jueves, 22 de diciembre de 2016

¿Angelitos?






Según lo que he leído en comentarios en Internet, por parte de familiares de niños aspies, creo entender que le llaman “angelitos” por ser confiados, ingenuos (que NO es lo mismo que inocente), por entender las cosas de forma literal y no ver las segundas intenciones, características no de un “ángel”, sino del SÍNDROME DE ASPERGER.
Sé que nosotros, por nuestra condición, no pensamos ni actuamos con el común de las personas, pero acaso ¿no sería mejor resaltar nuestras características positivas que definirnos como “ángel”? Me refiero a que si están orgullosos de tener un hijo aspie o si consideran que estos pequeños son geniales (por lo que sea), podrían destacar lo positivo que hay en él, y no enmarcarlo dentro de un concepto que no es, estereotipándolo desde pequeño, olvidando que él crecerá, y lo más probable es que haga cosas que no están dentro del concepto de “angelito” que usted le quiere dar (y seguramente tampoco quiera que se refieran a él con ese apelativo).

Además, al decir que somos “ángeles”, es contribuir a crear mitos en torno a nosotros, olvidando que lo que define nuestra condición son características propias del síndrome y no una definición cristiana. Somos SERES HUMANOS, independiente de nuestra condición, con aciertos y con errores, y que al crecer, podemos adquirir conductas que distan enormemente a la de un “angelito”. Y eso me consta porque llevo años relacionándome con otros adultos Asperger como yo, por lo tanto, sé de primera fuente que estamos lejos de ser esa imagen de “santo” que nos quieren dar.

Artista: Anita Valle Ocando.


De igual modo sucede si usted dice que un hijo aspie es una “bendición”, entonces, un hijo neurotípico ¿qué es? Supongo que los padres quiere a todos sus hijos por igual, independiente de que algunos requieran más atención que otros, y no creo que contribuya mucho el marcar de esa manera la diferencia que hay entre uno y otro, porque sinceramente, y sin ánimo de ofender a nadie, más parecen ser palabras de “autocompasión” y “resignación” por no tener un hijo “normal”, que otra cosa, porque realmente no entiendo que siempre se atribuya al hijo con algún síndrome o alguna discapacidad, como la "bendición".

¿Sabe que existen jóvenes y adultos con el síndrome que sienten que su vida ha sido un verdadero tormento? ¿Sabe que hay jóvenes y adultos aspies que han sufrido bastante por no sentirse parte de algo, o por el bullying del cual han sido víctimas o por no lograr adaptarse a esta sociedad? Yo sí lo sé, porque yo he prestado atención a cada palabra surgida desde el dolor y el sufrimiento en la privacidad del grupo Asperger del cual formamos parte, y créame que hay aspies que, en algún momento de su vida, han deseado no haber nacido con esta condición. Con esto no quiero decir que no existan aspies que se sientan orgullosos de su condición y que si volviesen a nacer querrían tener nuevamente el síndrome, pero esa es una PARTE de la realidad, porque existe la otra que no piensa igual, y merece igual respeto en su sentir. 

Artista: Anita Valle Ocando.


Con esto no quiero decir que tener el síndrome de Asperger sea una "maldición" o lo "peor que nos pudo suceder", que quede muy claro que no pienso eso; sería estúpido e irresponsable decir algo así. Tampoco pretendo que los padres vean el síndrome de Asperger, en su hijo, como algo negativo, sólo que tampoco es una "bendición", porque bastante difícil es vivir con este síndrome en una sociedad que es bastante cruel con aquél que es "diferente", y quizás su hijo aspie no haya sufrido ahora que es pequeño, pero usted no sabe si al crecer se enfrente con alguna situación que más que "bendición" le podrá acarrear algún tipo de dolor, y por tanto, a usted también como padre (ojalá que no sea así, pues no le deseo a ningún chico aspie que sufra como muchos hemos tenido que sufrir. De hecho, por lo mismo trato de educar desde este blog: Para que algún día haya una real toma de conciencia y respeto hacia nuestras "diferencias").

Para finalizar este escrito, quiero recalcar que en ningún momento mi afán ha sido ofender, burlarme o molestar a alguien, sólo manifestar mi opinión sincera, y decir que también hay otros adultos Asperger que no les agrada que les digan así. Ahora si usted quiere seguir utilizando esa palabra con su hijo, es su decisión (tampoco pretendo con este escrito imponer nada), pero no se refiera así a quienes no queremos ser llamados de esa manera, por consideración a quienes tenemos esta condición, y que, por nuestras experiencias de vida como ADULTOS, lo que menos hemos hecho, es vivir como un “ángel” "puro" e "inocente". Aclaro que con esto no me refiero a que al llegar a la edad adulta, nos volvemos “malos”, sólo humanos con características personales, aparte de las del síndrome, que pueden influir en las decisiones que tomemos a lo largo de nuestra vida, y no siempre serán las mejores ni las correctas.

Artista: Anita Valle Ocando.


Espero  que nadie se sienta ofendido ni atacado con mi escrito, porque hoy en día uno no puede expresar su opinión con respeto sin que aparezcan personas enfurecidas y respondan de manera grosera, sin analizar lo que uno trata de explicar (generalmente los que se llenan la boca hablando de “tolerancia” son los más intolerantes). Confío en su buen juicio al leer este escrito y que demuestre su educación y raciocinio también al dar su opinión. Puede que no estemos de acuerdo en nada de lo que he escrito aquí, pero hay que aprender a ser civilizado a la hora de manifestar nuestras discrepancias (y esto también va para los otros aspies adultos).

Escrito por Aillen Aukan Awka.

Las imágenes utilizadas en este escrito, pertenecen a Anita Valle Ocando, una artista excepcional con el Síndrome de Asperger y pueden encontrar más de sus obras en esta página: