jueves, 2 de noviembre de 2017

Las Llamadas Telefónicas y la Comunicación Virtual desde las experiencias de jóvenes y adultos Asperger.







Existen personas que les encanta hablar por teléfono, “chatear” o “whatsappear”, y pueden pasar horas en ello, incluso hay algunas personas con el Síndrome de Asperger que disfrutan de lo último, pero estamos el “otro universo”, aquellos que nos tensamos y sentimos cierta aversión por el sonido del teléfono o el de las notificaciones cuando llega un mensaje. Y quizás lo que afecte, como en mi caso, es cuando una llamada o un mensaje no es algo planificado, por lo tanto implica sacarnos de nuestra rutina, y si es de alguien desconocido, peor, porque eso requiere de una cierta “interacción” en donde uno no maneja la información de qué preguntas nos harán y qué es lo que corresponde contestar, por lo tanto no hay planificación del tema a conversar ni del tiempo que ocuparemos con un desconocido ¿Y si no me busca a mí y quiere hablar con alguien más de mi familia, y esa persona no se encuentra en casa? ¿Y si contesto algo que no debiese contestar como en otras ocasiones en que me han dicho que no de tanta información? (le llaman “dar tanta información” cuando uno solo contesta sinceramente lo que le están preguntando) ¿Cómo saber qué es lo que quieren mis familiares que diga y que no? En fin, es tal mi rigidez mental, que no me gusta hacer nada que antes no haya planificado, incluyendo una “simple” llamada telefónica.

Esa es mi experiencia con las llamadas telefónicas, quizás otros aspies las detesten por un tema sensorial más que por romper su rutina. Les invito a leer las experiencias de algunos aspies con las llamadas telefónicas y lo que opinan de la comunicación virtual (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):


 ¿Les perturba que los llamen por teléfono?


-A menudo sí. Pero me perturba mucho más tener que llamar yo periódicamente. Hay otro punto: No soporto escuchar hablar por teléfono. Un poco sí, pero cuando la conversación es larga me altero bastante de escuchar hablar y me siento algo violento emocionalmente. Creo que es parte de mi misofonía.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Siempre me irrito cuando suena, aunque si cojo y conozco quién es, me alegro, pero no estoy mucho, no me gusta nada el teléfono, ni que me llamen, ni mucho menos llamar, solo cuando no queda otro remedio...

-En mi caso me dicen que siempre contesto bravo, pero no es para menos ya que estoy concentrado haciendo cualquier cosa y entra la llamada a interrumpir.

-A mí sí me perturba. Si no sé quién es, jamás respondo.

-Detesto usar el teléfono, me provoca demasiada ansiedad ya sea responder o hacer una llamada, y lo peor es que para mi desgracia, por mi trabajo dependo del teléfono, y ni modo debo armarme de toda la tolerancia y paciencia que puedo para usar el teléfono.

-Sí me perturba, no contesto si no conozco el número. Y me siento muy mal con llamadas inesperadas de personas que conozco. Necesito prácticamente que me avisen que me llamarán. Pero lo peor de todo es cuando llaman del banco o de alguna encuesta y contesto sin saber, no sé cómo ser cortés y cortarles lo más rápido posible.

-Solo con muy pocas personas hablo. Solo contesto a unas pocas personas, si no conozco el número no. A mí me causa ansiedad porque no puedo concentrarme en el ruido que está detrás de la otra persona, más el que está de mi lado, es algo muy confuso no puedo ver todo al mismo tiempo. Me saturan tantos sonidos simultáneos. Cuando había teléfono en mi casa, cada que timbraba era un martirio para mí; me ponía ansioso, nunca contesté, me daba miedo. Mi hermano mayor está lejos, en otra ciudad, pensaba que no quería hablar con él. Cuando vino de visita vio que de verdad no uso celulares ni teléfonos; hasta hace unos meses tengo un celular, solo lo uso para face y whatssap, pero igual con muy pocas personas de mucha confianza y que conozco; aun así no contesto siempre, mi familia se molesta porque nunca contesto. Una de las maneras que tengo para que no me cause ansiedad, es que el timbre es un solo muy cool de guitarra, pero espero a que termine y contesto XD.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Me molesta y arruina el día, solo les contesto a mis padres. Solo uso el teléfono para Facebook, whatsapp y twitter.

-A mí nadie me llama, pero en mi trabajo, si me marcan constantemente, me da ansiedad y siento nervios, como desconcierto.

-A mi recibirlas no me causa mucho agobio, pero a veces no tengo ningunas ganas de hablar y lo dejo sonar. Pero tener que llamar yo, sí me agobia. En el trabajo ha llegado a retrasarse mucho, pero me entreno para acostumbrarme a verlo con naturalidad.

-Tengo una estereotipia cuando atiendo el teléfono, me pongo inquieto, me muevo de acá para allá y me golpeo leve y constantemente con el brazo disponible en la cadera.

-Me agobia DEMASIADO, mi esposo siempre contesta el teléfono, y me molesta cuando me toca hacerlo.

-Si hablo con una persona que me agrade, no me perturba; si no es así, busco la manera de que la llamada termine pronto. También me irrita tener que contestar el celular si estoy en un bus.

-No me irrito porque lo tengo en vibrador. No soy tan comunicativa, hablo poco.

-Me agobia que llamen al celular cuando por ejemplo estoy en un lugar público. Me da verguenza hablar en voz alta. Yo soy más de esos que prefieren los mensajes de texto.

-Más me perturba tener que llamar.

-Por eso no uso celular en la calle, no me agrada que suene y sea una llamada. Vivo a más de 1.800 kilómetros de mis 3 hijos mayores y las pocas veces que me han llamado y hemos hablado, no sé qué decirles, es horrible, me angustio, y si debo llamar a quien sea, hago todo un ritual anoto todo lo que debo decir, luego lo leo un par de veces y con la hojita de papel a la vista llamo.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Me he acostumbrado más a recibir llamadas de otros, total nadie me llama y ni espero que lo hagan.

-Si me llaman al celular cuando voy en un vehículo público, lo ignoro. Y para que no suene fuerte, lo pongo en modo vibración.

-Me molesta mucho cuando suena el teléfono, me saca de mi actividad y cuando quieren que altere mi planificación me molesto aún más. Generalmente lo dejo olvidado en la casa o se me apaga cuando hago cosas muy importantes, lo ignoro.

-Últimamente si me perturba, jejejeje, tanto que me llamen o me visiten de golpe, prefiero que me avisen con anticipación, aunque suene incongruente. Que me llamen varias veces para decirme que ya van llegando, me genera más estrés, yo les pido que me llamen 2 veces, una cuando van saliendo de sus casas para darme una idea en cuanto tiempo llegaran a la mía y cuando ya se encuentran afuera, aunque me genere estrés.

-Me sobresaltan las llamadas, prefiero los mensajes y tener el celular en modo vibrador. En un mes mis conversaciones llegarán a 2 o 3 minutos, al año no llego ni a media hora.

-Me perturba que me llamen o llamar, sólo lo contesto a veces, por si me llaman a alguna entrevista de trabajo. Odio el teléfono, no me explico cómo la gente puede hablar tanto y ni siquiera temas importantes. Odio escuchar conversaciones telefónicas o que la gente escuche lo que hablo yo.

-Sí, es cierto, yo ni siquiera contesto. Nunca pensé que hubiese tantas personas que sintieran y reaccionaran igual que yo con esto de las llamadas telefónicas.


Fotografía: Camilo Cuevas.


¿Quién no se ha sentido sumamente aburrido cuando está en Facebook o Whatsapp, y quiere buscar conversación con alguien, pero simplemente te dejan visto o no te responden, pese a que están en línea? 



-Realmente antes pensé que para un aspie o un TEA, las redes sociales iba a ser una manera alternativa para sociabilizar, pero la verdad es casi todo lo opuesto, así como conocer cara a cara. Me da la impresión que, porque aun por inbox, si buscas la conversación con un amigo o un X persona que quieres entablar amistad, si nota tu calidad de conversación "plana" y típica de un aspie, asume que, aun así en la realidad o virtual, igual quedas como un “bicho raro”. Me frustra realmente, que teniendo contactos (no muchos) en whatsapp o en facebook, cuando quiero conversar con alguien, pocas conversaciones interesantes aparecen o duran muy poco. Por querer compartir mis intereses, he estado sintiéndome vacío o quizá he estado dando miedo a quienes he buscado el habla.

-Me la paso ocupada en mis cosas, las pocas largas e interesantes charlas que tengo por chat, es cuando los “astros se alinean”,  y la verdad que le aplico el “visto” a muchas personas. Si lo piensas bien, una persona que está todo el tiempo disponible para charlar, no tiene cosas interesantes para hablar, ni tiene vivencias interesantes que contarte, ni intelectuales; si se la pasa chateando todo el día, no tiene tiempo de cultivarse. Yo prefiero conversaciones aisladas pero intensas. Lo que puedes hacer, es buscar un par de contactos escogidos y planificar un horario para hablar. Si no se pueden, por x razón, encontrar, se avisan y cambian el día y la hora. Si lo quieres aún “más aspie”, pueden proponer y planificar temas. Así lo hago con algunas personas.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Sinceramente me carga un poco que me manden whatsapp o mensajes para conversar,  y para que hablar de " chats" ¡Ni pensarlo!!! Lo tengo bloqueado, ya que me obliga a seguir una línea directa de conversación que a veces no quiero tener o no tengo tiempo o me aburre después de un tiempo.

-Necesitas el intercambio de una conversación viva, donde las ideas que se puedan plantear se expresen en el mismo momento que las generas, poder discernir, debatir, comentar, compartir de forma viva, orgánica. Necesitas el intercambio social, no solo la respuesta.

-Creo que como cualquier plática en directo o virtual, lo que importa es el contenido y los temas.

-De cada 20 aspies, 1 puede coincidir en intereses, y aun así, si eres “Doctor Spock y encuentras a otro vulcano”, no quiere decir que te vas a poner a hablar con él cada vez que te lo encuentres. Es mejor un buen libro, ver un documental que una mala charla. También puede ser mejor algunos minutos interesantes (y quizás dejar con "ganas" a la otra persona) que horas de charla que al final puedan resultar aburridas. Claro que si se da una buena charla por un buen tiempo, tampoco está mal.

-Yo por eso ya voy a cerrar Whatsapp, me frustra que me agreguen a grupos en los que no entiendo la temática y todos platican o escriben cosas que no me interesan, y menos su vida personal. No puedo evitar a veces ser cortante y llamarlos "estúpidos" porque sus conversaciones me parecen muy idiotas. Intenté usar Line, Weechat, zello, etc, pero en todas fracasé, sólo me gusta comunicarme por twitter o mi blog, facebook no podría cerrarlo, está vinculado con las cuentas de mi trabajo, así que es prioridad para contacto, porque en realidad tampoco nadie me escribe ni espera que yo le escriba, así ¿Qué caso tiene?

-Una de las cosas de la vida que me producen ansiedad, es la espera de respuesta en una conversación o un asunto de trabajo, también el nulo interés por los problemas políticos que vivimos en Venezuela, o la falta de perspicacia de las personas a la hora de analizar la situación. Soy obsesivo y me enfermo de la mente cuando soy ignorado, no puedo pasar la página y dejar las cosas atrás.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Algunas personas les disgusta recibir mensajes privados de la gente en general, y es algo totalmente respetable. Y es probable que quiera aislarse lo cual también lo es.

-Qué difícil es chatear y que entiendas casi todo de forma literal, y que la otra persona, encima, te malinterprete por explicarle las cosas y por uno utilizar palabras rebuscadas. La otra persona piensa que lo estás tratando como un ignorante.

-Eso pasa mucho y más por chat. Se pierde el lenguaje no verbal, aunque nosotros no percibamos mucho o nada el lenguaje no verbal, si lo trasmitimos de forma inconsciente. Cuando el receptor no puede captar esto, pasan muchos malos entendidos.

-La gente que te conoce, y a la que le interesas, te va tomando como eres, y no da más que para risas. De los que no lo entienden nunca, sirve de filtro, nunca van a querer entenderte. Es una buena forma de diferenciar a la gente que merece la pena de la que no.

-En ocasiones me tachan de antipático  pues al igual que cuando estoy en persona, no sé decir algunas cosas y pues en texto siempre es más fácil malinterpretar.

-Cada vez que me pasa eso, lo único que hacen es reírse y decirme: "¡Que linda! Nunca cambies". Me pasa a veces con los dobles sentidos.

-A mí me pasa, utilizo palabras poco conocidas porque son las que más se acercan a la imagen mental que quiero transmitir. “Tócame” con biología y agroecología y brinco con mi léxico, y para algunas personas es pedante, y les agradezco cuando me lo dicen de forma explícita, pero muy lejos de ofender o minimizar a los demás ,mi juguete fue un diccionario, tal vez a los del chat les pase lo mismo.

Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Camilo Cuevas, un excelente fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:

Esta es la biografía del autor de las fotografías utilizadas en este escrito, un joven con el síndrome de Asperger: