miércoles, 22 de abril de 2015

El vestuario y las fotografías desde las experiencias de jóvenes y adultos Asperger.


El cómo nos vestimos es una decisión personal, independiente del Síndrome, aunque si en algo coincidimos los aspies, es que preferimos la ropa cómoda, al menos para su uso diario, y somos poco asiduos a ir de compras para renovar el clóset.

A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):

 Sobre el vestuario: 

-Yo  buscaba ropa cómoda, útil y barata. Las modas me parecían una tontería. En una época también me dio por lo estrafalario. Hoy día le doy importancia a la imagen por utilidad, pero sería feliz sin tener que comprar ropa o elegirla, ojalá existiera un armario inteligente que te midiera y te pusiera cada mañana la ropa apropiada.

-Me daba todo igual jejeje, nunca he ido a la moda.

-A mí me atraía lo punk, cuanto más estrafalario, mejor. Me hacía yo misma los pendientes, alguna ropa, etc. Y cada vez que mi madre me obligaba a vestir y a peinarme "normal", me ponía tan nerviosa y con tanta ansiedad que muchas veces comenzaba a dar vueltas en círculo alrededor de las columnas, sin parar durante un buen rato largo.

-Nunca le vi la gracia de "vestir a la moda", siempre fue una tontera para mí. Prefería vestir como me sintiera mejor.

-Nunca vestí a la moda y nunca fui de comprar ropa. Aunque mis gustos solían ser bastante unisex y tuve mi época de vestirme onda 60. Pantalones y remeras desteñidos. Cintos de madera, etc. Pero por una obsesión con esa década.

-Poco me fijaba en la moda.
Fotografía: Camilo Cuevas.

-Yo, cuando era adolescente y más joven, parecía caricatura de una tira cómica o dibujo animado. Siempre andaba con la misma ropa, para nada me importaba la moda (era bien fea y suelta mi ropa). Ahora ya adulta, al contrario, ando pendiente de la ropa, de andar bien vestida (la marca de la ropa no me importa, o si es cara o barata, o si es de tiendas caras o ferias), si me queda bien (o pienso yo que me queda bien), me da lo mismo donde la compre (aun en tiendas de ropa americana), pero ahora me cuido de verme y sentirme bien.

-Yo fui punk, metalero, rockero y siempre buscaba desafiar los estándares de vestimenta impuestos por la sociedad.

-A mí me da igual la moda, me gusta crear mi propio estilo, vestir diferente a los demás me hace sentir bien.

-A mí me da igual, pero siempre busco ropa cómoda.

-Yo tengo un problema grande con la moda, en un principio simplemente no las seguía, pero al ver el efecto rebaño que causa ésta, creé como una especie de aversión a cualquier cosa que este dentro de lo más común, es casi inconsciente, incluso muchas veces hay cosas que me gustan pero que luego se transforman en moda y me dejan de gustar. Es tanto en ropa, comidas, estilo de vida y sobretodo en música, la cual es más invasiva. Es casi como una fobia, la cual tampoco es buena ya que me hace discriminar cuando no debo, pero bueno...

-Prácticamente nunca me ha gustado lo que está de moda, voy totalmente a mi estilo y por eso no me gusta ir a discos ni a bailes porque no me provoca bailar ni disfrutar con música que no me agrade. Con la ropa, me gusta lo hippie y todo que sea cómodo y que no llame la atención y cero tacones y poca bisutería.

-En realidad no me importaba como vestir, a veces era vistoso, otras totalmente sobrio, creo que dependía mucho de mi estado emocional y las personas con las que interactuara. Pero aun así no seguía normas, ni modas, pero si era algo inusual y el hecho de querer resaltar, creo que me hacía resaltar.
Fotografía: Camilo Cuevas.

-Siempre me visto exactamente igual. Soy muy complicado con la ropa, me gusta sentirme cómodo tanto por la forma o textura de las prendas en sí, como también en el hecho de "como me veo". Me gusta verme lo más delgado posible y siento que eso solo lo obtengo con una polera negra apretada y puesta por dentro del pantalón y unos pantalones de buzo también negro. Por lo mismo no me gusta abrigarme y rara vez ando con poleron o chaqueta, tiene que hacer mucho frío para ello. Obviamente no es exactamente la misma ropa cada día, sino que tengo varios modelos de exactamente la misma prenda. En cuanto a estilos, siempre me ha gustado "lo gótico" pero solo como subcultura estéticamente, por su "androginismo" ya que me agrada eso que a mi parecer se aleja de la "imagen de un macho bruto" y de que le da importancia a la búsqueda de una imagen como moda pero no en el sentido común y tópico de la sociedad (como de ser un tipo musculoso o una mujer rubia de pechos grandes y todo eso) pero de todas formas en la calle, no es algo que se nota en absoluto (creo) ni tampoco como subcultura socialmente, simplemente la imagen (que por otra parte no llevo en calle).

-En mi caso la moda, desde chico, ha sido uno de mis temas obsesión, y claro está de adolescente, y a la fecha, me interesa saber sobre las propuestas de los diseñadores, de igual forma observaba, y observo, aquellas tendencias que se muestran en las calles y a quienes considero como iconos de moda, pero, solo a modo de retroalimentación visual, ya que, siempre he desarrollado mi propio estilo ignorando si está de moda o no, cuido que mi outfit resalte aquellos rasgos que deseo resaltar, haciendo uso de los colores que me gustan y que en ese momento deseo usar.

-Me vestía siempre de negro, ahora que visten todos de negro, uso colores, no por llevar la contraria, solo porque cambiaron mis gustos.

-Siempre he vestido de negro, y amo las playeras con calaveras o de videojuegos. Creo que esos gustos nunca han cambiado en lo personal. Pero nunca vestía a la moda, de hecho creo que uso la misma ropa desde que tenía 17 años, con unos kilos de más claro.
Fotografía: Camilo Cuevas.

-Me da rabia gastar en ropa nueva si tengo ropa de mi talla, pero sé que la que tengo no está lustrosa y está pasada de moda. Finalmente compro, pero me da pena tirar lo viejo. Lo he solucionado donando todo lo que tiro. Si sé que va a seguir siendo útil en otro lado, dejo de sentirme mal al respecto. A mí sí me gusta usar lo nuevo, pero no tirar lo viejo, hasta que he empezado con la donación. Ahora veo la ropa nueva como inversión laboral y la eliminación de la antigua como redistribución de bienes.

-Tengo la misma camisa desde hace cerca de 10 años y recién la voy a renovar, y así tengo un montón de ropa; solo tengo un par de zapatos, la cantidad exacta de ropa. Tengo ropa nueva, pero no me gusta usarla. Me cuesta botar lo viejo, cuando aún se puede utilizar, y usar lo nuevo porque no me gusta que se maltrate.

-Yo compro ropa nueva pero me cuesta deshacerme de la anterior. Siempre digo: La voy a usar como pijama o para hacer ejercicios etc. No sé por qué, pero trato de buscarle un uso, aunque no lo tenga y termino con mínimo 4 maletas de ropa y lo mismo para mi pequeño hijo. Estoy tratando de comprar ahora, ropa clásica, los looks que van casi en todo momento o temporada: Casacas, jeans, ropa negra, etc. Cosas que no pasan de moda. Y con la ropa que aún me queda, se me ha ocurrido, para no tener exceso de ropa, juntar la mejor ropa para 2 semanas, es decir 14 pantalones, 14 poleras , etc. Parece poco cuando lo digo pero en espacio igual es bastante, pero quiero hacerme un sistema y no pasarme de eso, para crearme la rutina de ordenar (que tanto me cuesta hacerlo).

-No soporto tirar ni ropa, ni otra cosa que pueda tener algún uso o arreglarse. Lo de la donación siempre es la única cosa que me calma para tirar algo que me estorba o causa problemas si lo conservo. Cuando realmente no queda otra que tirarlo, tengo que hacerme un “autolavado de cerebro” para convertirlo en algo bueno, jejeje...no queda otra.

-Yo tengo ropa desde la secundaria, si cumple su función y me entra, la conservo, sólo compro cuando ya ha perdido su utilidad. Cabe aclarar tengo 44 años.
Fotografía: Camilo Cuevas.

-Mientras la ropa siga en buen estado, la sigo usando. No me guío en modas, sino en lo que a mí me gusta. Tendría que comprar ropa, pero detesto lidiar con la gente, los ladrones y los vendedores, pero más para mantener el "protocolo" esperado socialmente frente a la gente. Pero mientras la ropa me dure, no tengo problemas con que resulte extraño que use el mismo tipo de camisas o cualquier tipo de prenda.

-Tengo que comprar ropa nueva porque no me queda otro remedio, porque la vieja no me vale, pero aun así, no tiro la ropa vieja y la guardo hasta que me vuelva a valer.

-Yo suelo comprar la ropa que esté en oferta y no tengo mucho problema con ponerme lo nuevo si me acomoda bien, cuando hay algo que no me es cómodo, ahí si me cuesta ponérmelo. Siempre ha habido familiares que nos donan ropa y me encanta así como también donamos. A mi hija le cuesta muchísimo deshacerse de su ropa aunque no le quede, desarrolla un vínculo especial con su ropa jajaja y le cuesta aceptar la ropa nueva.

-Bueno, con el tiempo le cogí el hilo de donar algunas cosas que no usaba o porque me hacían ver más adolescente de lo que la gente piensa que soy. Tengo 25 y la mayoría cree que soy menor de edad. Si le digo mi edad ponen “cara de infarto” y no me creen. Y volviendo al tema de la ropa, me duran mucho o se conservan bien. Tengo una falda desde hace unos 14 años y esta igualita, y aún la uso ¡Me encanta!

-También me apena deshacerme de lo viejo, yo conservo hasta la envoltura de un caramelo que me invitó mi ex hace varios años, para mí esas "pequeñeces" tienen valor sentimental. La ropa vieja que tengo también, para mí es como armadura que me acompañó durante momentos importantes de mi vida.

-Yo tengo una camisa toda rota y vieja ¡No la tiro! mis botas viejas las usé por más de 5 años y me las tiraban y las sacaba de la basura, aun las tengo. Cuando las cambié, fue por un par igual, pero nuevas, las usé la misma cantidad de tiempo que las anteriores. Las tengo aún. 
Fotografía: Camilo Cuevas.

Sobre las fotos:

-Una de las cosas que más aborrezco de las reuniones, cumpleaños, etc. Es el momento de las fotos. Entonces en ese momento esfuerzo una mueca con la boca y deseo que todo pase rápido. Hasta hace un tiempo, no me molestaban todas estas situaciones, o los reclamos derivados de ellas. Pero me hacen cada vez peor.

-Me acostumbré a sonreír pero nunca falta el que se queja de que mi sonrisa es muy forzada. De chiquita tendía a poner una especie de mueca, salvo casos muy puntuales (por lo general cuando había algún animal, no humano cerca). Ahora sonrío. A veces me sale y a veces queda tipo mueca.

-Eso mismo, a mí me hacen reír si me muestran un gato o un perro, del resto me sale como una mueca.

-También me cuesta sonreír para las fotos. Para hacerlo tengo que tener un motivo, si no, es hacer muecas. A veces practico en el espejo, reír para las fotos. Para la gente es muy importante ese gesto.

-No me gusta sacarme fotos, pero hay excepciones, Por ejemplo: Hace poco conocí personas muy copadas en un grupo y nos juntamos en un bar para conocernos. En la juntada nos sacamos una foto para recordar aquel momento excepcional. No obstante, no suelo sonreír mucho y mis sonrisas son meramente forzadas en las fotos.

-Me carga sonreír en las fotos pero la mayoría de las veces lo hago. Pocas veces es una risa o sonrisa genuina. También me incomoda hacer poses, a la gente le encanta, pero es tan difícil hacerlo, siempre me siento forzada a hacer algo que no me gusta.

-Sólo cuando es una fotografía de un evento social. En las fotos tipo carnet suelo salir serio.

-Pues lo intento, pero a veces me cuesta mucho sonreír y no sé por qué.
Fotografía: Camilo Cuevas.


-De niña no, y no me gustaba ni que me tomarán fotos, pero mi mamá me hizo cambiar de idea al respecto y hasta practique mi sonrisa frente al espejo (porque antes tampoco me gustaba ni mirarme al espejo) y ahora poseo una sonrisa espontánea que me sale ahora de manera natural.

-En las fotos de niño nunca salgo sonriendo; de grande sí, pero es fingido.

-No me gusta posar para fotos ni fingir emociones.

-No me gusta salir en fotos. Pero no es difícil separar los labios y contraer los músculos faciales.

-Es importante practicar sonreír frente al espejo, la sonrisa ayuda en muchas situaciones, para conseguir pareja, cuando preguntas una dirección, cuando pides algo, cuando haces trámites legales, etc. La sonrisa baja la tensión y mejora la actitud del interlocutor, sabemos que es fingida y claro que podemos andar con nuestra típica cara neutra de siempre, pero sacarle provecho a una situación con una sonrisa es la diferencia entre el fracaso y el éxito.

-Sonreír, ¿no sé por qué les es tan relevante tener que mostrar la dentadura o aparentar alegría con ello? Además mi dentadura no es digna de ser mostrada, es casi horrible... no me gusta exponerla, y si se molestan... problema suyo, no mío.

-Yo soy apuesto, con solo hacer una pequeña mueca ya salgo bien (re creído era, jaja). Creo que se trata de no aparentar, ni de irse a un extremo o a otro. Te piden salir en una foto, no lo piensas, posas, haces un gesto agradable, y luego te olvidas y te vas. Así hago yo, lo tengo tan automatizado que no me hago problema de cómo me veo o como me ven.

-El chiste es mostrar los dientes ya que se me ven bien.

-No poso en las fotos, si me las toman, que sea haciendo lo que debo hacer. Las fotos me gustan para recordar detalles de los paisajes o eventos en los que estuve; me trasladan al momento y veo todo de nuevo, hasta lo que no sale en la foto, pero en mis ojos sí...
Fotografía: Camilo Cuevas.

-Dado que me dedico a la actuación, he desarrollado cierta tolerancia hacia que me tomen fotos, pero en general, el hecho de que me tomen fotos no me molesta, es más, me resulta indiferente, pero lo que sí me enoja y de sobremanera es el rollito de: Sonríe, ríete, y todas las bromas y comentarios, a mi parecer estúpidos y fuera de lugar, que todo mundo hace para provocar la sonrisa. Cuando tengo que hacer fotos para promover alguna obra en la participo, me meto en el personaje y ya, o sea, fuera del escenario no me nace ni me sale sonreír en una foto.

-Yo también detesto las fotos y que me obliguen a reírme, digo no han contado ningún chiste ¿Por qué reírme en una foto? O cuando daba servicios en una empresa, hace muchos años, que me obligaban a sonreír, aunque mi día estuviera hecho una porquería. Las fotos no me gustan, de hecho en mi perfil ni tengo, aisladamente coloco alguna o la muestro a alguien. Me considero muy feo, no me gusta ni mi boca, ni mi cabello, ni mi nariz, no me gusta mi cara de perfil, así que prefiero no mostrarme para nada, lucho porque me consideren por lo que pienso o escribo principalmente.

-Yo detesto que me saquen fotos, nunca me gustó. Con sonrisa o sin sonrisa, no hay diferencia, no me gusta salir en fotos y punto.

-A mí me molesta tomarme hasta un selfie, en serio, no le encuentro sentido, en las fotos suelo salir muy mal.

-A mí tampoco me gusta sacarme foto, aunque ya aprendí a ser tolerante con ese tema. Ahora me saco fotos de vez en cuando.

-Yo dejo que el momento fluya, si sonrío o no, en la foto se verá...


Para finalizar este artículo, en cuanto al tema del vestuario, quisiera aportar un dato: Si bien es cierto que tanto varones como mujeres aspies preferimos la ropa cómoda, incluso varios tenemos un “apego” a ciertas prendas que nos rehusamos a cambiar, quiero hacer énfasis en que SÍ existen mujeres aspies que les gusta y les interesa vestirse y verse femenina para algunas ocasiones, aunque lo más probable es que no sea algo que se haga muy seguido. Una vez más quiero recordar que aparte de las características del Síndrome de Asperger, también existen las características personales.

Las imágenes utilizadas en este escrito pertenecen a Camilo Cuevas, un excelente fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:


Esta es la biografía del autor de las fotografías utilizadas en este escrito, un joven con el síndrome de Asperger:


Vídeo en donde Diego, un adulto Asperger, nos habla sobre la Hiper/Hipo Sensibilidad Táctil en los TEA:

miércoles, 15 de abril de 2015

Buscando una identidad.


¿Por qué algunas mujeres Asperger hemos basado nuestras conductas en la imitación? Primero quiero tratar con este escrito de que el lector se ponga en mi lugar y en el de muchas otras chicas con la condición. Quizás no tenga derecho a pedir eso, pues una de mis grandes dificultades es ponerme en el lugar de otros. Pero si usted trata de hacer este ejercicio podrá comprender mejor por qué antes del diagnóstico buscamos “camuflarnos” con nuestros pares. Imagínese que al ir creciendo usted se va sintiendo diferente al resto de las chicas o chicos de su edad, pero no sabe ni entiende el por qué, sólo se da cuenta de que por más que lo intenta, no logran “encajar” con los demás, pero las constantes críticas, y en algunos casos el rechazo, le hace querer pasar desapercibido y que quienes le rodean lo acepten y no le hagan sentir más “raro” de lo que ya se siente. Me detengo en este punto para nuevamente aclarar que aunque chicos y chicas con el Síndrome compartimos las mismas características que nos identifican como tal, hay diferencias, por lo tanto, no todos han logrado ser “funcionales” a base de la imitación, algunos chicos quizás no pudieron lograrlo ni en su niñez ni adolescencia, sufriendo aún más al ser discriminados y objetos de burla por “verse diferentes” y no lograr “imitar” conductas que son consideradas “normales”. Con esto no quiero decir que sea bueno desenvolverse en esta sociedad imitando las conductas de los demás, muy por el contrario, lo ideal es que cada uno mantenga su identidad, aunque esto signifique verse diferente ante quienes le rodean, pero esto no se logrará si las personas Asperger no saben que tienen el Síndrome porque no han sido diagnosticados tempranamente.
Artista: Eduardo Replinger.

Una vez hecho esta aclaración, prosigamos con el ejercicio de imaginarse que usted es yo o alguna otra mujer Asperger del planeta. Usted quiere tener amigas, pero no sabe cómo y observa en silencio como a otros les resulta espontáneo relacionarse con los demás y logran ser aceptados, entonces comienza a estudiar a los demás y su manera de relacionarse. Con el sólo hecho de dedicar tiempo y esfuerzo en observar el comportamiento a imitar, ya es prueba de que la socialización no se da de manera espontánea en nosotros, ni siquiera en las chicas Asperger que logran tener amistades en el tiempo. Sigamos con el ejercicio: ¿Qué sentiría usted si nota que se le dificulta entender instrucciones verbales que a otros chicos no les parece difícil?, o lo que es peor, que más de alguna persona le diga que parece tonta por no entender lo que se le está diciendo. Para lograr que usted me entienda y se ponga en nuestro lugar, me gustaría que lea las frases que escribiré a continuación e imagínese por un instante lo que significa para la mayoría de los diagnosticados tardíamente haberlas escuchado por muchos años, ya sea por parte de los padres, familiares o algunos conocidos en alguna época de su vida, y no tener las respuestas, en aquellos momentos, que puedan explicar el por qué:
"No parece que tuvieses la edad que tienes, reaccionas como si fueses una niña pequeña, eres muy inmadura, las mujeres de tu edad no actúan como tú", “Tienes que aprender a superar los problemas, hay otras personas que tienen problemas peores que los tuyos y salen adelante", "¿Cómo no vas a entender lo que te digo, acaso eres tonta?" "Tienes que madurar, no es normal que te afecten tanto algunas situaciones", "Tienes que cambiar tu modo de pensar", "Estás exagerando, todo tenemos dificultades y no por eso actuamos como tú", "¿Por qué te cuesta tanto ponerte en mi lugar? Eres bien egoísta", "No debes decir todo lo que piensas, las mujeres tenemos que callarnos algunas cosas", "Tú tienes un problema, pues no debes andar diciendo todo lo que te sucede o lo que te pasa por la mente, eres una desubicada", "Todos hemos enfrentados cambios de trabajo o de rutina, y no por eso vamos a tener esas crisis que tienes tú", "Eres una persona muy 'cuadrada', tienes que ser más flexible en tu manera de pensar", "Andas muy seria por la calle, deberías sonreír más", "Te haces de rogar para salir", "¿Por qué dijiste eso? Tendrías que haber 'inventado' otra cosa para que te hicieran caso, no siempre tienes que decir la verdad", "¿Cómo no vas a saber hacer ese trámite? Si es muy fácil", " No debes confiar en todas las personas, crees todo lo que te dicen ¿Cómo no vas a ser más habilosa?", "Si yo te digo algo, no significa que es literal, ya estás bien grande para hacerte la tonta", "Te estoy diciendo una broma, no te lo tomes tan en serio, tú no tienes sentido del humor", "Mírame a los ojos cuando te esté hablando, pues si no lo haces, es porque estás mintiendo", "¿Por qué tienes que ir por el mismo camino siempre, si por este otro también llegamos al mismo lugar? Eres tan intransigente", "Tienes que todo hacerlo a tu manera, eres 'llevada por tus ideas'".
Artista: Eduardo Replinger.

Ahora imagínense escuchar esas frases y otras TODO EL TIEMPO, siendo criticados UNA Y OTRA Y OTRA Y OTRA VEZ por no actuar como las demás personas y haciéndonos sentir los “raros”, problemáticos, los que estamos "mal" y "no ponemos de nuestra parte para CAMBIAR”. Imagínese guardando la enorme frustración y angustia de tener que llevar en silencio esta carga por temor a exteriorizarla y que esto haga pensar a los demás que usted tiene problemas mentales ¿Qué puede hacer una chica que todo el tiempo se le hace sentir con esas frases que tiene “algún tipo de problema” por no ser como otras personas? Yo llegué a pensar que estaba loca, y por temor a que los demás se diesen cuenta de ello, hice un esfuerzo INMENSO por imitar conductas “normales”, pero ¿Adivinen qué? Mientras trataba de “encajar”, me sentí una persona inútil y hasta estúpida porque sentía la presión y no lograba de manera espontánea ser como el resto. Es por eso que hoy lucho desde mis publicaciones para que NINGUNA chica en el mundo se sienta como me he sentido yo y la mayoría de las mujeres que no recibieron un temprano y certero diagnóstico.
Si me preguntan si alguna vez yo me sentí diferente a las demás mujeres, aunque no supiese el por qué, mi respuesta será un rotundo SÍ.  Sí me sentí diferente y muchas veces comenté que me sentía “fuera de este mundo”, tal como E.T. sufriendo la incomprensión de quienes debieron comprenderme, pero al igual que yo, no tenían idea de que yo tenía el Síndrome de Asperger. A la edad de diez años me di cuenta de que yo era diferente a las demás, mientras las chicas ya se vestían como “señoritas” y seguían modas, mi vestuario era más bien masculino (me gustaba usar los jerseys de mi padre y seguía mis “propias modas”) Y aunque me gustaban los chicos, yo quería parecer uno de ellos en mis movimientos y forma de vestir.
Artista: Eduardo Replinger.

En la etapa universitaria, algunas compañeras usaban tacones, carteras y se maquillaban, mientras yo aún vestía con el mismo jeans, sudaderas de hombre y jockey algunas veces. Tampoco me gusta “ir de compras” como el resto de las chicas y mi cabello siempre está desordenado, y las pocas veces que me he vestido como "señorita", me he sentido disfrazada, pero lo he hecho porque eso es lo "normal". En fin, aparte de las características propias del Síndrome de Asperger, hay otras características que las chicas aspies tenemos, y que también nos hacen sentirnos diferentes a las mujeres neurotípicas. Y todo esto sumado a que siempre me han dicho que soy muy inmadura para mi edad (eso se debe a que tengo muy poca inteligencia emocional) me hizo sentirme aún más la “rara”, y lo peor de todo es que toda esta angustia la viví en completo silencio y estoy segura de que nadie se dio cuenta de que yo sufría de esta manera, porque algunas personas se dedican a criticar y a exigir, pero no se preocupan de comprender. Con esto no quiero dar una imagen de "víctima" ni "santa" (pues no lo soy y nunca he pretendido dar esa imagen), sólo quiero que entiendan y comprendan lo que es vivir sintiéndose diferente.
Cuando por fin supe por qué "yo era así", lo primero que hice fue comunicárselo a todos para que también entendieran, al igual que yo, la razón por la cual yo era diferente. Y como conclusión, puedo decir que aún hay personas que no entienden lo que es el Síndrome de Asperger porque como algunos nos "vemos normal" y hemos logrado tener parejas, hijos y amigos, opinan LIVIANAMENTE que "no parecemos Asperger", pero quienes manejamos información real del Síndrome y hemos conversado con otras personas Asperger, sabemos que cuando adultos no tenemos porqué seguir un mismo patrón de vida porque eso es parte de una elección personal, y muchas veces parte de las circunstancias ¿Con qué derecho alguien puede decir si soy o no Asperger si no ha vivido ni la octava parte que me ha tocado vivir a mí y a otras chicas aspies? Para quien aún tenga dudas de lo que es ser Asperger, TODAS LAS FRASES Y PREGUNTAS QUE ESCRIBÍ MÁS ARRIBA, Y AÚN MÁS, ES LO QUE DEBE ENFRENTAR UN ASPIE EN SU VIDA DIARIA.
Artista: Eduardo Replinger.

Imagínense tratar de actuar "normal" para que no me hagan siempre las mismas preguntas; y no poder lograrlo, pues el esfuerzo es ENORME y AGOTADOR, y al final pasa la cuenta, y yo tuve que pagar el costo de querer “parecer normal” acarreando una gran depresión por años y luchando con las ganas de querer morir para acabar con mi enorme angustia de no poder ser como los demás, pues estaba muy confundida porque no sabía que tenía este Síndrome. Si lo hubiese sabido antes, JAMÁS habría intentado ser "normal" (tal como ahora que soy al fin YO MISMA). Hoy me dedico a promover, a través de mis escritos bien intencionados, información para UNIR y no desunir a las personas Asperger y Neurotípicas para que pueda haber entendimiento, comprensión y apoyo entre nosotros. Mis artículos no los baso en ataques ni resentimientos, porque lo que me interesa es informar y educar acerca del Síndrome y no en desacreditar a nadie porque estaría mal utilizando mi blog y confundiendo a quienes me leen. Quiero educar sobre lo que vivimos las personas con el Síndrome, que haya claridad en que, aunque compartamos las mismas características, ningún aspie es igual a otro, menos cuando se es adulto y debemos aceptarnos entre nosotros para una mejor convivencia y no para competir en quién es "más Asperger" y quién no. Y si usted aún no entiende lo que quiero decir, le recomiendo leer a Tony Attwood, Tania Marshall o a Donna Williams.

Las imágenes utilizadas en este escrito pertenecen a Eduardo Replinger Fuentes, un talentoso artista español con el Síndrome de Asperger. Si quiere ver más de sus obras, visite su página:

Aquí les dejo un link de una entrevista escrita que di para el Portal Innatia:



miércoles, 8 de abril de 2015

Experiencia de vida de Jonatan Eduardo, un joven con el Síndrome de Asperger.


Mi nombre es Jhonnatthan Eduardo Reyes Flores, nací el 19 de abril en Valencia una ciudad de Venezuela. Hijo de Anabel Flores y Luis Reyes. Desde muy pequeño no lograron observar los detalles, señales  y características de Asperger en mi persona, es considerable que solo notaron el Tdah desde muy pequeño.
A medida que fui creciendo, fui adquiriendo la fascinación por cosas que niños de mi edad ni cuenta se dan si existe eso, éstas son: La astronomía, la paleontología, egiptología, etnología, sociología, filosofía, neurociencia,  leer enciclopedias con esas ciencias  y/o disciplinas mencionadas anteriormente.
Así mismo, notablemente jugaba con los juguetes de manera diferente, alineándoles de manera extraña, pero al crecer en una buena familia, pero no observadoramente  detallista, ninguno se dio cuenta de nada. 
Cuando de niño me daban los ataques de pánico, miedo, ansiedad, depresión le  atribuían todo a una mala crianza, pero el detalle es que nunca tuve una mala crianza, tengo una gran y admirable madre la cual recibió el apoyo de mi Tía-Madre Ana.
En el colegio desde muy niño me costó relacionarme, pues mis gustos siempre eran diferentes al de los niños neurotípicos. El acoso se dio en muchas  ocasiones, pero logré salir adelante con mucha fe en Dios, una fe que hasta el presente se mantiene intacta y crece.
Uno de los factores por los cuales he tenido el gran detalle de no encajar en ningún sitio donde he estado: (grupos, personas, algunos sitios), es ver las cosas con tanta lógica  y racionalidad, ya que, al ser diferente y encontrarme en un sitio donde quería igualdad, normalidad, no se puede estar a gusto compatiblemente.
Cuando no jugaba en el colegio, me recorría todo el colegio, daba muchas  vueltas,  veía los objetos en el suelo buscando alguno que me gustara para guardarlo en mi colección de objetos raros encontrados.
Yo,en Valencia, Venezuela en el año 2014.

Tengo varios toc, entre ellos, coleccionar cosas de oficina a gran escala: Bolígrafos, portaminas, minas, borradores, cosas de plástico, figuras, tarjetas. Archivo todo en álbum, carpetas, guardo cosas en cajitas, realizo inventarios de las cosas que tengo, clasifico, organizo, visualizo. Hago todas estas cosas desde niño, es decir; que algorítmicamente así he funcionado desde muy pequeño.
Continuando con las actividades, desde muy chico traté de pintar, lo hice pero no me pude desempeñar bien. Practiqué varios deportes a conformidad crecía: Fútbol, básquet, voleibol, karate.
Luego mi pasión inmensa salió a relucir la música, aprendí a toca batería y percusión, diseñando así unas baterías ecológicas, analizando la música, utilizando la inteligencia musical, oído, permutaciones y poliritmia sin saber cómo se llamaba eso.
Pasando el tiempo, no encajaba en ningún sitio. En la familia soy visto como el malcriado, el que no encaja, el raro, pero eso no viene al caso, a pesar de que no aceptan mi Asperger para aquel entonces solo me diagnosticaron en la escuela déficit de atención con hiperactividad + problemas de socialización en la etapa inicial à jardín de niños y este último diagnóstico en 2do grado de primaria.
Recibí una gran y muy buena educación por parte de mi Madre Anabel y mi tía Ana. Valores, buena formación tanto espiritual como humana, principios, moral; por último buenas costumbres.
Con el tiempo indagué, leía, analizaba todo, notando que solo existía en ese 2do grado un niño como yo. Mi amigo, sí, mi 1er amigo Asperger Edgar Torres Ramírez, solo nosotros nos entendíamos, socializábamos y las psicopedagogas nos visitaban periódicamente para ver nuestros avances.
Algunos docentes notaron mi diferencia, socializaba poco y la mayoría de mi socialización era inducida para ayudar al altruismo, pero me costaba  ayudar porque siempre sufrí  porque  me cuesta socializar.
Mi novia y yo.

De adolescente participé en comités de sociedad Bolivariana, centro de ciencias,  brigadas de instrucción premilitar. Siempre en lo académico, no tenía vida social, 0 fiestas, reuniones, eso era tan complicado, en cambio estudiar, hacer lecturas, escribir poesía, reflexiones, diseñar post visuales, escribir mis primeros libros [8] una serie de reflexiones llamados post (Palabras organizadas con un sentido trascendental), sirvieron para hacer el pensador y escritor que hoy en día soy, aprovechando la hipergrafía.
Mi método para socializar siempre ha sido acercarme a las personas para ayudarles, el método de socialización à altruismo y filantropía, por el cual he sido siempre criticado. Aun digan cualquier cosa, ayudar sirve como gesto humano desinteresado, te permite humanizar, ayudar, aprender, enseñar y es algo que purifica la dignidad humana, porque se practica la alteridad à la preocupación por el otro, ese otro que es parecido / igual a mí.
Al egresar del liceo/preparatoria, siempre tuve la meta de entrar a la universidad, de muy pocos amigos pero unos muy buenos, muchos conocidos eso sí. Ingreso a la universidad, por convenio académico, estudio computación, pero al no ser mi vocación estudio Educación e informática de las cuales me titulo. Sigo adelante con la escritura, la música, participo en un grupo de la universidad y una dependencia donde me desarrollo como informático y tecnólogo.
En el plano  de las relaciones afectivas siempre me costó, no es sino hasta 2012 cuando llego al pre diagnóstico de Asperger, para corroborarse por mi extraordinaria doctora, quien me dice en enero de 2013, joven usted es Asperger, por eso es así, mi gran madre queda inmutada del habla, pues yo le había dicho madre soy Asperger, pero ella no acepta eso, la dejé tranquila, duré 18 años buscando la respuesta esa pieza que alivianara mi vida, ese rompecabezas se armó.
Mi mente, alma, corazón en sincronía, aliviado de tanto tormento y cosas que no explicaba antes, todo fue tomando un mejor camino, debido a esto hago amistad por redes sociales con mi amiga y cofundadora de Asperger Carabobo, Coro es una gran y admirable persona y súper madre de un compañero Asperger. Nos convertimos en activistas por el Asperger y autismo, se va conformando el grupo, ya para 2014 se hacen más encuentros, en agosto de 2014 se solidifica básicamente el grupo.
(Fotografía tomada por mí, en el año 2015)

En 2014 al fin después de ser tan extraño, de no encajar con las otras chicas, porque soy Asperger, encuentro a una maravillosa joven quien es muy parecida a mí, pues ella es diferente también. Actualmente es mi única dama, mi novia, es un apoyo y extraordinario ser humano. Agradecido con Dios.
Se concreta la comunicación, monitoreo con Fundación Asperger Venezuela, quienes nos apoyan y pasaremos a ser parte de ellos para este presente año 2015. Trabajamos para llevar paz, armonía, guiar, apoyar, orientar a las personas con Asperger  y enmarcadas en algún grado de autismo, con tertulias, charlas, contactar a los médicos para que traten a los potenciales casos de diagnósticos Asperger.
Básicamente lo que me ayudó a conservar la vida fue la fe, la esperanza de poder hacer algo bueno por la gente diferente como yo, mi gran y admirable madre, profesores que marcaron mi vida académica dentro y fuera de la universidad, la música, el arte, escribir. La esperanza fehaciente de encontrar a una joven diferente como yo. Eso en gran medida me impulsó y me sigue impulsando, la causa Asperger, ya que ahora sí sé cómo se nombre esta condición neurológica.
Estoy en el área de informática, educación, activismo Asperger y por el autismo, escritor, altruista, pensador, filántropo. Hijo, amigo, novio, puedo desempeñar todos estos roles; sin embargo no fue fácil pero tampoco es imposible, usando la socialización como terapia à[Altruismo].
Cabe destacar que no he recibido terapia psicosocial, pero si apoyo pedagógico, educativo y de orientación y de apoyo de personas en la causa Asperger. Siempre he buscado a los médicos más indicados en el campo del autismo, gracias a Dios se encontraron y apoyan a los pequeños y jóvenes y adultos del grupo Asperger. 
El espíritu de lucha, la esencia de la resiliencia que habitan en mi ser, siempre han sido un factor/ herramienta fundamental en mi vida, además de caer en la lucha, eso impulsa a levantarse,  para seguir batallando por la diferencia, respeto, inclusión verdadera, aceptación propia y unificación de la comunidad Asperger en mi país.
Cuando se es diferente es muy difícil estar compatiblemente en un entorno en el cual no te entienden, por eso hay gente que dice que nos sumergimos en nuestros toc, temas de interés, para evadir el mundo, cosa que no es así, me obsesioné con la socialización porque es en lo que más soy torpe, además de la dinámica emocional eso me cuesta. La comunicación me cuesta pero no tanto por la práctica.    
Realizo actividades como tomar fotos, hacer imágenes abstractas, me apasiona la fórmula uno, realicé un algoritmo para descifrar como es mi estructura neurológica y comprenderla. Le llamé la Formula Algorítmica Asperger de JERF (de mi persona.)
(Imagen abstracta diseñada por mí, en el año 2013)

Escrito realizado por Jhonnatthan Eduardo Reyes Flores.

             Pertenezco a un mundo Distinto (Planeta Asperger)
Mi Gentilicio es Aspergeriano. (Soy Diferente y me agrada)

  • Soy diferente. Me siento diferente. Lo social y afectivo no se hace nada fácil para mí. Se me dificulta ser muy expresivo verbalmente. Se me dificulta expresar enteramente las emociones. Las  relaciones Afectivas-Emocionales cuestan un poco pero no son imposibles para los Aspergerianos.
  • Mis intereses rara vez son del mismo tipo que la mayoría de las personas de mi entorno. Las personas que no pertenecen a mi mundo me observar como alguien extraño, muy raro que hace cosas irracionales ante la percepción de ellos.
  • Tengo hipersensibilidad en los sentidos. Me aturden muchos ruidos fuertes intolerantes a mi oído, me impactan luces a la vista, pocas personas creen la gran sensibilidad visual que podemos  llegar a tener.
  • Solo las personas que son similares  a mí comprenden por lo que debo pasar y adaptarme desde niño hasta grande.
  • Soy sincero (a). No entiendo la maldad. No busco hacer daño a las demás personas.
  • Mis gustos son extraños ante las demás personas (¬ S.A)
  • Mi lenguaje no lo entienden muchas personas y me piden que cambie mi forma o modo de hablar. Hay personas geniales que me aceptan tal como soy, a diferencia de aquellas personas que no comprenden y me piden cambiar personalidad o manera de ser.
  • Tenemos rutinas o patrones para  hacer las cosas. Poseemos rutas por las  cuales normalmente caminamos.
  • Tenemos formas, métodos, algoritmos para resolver procesos o procedimientos.
  • Se nos dificulta leer la expresión gestual y descifran el significado de las palabras en las personas neurotípicos porque le buscamos sentido y relación a las cosas.
  • Algunos procesan normal (¬ S.A) nosotros tenemos una estructura biológica cerebral totalmente distinta para el procesamiento de la información y la evolución de la Estructura Cognitiva.
  • No es fácil la socialización me cuesta un poco más  en referencia  a las personas NT.
  • Podemos desarrollar habilidades de altísima competencia en diversas  áreas del conocimiento y la ciencia.
  • Normalmente en nuestra mente existe un  mundo cuyo mayor  % es racional, deductivo, procesando, analizando, observando, reflexionando, buscando conexiones entre el medio externo y e interno para poder acoplarse al proceso de la vida, desarrollarse, interactuar lo mejor que se puede.
  • A veces la gente te comenta “Hola tiempo sin verte nunca cambias”, relacionando la frase (premisa), con la filosofía en este caso el ser no cambia, la esencia del yo se mantiene intacta analizando e interpretando los fenómenos que están en interacción con el (yo) para aprender de ellos y del medio que nos rodea.
  • Nos cuesta un poco tener súper destrezas o habilidades motoras, no es imposible pero nos cuesta más que a los NT.
  • Tenemos una forma de hacer  las cosas  que  algunas personas  reconocen, ser sinceros (as), Puntuales, hacer las cosas  de la mejor manera  y no descansar hasta triunfar en la meta.
  • Rutinas, ciclos, bucles los cuales son llevados a cabo en las diferentes actividades, procesos  o procedimientos.
  •  Algunos Asperger son más expresivos en cuanto a la comunicaciones verbal, otros somos más dados a la comunicación escrita, imágenes, texto, videos.
  • Me puede gustar la música, la fotografía, la astronomía, la paleontología, la filosofía, la etnología, la filantropía, la antropología, la escritura, la ontología, la zoología, el automovilismo, el arte, pintura, son gustos únicos los cuales forman una parte inseparable de nuestra vida como Asperger.
  • Vemos el mundo diferente, encontramos salidas o soluciones a problemas de una forma extremadamente diferentes, somos lógicos, algorítmicos, secuenciales con estructuras mentales a los que muchos dicen irracionales cuando vivimos en la racionalidad en pro de la correctitud.
  • Podemos andar acelerados, hiperactivos, en ocasiones desconectarnos de nosotros mismo, a veces nos da miedo las cosas, los cambios, lugares nuevos, socializar con nuevas personas, pero tenemos habilidades que nos pueden ayudar a enfocarnos y mejorar en cada área y ser mejores cada día.
Un interés mío.

Hoy en día algunos Asperger podemos decir que lo que somos de lo debemos a Dios, nuestra familia, el apoyo de aquellas amistades que si nos aceptaron y comprenden, aunado a esto en gran medida a nuestra Condición.
Aunque algunos no lo ven y no lo viven como nosotros, luchamos y combatimos con algo complejo, un esfuerzo que realizamos día  a día para salir adelante,  superar crisis, episodios, depresión, frustración, bloqueos cognitivos, bloqueamos emocionales, dolor + las demás cosas que puedan ocurrir, les  insto a seguir luchando por un mejor futuro, trabajar para ayudarnos y apoyarnos con el fin de ser todos mejores.Tenemos una visión diferente. Poseemos Dones y virtudes diferentes.
Adelante por una mejor calidad de vida y a concienciar al mundo de nuestra Condición Asperger.  Ser  diferente no es malo, ser Asperger es algo que me encanta, lo malo es el rechazo y la ignorancia en cuanto a nuestra condición. Autismo de Alto nivel de funcionamiento.

Escrito por: ***Jhonathan E. D. J Flores Reyes. #19***

Les dejo el enlace de mi Blog para que puedan leer más de mis escritos:
https://drumspercusionbluesky.wordpress.com/neuro-diversidad/fundacion-asperger/

Este enlace es de mi grupo Asperger que co-fundé:
http://neurodiversidadaspergercarabobo.webnode.com.ve/

Esta es mi página de Facebook sobe el Síndrome de Asperger:
https://www.facebook.com/SindromeDeAspergerCarabobo?fref=ts

miércoles, 1 de abril de 2015

Mi manera de relacionarme con los demás antes del diagnóstico.


Es sabido que las personas Asperger tenemos dificultades para socializar. Partamos de la base recordando que, aunque chicos y chicas con el Síndrome compartimos las mismas características que nos hacen reconocernos como tal, existen algunas diferencias que son importantes de considerar y que en otra publicación las escribiré, por lo tanto no tenemos la misma manera de socializar y quizás no le demos la misma importancia tampoco. ¿Cómo lo he hecho durante mis 41 años de edad para relacionarme con los demás? Comenzaré relatando mi experiencia desde que estaba en el jardín de infantes. El único recuerdo que tengo de esa época pre escolar es que yo lloraba mucho cada vez que me iban a dejar a ese sitio. No recuerdo otra cosa que no sea eso, pero buscando entre mis pertenencias, encontré un informe al hogar en el cual la educadora describe algunos rasgos de mi personalidad. En él se refiere a mí como una niña muy tímida y retraída que no tiene amigos y no se integra a los juegos en las horas de patio. También hace alusión a que yo no tolero las frustraciones y rápidamente recurro al llanto cuando no logro solucionar algún problema (eso aún no cambia en mí). En la enseñanza básica o primaria, recuerdo haber tenido una o dos amigas, de “bajo perfil” como yo, con las cuales podía conversar. Muy pocas veces pude jugar a las “pilladas” (el juego típico de los niños de esa época). Corría muy mal y apenas veía que se acercaba a mí quien debía “pillarme”, me detenía y cubría con mis antebrazos mi cabeza, pues tenía pésima reacción y me daba miedo que me persiguieran. Ni hablar de jugar con la pelota para socializar en grupo. Era un fracaso, le tenía "terror" al balón, tenía reacciones tardías que provocaban que fuese golpeada con ese implemento deportivo por no saber esquivarlo.
Artista: Eduardo Replinger.

También recuerdo que para ser considerada por mis amigas de turno, mis conductas las basada en la imitación. Generalmente tomaba como ejemplo a la chica que era agradable para el resto, observaba sus gestos, su tono de voz, sus movimientos y luego yo intentaba hacer lo mismo. Nunca fui la líder y acataba lo que decidían quienes fuesen mis amigas de turno. Mi paso por el colegio no fue “terrible”, pues aunque algunos compañeros me molestaban con apodos que en aquellos momentos para mí eran muy dolorosos, no sufrí de golpes ni de acoso (estudié en una ex Oficina Salitrera con diez mil habitantes en total, por tanto éramos muy pocos los estudiantes, y en donde el Bullying no existía para nadie. Eran otros tiempos en dónde no existía ese tipo de bajezas ni abusos).
Mi paso por el Liceo de Enseñanza Media (secundaria), lo cursé en tres establecimientos diferentes, por lo que tuve que cambiar de amistades (las que nunca superaron el máximo de dos personas a la vez). Para ser honesta, en la enseñanza básica (primaria) no recuerdo como hice amistad con las dos chicas que me acompañaron desde los nueve hasta los trece años. Lo más probable es que ellas se acercaran a mí; pero lo que sí recuerdo muy bien, fue cuando estudié en el segundo liceo y tuve que buscar amigas para no sentirme sola. Para ir a estudiar a ese establecimiento educacional, tenía que viajar todos los días por media hora, las cuales eran agradables, pues el bus que nos trasladaba a todos los chicos que íbamos a estudiar a otra Oficina Salitrera, era muy confortable y nos permitía ir cómodamente sentados. Al llegar a la sala de clases me sentaba con un amigo que conocía de antes, y que viajaba junto a mí todos los días. Cuando llegaba la hora del recreo me quedaba junto a él y sus amigos (siempre he preferido la compañía masculina, de hecho, siendo heterosexual, deseaba con ansias ser varón, hasta me vestía parecido a ellos e imitaba sus gestos y manera de caminar).
Artista: Eduardo Replinger.

No conocía a ninguna chica y no me atrevía a acercarme a ellas por miedo a ser rechazada. Me sentía muy bien entre chicos y me acomodaba verlos conversar o jugar a la pelota mientras yo los observaba, pero esa comodidad duró sólo un mes. Un día mi amigo me dijo que ya no podía juntarme con él, sentí una gran angustia en esos instantes y le pregunté por qué. Me dijo que las chicas debían juntarse con otras chicas y que no andaban para todos lados con los varones, que él quería conversar cosas de chicos y no podía porque yo estaba allí con ellos. Luego de decirme eso, se dio media vuelta y se fue con sus amigos, dejándome sola en el patio de la escuela, sintiendo una gran angustia y sin saber qué hacer ni como buscar una amiga entre tantas jóvenes desconocidas para mí. Yo en esos instantes tenía diecisiete años, pero no sabía cómo hacer amigas por mi propio esfuerzo, así que todo ese recreo me quedé sola en un rincón, mirando angustiada a quien acercarme y pensando en cómo pedirle que sea mi amiga.
Creo que dentro de todo, fui una chica "afortunada" en el asunto de la amistad porque al siguiente día, al verme tan sola, dos chicas se me acercaron, conversaron conmigo, y ya no me les “despegué” más durante ese año ¿Por qué utilizo esa palabra? Porque tenía "terror" a estar sola y que los demás se aprovechasen de eso para molestarme. Siempre fui temerosa y mi excesiva timidez empeoraba que yo lograse tener un grupo numeroso de amigas, entonces al tener una o dos amigas, sentía que eran mi nexo con mi "mundo exterior", y a la vez, me servían de intérpretes para entender lo que explicaba el maestro.
Artista: Eduardo Replinger.

Cuando ingresé a la Universidad nuevamente me encontré con el temor de no lograr tener una amiga, pero me di el valor y me acerqué a conversar con una chica, pero parece que en ese momento no le parecí atractiva porque al siguiente día estaba con otras chicas y no volvió a conversar conmigo. Probé, entonces, acercándome a dos chicas que se “veían calladas” como yo, y les pregunté si podía quedarme con ellas y…Dijeron que SÍ!!! Nuevamente me "pegué" a quienes podían ayudarme a relacionarme con los demás. Estando en la Universidad me encontré nuevamente con aquel amigo que me dijo que debía juntarme con chicas, seguimos nuestra amistad y a través de él conocí a otros varones con los cuales nos juntábamos en la biblioteca para conversar en los ratos libres (este fue mi refugio muchas veces en donde me iba al sitio más apartado a "devorar" libros en completa soledad). Yo era la ÚNICA mujer en el grupo, me sentía como si fuese uno de ellos, aunque estando en grupo yo sólo escuchaba, tal como en el liceo. Sólo hablaba cuando estaba con uno o dos.
Con el paso de los años entendí que jamás podría pertenecer al grupo de las chicas “populares”, pues yo no les era atractiva y a decir verdad, ellas son demasiado extrovertidas para mí y coartan, sin querer, mi personalidad, y en vez de destacarme en una conversación, me vuelvo más introvertida, limitándome a sonreír aunque no encuentre mucha gracia a lo que dicen (la sonrisa fue algo que aprendí para poder agradar luego de que me diese cuenta que mi cara seria “espanta” a la gente). También aprendí que una buena manera para mantener una conversación con otra persona, es a través de preguntas. Hice de ese ritual un hábito cada vez que me veo enfrentada a situaciones en donde debo parecer sociable, aunque no tenga ganas de conversar con nadie. Sé que lo ideal es no hablar si uno no tiene ganas, pero estamos insertos en una sociedad, en donde tenemos que ir al colegio, universidad y luego a un trabajo, y no estamos solos y debemos relacionarnos con quienes nos rodean.
Artista: Eduardo Replinger.

¿Cómo entablo una conversación si llego nueva a un lugar en dónde sé que debo relacionarme con ciertas personas? Primero saludo, obviamente, y luego observo en silencio buscando a la persona más callada y la que no es tan extrovertida, luego me acerco y le hago preguntas, me fijo en sus respuestas y en la extensión de sus palabras, si me contesta con monosílabos lo interpreto como falta de interés por conversar conmigo y al siguiente día busco a otra persona que manifieste interés por conversar conmigo de acuerdo a sus respuestas y si sus preguntas son recíprocas o no. Esa ha sido la “clave” para relacionarme durante toda mi etapa de adulta, siempre y cuando sea obligación relacionarme con más personas. Cuando llego a un lugar por otras razones (trámites), no me esfuerzo por conversar con nadie, sólo me dirijo a quién debe atenderme y me “libero” de la presión de entablar conversaciones que no tengo interés en tener. Ahora que ya sé que soy Asperger y que es "normal" en el Síndrome apartarse de los demás si uno no tiene ganas de conversar o salir con amistades, ya no busco adaptarme a nadie porque sé que si no lo hago no es por antipatía, es porque es parte de mi condición y "adoro" poder ser yo misma, aunque haya tenido que esperar tanto tiempo para saber las reales razones de mis dificultades para socializar (por eso insisto tanto en que deben haber más profesionales capacitados para entregar un diagnóstico temprano).
Artista: Eduardo Replinger.

Hoy en día, analizando las circunstancias en que logré tener amigas, lo que yo escriba podría prestarse para mala interpretación si alguna de ellas llega a leer este escrito, pero cuando me propuse escribir en este blog, decidí contar mis experiencias sin tapujos. Mis amigas duraron, lo que duró cada etapa de mi vida, si bien es cierto que a cada una le tuve cariño y eso no cambiará nunca, una vez terminada la enseñanza básica, media, universitaria o cambio de trabajo, las dejé en el camino y ya no volví a buscarlas nunca más. Quizás yo sea egoísta o el "apego" hacia la otra persona tenga fecha de caducidad por mi parte. No sé, en algunas cosas soy tan sensible y en otras situaciones, como la amistad y las relaciones de pareja, reacciono fríamente ante la ausencia prolongada de alguien. Creo que de las pocas amigas de juventud que aún me escriben, son las que han tenido la paciencia de entender mi personalidad algo compleja y distante, y me quieren tal como soy, sin pedirme que cambie, y lo más importante: Respetan mis tiempos y espacios y prestan atención cuando les hablo o escribo de mi nuevo interés restringido, el Síndrome de Asperger (bueno, yo creo que no se aburren de que les converse siempre de lo mismo).
En fin, como conclusión puedo decir que las personas Asperger queremos socializar, pero muchas veces no sabemos cómo, y cuando se experimenta el rechazo en repetidas ocasiones, algunos ya no lo intentan nunca más por temor a vivir otra mala experiencia. Y si sumamos esto a las burlas de otras personas, esto termina por aislar aún más a quien tiene el Síndrome. También hay ocasiones en que nos sentimos tan “saturados” por el exceso de estímulos ambientales, que buscamos nuestra zona de confort en donde damos rienda suelta a nuestros intereses restringidos y que probablemente los demás no compartan, y eso no nos hace “amargados”, sólo necesitamos de nuestro espacio y no sentirnos obligados a socializar como lo hacen los demás.

Las imágenes utilizadas en este escrito pertenecen a Eduardo Replinger Fuentes, un talentoso artista español con el Síndrome de Asperger. Si quiere ver más de sus obras, visite su página:

Aquí le dejo el link de un vídeo en donde participé de una Mesa de Diálogo sobre el Síndrome de Asperger: