viernes, 8 de mayo de 2015

Reflexiones de un joven con el Síndrome de Asperger.


Siempre he dicho que una excelente manera de entender lo que es vivir con el Síndrome de Asperger, es escuchando o leyendo a un adulto con la condición. En este artículo podrán leer algunos de los pensamientos, opiniones y reflexiones de un joven Asperger argentino de 28 años, los cuales fueron dirigidos a otros jóvenes y adultos con la misma condición, en el grupo al cual pertenecemos. Yo le pedí que me permitiese transcribir sus escritos en este artículo para darlos a conocer a quién se interese por aprender más sobre las dudas, temores, esperanzas y reflexiones, que puede tener una persona con el Síndrome de Asperger. A continuación, sus escritos:

-Sobre los temores:

Muchos de los adultos Asperger tenemos un sentimiento más de "pesar" que de alegría, y la explicación de eso no es sencilla. Veo gente que tiene novia/o, pareja, amor conyugal; otros que tienen muchas amistades cultivadas a lo largo de la vida, otros que tienen buena contención en sus entornos, otros con una buena posición económica. En fin, inclusive muchos casos de gente que ha llegado al pináculo de la realización afectiva al haber formado una familia y aun así, se sienten deprimidos. Me consta que el Síndrome de Asperger entonces pasa a un segundo plano como parte de un conjunto de síntomas cuyas problemáticas relacionadas, se derivan de un problema más profundo: un dolor que tiene base en lo esencial de la persona. En la parte más íntima de cada uno, un problema muy existencial. Muchos de ustedes me han hecho ver que yo soy una persona con muchas virtudes y valores (se los agradezco enormemente), y yo veo que ustedes son personas que también son valiosísimas y admirables. Luego, no me explico por qué ese pesar a cuestas. ¿Será realmente un problema espiritual? ¿O será que el problema del Síndrome de Asperger como parte de una neurología y un psiquismo atípico, trae las consecuencias ya mencionadas? ¿Puede entonces que una conjunción de lo espiritual con lo científico nos pueda dar con una solución que nos aproxime más a una armonía en nuestro ser?
Artista: Cecilia Garcia Villa.

Yo vivo sólo con mi madre y mi hermana, y entre los tres nos las tenemos que arreglar a diario. El problema es que mi madre ya es muy mayor, y de a poco la he ido notando más cansada y con los típicos problemas de salud de una persona grande. De esto ya es un buen tiempo y me preocupa. Cada vez son más los trámites que tengo que hacer y las responsabilidades van en aumento, lo que es proporcional a enfrentar más y más situaciones sociales y el estrés crónico se hace notar rápidamente. En parte me siento culpable pues ante muchas situaciones en mi vida, he ido PROCRASTINANDO, haciéndome el “tonto” o simplemente evitando y como resultado ya casi pisando los 30 años, no he terminado mi carrera, no tengo trabajo estable y menos que menos, pareja. Mi mayor temor es justamente el hecho de que cuando la suerte cambie a mi favor (encontrar pareja, terminar los estudios o tener un trabajo), mi madre ya esté muy mayor y tenga que enfrentar cambios en un contexto más duro. Los aspies somos muuuuuy lentos para madurar y ver nuevos horizontes, pero esos son nuestros tiempos, o al menos para mí, y esa es una realidad que hay que asumir por más que nos duela. La diferencia entre unos y otros, radica, en que cada uno, al tener una realidad distinta, también tiene recursos distintos para enfrentar la vida. A mí me hubiera gustado tener más hermanos, y sentir que mi núcleo familiar es más grande, porque por más amigos y gente que te apoye en la vida, la familia de primer grado es aquella con la que siempre uno puede contar bajo cualquier circunstancia y yo me siento con muy poco "flanco" en ese aspecto, más siendo una persona muy introvertida y cerrada. Por ahí yo estoy viendo las cosas con poca asertividad y me estreso en vano. A modo de conclusión creo que hay que ir tomando pequeñas decisiones a diario, con pequeños objetivos claros y realizables, de esa manera iremos encontrando cosas en el camino que iremos tomando y aunque no nos demos cuenta, estaremos construyendo algo y avanzando. Pero vuelvo a repetir, la duda y el temor a veces se hacen agudos.
Recibo una mensualidad, y por palabras propias de mi madre, es para que yo tenga un desenvolvimiento racional en la sociedad. Hacer cosas como comprar los elementos de higiene personal o todo lo que sea relacionado con lo académico: útiles universitarios, pasaje de transportes, se necesita de ayuda financiera. Estaba preocupado por el tema económico debido a mi patológica introversión y poca capacidad para relacionarme con la gente, pero he visto que la necesidad es la que te va sacando para adelante y estos últimos años he visto una mejoría en mí. Pero todavía me falta mucho. El miedo que tengo es tener que cambiar a la "fuerza" de un día para el otro por motivos de fuerza mayor, eso es feo. Una realidad que no podemos obviar, es el contexto social, familiar y económico que nos toca vivir. Eso define mucho el carácter y creo que es más significativo que tener un síndrome o no, creo yo.
Artista: Cecilia Garcia Villa.

-Sobre la organización:

Yo siempre fui un desastre con la organización: Mi caligrafía siempre fue dura de entender pero si tenía buena ortografía. Los cuadernos siempre incompletos; dejaba las hojas en blanco porque no pegaba las fotocopias y posponía tareas. Nunca usé lápices de colores, ni fibras, ni crayones, ni nada excepto cuando había que dibujar. Todo era monocromático y entre las actividades hacía cuadros sinópticos que sólo yo entendía para sintetizar algunos conceptos. Mi mochila siempre andaba llena de papeles; todo estaba revuelto, jaja. Odiaba plástica porque lo único que hacía eran enchastres tras enchastres que después a la larga paraba todo al cesto de la basura. Pero en todo este caos, yo lograba aprobar exámenes, hacer actividades aúlicas y siempre encontraba algún loquito a quién yo le caía bien y hacíamos equipo. En la universidad mejoré, principalmente porque tenía la tecnología de mi lado y con ella es más "seguro" ser desordenado.

-Sobre la madurez:

Todo el mundo relaciona la madurez con la capacidad de saber desenvolverse bien en este mundo tan hostil. Mucho de aprender habilidades sociales se desarrolla en el marco de la necesidad de sobrevivir. Y mucha gente cuando habla de "sobrevivir", aunque sea con eufemismos, justifican las actitudes de "doble moral". Por eso a nosotros nos cuesta madurar, somos por demás muy correctos y justos, casi como si el mundo tuviera que ser por demás muy armonioso, pero la realidad nos empuja a cometer errores y pecados. Asumir la imperfección de la naturaleza humana es algo que nos cuesta demasiado porque en eso, muchas veces no hay matices objetivos de moral. Si estamos empujados a cometer algo malo para sobrevivir, no nos queda otra que hacerlo.
Artista: Cecilia Garcia Villa.

-Sobre la socialización:

A mí me pasa de tener tan pendiente la idea de mejorar socialmente, de ser menos tímido, más seguro, más aguerrido y quizás no sea tan así como yo me veo. Sólo estoy gastando energías en algo que está distorsionado en mi mente. Quién sabe. A lo mejor sin darme cuenta, estoy siendo una persona de provecho. A veces veo gente de estos foros que son personas con un muy buen rendimiento y sin embargo lo infelices que parecen ser. Yo a veces me veo así, aunque identifico que es sólo un error de autoconcepto.
Bien dicen que los que estamos flojitos en las relaciones sociales tenemos una problemática y que no debemos enfocarnos en lo que no podemos hacer sino más bien en lo que sí podemos hacer. Pues ésta es una verdad que se debe someter a revisión. La verdad es que si no puedes relacionarte socialmente, difícilmente puedas aunque sea sobrevivir en un mundo que tiene de trasfondo, las más intrincadas y complejas situaciones, como escenarios de vida.
Necesitamos sí o sí, del experimentar sensaciones de placer, contar con un amigo, un familiar, de una mascota, de un proyecto de vida o lo que sea, para que nos ayude en las malas, para que nos haga sentir bien en un momento de porquería. Muchos de nosotros por ser obsesivos, caemos en esa espiral de que los problemas no tienen solución y cuando nada lindo aparece en el horizonte, vienen las ideas depresivas. Nosotros no somos personas sin conciencia. Nos damos cuenta cuando sufrimos o cuando estamos solos sin que nadie nos apoye. Somos muy sensibles a la visión de nuestro propio deterioro y sufrimos por ello.
Es de vital importancia aprender a cultivar la inteligencia emocional, es decir, aprender a desenvolverse en un mundo donde tenemos que armonizar nuestras propias emociones con las emociones de los demás, y más si somos personas muuuuuuuy por demás pensantes y racionales. Ese contrapeso a la densidad racional que a veces nos agobia, la vamos a encontrar en que tan saludables puedan ser percibidos nuestros propios sentimientos. Y la tarea de hacer que nuestra dimensión emocional sea saludable, solamente la podemos encontrar nosotros mismos.
Artista: Cecilia Garcia Villa.

Quiero comentarles algo que seguro cómo aprendizaje puede servirles a muchos. Resulta que el Martes a la noche fue mi cumpleaños y cayeron visitas a casa y tuve que ser el anfitrión de la fiesta por un buen rato, luego al otro día Nochebuena y Navidad la pasé en una finca con un montón de familiares (tíos, primos, primos políticos), ayer venía de una juntada con amigos del barrio y ahora vengo de una fiesta familiar con motivo de la celebración del cumpleaños de un amigo de la facultad. Han sido cuatro días maratónicos y con alcohol de por medio. Sinceramente yo no quería saber nada con todo esto porque 'el pibe asocial' no podría aguantar de antemano todos estos eventos con mucha carga emocional. La sorpresa que me llevé es que ahora me siento bastante bien conmigo mismo, y la satisfacción en sí no viene de haber 'disfrutado plenamente' estos encuentros, sino en haber podido llevarlos bien y haber sobrevivido sin ningún tipo de complicación. Años atrás seguro que esto no lo podría haber hecho y la razón está en que vamos madurando de a poco nuestra visión con respecto a los acontecimientos sociales y aprendemos a vivirlos a nuestra manera, sin la presión de tener que 'ser otro' para encajar. Sencillamente pasarla de la mejor manera que uno puede y cómo una pueda. Hubo momentos en que reía, o me prendía a la charla de otros. Momentos donde la música me gustaba y otras no. Momentos en que me sentía bicho raro y buscaba la manera de sobreponerme a ese sentimiento y llevarlo tranquilo.
La conclusión final que saco es que muchas veces nos sugestionamos con una personalidad que a 'priori' parece decirnos como debemos actuar y qué debemos hacer tajantemente, pero muchas veces cuando enfrentamos la realidad y nos damos cuenta que hemos podido vencer una limitación y por consiguiente crecer en un aspecto de la vida, nos da un gran alivio y vemos que no todo es 'más de lo mismo', sino que ya tenemos una herramienta más para desenvolvernos en un mundo que muchas veces nuestra propia cabecita la tiende a interpretar cómo más complicado de lo que realmente es.
Artista: Cecilia Garcia Villa.

-Sobre la amistad:

¿A quién no le pasa eso de sentir más empatía por la gente de un grupo de Facebook, que por los amigos del colegio, vecinos o inclusive los mismos familiares?
En una oportunidad una compañera nuestra de grupo me manifestaba que sentía que la 'llenaba' más los saludos de los mismos aspies de Facebook que los que les daban las personas que la fueron personalmente a saludar a su casa. A mí no me sorprendió en nada. Yo hace años que dejé de recibir gente en mi casa por la misma razón. Para las fiestas de fin de año, no esperaba la hora de llegar a casa o de apegarme a un dispositivo para sentirme acompañado por el afecto virtual. Las redes sociales, los programas de mensajería y los servicios en general que ofrece el Internet, están decididamente marcando un nuevo paradigma en las formas en que los seres humanos nos relacionamos afectivamente. Pero hay algo que todavía la tecnología no puede reemplazar, o más bien emular: La calidez de tener una presencia física a nuestro lado. Me quiero imaginar que todo esto es parte de una revolución que recién está en pleno auge, y los cambios en perspectiva son tan impredecibles como, al mismo tiempo, esperanzadores para todos aquéllos que nos cuesta tanto socializar diariamente. La pregunta más inmediata que me viene a la mente: ¿Tardará tanto el día en que la tecnología pueda recrear un 'holograma' de una persona que se encuentra al otro lado del mapa? Mejor aún sería si se pudiera conducir la materia a través de un medio para hacer posible la teletransportación de seres humanos. Muchos de nosotros tenemos como amigos a gente que no está a la vuelta de la esquina, no vive en nuestro país o ni siquiera en nuestra misma ciudad. Yo le pongo fichas al avance tecnológico y a toda aquella ciencia, amparado bajo un criterio ético, para que cuando la penumbra se cierna sobre nosotros, podamos creer que es posible un mejor futuro.
Artista: Cecilia Garcia Villa.

También quiero referirme a otro tema que está relacionado con la contención afectiva. ¿Qué tema no? Sabiendo que muchos de nosotros nos sentimos solos y tristes muchas veces al no contar con quienes desearíamos tener en la vida, en momentos puntuales y específicos. Sucede que estaba hablando con una amiga de la facultad que me decía que cada día nos cuesta más juntarnos con el grupo que formamos cuando empezamos allá por el lejano 2008. Yo le dije que es verdad, que es cierto y que la razón es sencilla y natural; la vida te va llevando por diferentes caminos y cuando quieres acordar, ya parece que es imposible quedar para una juntada. Muchas veces cuando estamos mal, nos buscamos refugiarnos en las personas más cercanas a nosotros, los que llamamos nuestros afectos, y en especial buscamos a los amigos que son nuestros compinches. Pero es aquí donde critico en cierta manera a la amistad ¿Qué sucede cuando por la causa que sea ningún amigo tiene tiempo para escucharte? Los desaires siempre son los mismos: “Que tengo que rendir un examen y me tengo que aislar para que no me molesten”, “Que en el trabajo me demandan hacer muchas tareas y estoy ocupado sino me rajan”, “Que la familia me necesita y son prioridad sus necesidades”, “Que el "chamuyo" con una mina no se puede posponer”, etc, etc, etc. Son todas razones válidas, porque cada uno tiene el derecho de anteponer sus necesidades, si así lo desea, a quién sea, pero a la larga todo eso va erosionando el vínculo de 'amistad', porque siempre una parte la va a interpretar como pequeñas frustraciones una tras otra y la paciencia se termina por acabar, junto con la amistad misma. Quizás sea por eso que yo sea algo reticente a prestar mi "oreja" a alguien que la necesita, puesto que a mí me la han negado en varias ocasiones aunque no haya sido a sabiendas de que me estaban haciendo un mal. Al fin y al cabo el mundo tan "exigente" y "competitivo" que tenemos nos convierte cada día en personas más y más esquizoides.
La conclusión final de esto, es que me cuesta mucho confiar en alguien y mientras uno más grande es, se activa la misma alarma al tener que vivir una inminente decepción temprana. Les pido UN GRAN FAVOR A LOS QUE SIENTEN AFECTO POR MÍ, si ven que en el trato íntimo soy esquivo, huidizo o poco comunicativo en ciertos momentos, no crean que es porque soy malicioso o 'mala leche', es que sencillamente me cuesta dar más de lo que muchas veces me piden y las razones las escribí más arriba.
Artista: Cecilia Garcia Villa.

-Sobre los intereses:

Muchos de nosotros, vamos cambiando el foco cada cierta cantidad de tiempo. A veces nos vuelven los temas, a veces no. A veces recurrimos a ellos por obligación apelando a simples recuerdos o a través de vestigios reales. Estos son los míos por edad cronológica:

*Historia universal, geografía y dinosaurios (niñez).
*Sistema solar, mitología egipcia y griega (fines de la escuela primaria).
*Música internacional (pubertad).
*Programación y diseño gráfico (adolescencia).
*Historia de la Segunda Guerra Mundial (fines del colegio secundario).
*Informática en general (Universidad).
*Psicología y filosofía (etapa Aspergiana).
*Economía y politíca (Fines de la etapa universitaria).

Creo que más allá de los cambios y los despertares de interés. Una cosa interesante es ver que tan constantes o perseverantes podemos ser para encausarnos en algo y no aflojar. Es decir, a pesar de tener una mente muy dispersa, poder elegir mantener un trabajo o estudiar una carrera con todas las fluctuaciones que tengamos. Es todo un aprendizaje. Más aún, poder formar criterios a partir de todo lo aprendido y aplicarlo para dar soporte a la toma de decisiones diaria, es una de las mejores inversiones que podemos hacer con tanto caudal de conocimiento.
Artista: Cecilia Garcia Villa.

-Sobre lo que me molesta:

Me enoja esos comentarios prepotentes y soberbios que afirman que ser “guapo” (fuerte) tiene que ver con una personalidad predispuesta al trabajo “físico”. Ser rudo y trabajador cómo sinónimo de levantar sacos de arena, trabajar en una construcción o permanentemente andar haciendo labores pesados, me parece un completo disparate, y es tener una visión parcial de lo que es ser "fuerte". Me indigna que la gente menosprecie a una persona intelectual diciendo: "Ése sólo se la pasa sentado frente a una computadora, muy cómodo tomando una bebida". Tener creatividad para diseñar algo con un software, programar un complejo algoritmo que haga una tarea específica o simplemente esmerarse en escribir un mensaje con la mayor legibilidad y claridad posible, son también ejemplos de hacer trabajos y ponen en juego virtudes de la persona que no son lo suficientemente ennoblecidas como la concentración, la cognición y la paciencia. Esto que acabo de escribir, viene como resultado de escuchar una y otra vez comentarios que desvirtúan y merman el autoestima de personas que están muy a menudo ligados a trabajos intelectuales, y es muy común encontrar que estas personas tengan Síndrome de Asperger.

Otra cosa que me saca de quicio es que me pidan hacer algo mientras estoy muy enfocado haciendo otra actividad que me sumerge la atención completamente. Quizás sea algo muy característico a nosotros, pues se relaciona con que te saquen de tu esquema de acción. Una forma de imprevisto. De algún modo yo tampoco me puedo negar o decir que no, porque es parte de la convivencia hacer favores o atender las necesidades de los que te rodean. Son las reglas de convivencia mientras uno tenga que vivir acompañado. Lo que más me parece injusto de todo esto, es que te obliguen a que pongas buena cara y te fuercen a que te "gusten" los imprevistos. No sé cómo decirlo. Uno ya cumple de por sí con acceder y no oponer resistencia, pero lo otro, no me parece a mí. Me deja con la sensación de una 'falta de comprensión' por parte de los demás hacia mí. Más aún, cuando uno critica o echa en falta alguna característica que incomoda del otro, y se atajan diciéndote: "yo a esta altura de mi vida no voy a cambiar". Después los padres se preguntan qué hicieron para que sus hijos sean como son.
Artista: Cecilia Garcia Villa.


-Sobre las reacciones:

Si somos aspies o Teas, es seguro que hemos tenido alguna de esas crisis de rabia en dónde hemos destrozado, totalmente, algo o varias cosas alrededor nuestro. La peor que recuerdo fue la de agarrar un mueblecito a hachazos hasta reducirlo a astillas y luego verter un bote de Kerosen en el montoncito y prenderle fuego en el fondo de casa. Recuerdo que eso fue a las 3:00 AM de la mañana. Pero de esas épocas, sólo recuerdos, y espero no tener que repetir esos episodios ¡Dios cuánto estrés!
Hay algo que he notado en la naturaleza aspergiana, en lo que se refiere al carácter y temperamento. Aspies sumamente circunspectos e inhibidos, y aspies muy violentos y agresivos. Ambas posturas no son deseables y hablan de una falta de madurez en la inteligencia emocional muy acentuada que traen problemas de adaptación a largo plazo. Pero lo más curioso de todo esto, según lo que yo he podido cotejar con mi propia evidencia, es que el carácter inhibido y exageradamente prudente lo tienen más arraigado los varones, por el contrario a las chicas, que suelen tener el carácter más fuerte y explosivo. Yo casi en todos los testimonios que leo, a los varones siempre los golpean en todas partes y son más proclives a recibir bullying físico, por el contrario de las mujeres, que siempre suelen por lo menos, mostrar indicios de que saben defenderse un poco mejor. Es irónico pensar que esto refleja la regla inversa del dimorfismo en la especie, donde el varón es quién tiene la fortaleza masculina tan característica, y la mujer lo opuesto. Bueno, para armar un debate de verdad con respecto a este tema, deberíamos saber manejar aspectos tanto de ciencias biológicas y como de ciencias sociales; qué es lo que responde a lo estrictamente biológico y que responde a una construcción social y cultural.
Artista: Cecilia Garcia Villa.


-Sobre la “zona de confort”:

Estuve charlando con un médico sobre el concepto de la “zona de confort” y la conclusión que saqué fue la siguiente. Si bien en la persona hay una necesidad de 'vivir' de seguir adelante, lo que se pretende con esta actitud, es una noción de sentir que se 'hace algo por la vida', que avanza, que logra metas, pero a cambio de no sentir sensaciones de riesgo como ansiedad ante hechos inciertos o que causen incertidumbre. Es una forma prudente de controlar la exposición personal frente a las demandas y exigencias de la vida diaria.
No está mal del todo tener esta actitud, muchas veces es necesario hacerlo después de haber vivido hechos dolorosos o que nos han expuesto a situaciones emocionales límites. Así entonces, parte del proceso de 'reisilencia' supone estar en complicidad con la zona de confort. Ahora bien, hacer de la zona de confort un hábito de vida implica una serie de recompensas siempre a corto plazo, pero en el largo término, con consecuencias negativas; el aislamiento y la depresión hacen sus estragos. Un amigo me hizo entender una analogía importante. Analogía que sirve para comprender cómo se logra entrenar la inteligencia emocional.
¿Cómo un músculo se fortalece? No es haciéndolo trabajar inagotablemente sometiéndolo a cargas extremas. Lo que fortalece un músculo es que tan crónico, continuo y constante sea el ritmo de someterlo a una carga MODERADA y luego hacerlo descansar después de una serie de repeticiones. La analogía viene ahora de aplicarlo a la emocionalidad de cada uno. Si nos sometemos diariamente a pequeñas dosis de frustraciones (tolerar cosas que nos disgustan) y luego equilibrarlas con cosas que nos producen placer, estaremos haciendo lo mismo que con el músculo. Exponer nuestra emocionalidad a sentir malestar y luego bienestar de una manera crónica, reiterada y medida, estaremos favoreciendo a templar el carácter y fortaleciéndonos emocionalmente. Estar años sumidos en la zona de confort, es equivalente a tener un músculo “frío” y sin ejercitación. Salir de la zona de confort implica muchas veces paciencia y voluntad para no desanimarse ante pequeñas frustraciones que puedan ir apareciendo en la puesta en marcha, hasta que ya hayamos entrado en calor y logremos por nosotros mismos habernos habituado al ritmo de exponernos en la dinámica de tolerar altas y bajas con total naturalidad.
Artista: Cecilia Garcia Villa.

Tengo una inquietud sobre la “independencia económica” respecto de la familia. A todos nos cuesta en mayor o menor medida de acuerdo a todo lo multifactorial que sucede alrededor de la vida de cada uno. Pero hay algunas cosas que a todos los aspies nos influye en este proceso de emancipación: el grado de enajenamiento social y la depresión. Yo antes creía que tener depresión era sinónimo de estar tirado en la cama sin salir de la habitación, pero después de conocer algunos casos 'límites', me di cuenta que si bien no se puede salir de la depresión fácilmente, se aprende a convivir con ella a cuesta. Muchos aspies han comentado varias veces que tanto de niño, adolescente como adultos han vivido sumidos en la depresión, pero cuando la NECESIDAD de movilizarse en la vida se hace presente, no hay más remedio que aprender a sobrevivir con ella inclusive. Quizás vivir con una necesidad “acusiante” es lo que nos motiva a vencer cualquier obstáculo en la vida, y en este punto es donde podemos diferenciar dos grupos de individuos: Los que salen adelante y los que no. Sabiendo bien que los que salen adelante son aquellos que se encuentran a diario con la adversidad, hago hincapié en los que tienen un estilo de vida algo más “holgado” y “cómodo”, y es aquí en donde me pregunto qué solución les depararía el futuro ¿Acaso deberían estar disfrutando de su “zona de confort” hasta que la adversidad se haga presente de forma abrupta? La juventud en la “zona de confort” no es un fenómeno exclusivo de alguien con algún síndrome o con alguna problemática circunstancial o total. ¡Es un fenómeno de toda una generación actual! Para comprenderla hay que tener una noción básica de cómo la sociedad ha ido evolucionando desde hace más o menos un siglo atrás cuando nuestros abuelos vivían sumidos en la explotación o cuando fueron los inmigrantes de bajo rango que vinieron de Europa escapando de miserias y guerras. Nuestros abuelos, les enseñaron a sus hijos, es decir, a nuestros padres, que tenían que ayudarlos en sus negocios para prosperar, de lo contrario, no habría dinero para el plato de comida. En esta política de "todos colaborando en la economía familiar" no había lugares para "discapacitados". Si uno podía, aunque sea, colaborar cortando leña o arreglando algún artefacto, ese esfuerzo era bienvenido. Ahora bien, una vez que nuestros abuelos prosperaron y nuestros padres pudieron montar un negocio o bien tener una profesión, la economía se estableció y es aquí donde la tercera generación, es decir, la nuestra, la de los jóvenes, tuvo una amplitud de oportunidades y comodidades que se exterioriza en un estilo de vida 'holgado' y permisivo con las responsabilidades.
Artista: Cecilia Garcia Villa.

Algunos neurotípicos se gastan el dinero del padre o la madre, emborrachándose, saliendo con decenas de mujeres o gastándolo en cuanto le venga en ganas, es un ejemplo de esta flexibilidad social, equivalente sin más ni menos, que el Asperger que se queda encerrado en la casa viendo películas o leyendo libros, invirtiendo el dinero que sus padres le dan en cuestiones que no tengan que ver con lo social estrictamente hablando. Para no seguir extendiendo tanto y acortando el tema un poco. Si tanto aspies como neurotípicos están atrapados en la misma cultura de confort ¿Es justo exigirle a un aspie que madure a la fuerza al exponerlo aunque sea, con pequeños ajustes diarios, a que tome más y más responsabilidades? ¿O es mejor dejarlo en su cómoda 'zona de confort' hasta que la necesidad salte por sí sola y se vea movilizado a actuar? Me admiro cuando algún aspie adulto habla de depresión y veo que tienen trabajo o están casados. Yo sufro de dificultades emocionales (como todos los adultos Asperger) y muchas veces esa misma cuestión me pone en tela de juicio mis sueños y metas a futuro. No sé si sea capaz de concretar mis objetivos siendo de la manera que soy, y eventualmente me auto-boicoteo muy a menudo. Lo de la zona de confort es un detalle personal que busco ver si alguien se siente identificado también. Nunca he pasado necesidades económicas por ejemplo, ni siquiera en las peores crisis que ha atravesado mi país, tampoco me sobró nada. Pero muchas veces en la vida cuando me he propuesto algo y he tenido que abandonar por causas de 'salud psíquica' siempre me he preguntado si hice lo correcto o la decisión que tomé fue por especular con la posibilidad de volver a la zona de confort. Lo único cierto de todo esto, es que después de pasar por una crisis y caer en esa "zona de confort" tan placentera, cuesta arrancar de vuelta por la tranquilidad y seguridad que nos ofrece estar allí, Así es la cosa. En mi caso, llevo las cosas muy medidas porque la irritabilidad y la ansiedad son una constante en mi vida, si me exijo menos me detengo, si me exijo más, vienen los ataques de ansiedad y todos esos síntomas raros. El ritmo parece ser muy lento, pero es la única manera de llevar la cosa adelante. A veces siento que hago tan poco que me siento frustrado, pero necesito un poco de la zona de confort para sentirme seguro, o de la soledad, como mejor la llamen para sentirme yo mismo. El forzarse todo el tiempo a encajar o tolerar presiones y exigencias desmedidas tiene sus consecuencias visibles: Las depresiones. Creo que en eso estamos todos de acuerdo.
Artista: Cecilia Garcia Villa.

-Sobre las mujeres:

Me la paso pensando en mujeres todo el tiempo. Basta que aparezca una buena silueta delante mío para que dé rienda suelta a la fantasía. No me tilden de baboso. Es natural, somos seres humanos con necesidades afectivas y sexuales. Lo que si me inquieta es que dada mi condición de persona con "mente dispersa" concentrarme de vuelta en mis actividades y exigencias académicas, bajo este contexto, se me hace muuuuy complicado.
Me interesa tener amigas mujeres. Yo siempre he tenido una especial afinidad por las amistades femeninas. Me gusta conocer el mundo de los sentimientos y las emociones, donde yo tengo particular dificultad, y a las mujeres les apasiona que se les pregunte de estos temas. Pero siempre pasa lo mismo: las amistades femeninas se terminan o se hacen dificultosas cuando se ponen de novias o se emparejan. Todo cambia. Quizás la razón por la cual me lleno tanto de amistades femeninas, es porque debe haber una necesidad innata de buscar una potencial candidata a ser pareja. Pero la dificultad de leer el lenguaje no verbal, el coqueteo, hace que nunca avance más allá. Por eso pierdo la oportunidad en su debido momento y viene otro tipo con más experiencia, se la “chamuya” y chau amistad. La lógica del “dormilón”. Yo estoy sugestionado por mi primera y única novia que tuve hace casi 7 años. Ella tomó la iniciativa, jaja. Es un tanto bizarro de explicar. Quizás esté esperando que se vuelva a repetir otra situación similar, pero uno va saber. Cada mujer es muy distinta. Por cierto, hoy fui a tomarme un cafecito al centro comercial y me atendió una chica muy linda, me sonreía todo el tiempo, pero es parte de su trabajo tener esa actitud. A lo mejor en otro contexto, eso mismo, significa otra cosa!!!. O yo creo que a veces no hay diferencia sutil. Me parece que en este tema es más cuestión de ensayo y error que otra cosa. La gente en general utiliza mucho el término "al piletazo", haciendo alusión que hay que ser aguerridos y jugársela y de última bancarse una desaprobación. Yo pienso que como parte de nuestra sensibilidad que nos aqueja, es la de andar buscando con precisión la medida exacta de todo; una medida que nos garantice el éxito en cada intento. Y en eso creo que todos nos parecemos mucho, en el querer buscar un gesto determinante que a lo mejor no existe ni va a existir. Sólo una pequeña dosis de riesgo y confianza para tener una actitud un poco más arriesgada y esperar resultados.
Tengo un sueño muy sublime que quiero realizar. Mi deseo es tener una novia que estudie una carrera universitaria que contenga materias afines a mis destrezas intelectuales. Poder sentarme con ella y explicarle lo que no entienda. Eso sí me parece romántico y es una forma también de conectarse con la otra persona cuando hay presente algunos déficits en otros aspectos. Hubiera querido hacerlo en mi época de estudiante secundario pero era muuuuuy, por demás, lento.
Artista: Cecilia Garcia Villa.

-Sobre el Facebook:

¿Qué opinan ustedes de las personas que usan Facebook para descargar todas las tensiones y ansiedades? A mí personalmente no me gusta que se usen las redes sociales para ese fin. Me saca de quicio cuando entro a revisar el muro, y encuentro a todo el mundo utilizando la red social para agraviar, insultar, denigrar, etc. Ya sea con fines políticos, reivindicando "derechos", o simplemente descargándose sin ni siquiera reparar de que es un medio colectivo, y cómo tal todos tenemos derecho a tomarlo como un espacio de bien común. Me da la impresión que las personas que hacen esto, no tienen la altura de manejar situaciones estresantes en la calle y terminan 'tirando la mugre' en el ciberespacio. La apreciación es subjetiva; yo utilizo mucho el ciberespacio para compartir o estrechar lazos afectivos que quizás en la vida rutinaria fuera de casa no encuentro, por lo que hallo lógico que existan personas que tengan un juicio distinto con respecto al uso de este medio. Por otra parte muchos que se sientan en desacuerdo me pueden decir con todo derecho: "Si no te gusta lo que posteo, me bloqueas y listo", pero sigue siendo muy simplista ya que muchas personas que se muestran agresivas pueden también mostrar nobleza en otros posteos, aunque la alternativa de eliminar, cada día la estoy evaluando más porque me pudre la furtiva mala onda en algunos casos puntuales. Yo sé que es difícil muchas veces tener paciencia y arreglar los problemas con altura (somos personas con problemas de comunicación, tratando de comunicar lo que nos pasa), pero sinceramente me he cansado de escuchar a gente prepotente toda mi vida, que ante la más mínima ofensa te amenazan con cagar a tiros, trompadas, golpes. Así no se puede ir por la vida. Si uno termina detrás de una computadora motivado por la idiosincrasia violenta de la sociedad, al menos conservar el derecho a vivir tranquilo en una red social, debería ser respetado.
¿Es una patología ser 'adicto' a Facebook? Bueno, en primera instancia me viene a la mente más que nada, la razón por la cual usamos tanto facebook y en la medida que lo hacemos. Muchos de nosotros nos relacionamos muy poco con nuestros semejantes o casi nada en algunos casos, y siendo así, veo que la necesidad de contactarse con alguien a través de un medio virtual no tiene nada de patológico. Comunicarse con alguien no es insano, es una necesidad afectiva. Por otra parte, en la medida que vayamos adaptándonos al contacto 'cara a cara', iremos dejando de lado los medios virtuales. Este planteo me surgió de la duda al leer a un psicólogo especialista en tecnopatías (patologías relacionadas con el uso de la tecnología), quien afirmaba categóricamente que el uso excesivo de la computadora y los celulares nos 'deshumanizan' y hasta inclusive puede haber un retroceso en la evolución de las capacidades 'afectivas' y 'empáticas' de los seres humanos, al ser éstas dos, cualidades que se ejercitan con el contacto a flor de piel. Mi duda surgió a partir de evaluar la afirmación de este psicólogo y aplicarlo en casos de personas con alguna característica autista. Las personas con autismo, cara a cara, parecen tener dificultades expresando sentimientos y emociones al punto de parecer frías e indiferentes, pero ¿Acaso a través de un medio virtual, no redactamos con precisión todo lo que nos pasa?
A través de un chat o de una videoconferencia ¿No nos sentimos más a gusto, y en nuestro 'territorio', con la confianza para expresar todo lo que sentimos? Muchos de nosotros nos expresamos tan bien a través de un posteo o de un chat, que a lo mejor una hora de chat equivale más que decenas de “cara a cara” donde no atinamos a expresar absolutamente nada significativo. Por ahí, estoy errado, por ahí el psicólogo tiene razón. Para pensar…
Artista: Cecilia Garcia Villa.

-Sobre la acción:

Estaba leyendo por ahí que el Síndrome de Asperger es una condición, sí, es cierto, es una forma de ser que tienen sus particularidades, sus limitaciones y sus dificultades a vencer. Pero eso no nos da a nosotros la razón para tener que estar en víctima todo el tiempo y exigir que se cumpla todo lo que queramos para sentirnos bien, como tampoco tenemos que dejar que se nos imponga ese derecho casi unánime que existe en la comunidad de tener que hacer todo por la fuerza para aprender a adaptarse insanamente a todo lo que se nos exige.
La salud está en el equilibrio: dejar que nos exijan pero también exigir un poco nosotros. Si quieren saber algo más de esto, busquen el concepto de “asertividad”.
Hay una frase que dice: "Ni cerca que queme, ni lejos que se apague". Yo me identifico mucho con esta frase porque yo soy de moverme en el mundo con prudencia, en especial a lo que se refiere a relaciones sociales. Pero muchas veces ser distante y prudente en exceso, puede causarnos sentimientos de vacío porque no terminamos completamente de jugarnos del todo por nada y muchas veces las exigencias sociales nos obligan a tomar partido por algo, lo que implica estar expuesto!¡Qué importante es entonces ser resiliente y saber adaptarse a todo lo que pase, sea lo que sea!
Recién vengo de una salida nocturna con amigos de la facultad. La rutina fue ir a cenar a un bar y luego a meterse dentro del coche frente a una estación de servicio bebiendo algo muy tranquilo. En la primera parte, en la cena, estuve algo incómodo, un bar repleto de gente y todo ese trasfondo que a veces nos hace sentir algo ansiosos porque para comunicarse hasta hay que estar gritando. Pero yo solemnemente accedí a estar ahí (la comida estuvo muy rica). La segunda parte, la de estar metido dentro del auto, fue una iniciativa mía porque necesitaba estar más relajado y tranquilo. Creo que en esto de las relaciones sociales tenemos que aprender a negociar. Si yo accedo a hacer algo que no me apetece pero que a la mayoría sí, es porque yo siento aprecio por mantener esa amistad y tengo que ceder obligadamente, pero yo siendo minoría también tengo que ser tenido en cuenta en mis necesidades. Por eso creo que mis amigos sabiendo que estar metido dentro de un auto es mucho más aburrido que estar en un bar tomando alcohol a lo tanto con mucho ruido, lograron tener una buena actitud y cedieron ellos esta vez para estar de acuerdo con lo que yo quería. Creo que esa es la naturaleza de la verdadera amistad, aun cuando los amigos tienen entre sí, diferencias, se puede lograr hacer un convenio en donde todos podamos hacer algo para beneficio personal, para beneficio grupal y para beneficio del más "excéntrico". Y esto se aplica para todos los órdenes de la vida, y para cualquier relación interpersonal. Todos tenemos que estar dispuestos a dar un poco de nosotros y a recibir un poco; a exigir en algo y a ceder en algo. Esa es la clave de todo equilibrio. Las relaciones que están destinadas al fracaso son aquellas en donde uno no tiene la capacidad de adaptarse o de transformarse, y una actitud que es muy frecuente para terminar así, es cuando nos cerramos completamente en una postura, ya sea, de ser sumisos completamente donde eventualmente uno colapsa en algún punto, o cuando exigimos a otro sin dar tregua como si fuéramos los amo y señor de la voluntad ajena.
Artista: Cecilia Garcia Villa.

Para hacer algo y lograr algo en la vida, hay que tomar acción y ser proactivo. Si no sale la primera vez, saldrá a la segunda, a la tercera o a la enésima. A Thomas Edison le prendió la lamparita después de intentarlo cientos de veces ¿y ustedes creen que no se puso mal al ver que a la 8va vez no lograba lo que se proponía? La tolerancia a la frustración NO CONSISTE en NO SENTIRSE MAL ante un imprevisto. Ser fuerte no es ser inmune al malestar como muchos erróneamente creen, todos nos sentimos mal cuando algo no sale como planeamos, más bien digo yo, que tolerar la frustración consiste en que a pesar de sentirse mal porque algo no salió como queríamos, y eso, frustrarnos, sentirnos mal, es tener la capacidad de volver a intentarlo a sabiendas de correr el riesgo de volver a sentirse mal y repetir el ciclo hasta que finalmente sale lo que queríamos hacer. Y justamente en esa actitud de persistir a pesar de la frustración es cuando encontramos cosas interesantes por delante nuestro. La frustración sirve para volver a intentar siempre corrigiendo lo que no salió bien anteriormente, y ahí es cuando muchas veces llegamos a dar con algo que resulta ser, todavía mejor, que lo que habíamos planeado conseguir. Finalmente después de pasar todas esas instancias difíciles nos damos cuenta, que todo valió la pena y suspiramos de alivio por haber atravesado tantos problemas.
Así es como uno va abriendo y transitando los llamados 'caminos de la vida'.

Las imágenes utilizadas en este escrito pertenecen a Cecilia Garcia Villa, una excelente artista con el Síndrome de Asperger, y pueden encontrar más de sus obras en esta página: