quizá ya me acostumbré a ello debido a tantos años y pensaba si los demás pueden vivir así y les sería normal o no y si soy el único. Por supuesto, no es que no hable con nadie ni que no "exista" en la cotidianidad, pero nada personal realmente. A veces soy solo el de los "recados", al que le preguntan que hay que llevar o que toca tal día (hablando de las clases aun porque es el único ambiente social en el que estoy) pero nada más. Por ejemplo, muchas veces ofrezco en clases mi ayuda y a veces me la aceptan, aunque rara vez me la piden, pero (otro ejemplo) si cuando estas terminan (las clases) todos deciden ir a un bar a conversar, beber algo, etc, siempre quedo solo y no soy invitado. No diría que me interese especialmente ser de muchas amistades pero también, la verdad es que creo que en el fondo igual muchas veces me pone algo triste el no sentirme valorado y me da a pensar en si tiene o no sentido vivir "solo para uno" sin que nadie sepa mucho de tu existencia más allá de físicamente. Pero quizá no sea el único como digo, y por eso también me interesa saber. No sé si "los demás" podrían vivir el día a día "solos", pues a mí me da la impresión que muchos para funcionar necesitan de la amistad o el simple contacto con los demás.
Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

-Siempre en mi vida he buscado estar ocupado, pero no socializando. Evito mucho las actividades que impliquen cercanía o contactos íntimos. Ahora de adulto me dedico a hacer trámites varios: Desde pagar las facturas hasta llevar el auto al taller mecánico. Actividades que no impliquen "lazos estrechos" con la gente. No puedo decir el por qué exactamente he conformado mi manera de ser de esta manera, ¿serán traumas? ¿Cuestiones no resueltas? Vaya uno a saber. A mí también me gusta la soledad para producir y crear. Un ejemplo es que son las 5 AM, y me he pasado la noche estudiando. Las mejores creaciones que han salido de mí, han sido inspiradas en noches de desvelo y en estados de alejamiento emocional con la gente. Aunque a veces la motivación puede decaer y es ahí cuando la soledad se vuelve agobiante porque no tenemos nada que nos entretenga y los reproches del aislamiento aparecen. En mi caso particular lo he aprendido a llevar de esa manera. Cuando la soledad se me vuelve un obstáculo, es hora de volver al ruedo social.

-No es que quiera ser de bares como muchos de los demás, sólo un poco más tomado en cuenta socialmente, y no sólo por ser el de recados o el que le toca esto.

-Dentro de mis experiencias, aprendí que muchas veces generar lazos con los demás, generan sufrimiento, ya que las personas tenderán a defraudarte o a ser poco comprensivas con tu visión del mundo. Aprendí que hay que generar los lazos necesarios, pero también saber cuáles y de qué tipo son. Definir bien qué tipo de lazos tienes, evitara que generes lazos innecesarios y sepas comprender que cada persona en tu vida es un ave de paso, que te deja una enseñanza (en positivo y en negativo). Es normal que te sientas solo, muchos de aquí nos sentimos así, por más que hallamos generado lazos afectivos con muchas personas, pero eso cuesta, por lo que te comenté antes. Por eso debes ser paciente y en tu soledad, respetar tus momentos, aprender de ti mismo y procurar ser tú mismo, no por los demás, sino por ti, haz las cosas que te gustan y así te darás cuenta que hay otras personas que también comparten tus intereses, y aunque no estén siempre a tu lado, sabrás que no estás solo. 
Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

-La soledad es muy común en las personas con Asperger, igual es mi caso. Muy parecido a lo que a ti te sucede, me sucedió a mí en el pasado. Ahora no es muy distinto, pero por lo menos estoy en un trabajo donde hago lo que me gusta y puedo compartir con personas que hacen lo mismo que yo. También me gusta ver a una chica que frecuento, y que quiero mucho, una pelirroja hermosa, pero más de ahí. Mi vida es de la oficina a la casa y de la casa a lo oficina.

-Yo soy la prueba viviente que la soledad no crea locura, ni algún trastorno, por el contrario, genera creatividad, ideas, obras de arte, aprendo de mi soledad, también me gusta y me siento cómodo. Me producía mucha angustia tener que cumplir expectativas en aspectos sociales que yo tanto odiaba. Aunque yo soy egoísta en extremo, y no todos soportarían lo mismo que yo, deberías ir equilibrando entre soledad para ti, y compañía también para ti, pero para que puedas apreciarte, vive para ti, y lo demás dejará de parecerte demasiado importante.

-Yo he estado intentando hacer las cosas sin pensar tanto, me he dado cuenta que este mundo no es muy benévolo con los pensantes.

-En general me siento cómodo con el silencio, y si hablo no lo hago con objetivos sociales, salvo que sea en el ámbito laboral y demás. Pregunto directamente lo que me interesa/intriga, o cuento lo que disfruto contando.

-A mí me agrada más la compañía, pero es cierto que la soledad te permite meditar, tener contacto con tu interior y hablar con Dios.

-La semana pasada estaba de trabajo en un sitio nuevo y me presentaron una mujer joven técnico que me entregaría una información, yo me aproximé con mi cara seria y le pregunté si me podía prestar 500 Bolívares, luego de que se sonrió y me dijo que no, comenzamos a hablar. Todo depende del humor en que me encuentro, pero si llevas las cosas un poco al límite, puede ser divertido. Todos somos diferentes, lo que a mí me funcionó tal vez no le sirva a otro, pero no está mal contar lo que se hizo para divertirse.
Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

-Yo soy sociable si me siento cómodo, lo que no me gusta, son los lugares con ruido, si me saturo, pero en general soy muy abierto. Me gusta estar solo para hacer mis cosas y me pierdo, pero si me gusta estar con gente de vez en cuando. Me agrada estar con personas que me hagan sentir cómodo, pero igual que todos los aspies el problema no es el querer socializar, sino no el no conseguir socializar. Siempre quise adaptarme, aunque jamás trate de ser alguien que no fuera, por eso no lo conseguí. En la facultad terminé en unas escaleras todos los días. Me sentía más cómodo ahí, con mi guitarra. Hubo un tiempo que conviví mucho, mi facultad es muy pequeña así que todos se conocían, pero siempre sentí que no encajaba. A mí no me gusta la soledad, soy muy introspectivo, me envuelvo en mi mundo, pero cuando salgo necesito tener a alguien con quien hablar. Tengo la fortuna de que mi mejor amigo es aspie, siempre lo busco para hablar, a veces tardo, más de un mes que no nos vemos, ni sé de él, como que nos “perdemos en nuestros mundos”, pero a veces necesito hablar con alguien para expresar mis pensamientos, con él lo puedo hacer, con otras personas no, si no lo tuviera a él me sentiría muy solo. Lo de “los aspies solitarios y que no les gusta convivir”, creo que es en parte un mito, aquí en mi ciudad nos reunimos y somos muy comunicativos, nos entendemos super bien, cada mes nos vemos y es genial, nos sentimos en casa porque podemos hablar de lo que nos gusta sin ser juzgados, cada uno tiene su área de interés, pero a todos nos encanta escuchar, es genial.

-Me parece que mucha gente para palear la soledad busca hacerse una rutina de adicción al trabajo o de actividades solitarias compulsivas. Eso es casi como amontonar la ropa sucia en el armario hasta que no da más y explota. Luego hay que lavar la ropa prenda por prenda y es un montonero que no da abasto. La analogía con la soledad sucede cuando nos hacemos adictos al trabajo, a la computadora, a las mascotas o a la religión, y siempre llega ese momento que nos encontramos desnudos frente a la soledad y nos deprimimos. No hay nada que reemplace el bienestar que produce la compañía humana en todas sus formas. Todo es mi punto de vista claro. Dicho esto, hace rato que me he propuesto como prioridad mejorar mis problemas de relación con mis pares. Interesante debate.
Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

-Yo también puedo estar metida en mi casa como una ermitaña, y de repente salgo y soy súper alegre y divertida. Me sacó selfies o participo en algún taller, como el taller de cine en el que estoy ahora, y salgo con la cámara a entrevistar gente, canto, actuó etc. A veces me encanta salir y a veces me encierro en mi cascarón.

-Yo también necesito aislarme diariamente, sobre todo si estoy estresada o deprimida, pero en general, no concibo un día en que no tenga un ratito/ratazo  sólo para mí. He estado a punto de explotar, o he explotado directamente cuando las circunstancias o las personas no me han dejado "mi espacio".

-Mis hijos y mi familia saben, por experiencia, que si en esos momentos no me dejan sola, las cosas se pueden poner realmente "feas".

-He observado últimamente mi comportamiento: Soy introvertido y tiendo demasiado a aislarme de la sociedad; algo que veo no es conveniente, ya que lo hago varios días encerrado en mi apartamento, y a medida que pasa el tiempo de ese "aislamiento social", me voy encasillando más y más en mis pensamientos, los cuales son algo destructivos. El apartamento cada vez lo empiezo a ver más desordenado, mi alimentación empieza a ser algo monótona o deficiente; es como si entrara en un estado de hibernación. Poco a poco voy siendo más obsesivo, tuve que cerrar whatsapp por un tiempo, porque estaba siendo muy obsesivo, “cansón”, intenso, “molestón” con algunas personas. Por esos comportamientos que estoy consciente, son dañinos, he perdido o alejado a varias personas, aun así me es casi imposible evitar esos comportamientos, y eso que me esfuerzo demasiado en cambiar todo eso; están demasiado enraizados, pero cuando me obligo a salir y saco cualquier excusa (que a veces no hago caso y sigo encerrado), cuando me obligo a socializar, mi comportamiento cambia, y al otro día estoy un poco más alegre, con más ánimos, y hasta con pensamientos optimistas. Mis obsesiones, intensidades bajan, y hasta puedo dejar de escribir tanto o molestar, pero más que todo, eso pasa cuando converso horas con alguien que le gusta de mis temas (algo poco común en mi alrededor). Ayer conversé con alguien hasta altas horas de la noche, hasta me tuvo que echar, jaja, y hoy desperté con más ánimos. Me obligué a salir y ahora no quiero volver a mi apartamento.
Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

-Me identifico demasiado hermano, pero sostengo que "la intensidad" es relativa, no somos aptos para todos los interlocutores. Hubo un tiempo, cuando el consumo casual de café me ayudaba a sobrevivir mejor las situaciones sociales, especialmente los encuentros uno a uno. Lo peor es cuando conoces gente que te hace salir una vez, para luego ignorarte y confrontarte alegando que no se reúnen lo suficiente... WTF? Afortunadamente aprendí a filtrar esa clase de personas y cuando me buscan, les ignoro o empiezo a actuar de manera que se alejen, pues no me agrada que me manipulen para que me sienta patético. Igual es demasiado engorroso abordar otras personas. Yo en lo personal me he llevado cada “numerito sorpresa”, que ya no sé qué pensar.

-Lo difícil de eso, es superar el sentimiento de intimidación al enfrentarse a una situación social en donde no puedes controlar nada, más de la mitad de las veces termino aislándome y pensando que acabe luego, que acabe luego ¿Tienes algún amigo? Yo he logrado salir del completo aislamiento social gracias a un par que aguantan mis constantes reclamos contra el mundo. Cuando estoy con ellas o salgo, me siento bastante bien y hablo mucho más que hace 5 años xD

-Yo a veces voy a lugares que sólo soporto 3 horas, me vuelvo a las 2 horas o me salgo a estar sola en el patio  y regreso a compartir cuando me siento mejor, o sea gestiono mis tiempos socializando. Y como hago un esfuerzo, exijo respeten mis tiempos.

-Hay que intentar buscar el equilibrio, a veces es necesario y sano recluirse un poco, pero no es sano aislarse completamente. Privarías al mundo de ti!

-¡Que se le va a ser! Mientras menos salimos, más queremos quedarnos, y cuando logramos salir, creemos que hemos descubierto la fórmula para empezar a hacerlo más seguido. Claro, hasta que volvemos a entrar y todo empieza otra vez. El incesante círculo del amanecer y el anochecer.
Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

-La soledad se necesita al igual que la compañía, pues el deseo de aislarse siempre puede volverte más egoísta y vulnerable, por ejemplo: Estando solo no tendrás que soportar a nadie, pero cuando llega alguien bueno, no podrás lidiar con esa persona, pues todos tenemos defectos. Otra razón para no aislarte siempre, es que a veces al hundirnos demasiado en nosotros, nos envolvemos en nuestras ideas, sin posibilidad de entender al resto o verificar si uno está en un error, lo cual aumenta la inflexibilidad cognitiva, un rasgo común en el SA. En resumen, pensar en uno mismo todo el tiempo y estar solo todo el tiempo, puede debilitar y acostumbrarnos a centrarnos solo en nosotros mismos, lo cual influye en nuestra forma de ver la vida y el entorno.

-Cuando menos lo pensás, estás inserto socialmente, te aparece un trabajo donde sos capaz de hacerlo, o te aparece una mujer que se interesa por vos, y zasss! Los años de soledad te pasan la factura porque no has tenido el 'training' emocional que antecede a esa experiencia nueva que estás viviendo. El aislamiento es contraproducente. Yo creo que hay que socializar, muchas veces, con la simple idea de 'estar aprendiendo' de la gente, aunque no nos guste hacerlo mucho por convencimiento.

-¡Me pasa igual! Cuando me obligo a salir y socializar me baja la ansiedad, me pone más optimista y hasta con ganas de proyectar cosas, pero cuando me encierro mucho, me voy aislando y comienza todo un proceso contrario al primero mencionado, me asaltan pensamientos negativos y ansiedades. Hace bien ponerse en movimiento, el movimiento es vida, energía, creo. Te recomendaré algunas cosillas:
1) No te encierres, sal, aunque sea a un parque a tomar sol, te hará bien 
2) Hazte un horario y complétalo como compromiso por tres días, luego de ese tiempo, toma un pequeño descanso y vuelve a comprometerte por cuatro días. Te ayudará contra la procrastinación.
3) Busca hobbies por hacer, y haz una lista con aspectos negativos y positivos tanto de ti como de tu vida, los anotas en papeles separados y cada día quemas o botas a la basura uno de los papeles negativos y colocas en la muralla uno de los positivos, donde lo puedas ver siempre.
4) Por último para el desorden, te recomiendo que como hobbie aprendas el método para ordenar de Marie Kondo o Konami, busca información sobre éste y te mantendrás bastante entretenido en esto. Además encuentro que es ideal para mentes obsesivas como las de nosotros. 


Las imágenes utilizadas en este escrito pertenecen a Rodrigo Corvalán, un gran fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:


Breve vídeo donde un adulto Asperger habla sobre la Fobia Social como comorbilidad: