jueves, 8 de diciembre de 2016

¿Angelitos?

 En otro artículo escribía sobre el no entendimiento que se da, en algunas ocasiones, entre adultos Asperger y las madres neurotípicas de niños aspies, y precisamente una de las razones por las cuales existen desavenencias, es porque a la mayoría de los que tenemos el síndrome, no nos agrada que se refieran a nosotros llamándonos “angelitos” o que somos una “bendición” ¿Por qué? Porque como también lo he dicho en otros escritos, nosotros, ante todo, somos SERES HUMANOS, independiente de nuestra condición, y según la definición de “Ángel”, es un ser espiritual, servidor y mensajero de Dios, lo cual ya quedaría desmentido porque conozco un gran número de aspies adultos que NO son cristianos; y los que sí lo somos, tampoco nos consideramos “ángeles” porque no bajamos del cielo, exceptuando un reducido (muy reducido) número de adultos Asperger, que por sus comentarios en Internet parecieran creer que sí los son (vaya a saber por qué razón), pero la manera en que se refieren a quienes reconocemos que tenemos algún vicio, que disfrutamos del sexo y que decimos las cosas como son, dejan mucho que desear, llegando a parecer miembros de la “Santa Inquisición” por cómo nos condenan a quienes manifestamos públicamente nuestra manera de ser y de pensar, pero ese es otro tema, y no va al caso que lo mencione aquí.
Ahora, si no interpretamos tan literal el término “ángel”, dícese de la persona que es buena e inocente. Comencemos por la palabra “buena”, según el punto de vista de la moral, existirían personas neurotípicas que también podrían tener este calificativo, dado su comportamiento bondadoso ¿Inocente? Según el punto de vista cristiano, es el que está libre de culpas y pecado.
Artista: Anita Valle Ocando.

¿Pecado? Ese término también es utilizado por nosotros, los cristianos, el cual se refiere al pensamiento, palabra o acción que, en una determinada religión, se considera que va contra la voluntad de Dios o los preceptos de esa religión, por lo tanto, según esta definición, ninguna persona que NO es cristiana, tendría ningún tipo de pecado, incluyendo a las personas neurotípicos, porque al no creer en Dios, no hay pecado.
Según lo leído en comentarios en Internet por parte de familiares de niños aspies, creo entender que le llaman “angelitos” por ser confiados, ingenuos (que no es lo mismo que inocente), por entender las cosas de forma literal y no ver las segundas intenciones, características no de un “ángel”, sino del SÍNDROME DE ASPERGER. Al referirse a su hijo como si fuese una criatura celestial, está dándole una definición que no corresponde, estereotipándolo desde pequeño, olvidándose que él crecerá, y lo más probable es que haga cosas que no están enmarcadas dentro del concepto “angelito” que usted le quiere dar. Con esto no me refiero a que al ser adulto, se volverá “malo”, no, claro que no, yo no soy mala, mis amigos aspies no lo son, en cambio, son personas geniales con muy buenas intenciones, pero según la definición de “ángel”, significa que no puede hacer lo que el resto “mundano” de los seres humanos, hacemos, y eso no será así. Yo estoy inmersa en el “mundo” de los adultos Asperger, por lo tanto, sé de primera fuente que estamos lejos de ser esa imagen de “santo” que nos quieren dar, somos SERES HUMANOS ante todo, con aciertos y con errores, podemos optar por un “camino u otro”, y créame que adultos Asperger "puros" e "inocentes" no conozco, ingenuos sí, incluyéndome.
Artista: Anita Valle Ocando.

Si usted leyera los mismos testimonios que leo yo de otros adultos Asperger, sabría de lo que hablo, pero nunca logrará comunicarse con uno, para aprender de sus experiencias de vida, si comienza llamándole “angelito”, “inocente” o “puro”; y, créame, que se perderá una gran oportunidad de aprendizaje, pues lo adultos podemos aportar mucho desde nuestras vivencias. Nosotros, ante todo, somos personas, y queremos ser tratados como tal, y no como seres “celestiales caídos del cielo”.
Nosotros, como adultos Asperger, estamos en la lucha de la integración, de que no se nos discrimine y se nos aparte de los demás, y al referirse a los niños aspies como “ángeles” se está marcando una clara diferencia con el resto de los otros niños. Sé que nosotros, por nuestra condición, no pensamos ni actuamos con el resto del mundo, pero ¿acaso no sería mejor resaltar nuestras características positivas que definirnos como “ángel”? Además, al decir que somos “ángeles”, es contribuir a crear mitos en torno a nosotros, olvidando que lo que define nuestra condición son características propias del síndrome y no una definición cristiana, y que al crecer, podemos adquirir conductas que distan enormemente de ser un “enviado de Dios”.
Lo mismo ocurre si usted dice que un hijo aspie es una “bendición”, entonces ¿un hijo neurotípico es una maldición? ¿O qué es? (eso es algo que me pregunto cada vez que leo que alguien utiliza esa palabra para referirse a un niño con algún síndrome o algún chico con una discapacidad).
Artista: Anita Valle Ocando.

Supongo que una madre quiere a todos sus hijos por igual, independiente de que algunos requieran más atención que otros, por lo tanto no entiendo esa diferencia de decir que el hijo con alguna "dificultad" es el de la "bendición".
No creo que contribuya mucho el marcar de esa manera  la diferencia que hay entre aspies y neurotípicos, porque sinceramente, y sin ánimo de ofender a nadie, más parecen ser palabras de “autocompasión” y “resignación” por no tener un hijo “normal”, que otra cosa. Porque realmente no entiendo que siempre se atribuya a un hijo con algún síndrome o alguna discapacidad, que es una "bendición" ¿Usted sabe que existen jóvenes y adultos con el síndrome que sienten que su vida ha sido un verdadero tormento? ¿Sabe que hay jóvenes y adultos que han sufrido bastante por no sentirse parte de algo, o por el bullying del cual han sido víctimas o por no lograr adaptarse a esta sociedad? Yo sí lo sé, porque yo he prestado atención a cada palabra surgida desde el dolor y el sufrimiento en la privacidad del grupo Asperger del cual formamos parte, y créame que hay aspies que, en algún momento de su vida, han deseado no haber nacido con esta condición, incluyéndome. Con esto no quiero decir que no existan aspies que se sientan orgullosos de su condición y que si volviesen a nacer querrían tener nuevamente el síndrome, pero esa es una PARTE de la realidad, porque existe la otra que no piensa igual, y merece igual respeto en su sentir. Y no sólo he conocido aspies que han sufrido por no ser respetados ni apoyados desde su condición, también conozco la otra "cara de la moneda": Las madres de chicos aspies. Conozco y amo a una madre aspie que es genial, pero ella ha estado sometida a un constante estrés, durante años, por todo lo que significa el luchar por sus dos hijos aspies para que sean respetados en el ambiente escolar, y producto de tener que ser "fuerte", hoy carga con una enfermedad.
Artista: Anita Valle Ocando.

¿Usted cree que es una bendición llorar y sufrir por el sufrimiento de los hijos como ella y otras madres han llorado y sufrido? Pienso que ninguna madre del mundo desea como "bendición" tener que ver a sus hijos sufrir por culpa de quienes no los entienden ni respetan.
Con esto no quiero decir que tener el síndrome de Asperger sea una "maldición" o lo "peor que nos pudo suceder", que quede muy claro que no pienso eso; sería estúpido e irresponsable decir algo así. Tampoco pretendo que los padres vean el síndrome de Asperger, en su hijo, como algo negativo, sólo que tampoco es una "bendición", porque bastante difícil es vivir con este síndrome en una sociedad que es bastante cruel con aquél que es "diferente", y quizás su hijo aspie no haya sufrido ahora que es pequeño, pero usted no sabe si al crecer se enfrente con alguna situación que más que "bendición" le podrá acarrear algún tipo de dolor, y por tanto, a usted también como madre (ojalá que no sea así, pues no le deseo a ningún chico aspie que sufra como muchos hemos tenido que sufrir). De hecho, por lo mismo trato de educar desde mi blog: Para que algún día haya una real toma de conciencia y respeto hacia nuestras "diferencias".
Si usted está orgullosa de tener un hijo aspie o si considera que estos pequeños son geniales (por lo que sea), destaque lo positivo que hay en él, pero no lo enmarque dentro de un concepto que no es (y que cuando crezca, quizás tampoco quiera que se refieran con ese apelativo a él).
Artista: Anita Valle Ocando.

Para finalizar este escrito, quiero recalcar que en ningún momento mi afán ha sido el ofender o molestar a nadie, sólo manifestar mi opinión sincera, y decir que hay muchos otros adultos Asperger que no les agrada que les digan así a quienes tienen el síndrome. Ahora si usted quiere seguir utilizando esa palabra con su hijo, es su decisión, pero no se refiera así a quienes no queremos ser llamados de esa manera, por consideración a quienes tenemos esta condición, y que, por nuestras experiencias de vida como ADULTOS, lo que menos hemos hecho, es vivir como un “ángel” "puro" e "inocente" (vuelvo a recalcar, por si quedan dudas, que con esto no quiero decir que nos volvamos "malos" al crecer, sólo somos seres humanos, con aciertos y errores). Y de paso pedirle, con mucho respeto, que POR FAVOR, no comente mis escritos con un "amén" como si yo fuese "Santa Paola", porque de santa no tengo nada y no me agrada que me escriban ese comentario (lo menciono porque ya lo han hecho varias veces algunas personas en algunos grupos donde se ha compartido algún artículo mío, sé que es sin mala intención, pero a mí no me agrada, al contrario, me incomoda bastante).

Las imágenes utilizadas en este escrito, pertenecen a Anita Valle Ocando, una artista excepcional con el Síndrome de Asperger y pueden encontrar más de sus obras en esta página: