sábado, 15 de agosto de 2015

La Comunicación (Segunda Parte) desde las experiencias de jóvenes y adultos Asperger.


¿Qué determina que un aspie no sea “bueno” para la comunicación? Hay que tomar en cuenta que a las personas no nos gusta hacer las cosas en las que consideramos y/o los demás consideran que “no somos buenos”, y eso lleva a que uno no desarrolle esas capacidades. Es como un círculo vicioso: No me comunico con los demás porque “soy malo” para eso, por lo tanto no busco las instancias para poder practicar la comunicación. Por esta razón es importante contar con las terapias adecuadas para guiar a la persona Asperger en este complejo mundo de las interacciones sociales.

A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):


 Las palabras de quienes nos hablan:


-Cuando las personas me hablan a veces entiendo poco lo que me dicen, antes pensaba que me estaba quedando sordo, pero en realidad es como si sus palabras se juntaran y no entendiera lo que dicen, y les tengo que pedir que repitan lo dicho. Lo que muchas veces hago es decir: ¡Aja! ¡Claro! ¡Uhum! Aunque no les haya entendido nada.

-Me dicen: "No chico, tú estás sordo". Y de paso si no les digo nada ¿No me oíste?

-Me pasa lo mismo y yo les digo: ¿Qué???? Y hago la seña del oído jejejej, pero lo más curioso es que lo que sí escucho y fuerte son los ruidos de los autos, micros, buses, y cualquier ruido externo, como ladridos de perros etc, es más, compré un sensor ultrasónico espanta insectos y hasta eso lo escucho. La televisión casi ni la enciendo, y hasta el teclado del Celular. Y a la gente que tengo en frente no la escucho muy claramente ¿Extraño verdad? 

-Yo creo que es debido a que ellos están acostumbrados a la comunicación sutil y a adivinar los pensamientos de los demás y aunque a veces no escuchen bien lo que la otra persona dijo, lo perciben en su actitud; y como  nosotros solo entendemos palabras y razones, pues nos “quedamos en blanco”. También he observado que cuando uno les dice algo pareciera que se sintieran lastimados por lo directo y los argumentos tan certeros, pareciera que les gritásemos al oído.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-Me pasó en numerosas ocasiones.

-Y yo que pensaba que si me estaba quedando sordo. Hay veces que estoy tan ensimismado en mis pensamientos que cuando me hablan es como escuchar ruido.

-Nuestra velocidad de procesamiento es lenta para la oralidad. u.u

-A mí se me mezcla el ruido ambiental con la voz de la persona que habla, y le digo que repita. A veces me repiten y otras he tenido que adivinar.

-Es raro para mí que no alcance a escuchar bien a la persona que tengo al lado y escuche tantas cosas que la verdad no quiero escuchar.

-Extrañamente también me pasa lo de no entender cuando me hablan otras personas. Como si uno estuviera en estados de consciencia diferentes o con el hemisferio izquierdo del cerebro apagado.

-Nuestro cerebro interpreta de la mejor manera posible el mundo exterior. En nuestro caso hay ruidos que nuestro cerebro no puede ignorar, pero podemos ignorar con relativa facilidad a otras personas.

-A mí se me mezcla el ruido ambiental y la voz de los me hablan, debo mirarle la boca para adivinar cuando realmente me interesa lo que quieren decir; a veces me repiten, y hay palabras que no escucho, es como si de repente se silenciara y después si oigo la otra palabra. En fin, escuchar a las personas es un esfuerzo, y en la ciudad peor; en el campo el ruido ambiental es sublime: Chorros de agua, aves cantando, viento, hojas cayendo, mis burritos que repentinamente me sacan de concentración cuando se emocionan, aun así, las personas de mi familia deben acercarse o tocarme antes de hablarme...mis hijos lo saben.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

 Las palabras para comunicarnos:


-Mi vida, plagada de vaivenes emocionales; porque mientras unos se desarrollan con naturalidad en el exterior, hablan de muchas cosas y son muy inteligentes o perspicaces, yo no puedo hablar, me bloqueo, me intimido, me quedo sin palabras. Puedo escribir con soltura, improvisar versos escritos, y crear el mejor discurso, pero al momento de hablar, nada de lo que escribo represento, y es algo que me frustra mucho, de por sí, no soy inteligente, ni carismático, estoy de mal humor siempre y no tengo sentido del humor. Un hola y un adiós me cuesta mucho trabajo, tampoco sé cuándo y cómo saludar; a veces me siento muy torpe, porque no puedo mantener atención en conversaciones habladas.

-Últimamente estoy cansada y ensimismada, y cuando salgo fuera a interactuar se me traba un montón la lengua! Como si hubiera bebido. Normalmente es muy mecánico, hablo con cada cual como creo que me va a entender, pero cansada, es como si mezclara idiomas.

-Sí, a veces es difícil hablar con otras personas. En mi caso es por buscar las palabras correctas para hacerme entender y eso causa un enredo en mi cabeza.

-A mí frecuentemente se me olvidan algunas palabras, sé el concepto y la palabra en inglés (hablo inglés), pero no recuerdo el vocablo en español, a veces creo que se debe a la poca socialización y la gran cantidad de información/libros que leo en inglés. De los 66 libros que he leído esta año, sólo 10 han sido en español :S A mí me da rabia porque me quedo en blanco, y al final termino diciendo como se dice y doy una definición, o ya el momento pasa sin poder completar lo que quería decir.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-A mí se me olvidan palabras comunes, normalmente estoy metido en mis lecturas y escritura sobre temas específicos que suelen ser lenguaje muy rebuscado por lo que lo tradicional u ordinario, hasta se me olvida o lo escribo mal. Ya no digamos el lenguaje coloquial, que cada vez que leo algo en las redes sociales hablan en jerga juvenil que me empieza a parecer muy desconocida.

-No sé si a alguien le ha pasado algo parecido, pero cuando me preguntan algo , me gusta dar explicaciones, quizá con el fin de que las cosas queden bien explicadas y no me vuelvan a preguntar , una y otra vez , sobre lo mismo. Quizá tiendo a explayarme mucho, a veces quizá la gente quisiera que fuera yo como un telegrama: Clara y concisa; pero por ejemplo, cuando algo me incómoda o cuando pienso que la respuesta le va a incomodar a mi interlocutor, me doy mil vueltas (es un decir) para llegar al punto exacto de lo que quisiera decir; no sé si es porque me pongo nerviosa, pero cuando más me presionan, más vueltas me doy sobre el tema, o por último he optado por decir: “¡Si claro , lo que tú digas! Y ahí dejó la conversación cuando veo que se quieren salir con la suya en la conversación.

-Muchas veces me pasó, ya actualmente, consciente de que cada quien entiende lo que puede y/ quiere, ya no le doy mucha importancia a lo que los demás piensen, trato de ser lo más conciso que puedo, pero si hay que dar explicaciones, entonces sí, me extiendo en la plática.

-Me pasa porque creo que las palabras arreglan todo, pero parece que los que me escuchan no lo creen así.

-A mí antes me pasaba lo contrario, era muy escueto, ahora eso lo sé manejar mejor.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

 Sobre las reacciones inadecuadas:


-Hay momentos en que durante una conversación, especialmente cuando son temas sensibles, inusitadamente aparecen reacciones que pueden sonar inadecuadas. Por ejemplo cuando me comentan el drama de un tercero o situaciones difíciles de una persona en particular, de repente... Como que una sonrisa sarcástica esboza mi rostro, como imaginando que me jacto de la desgracia ajena, y han habido momento que hasta me reí, o sencillamente mis pensamientos deliraban en jactarme de la desgracia de esa persona, y al final la gente me ha llamado la atención por mi conducta indecorosa ¿A alguien más le paso eso?

-Miles de veces, peor en mi caso, más que recriminarme por una risa, me recriminan por la forma tan "fría" con que veo las cosas.

-Me pasa cuando tengo algo de ansiedad, empiezo a intentar mantener la compostura, pero mi cabeza me traiciona.

-A mí me sucede mucho eso, en conversaciones informales en mi trabajo. Solía hacerlo hasta que me dijeron y me di cuenta, empecé a notarme más serio. Ahora en conversaciones informales no he podido dejarlo, me dicen lo mismo pero no era sonrisa, más bien frialdad o comentarios que se consideran inapropiados. Mi twitter está plagado de ellos xD
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-Me pasa que hago algún comentario y es demasiado fuerte, claro que en mi mente no lo es y me doy cuenta por la reacción de los demás. He aprendido a decir: "Esto puede sonar un poco fuerte pero...." aunque a veces no aguanto y lo digo no más. Mi mamá me dice que soy tan fría e hiriente a veces.

-A mí me sucede todo el tiempo, y me dicen que soy un insensible... Pero la verdad es que no lo hago de mala manera, solo no puedo evitar reírme; por ejemplo: Recuerdo que una vez fuimos al cine con unos amigos a ver una película de terror y cada vez que alguien sufría algún mal, durante la película, yo me reía como si se tratara de una película de comedia; y la gente me veía raro porque disfrutaba del dolor ajeno, cuando los demás estaban consternados.

-No me gusta la desgracia ajena, al contrario, creo que me disgusta, simplemente en ocasiones no puedo evitarlo, porque todo llega a mi mente en imágenes, y algunas veces son graciosas y otras no, así que mis expresiones pueden variar inconscientemente o puedo no tener alguna, totalmente inexpresiva. Definitivamente no puedo reconocer expresiones faciales, ni lenguaje corporal, solamente en las películas o series, excepto por el coraje, esa siempre la reconozco, o por la burla (es como una sonrisa retorcida y algo en los ojos), ahora recientemente sé reconocerla, pero ya sé por qué puedo adivinar a una persona un poco, pero no sé cómo explicarlo, pero ¡Son patrones! Encuentro patrones, similitudes en lo que he pasado antes, sus palabras, sus oraciones, las cosas que me piden o dejan de pedir, sus actos, para conmigo y para con los demás.

-Mi hijo y yo nos hemos metido en problemas graves cuando nos ponemos nerviosos o no sabemos qué hacer. La boca nos sonríe, y la gente cree que nos estamos burlando y no es así...Es nerviosismo.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-A mí me sucede mucho eso, en conversaciones informales en mi trabajo. Solía hacerlo hasta que me dijeron y me di cuenta, empecé a notarme más serio. Ahora en conversaciones informales no he podido dejarlo, me dicen lo mismo pero no era sonrisa, más bien frialdad o comentarios que se consideran inapropiados. Mi twitter está plagado de ellos xD

-Muchas veces ocurre que nuestro gesto corporal se "desliga" de nuestro pensamiento consciente del momento (ya sea porque estás pensando o sintiendo otra cosa que no tienen nada que ver con lo que otra persona esté hablando), y pareciera que nuestros gestos no son los más apropiados para el momento. También puede ser que en ese momento estés nervioso o ansioso precisamente porque no sabes cómo reaccionar. A mí me funciona "ser actriz" de vez en cuando. Practica en tu casa, frente a un espejo, varias expresiones faciales que puedes hacer para ciertas circunstancias (mostrar tristeza, alegría, seriedad, etc.). También incluye una frase que vaya acorde con lo que expresas. Por ejemplo: Te están contando sobre algo malo que le pasó a alguien, tu expresión debería ser seria o preocupada y debes decir cosas como: "¿Y está bien?", "¿No le pasó algo más?", "lamento que haya pasado por algo como eso", etc. La idea es aprender a crear Empatía.

-A mí me sucede mucho, me quedo enajenada pensando y cuando me preguntan que estaba pensando, no logro recordar que estaba pensando. Me sucede incluso, en medio de una conversación, me quedo en el aire mirando a la persona, sin escucharla realmente. Sólo mi mejor amigo se da cuenta cuando mi mente no está, y espera pacientemente a que regrese.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

 Aprender a reaccionar ante una determinada acción:


-Un libro cae encima del pie de mi esposa, ella salta y le duele mucho, se queja, mi hija (asperger) se queda callada y casi no levanta la mirada de la tablet con la que está jugando, mi hijo (asperger) se impacta y va y la consuela. Le explico a la niña que es recomendable cuando sucede una situación como ésa, dejar lo que se está haciendo y preguntar cómo se encuentra la persona accidentada, o por lo menos pararse al lado y quedarse callado. Ella va acumulando tensión hasta que le reclama a la mama gritándole que ella era la culpable de lo que le había sucedido. En resumen cuando la madre se dispone a reprenderla por el comportamiento injusto y desproporcionado en su contra, la detengo y le explico, que ella (la niña) es como una “biblioteca a la que le faltan algunos libros”, no sabe cómo reaccionar ante algunas situaciones, va acumulando tensión hasta explotar de alguna manera, en este caso gritando y reclamando; hay que darle un patrón de comportamiento adecuado para responder en esa situación, una vez que lo aprenda jamás lo olvidará, razón demás para acercarse e intentar ayudar o interesarse por la persona afectada. Pero en mi condición de Asperger y de mis dos hijos asperger, debo decir que rellenar los espacios vacíos de conductas socialmente necesaria le harán la vida más llevadera en su futuro inmediato, de nada le va a servir andar con cara inexpresiva o antipática ante situaciones en las que los demás evalúan la calidad humana de sus pares, un comportamiento adecuado es un escollo menos en el camino necesario para continuar con su vida. La diferencia radica en la manera como esa información le llega a la niña, se hace claramente, buscando que entienda cuál es la diferencia entre comportarse de una forma o de otra. Ella decide si aplica o no el comportamiento que se le sugiere. Yo no me acerqué a consolar a mi esposa, y fui yo quien le dejo caer el libro en el pie por accidente, en el momento me alejé y luego cuando mi hijo de 9 años me reprendió por no consolar a su mamá, fue cuando me aproximé a ella.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-Estoy de acuerdo con explicarle el porqué es recomendable preguntar. No soy el mejor ejemplo porque si bien soy de una naturaleza cuida y salgo corriendo cuando pasa algo. En determinadas situaciones observo o escucho, según el temperamento del que se haya quejado por un golpe, pregunto qué pasa o sigo con lo mío. Me acostumbre a que mucha gente exagera ante determinadas situaciones, y ante tales casos sigo con lo mío (odio las interrupciones).

-A mí nadie me explicó eso, nadie lo ha hecho hasta ahora, hace poco una ex intentó hacerlo, pero terminó desesperada y odiándome. Hoy sigo aún con muchos espacios en blanco, seguiré igual yo creo, no hay con quien pueda hablar sobre eso sin que se burlen de mí o traten de retrasado. Soy del tipo también que si alguien cae, se tropieza o se golpea con algo, sobre todo alguien muy cercano a mí, no suelo dejar lo que hago ni pregunto ¿estás bien? ¿Qué te paso? como sé que suelen hacer la mayoría de las personas, sé que están bien, no considero preguntarlo. Me cuesta trabajo hacerlo, entenderlo, sin que parezca fingido, pero por algo estoy solo y solo me quedaré.

-En si no son instrucciones sino premisas para ver la lógica que tiene algo. Uno puede determinar el nivel de daño con observar y si es algo importante entonces si acercarse, pero un golpe por un libro simplemente es doloroso, no pone en peligro la vida y no necesita consuelo. Cuando alguien se queja por una torpeza o accidente a mí no me motiva a ayudarle, salvo que no pueda valerse por sí mismo, Como su mamá es mayor que ella, con más experiencia y puede valerse por sí misma, entonces no necesita ni que la consuele ni que la atienda pues ella por sí misma podría resolver el tema. Diferente si se hubiera caído una estantería o algo más pesado.  Y el comentario de que a ella le falta algo, quizá sólo le de rabia y en algunos años lo que ella descubra es que a la gente no razona como ella y que dan mucha importancia a los "deberías", aun cuando no tengan lógica. Cuando algo tiene lógica y funcionalidad si se entiende un argumento, cuando no es un mero formalismo que uno verá si le "apetece" aplicar quizá nada más para que le dejen en paz.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-Me gusta como soy en parte, y para el resto del mundo es un dolor de cabeza. Mi familia, en mi iglesia, etc. A mí lo que me molesta es que muchas veces soy lenta dándome cuenta de las cosas o tardo en reaccionar.

-Amigos muy cercanos a mí, últimamente me han hecho ver de una manera directa o indirecta que tienen la idea de que soy una persona que no actúa de la forma más acertada en las cosas de interés general para la mayoría de las personas (entiéndase: Formar una familia, declararse a una chica, realizar un sueño o proyecto, entre otras cosas). Suelen decirme que en el fondo no les gusta como yo no resuelvo las cosas de la forma cómo lo haría la mayoría y constantemente escucho el "sí yo fuera tú, haría..." Y cuando trato de explicar por qué no actúo de la forma en que ellos esperarían, me dicen que solo son justificaciones. Toda una vida escuchando sobre mil cosas parecidas, cuestionándome mi propio proceder, mi propio sentir; la gente cercana a mí no lo quiere aceptar y no me hace más fácil sobrellevar esta angustia. Me hacen sentir incapaz, ante un mundo distinto a lo que yo entiendo. Me da la impresión que lo que está frente a mi es una ilusión que yo me he creado y los demás tratan de decirme que estoy viendo un dibujo y no la realidad. Me deprime mucho sentirme tan en solitario, incluso los que me hacen ver la creencia de que comprenden mi diagnóstico, pareciera como si les hablara que solo tengo una pierna un poquito más larga que la otra, y entre líneas sigo sintiendo una alta exigencia en lo que se refiere mi forma de actuar ante ciertas situaciones. Esto no me hace sentir nada bien. Lo irónico que soy un motivador para muchos, he ayudado a muchas personas a salir de sus depresiones, de sus tristezas.

Las imágenes utilizadas en este escrito pertenecen a Rodrigo Corvalán, un gran fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:

Vídeo en donde Diego, un adulto Asperger, nos habla sobre su labor como representante y activista: