miércoles, 8 de junio de 2016

Las Emociones desde las experiencias de jóvenes y adultos Asperger.


Cuando se habla de falta de empatía en el Síndrome de Asperger, la gente suele confundir la falta de Empatía Cognitiva con la falta de Empatía Emocional. Las personas Asperger donde tenemos dificultad es en la Empatía Cognitiva, esto quiere decir que tenemos dificultad en identificar y comprender las perspectivas, las emociones y los pensamientos de otras personas (lo que comúnmente denominamos "ponerse en el lugar del otro"). NO confundir por favor con la falta de Empatía Emocional, pues los únicos que carecen de ella, son los psicópatas, NO nosotros.
Hay adultos aspies que no demuestran su sensibilidad, pero hay otros que sí, y lo reconocen sin verguenza ni miedo de parecer "menos aspies" por experimentar esta capacidad. No tiene por qué ser regla que no demostremos nuestra sensibilidad, o que el adulto aspie tenga que parecer “frío” ante cualquier emoción.

A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):

 Sobre las emociones:  


-He meditado mucho en estos últimos días. Una prima muy querida tiene la creencia que las personas Aspies no pueden ser psicólogos, porque se tiene la idea de que no entienden las emociones de los demás. Las emociones las entendemos claramente: Miedo, alegría, amor, felicidad, temor, rabia. Y somos afectados por ellas como cualquier ser sensible. Si una planta es afectada por las emociones de su entorno, con más lógica un Asperger. Lo que creo que no se entiende, es que vemos las emociones de forma más cruda, no tan idealizadas, y chocamos con las idealizaciones de los demás. Por eso no nos pueden hacer sentirnos bien con idealizaciones, con ideas demasiados abstractas. Mientras que nosotros por ver las emociones de los demás de forma más directa, podemos hacer que las otras personas sean un poco más objetivas y no tan idealistas sobre lo que están sintiendo. Esa objetividad, siento que no viene de vuelta. Nos cuestionan lo que sentimos, porque desde la perspectiva de la mayoría de las personas (las cuales coinciden entre sí) lo que explicamos de nuestras propias emociones está mal. Yo entiendo las emociones como algo vital e importante en un ser vivo, pero también entiendo que es como la parte fundamental de un lenguaje de programación. Deben cumplirse ciertas funciones para que sucedan. Cuando me dicen que no es así, que mis emociones no se generan de la manera y del lugar de donde digo proceden, y me intentan hacer querer comprender que "las emociones mandan" como si fueran autónomas, o como si fueran un poder fuera de mi control, entro en conflicto.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

Han logrado hacerme cuestionar lo que a solas tengo muy claro. Creo que basado en mi experiencia, al encontrarme en la actualidad con personas con la que preveo una posible amistad, busco un factor común: Que me demuestren respecto a cómo soy, y no un respeto autoritario, sino un respeto basado en la comprensión o en el intento de la misma. Me he dado cuenta que las personas más importantes de mi vida, en este momento, hacen el esfuerzo de comprenderme, aunque les cueste, aunque a veces caigan en el hábito común de querer explicarme lo que yo estoy sintiendo. Y a los que les digo lo de mis características Asperger, en principio se recelan con la idea, pero luego hacen el esfuerzo de escucharme y de entenderme. Eso es para mí una manera en que me hacen sentir bien. Quizá no me comprendan, pero por lo menos respetan lo que no comprenden. Y me valoran en esencia. A la gente le gustan las personas sinceras, hasta que se consiguen con una. Yo soy muy relativista, fíjate que, incluso, cuando uno reconoce que hay personas que se dejan llevar por sus emociones, es una observación objetiva. Pero decir que "cuando se ama se comprenden y toleran todas las cosas" (palabras que he escuchado hasta el hartazgo) es una subjetividad, porque sé de mis propias limitaciones de haber amado con miedo. Y claro que los miedos, aunque son emociones, proceden de sucesos, conscientes o no. Entonces entiendo que para poder amar sin miedo, tengo que llegar a esos sucesos, comprenderlos y así superarlos. Claro que no siempre es un logro. A veces el miedo, cuando es inconsciente, aparece. Pero no es independiente de lo que somos, si fuera así, sería muy difícil plantearnos una respuesta sobre nosotros mismos y de nuestro rendimiento emocional. Es cierto, la objetividad absoluta no existe, como tampoco existe una emoción absoluta. Somos el resultado de una mezcla compleja de cosas.

-Soy alguien muy alegre, vivo sonriendo y haciendo bromas, por lo que la gente no piensa que yo sea Asperger, es más, ni yo pensaba que lo era, pero lo soy, hace menos de un año me enteré. Al final somos seres humanos, que sienten, ríen, lloran, etc...y en este mundo de contrastes, algunos están en un buen momento de su vida, y otros están pasando uno malo.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

 Sobre ser enojones:  


-Sólo cuando nos hacen enojar, lo somos; el resto del tiempo no es cierto.

-A mí me dicen que a veces soy enojón, pero es porque quiero ser perfeccionista y ultra ordenado en todo y no se puede.

-La fama de cascarrabias o enojones es el resultado de haber aterrizado en el planeta equivocado, rodeado de cretinos primitivos e ignorantes que no comparten nuestros intereses y nos hacen bullying, y eso incluye a todos los que nos rodean, desde nuestros padres hasta el último ser que habita esta piedra en que vivimos (los aspies no están excluidos). Los aspies podemos ser muy incómodos en el trato, solemos mostrar una imagen equivocada que no demuestra nuestro estado anímico.

-Entre personas con el Síndrome también nos hacen perder la paciencia, los que nos lleva a discutir entre nosotros. Los Aspies no sabemos expresar nuestros sentimientos y eso hace que los guardemos hasta que explotamos. Eso sucede sobre todo con la rabia.

-A veces cuando se nos dificultan las cosas, nos frustra nuestra condición y la impotencia, eso nos hace un poquito gruñones, no generalizando claro está.

-Me considero temperamental, es todo lo que tengo que decir.

-Si todo va bien, no hay de que enojarse. En lo personal me enojan muchas situaciones.

-Puede ser, pero por otra parte, siento que tampoco debería aguantar lo que no me gusta.

-Sí, hay cosas que me desgastan y empiezo a hacer todo de mala gana, o a procrastinar, o directamente "exploto" a veces.

-Yo me enojo y decepciono, pero no guardo rencor por eso.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

 Sobre las reacciones de ira:  


-Hay gente que habla como si lo hiciera en clave, dicen una cosa y significa otra, tal parece que voy a tener que usar un diccionario de interpretaciones con cierta gente, porque según ellos, no dicen lo que quieren decir sino otra cosa, y encima me dicen: "Tú te enojas sin preguntar, preguntas después que te enojaste" ¿Qué quisieron decir con eso? Lo que pasa es que a mí no me dura mucho rato la cólera, reviento en el momento y se me pasa, aunque no haya querido estallar, a veces no me controlo ante algo que encuentro injusto ¿Cómo les va a ustedes con el control de la ira cuando alguien les dice algo irritante, algo falso? ¿Cómo reaccionan cuando hablan mal de ustedes sin motivo? Y si se dieron cuenta que no reaccionaron muy bien que digamos ¿Cómo lo hacen para controlarse la segunda vez con la gente que los quiere sacar de quicio a propósito?

-A mí nadie me quiere sacar de quicio por segunda vez, con la primera les basta.

-Mal, yo lo suelo llevar mal. Pero se puede llevar bien con entrenamiento y meditación. Dar a cada cosa y persona su justo valor.

-Pura concentración, porque es fácil caer en esos engaños y mañas, y el resto lo agranda en tu contra, así que mucho cuidado y concentrarse.

-Yo me trago la ira, me vuelvo evasivo cuando me irritan. No me llevo del todo bien con mis emociones, no estoy acostumbrado a ellas, sin embargo pueden ser fuertes. A causa de eso tengo fama de calmado...hasta que exploto.

-Ira cuando cuento con utilizar algo y me lo han cambiado de sitio o lo han prestado, pongo una cara tal que mis hijos salen corriendo a buscar lo que me causa la molestia...Vocifero.

-Las chicas Aspies que he conocido virtualmente, son de carácter muy fuerte, a comparación de los chicos, hasta el sentido del humor es diferente al de las chicas Nt, lo cual está bien, siento que las chicas Aspies son más abiertas, creo que eso viene a ser por lo que se dice del cerebro hipermasculino.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-Yo antes reaccionaba super mal, dejaba la "embarrada", pero desde hace un par de años me di cuenta que aquello me dejaba mal frente a las personas, aun cuando eran cosas justificadas. Desde ese entonces frente a un problema, digo lo que pienso, pero con calma, manteniendo el control y sin tomar decisiones estando enojada; pero luego me alejo de la gente que siempre está con malas intenciones, es decir, no lo intento otra vez, paso de ellos y busco nueva gente, nadie me amarra más que mi hija, los demás que pasen por mi vida, y si son valiosos y productivos, se mantienen, sino next!

-Yo soy tranquilo, pero soy muy impulsivo también.

-Soy impulsivo porque mi familia simplemente no acepta el diagnóstico, y eso me "encabrona".

-La impulsividad es complicada. He tenido una época impulsiva (previo al diagnóstico, el problema surge a la hora de tratar de arreglar las "metidas de pata").

-Antes yo rompía vidrios, pero aprendí a canalizarlo. Me llevó años, pero lo logré.

-Yo llego a ser tranquilo, me enojo muy rara vez, pero cuando me enojo...¡Me enojo! Hoy me pasó algo parecido. Tenemos en mi casa una perrita que se llama Reina, ya es un tantito viejita y le faltan unos dientes, y pues en la tarde una señora (quien desconozco quien será) pasó molestando a Reina. La escuché ladrando y salí a ver qué pasaba y vi cuando la señora ya se iba, entonces le dije en voz baja: "No moleste a la perra", y resulta que la señora me escuchó y se devolvió a retarme, diciéndome que repitiera lo que dije, y como no volví a salir, volvió a molestar a Reina. Ahí fue donde volví a salir y la señora tenía intención de regresar a encararme. Como no le hice caso, tuvo esa reacción, porque al volver a molestar a Reina quiso que yo reclamara para empezar un pleito. Apenas noté eso, me dije que no iba a tener sentido pelear con una buscapleitos. Preferí mantenerme calmado a buscar un pleito sin sentido.

-Mejor ni mirarme cuando estoy enojado.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-Yo aguanto, aguanto, aguanto...hasta que...BUM EXPLOTO y no me puedo controlar...

-En peleas me refugio en mi cuarto, me tiro en la cama, si mi perra está despierta, me abrazo a ella o me abstraigo en algo que me guste (computadora, libros de informática). En mis épocas "explosivas" en dónde rompía vidrios, aprendí a trasladar mi ira a botellas vacías de plástico.

-Siempre he tenido problema con la ira. Siempre he tenido que golpear a mis maestros de la escuela y a los patrones o jefes del trabajo. Yo soy de los que no discute, sólo contesto con golpes, y los últimos años ya no me conformo con los golpes. Sólo estoy tranquilo con mi esposa y mis hijas, no piensen mal, a ellas nunca les he gritado siquiera, sólo es con personas que realmente "se pasan".

-Yo cuando llego al límite y exploto, es mejor correr. Hoy le pegué una patada a una puerta, la abollé y casi me rompo la uña del dedo gordo, así mismo he dañado relojes de pulsera, celulares y un vidrio de un escritorio, y algunas puertas, y eso que soy un flacuchento debilucho.

-Yo sólo salgo de quicio si es una persona que me conoce y sabe lo que me molesta; me da una rabia tener que repetir las cosas una y otra vez, y me lo tomo seriamente personal, porque hay conocimiento de causa, con extraños no.

-Yo aguanto, aguanto, aguanto hasta que exploto. El problema es que entre más adulta soy, más aguante tengo, pero la "erupción no deja sobrevivientes".

-Varias veces tiré el vaso...y el plato...y todo lo que estaba cerca, pero sin ninguna mala intención, más que nada como un desesperado pedido de comprensión y ayuda, pero jamás resultó de ese modo, me siguen malinterpretando por más que explique. Nunca me creen nada de lo que digo y eso no sé cómo llamarlo. Yo también me contengo todo lo que pueda, pero cuanto más contengo, peor es la explosión.

-Muchas veces necesitamos desahogarnos para eliminar el dolor acumulado porque, si no, también podemos explotar y liberar todo eso de forma dañina para otros.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.
 Sobre el odio:  



-Desprecio sí, odio no. Algunas veces podemos confundir la rabia, la impotencia, con odio. Y otras, sólo tenemos una definición errada de la palabra.

-He visto aspies que pueden tener, de hecho, odios y rencores irracionales hacia otras personas o grupos de éstas, y han sido varios los que conozco. Hasta el punto que no sé si sea otra característica, y que tan asociada esté al SA.

-A decir verdad, yo odio cosas que hace la gente, no a la gente en sí misma. Hay gente que merece que los odie, pero no puedo odiar. Por eso a veces hasta peco de confiar mucho, pero ni modo, así soy. Yo si llego a enojarme, pero no a odiar; una vez me di de puñetes con alguien en el colegio y después de la paliza fuimos a tomar cerveza como si nada, ahhhh que tiempos, jajaja.

-Yo ni siquiera logro enojarme, de hecho la gente que me conoce, me han descrito como patológicamente amable.

-Nunca he odiado a alguien, y eso que algunos se han pasado de la raya. Creo que el odio enferma.

-Odio no, sólo he sentido lástima y resentimiento por aquellas personas tan vacías que se la pasan haciendo daño a los demás.

-He sentido celos, rabia, odio, desprecio, y siempre esos sentimientos son el reflejo de mis frustraciones personales ¿Cómo controlarlo? Auto-conocimiento e introspección pueden ayudar.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

 Sobre si somos sensibles:  



-El tema de la sensibilidad -tanto física como psíquica- me tiene intrigado, pues no sé si la sensibilidad es una virtud, o un tipo de defecto, no sé si soy sensible a algunas cosas o sólo tengo una reacción negativamente desproporcionada ante esas cosas. Lo que pienso también es que una persona sensible podría disfrutar más de los placeres de la vida por su más elevado nivel d percepción de la realidad, pero a la vez esa sensibilidad podría causarle más de un dolor de cabeza, en cuanto a las cosas malas que pasan en el mundo o en cuanto a nuestra propia condición de fragilidad ante la misma realidad. Suelo pensar que es imposible vivir conmoviéndome por todo, es decir; que todo te afecte, sería hacer de la vida un sufrimiento innecesario. Entonces hay que encontrar una manera de fortalecerse, y eso de canalizar la sensibilidad para lograr algo bueno puede ser una forma, eso me lleva al tema del nivel de inteligencia emocional. Para apreciar ciertos placeres o felicidades de la vida se debe tener sensibilidad; cuanto más sensibilidad, más parece ser el disfrute y la conmoción. Pero esa variable no sólo crece proporcionalmente hacia arriba ¿también crece hacia abajo inevitablemente? Entonces uno podría ser más sensible también al dolor. El límite entre el placer y el dolor no es tan claro a veces, hay varios ejemplos de eso, uno de ellos es la capacidad de amar o estar enamorado; se disfruta de ese amor pero a la vez duele cuando ese otro sufre o de alguna manera nos lastima, cosa que no nos importaría tanto si fuésemos fríos e insensibles ¿Será algo que tiene que ver con las escalas de valores o el medio cultural donde nacemos y crecemos? ¿Hasta dónde llega el condicionamiento socio-cultural? Sé que la filosofía ahondó en este tema pero nunca profundicé en eso, es algo que hace un tiempo empecé a considerar.

-Soy sensible al dolor colectivo, a las injusticias, pero en el dolor individual me quedo como si estuviera en el cine observando desde un ángulo ajeno, esto me ocurre hasta con mi propio dolor...mi esposo me dice témpano.

-El ser sensible es uno de los aspectos más variables dentro del TEA. Hay unos muy sensibles ante el sufrimiento a gran escala, como epidemias, enfermedades, guerras, pero que ante el sufrimiento de alguien que esté cerca no se expresa emoción o no se sabe cómo reaccionar. Ese es mi caso.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-La sensibilidad es necesaria. Pero pasa como con las hipersensibilidades, en exceso en un mundo donde lo más frecuente sea X nivel de sensibilidad, puede producir malestar cuando te encontrás con gente no tan sensible. Igual se puede aprender a regular nuestras propias emociones y alejarse de personas que nos hagan daño (a veces ser sensible atrae gente no tan "copada": Manipuladores). Durante mucho tiempo deseé ser insensible, hoy por hoy te respondería: NO, bajo ningún concepto. Soy hipersensible pero me comporto de manera "fría" e "insensible" para algunas personas. No me gusta exteriorizar o exagerar por cada evento trágico que ocurre en la Tierra, porque aprendí que eso no resuelve nada. Pasé por una etapa de plantearme cada muerte que producían mis pisadas a replantearme en ¿puedo ayudar? (De verdad, no para apalear ni culpa), si la respuesta es no, trato de resolverlo canalizando mi energía emocional por otro lado.

-Si, soy muy sensible y lloro de nada y se me desbordan las emociones muy fácilmente, pero a lo mejor por eso mismo siento gran pasión por la música (no toda) por mis estilos favoritos, y a veces yo estoy que reviento de emoción escuchando algo y maravillada y extasiada, y los demás a mi alrededor ni le están prestando atención y así me pasa con muchos más aspectos de la vida. Y en cuanto a que si tiene su lado negativo, claro que también lo tiene. Recuerdo que de pequeña, y hasta de mayor, me daban crisis de nervios ante un accidente de autos o cualquier cosa negativa. Un día por Internet me mostraron unas fotos de un accidente de avioneta y por días estuve perturbada pues había cadáveres. Todo eso me espanta y me causa malestar y me aterra que mis hijos tengan que ver esas cosas tan feas que lamentablemente muchas de ellas las causa el ser humano, como asesinatos, las torturas y decapitaciones que están tan de moda. No sé cómo preparar a mis hijos para todo esto y mucho más a mi princesa aspie que es tan inocente.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-Yo también padezco de esta hipersensibilidad emocional. "Lloro hasta por las orejas" cuando la ocasión lo amerita. Para uno como hombre es más difícil, por esto del machismo. Todo me afecta, me pone muy ansioso y cada obstáculo, por pequeño que sea, me genera mucho sufrimiento. Me siento muy vulnerable ante el caos que el mundo representa para mí. Tengo que cambiarme de casa y no he podido hacerlo. Estoy muerto de miedo. En el trabajo tiemblo cuando los jefes me buscan para pedirme algo. Mi autonomía siempre se ve comprometida, haciéndome muy difícil encarar los problemas que se van presentando y esto me genera mucho sufrimiento.

-No imaginan el alivio que me da leer estos comentarios. En mi caso, el dolor emocional cercano me bloquea, como si estuviese prohibido ser empático. Esto siempre me desconcertó (y hasta, para qué negarlo, me asustó), hasta que empecé a entender el por qué siento así. No, no soy raro: Simplemente soy distinto.

-La búsqueda de una respuesta a la situación está directamente relacionada con el tipo de problema emocional que estamos viviendo, así, si es un problema de pareja, la pérdida de un ser querido, problemas laborales, económicos o simplemente la manera en que nos tratan los demás (y que nos gusta), todas y cada una de las respuestas nacen de la introspección sincera (algo necesario pero muy difícil para un Asperger) a la hora de encontrar el acomodo emocional que nos permita seguir el camino en paz, la otra solución, pero que debe ser aplicada con total sinceridad y convencimiento, es "enviar a todos a la mierda" sin que nos quede nada por dentro.

-Hay que aprender a tratar de no dejar que los pensamientos recurrentes relacionados con las emociones nos ganen, aprender a canalizar las emociones y con el tiempo seguimos siendo sensibles pero aprendemos a no dejarnos afectar (tanto), pero la hipersensibilidad emocional estará siempre. Te diría que la aproveches en su lado positivo (también sentimos con mucha más fuerza las emociones positivas) y trates de no dejarte llevar por lo que te afecten las emociones negativas. Y si te pasa, todo pasa y en algún momento volverán las emociones positivas. Controlar las emociones es algo que se aprende con el tiempo y me ayudó bastante recibir tratamiento. Me llevó años aprender a sobrellevar muchas de mis emociones.

Las imágenes utilizadas en este escrito pertenecen a Rodrigo Corvalán, un gran fotógrafo con el Síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:
https://www.flickr.com/photos/122730065@N05/

En este vídeo Zulay Esther Montaño (psicóloga) nos habla del TEA desde su punto de vista, y desde su experiencia da consejos a los padres y profesores: