domingo, 24 de julio de 2016

Más de 30 cosas que me hubiera gustado, que de niña y/o jovencita, alguien me explicara.


En mi persona (afuera) todo parece "normal", y claro que lo es ¿pero te cuento un secreto? Sssh por dentro mi corazón es azul aunque por fuera no se vea. :)
Nadie de mi familia o maestros notó nunca mis dificultades para socializar o aprender como un problema, pues iba bien en la escuela o hasta adelantada y lograba tener algunas amigas y jugar con mis hermanos y prim@s, solo parecía muy tímida, seria... Pero en mi interior pasaban grandes cosas que llegaron a causarme gran dolor, angustia. Y es hasta ahora, a mis 36 años, que voy teniendo poco a poco todas las respuestas a mis dificultades de niña joven y adulta, pues antes no sabía lo que en realidad me ocurría.

Estas son las más de 30 COSAS QUE ME HUBIERA GUSTADO QUE DE NIÑA Y/O JOVENCITA ALGUIEN ME EXPLICARA:

1. Que no todas las personas sienten igual ni en las emociones ni en lo sensorial.

2. Que los adultos también se equivocan.

3. Que en realidad mi abuelita no se llenaba cuando me decía: Con que ustedes coman yo me lleno. :( yo comía feliz creyendo esto en forma literal por mucho tiempo (años de mi niñez).

4. Que ser hipersensible (emocionalmente) no es para avergonzarse, que te da una cualidad especial, no mejor, no menos, sólo diferente.

5. Que no toda la gente tiene buenas intenciones y cómo descubrirlo.

6. Que la mirada se desvía en dirección distinta dependiendo si mientes (inventas) o recuerdas, me habría ayudado bastante :/ pues prácticamente todo lo creía.
Una infancia feliz es clave para un adulto emocionalmente sano.

7. Que no por ser honesta los demás lo eran.

8. Cómo acercarme a los demás jóvenes para hacer amigos. De niña no tuve ese problema pues mi familia era grande, ahí estaban todos mis amigos: Primos y hermanos que me enseñaban taaanto :) Sólo alguien de 17 me ayudó mucho diciéndome a mis 15: “Mira tv, identifica que te gusta y habla de eso...”

9. Que hacer el ridículo no está mal, que puedes reírte de ti mismo, que no pasa nada si te equivocas o actúas lejos de lo que el otro espera.

10. Que se puede discriminar los sonidos y elegir a qué sonido le pones atención, pero que hay personas como yo que escuchan todos los sonidos a la vez.

11. Que está bien ser distinto, que no importa si no te gusta lo mismo que a los de tu edad.

12. A los 8 años: Que perder en un juego donde dijiste: “Si no gano a los 12 me muero”, jamás podría ser literal. Viví con esa angustia de morir día a día, desde los 8 hasta cumplir los 13 :( No sabía que mi palabra no tenía por qué cumplirse.

13. Que la mirada se puede controlar, bueno eso hacen los demás.

14. Que mirar por mucho tiempo a alguien es entrar en su intimidad porque:

15. No estamos acostumbrados a mostrarnos tal como somos.

16. Que la gente miente en gran parte porque no se acepta a si misma tal como es.
Jajaja ¡Se debe estar riendo de mí en el cielo por creerle por tanto tiempo!

17. Que si haces daño a otro y no fue intencional no debes castigarte con culpa eterna, pero si debes aclararlo.

18. Que no toda le gente es formal, y que de vez en cuando está bien relajarse y dejar te autoexigirte tanto.

19. Que inventar algo para evitar el trato con alguien que presientes que no es bueno, no sólo no está mal, sino que es necesario para autoprotegerte.

20. Que así como los demás son distintos a mi había otros que sentían igual que yo! Que no venía de otro planeta :(

21. Que me anticiparan lo que iba a pasar, pues aunque por fuera estaba seria y parecía tranquila, internamente me angustiaba mucho ante situaciones inesperadas.

22. Que los gestos y expresión facial pueden practicarse para que coincidan con las emociones que se sienten.

23. Que los demás interpretan en automático esa información o lenguaje gestual y corporal y deducen cómo te sientes y qué piensas. Hacen conclusiones al respecto.

24. Que esa interpretación no es correcta en todos los casos pues no todos sabemos expresar en forma espontánea ni con lenguaje oral, ni corporal o gestual.

25. Que estoy en cierta desventaja si no practico, pues esa información corresponde al 85% de lo que comunicas y causa problemas graves si comunicas por error algo que no sientes.
Cuando aprendes a disfrutar las cosas simples de la vida todo va cambiando a tu favor.

26. Que no todas las mujeres podemos centrar la atención a varias cosas al mismo tiempo. Me frustraba no poder hacerlo si todas podían.

27. Que uno no tiene que gustarle a todo mundo.

28. Que no hay una persona 100% segura de sí misma ¡Ningunaaa!!! Pues en algún momento de su vida hasta esa persona que te vino en mente como ejemplo dudó de sí misma.

29. Que no saber cómo actuar socialmente no te hace menos inteligente.

30. Que no todos lloramos cuando estamos muy tristes, pues no todos tenemos la misma capacidad para mostrar las emociones, sensaciones y/o estados de ánimo y cómo identificar ésta y otras emociones en mí, además cómo exteriorizarlas. Y saber en qué lugares y con qué personas.

31. Que hablar sólo no es algo común pero tampoco es cosa de locos, al contrario es cosa de inteligentes, yo digo ahora a mi manera: “Es tener una conversación entre mi ser material y mi alma” :) Tú explícale a tu niño con otras palabras.

32. Que el hecho de tirar las cosas o ser torpe motrizmente no te hace tonto, sólo es tu cuerpo que no se pone de acuerdo con tu mente, o con esa parte del cerebro con la que debería coordinarse, que incluso te puedes reír de eso, que no es culpa de nadie. Pero debí saberlo para ser consiente y tener cuidado en lo posible sin culpa, sin miedo, sin vergüenza.

33. A los 5 años: Que papá se iba por mucho tiempo lejos de casa. Eso creo que a cualquier niño le parte el alma, despertar y no verle más y nadie te diga nada. Es terrible no saber qué y porqué pasa, en especial un cambio tan drástico en la vida familiar y afectiva.
A los 23 aún me sentía como si viniera de otro mundo, pues notaba que la gente pensaba distinto.

34. Cómo cambiar de tema.

35. Cómo escuchar a los demás, el intercambio de roles en la comunicación, especialmente: Escucharles aun cuando se salían de mi tema de interés.

36. Cómo hablar con varias personas a la vez jaja eso no creo que  pueda eficientemente hasta la fecha, pues me pierdo en la conversación, pero al menos tips para comprender mejor las conversaciones  en grupo de más de tres.

37. Que no todo lo que nos da miedo que ocurra va a pasar.

38. Qué es ansiedad, cómo distinguirla y que podía controlarla, controlando mi respiración (haciendo consciente mi respiración).

...Seguramente son más cosas las que se me han pasado en esta lista, algunas tan específicas que probablemente no coincidan con las características de tu hijo (a), pero tómalas como un claro y real ejemplo de lo mucho que puede presentar y necesitar, AYÚDALE A CONOCERSE (en lo sensorial, emocional, social, pensamiento, uso del lenguaje, etc. AYÚDALE A CONOCER A LOS DEMÁS, A SABER CÓMO ACTÚAN Y UN POCO QUE ESPERAR. NO VIVAS POR ÉL (ELLA) DÉJALO SER.

Escrito por Alondra Santoyo Villa.

Les dejo mi Facebook personal para conocer e interactuar con personas con Asperger (hombres y mujeres) ¡Me encantaría tener amigos con quien ser Completamente Yo!
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sábado, 23 de julio de 2016

Implicancias de un diagnóstico tardío.


En esta oportunidad les voy a platicar sobre otro tema muy importante acerca de lo que es vivir con el Síndrome de Asperger cuando hemos sido diagnosticados en edad adulta. Antes, me parece importante destacar que un diagnóstico temprano y correcto del Síndrome puede marcar la diferencia entre un adulto mejor preparado para enfrentar las situaciones cotidianas que nos presenta la vida, que otro que fue diagnosticado tardíamente. Tener un diagnóstico en la niñez, es fundamental y determinante para poder enfrentar el futuro sin tantas complicaciones, siempre y cuando se cuente con un equipo de profesionales competentes que sean capaces de facilitar las herramientas adecuadas para desenvolvernos de la mejor manera en esta sociedad, predominantemente, Neurotípica (comúnmente se les denomina con ese nombre a las personas que no tienen nuestro Síndrome). Ante la interrogante ¿Qué ha significado para nosotros vivir con el Síndrome de Asperger, sin saber que lo teníamos? Han surgido muchas respuestas entre adultos que han comunicado su opinión sobre cómo se sienten al respecto. Partamos de la base que a veces las “diferencias”, en nuestro caso neurológicas, pueden traer aspectos positivos, y otros no tanto a nuestro diario vivir, sobre todo, si no hemos contado con dicho diagnóstico temprano. Tenemos que comprender que un adulto que ha vivido gran parte de su vida sin saber “el por qué” se siente “diferente” del resto de las personas y no logra “encajar” de manera espontánea en el “mundo” de las personas que lo rodean, acarreará bastante confusión y malestar en su vida, por no poder sentirse parte de una sociedad que no percibe el entorno desde nuestra perspectiva, y que no tiene interés en adaptarse a nosotros, pero que sí nos obliga a adaptarnos a ellos. Es por esto que quise hacer público, desde un enfoque diferente al que ya mucho se ha hablado, en donde abundan artículos y publicaciones de lo “genial” que es tener este Síndrome, pero que muy pocos hablan de lo que ocurre con muchos adultos que fuimos diagnosticados tardíamente y por lo tanto vivimos gran parte de nuestra vida sin contar con apoyo ni ayuda de quienes nos rodearon, incluyendo la falta de profesionales idóneos, lo cual desencadenó en nosotros algunas comorbilidades (presencia de uno o más trastornos, además del trastorno principal) que nos impiden enfrentar de una mejor manera la vida en esta sociedad. Dicho esto, les invito a leer como puede verse afectada nuestra vida de adultos al no haber sido diagnosticados a una edad temprana:
Artista: Anita Valle Ocando.

1) Constante ansiedad: Esto lo experimentamos cada vez que tenemos que emprender una actividad, ya sea desconocida (una invitación a salir a un lugar que no conocemos) o conocida por nosotros (tener un trabajo en donde no se respeta nuestras características del síndrome, y en donde estamos obligados a adaptarnos a los demás, no siendo recíproca dicha adaptación). Estos son algunos de los ejemplos de muchas actividades, que en determinadas ocasiones no queremos hacer, pero que la sociedad nos dice que toda persona “normal” debe realizar, pasando por alto nuestra condición, porque ni siquiera nosotros sabemos que tenemos el síndrome. Si un niño aspie crece sin las adecuadas terapias y sin ser consideradas cada una de las características de su síndrome, tanto por la familia, como por los maestros y gente de su entorno, sentirá una gran confusión y angustia al ver que no puede pensar y actuar como lo hace un niño de su edad; eso sumado a las constantes críticas que reciba de quienes lo rodean, harán de él un ser inseguro por miedo a equivocarse y ser regañado y criticado nuevamente; lo cual provocará en él una gran ansiedad que lo acompañará a lo largo de su vida cada vez que deba enfrentar una situación nueva o distinta a la cual está habituado. Esta ansiedad acrecentada en el tiempo puede generar bastantes dificultades para desenvolvernos de una manera tranquila y segura en las actividades que debemos llevar a cabo, desencadenando en más miedos e inseguridades, llegando, incluso, a las tan lamentables crisis de pánico.
Artista: Anita Valle Ocando.

2) Poca tolerancia a la frustración. Esto se debe a que en nuestra constante búsqueda de la perfección y de que todo nos resulte como lo hemos planeado o como debiese ser, no esperamos ni estamos preparados a que ciertas situaciones se nos escapen de las manos y no tengamos el control sobre ellas; manifestando dicha frustración, en algunas ocasiones, a través de una angustia excesiva o reacciones de ira incontrolables. No saber que tenemos el Síndrome, por no haber sido diagnosticados correctamente, nos impide tener una explicación de por qué nos frustramos tan fácilmente, mientras la gente común es más "relajada" y no le da tanta importancia a lo que nosotros sí; lo cual puede llevarnos a una frustración mayor, al no tener respuestas a nuestras interrogantes, sintiéndonos una vez más "extraños" entre los demás. La frustración puede llevarnos a la Procrastinación (postergar o evadir una actividad determinada por miedo al fracaso o porque produce demasiada tensión, prefiriendo reemplazar dicha actividad por otra más placentera); lo cual desencadena en, que aunque tengamos inteligencia y mucho potencial, no seamos capaces de concluir lo que nos hemos propuesto emprender, dejando las cosas a medias en algunas ocasiones, lo cual nos genera más angustia y nos lleva a frustrarnos aún más. Al final es como "un círculo vicioso".
Artista: Anita Valle Ocando.

3) No poder enfrentar los cambios de rutina. Nosotros necesitamos tener el control de todo lo que realizamos en el día a día, seguimos patrones debido a nuestra rigidez mental y poca flexibilidad para cambiar la actividad que estamos acostumbrados a llevar a cabo. Una situación imprevista puede causarnos mucha angustia, afectándonos incluso en nuestras relaciones familiares y sociales. Cuando las personas no saben de nuestra condición, suelen pensar de nosotros que somos personas testarudas, intransigentes o hasta antipáticos, sin siquiera saber el real motivo de nuestras reacciones "poco comunes" cuando se genera una actividad espontánea que, obviamente, no teníamos contemplada y escapa de nuestro control.

4) Depresión. No es fácil crecer tratando de hacer lo que la gente "normal" hace porque es lo que exige la familia y el entorno para poder aceptarnos, sintiendo cada fracaso, en nuestro intento por desenvolvernos de una mejor manera, como incapacidad nuestra porque, en esos instantes, no sabíamos el por qué no podíamos pensar ni reaccionar como el común de la gente. Toda esta presión, durante gran parte del tiempo, en cada ámbito de nuestra vida, nos ha traído angustias, problemas de autoestima e inseguridades que desencadenaron en Trastornos Depresivos, los que pueden acrecentarse con el paso de los años, llegando, incluso, a tener pensamientos suicidas por no poder sentirse parte de algo.
Artista: Anita Valle Ocando.

5) Dificultades en las relaciones sociales y para mantener una pareja en el tiempo. Algunas personas Asperger podemos socializar, pero haciendo un esfuerzo enorme por disfrutar de estos momentos de “esparcimientos”, incluso sin que los demás noten que no es fácil para nosotros, pues algunos podemos "camuflar" muy bien lo que de verdad estamos sintiendo, lo cual no quiere decir que sea algo positivo, pues al final no poder expresar nuestro verdadero sentir, nos hace muy mal porque nos crea confusión. Cuando se ha vivido casi toda una vida desconociendo el Síndrome, es difícil explicarse por qué no podemos “entregarnos” con facilidad a las actividades que para los demás son tan fáciles de disfrutar, recibiendo críticas por optar permanecer en nuestra habitación, antes que preferir juntarnos con otras personas, siendo catalogados de amargados y "antisociales" por no aceptar invitaciones para salir. Si no hemos sido correctamente diagnosticados con el Síndrome de Asperger, no podemos saber que en nosotros es "normal" tener otros intereses distinto al resto de las personas, y por lo tanto que no es "extraño" nuestro actuar, sino que es parte de nuestra condición y que somos libres de elegir de qué manera queremos socializar, y no como la sociedad nos dice que debe ser. En cuanto a las relaciones de pareja, es difícil mantenerla en el tiempo. Si nosotros no sabemos que tenemos el Síndrome ¿cómo explicar nuestra rigidez mental si no sabemos que es característica de nuestro Síndrome? ¿Cómo explicar que si le decimos a nuestra pareja que no nos gusta lo que nos regaló, no es por ser malagradecido, sino por el poco "filtro" que tenemos a la hora de hablar? ¿Cómo explicarle que a veces no sabemos como manifestar nuestros sentimientos, pero que no significa falta de amor? Si no hemos sido correctamente diagnosticados, no sabemos de las características de nuestro Síndrome, por lo tanto no podemos explicar a nuestra pareja el "por qué" de nuestro actuar, y ellos se formarán una idea errónea de nosotros, pensando que somos caprichosos, egoístas e insensibles. 
Artista: Anita Valle Ocando.

6) Rechazo o no aceptación del diagnóstico por parte de la familia y/o pareja. Quise dejar este punto para el final, no por ser menos importante, pues lo es y más de lo que se puedan imaginar, por lo que necesito explayarme al respecto. Toda persona, sea niño, adolescente o adulto necesita del apoyo de sus seres queridos para enfrentar diversas situaciones que se le presenten en la vida; y ser diagnosticado con el Síndrome de Asperger no escapa a la regla. Imagínense haber sido criticado toda la vida por no poder actuar como una persona “normal”, siendo catalogados como inmaduros, y en algunas ocasiones como "malcriados" y que dichas críticas en muchas ocasiones vinieran de los padres, hermanos u otro familiar, y que por desconocer acerca del Síndrome, nos hayan hecho daño sin querer por presionarnos para que hagamos todo lo que se espera del común de la gente. Imagínense nuestra angustia por tratar de comportarnos como se nos exigía, pues también nosotros desconocíamos que teníamos el Síndrome, y queríamos ser considerados “normales” y que se nos valorara. Ahora imagínense el alivio para nosotros al saber que nuestro pensar y actuar “diferente” tenía nombre y apellido: Síndrome de Asperger; y que nuestra “forma de ser” no era porque teníamos problemas psicológicos o porque fuésemos tontos; y que el saber esto nos explica tantas cosas, que antes no podíamos explicar, lo cual nos hace querer compartir con nuestra familia tal información para que ellos entiendan de la misma manera que nosotros el “por qué” no podíamos hacer lo que ellos nos exigían. Lo primero que esperamos es que nos digan que nos entienden y que comprenden por todo lo que tuvimos que pasar a causa del desconocimiento del Síndrome ¿Qué sucede con nosotros cuando nuestra familia reacciona dudando o negando el diagnóstico? ¿Qué puede pensar un aspie cuando se le dice "que es sólo una etapa, ya pasará"? No es fácil cuando nuestros principales críticos (familia) no acepten un diagnóstico, prefiriendo creer que tenemos otro “tipo de problema”, a que seamos Asperger (no tienen idea del daño que pueden llegar a causar con esa actitud). Segundo: Si nuestra familia no es capaz de aceptar un diagnóstico ¿qué podemos esperar de los demás? Tercero y último: Nos privan del apoyo y comprensión que necesitamos para seguir con nuestras vidas, pero ahora asumiendo nuestra condición. 
Artista: Anita Valle Ocando.

En conclusión, el bienestar de un adulto con Asperger, es tarea de todos, comenzando por la familia, quienes debiesen tratar de entendernos y apoyarnos, teniendo en cuenta de que hemos vivido muchos años confundidos al no saber de nuestra condición. Este es un llamado tanto para los padres, como para los profesionales: Cuando vean que el comportamiento de un niño es "diferente" a lo que se espera, investiguen, infórmense, edúquense, pero por favor, no confundan preocupación y dedicación con sobreprotección; los Asperger NO somos tontos ni discapacitados, sólo necesitamos que nos orienten y nos comprendan, no que nos aparten del mundo. Hoy por hoy, hay mucho material para estudiar y entender las características propias del Síndrome. Un diagnóstico temprano y certero, más las terapias idóneas harán de ese niño, un adulto más seguro y preparado para enfrentar el mundo Neurotípico.

Las imágenes utilizadas en este escrito, pertenecen a Anita Valle Ocando, una artista excepcional con el Síndrome de Asperger y pueden encontrar más de sus obras en esta página:

Aquí les dejo un vídeo de A Lo Aspergiano en donde nos habla sobre este tema:


viernes, 8 de julio de 2016

Mis intereses restringidos a lo largo de mi vida.

 Los intereses restringidos son obsesiones positivas por un determinado tema que tenemos las personas con el Síndrome de Asperger y a los cuales dedicamos gran parte del tiempo en investigar, hablando una y otra y otra vez del tema en cuestión. En mi caso, algunas veces, llego a fastidiar a mis interlocutores, pues me han dicho que hablo todo el día sobre lo mismo y no presto atención a nada más que no sea mi tema de interés del momento. Quizás mis intereses restringidos no sean tan interesantes, ni elaborados, ni tan "geniales" como el de otros aspies, pero para mí SÍ lo han sido en su momento, teniendo más de uno a lo largo de mi vida, por lo tanto enumeraré cada uno de ellos por orden de aparición, independiente de cuánto tiempo perduraron en mi vida:

1) Mi primer interés restringido fue dibujar. Me gustaba copiar personas y objetos, y lo hacía muy bien (incluso una navidad me dediqué a dibujar tarjetas navideñas para regalar), pero tal como otras cosas en mi vida, lo dejé a medias y nunca más volví a hacerlo (lástima que nunca le tomé una fotografía a mis dibujos para guardarlos de recuerdo).

2) Mi segundo interés restringido fue la lectura, a los nueve años me regalaron mi primer libro (antes no tuve la posibilidad de acceder a alguno). Podía estar ratos y ratos leyendo el mismo libro una y otra vez, hasta que encontraba otro, entre los libros de mi padre, al cual dedicarle mi atención. Luego tuve opción de ir a la biblioteca, en donde ocupaba esos instantes para leer lo que allí encontraba, incluso en mi época universitaria, en las horas libres, pasaba mucho tiempo “escondida” en el lugar más apartado, leyendo algún libro que pedía al bibliotecario, continuando la lectura en la soledad de mi habitación. La afición a la lectura me perduró hasta que apareció Internet, debo reconocer que leo menos libros que antes, enfocando mi atención sólo en la lectura de documentos y artículos que tratan sobre el Síndrome de Asperger. Ahora escribo mis propios artículos para mi Blog y por lo pronto estoy escribiendo mi segundo libro que espero que, al publicarlo junto a mi primer libro, lo lean muchas personas alrededor del mundo.
 (Este fue el primer libro que leí y releí muchas veces a los 9 años de edad)

3) Paralelo a mi interés por la lectura, apareció el cine. Fue en mi niñez, que leyendo revistas, comencé a interesarme por las biografías de muchos actores, llegando a conocer y a memorizar detalles de sus inicios en el cine, las películas donde han actuado, entre otros datos anecdóticos. También comencé a ver cuánta película arrendada llevaba mi padre a casa, disfrutando de cada historia actuada por estos personajes e imaginándome siendo parte de ese fantástico mundo de la actuación. Tanto me fascinó el mundo del cine, que decidí que cuando fuese grande sería actriz. A los 13 años, aproximadamente, decidí ingresar a un taller de teatro estudiantil. Yo estaba muy emocionada de poder participar porque al fin podría actuar como aquellos personajes del cine, además no tuve ningún problema en aprenderme casi de inmediato todos mis diálogos, pero cuando fue el momento de ensayar la obra y decir mi parlamento, tuve una crisis de llanto delante de todos los otros chicos y de mi profesora de teatro, pues ella me pedía que manifestara cierta emoción que estaba experimentando mi personaje y, aunque lo intenté, no pude lograrlo y sentí tanta frustración en aquellos instantes que estallé en llanto y me retiré del lugar. Esto me hizo sentir muy avergonzada, por lo que no quise volver más a ese sitio. Los años transcurrieron y cuando ingresé a la universidad lo volví a intentar, esta vez en el taller de teatro universitario. Al comienzo, como ejercicio, nos pedían que hiciésemos improvisaciones, y eso a mí me angustiaba mucho, pues no podía actuar nada que no estuviese pauteado en un dialogo escrito el cual yo pudiese memorizar. En esos momentos sentía miedo de que me fuesen a decir que no “servía” para actriz y no me dieran un papel en alguna obra. Pero no fue así, logré tener tres papeles en tres obras distintas, pero no fue fácil, en una de las obras yo debía llorar de impotencia, y como yo no sentía esa emoción en esos momentos, no lograba demostrarlo en los ensayos, entonces el profesor de teatro me hizo repetir la escena una y otra y otra y otra y otra vez, recalcando en todo momento de que tenía que volver a repetirlo hasta que me saliese bien, fue tal la impotencia de que no me resultase como yo quería y la ira que sentía contra quien me decía que no estaba bien mi interpretación, que al fin experimenté esa emoción y dije mi texto con rabia y llanto verdadero, entonces el profesor me dijo: “Esto que estás sintiendo ahora es la impotencia y rabia de que algo no resulte como tú quieres. Eso es lo que siente tu personaje en esta escena. Quiero que recuerdes lo que estás experimentando en estos momentos y lo repitas el día del estreno de la obra”. La pasión por actuar me duró hasta que quedé embarazada. Luego no lo volví a intentar más porque mi hijo pasó a ser mi nuevo interés. Hoy en día me arrepiento de no haber seguido insistiendo en la actuación, pero quizás mi dificultad para fingir emociones me hubiese seguido jugando una mala pasada y no habría sido la excelente actriz que yo quería ser. Mi pasión por el cine y sus películas aún perdura en el tiempo, pero con menor intensidad, pues ahora tengo un nuevo interés restringido. Por cierto, hacer teatro es muy recomendable para los pequeños aspies. Nos ayuda a la expresión corporal y gestual, además de socializar.
(Obra teatral: "Sueño de una noche de verano")
(Yo cuando pertenecía al taller universitario de la Universidad de Antofagasta. Mi papel era la bella Helena)

4) La música instrumental también me ha interesado desde pequeña, pero logré hacer de ella mi interés restringido cuando pude tener acceso a Internet, si bien antes yo disfrutaba escuchándola, no tenía como saber el nombre y quien interpretaba la pieza musical, sólo podía reconocerlas en las películas, porque la gran mayoría de la que me gustan han sido parte de la banda sonora en el cine. Ahora manejo la información que quiero y con sólo escucharla puedo asociarla inmediatamente a qué película corresponde, que actores participaron, el título y el autor (tengo casi 100 melodías guardadas en mi MP3).

5) Otros de mis intereses restringidos fue el baile, cuando tenía doce años ingresé a un taller de danza en la escuela donde estudiaba y yo me daba cuenta de que no bailaba tan bien como mis compañeras, quienes eran consideradas por la profesora para presentarse bailando en algún número artístico, en donde yo no era invitada a participar. Eso, más el comentario de alguien que me vio bailar, diciéndome que parecía robot por lo rígido de mis movimientos, me motivó a practicar el baile por dos horas diarias durante 26 años en la soledad de mi habitación. Comencé a observar en televisión vídeos de personas bailando y los pasos de diferentes tipos de baile, entre ellos: La Salsa, la Cumbia, la Samba, la Lambada, la Bachata, el Tecno, el Pop, (hasta el Reggaeton sé bailar, pero no del burdo). Lo que nunca logré hacer, es bailar en grupo o en pareja debido a mis problemas de coordinación, además que me incomoda que me abracen o que tomen mi cintura. Tampoco sé bailar bailes románticos por las mismas razones anteriormente mencionadas. Fue tal la destreza y el ritmo que logré con los años de práctica en el baile (claro que nunca como una bailarina profesional), que cuando dejé de trabajar de educadora, quise ser profesora de baile entretenido, pero sólo lo intenté un par de meses y me di cuenta que debido a que se me dificulta animar con palabras a la gente (me pongo muy nerviosa al hablar frente a un grupo numeroso), no lograba tener llegada hacia las alumnas porque no me salían espontáneamente las palabras y sólo me limitaba a bailar, lo que provocó que poco a poco fuese disminuyendo el número de asistentes a mis clases. Asumí con angustia que ese trabajo no era para mí porque yo nunca lograría tener la personalidad que tienen las profesoras de baile, así que lo dejé.

6) En mi época de universitaria, junto con el teatro, llegó otro interés: El fútbol, pero de un equipo determinado de mi país: “La Universidad de Chile”, más conocida como la “U”. Comencé a memorizar todos los datos de sus jugadores, de sus partidos y todos las reseñas relevantes de este equipo. Manejaba toda la información de las fechas en que tenían que jugar y no me perdía ningún partido. En ese tiempo yo todavía tenía la obsesión de vestirme y tener los gustos de los chicos. Hoy en día ya no sigo a este equipo de fútbol, pero siempre será especial para mí.

7) Cuando contraje matrimonio, un nuevo interés apareció en mi vida y era informarme sobre el tema de la sexualidad en la pareja. En ese tiempo tampoco tenía acceso a Internet, así que me dediqué a buscar en la televisión y revistas todo lo que hablase y educase sobre el sexo; y con esto quiero decir que eran programas o artículos educativos y no pornografía (aunque debo reconocer que por curiosidad vi algunas escenas, pero eso no es para mí, no porque me “haga la santa”, simplemente porque no le veo sentido a mirar algo que no me aporta conocimiento). Fueron años en que busqué informarme al máximo sobre el sexo desde diferentes ámbitos y distintas opiniones que pude recabar entre personas que yo sometía a verdaderos interrogatorios, llenos de curiosidad por lo que los demás me pudiesen decir y aportar (tengo una curiosidad innata por el comportamiento humano en diferentes áreas de su vida). Gracias a mi avidez por el conocimiento sobre el sexo, hoy creo saber bastante al respecto. Lamentablemente este es un tema que he aprendido, con las malas experiencias, que no puedo hablar con cualquiera, pues hay personas que no saben hablar sobre esto con alturas de miras e inmediatamente creen que es una invitación a tener sexo. Y hay quienes tienen una mente tan "SUCIA" que creen que si una mujer habla sobre este tema abiertamente es una "fácil". Esta es una de las ironías de la vida que no entiendo: Para hombres y mujeres es bien catalogado quien no habla de sexo, prefiriendo llevar una doble vida, en donde, para la gente que le conoce, muestran una cara ,la de un ser "correcto" que no habla de sexo, pero en privado son asiduos a páginas virtuales buscando sexo express y concertando citas a diestra y siniestra buscando sexo casual, pero si una mujer habla de forma natural sobre el sexo, es catalogada de "cualquiera". Agradezco que mis amigos aspies varones conversan, tal como yo, con naturalidad y sin ninguna mala intención acerca de este tema, y ninguno juzga ni ve "suciedad" en algo que no tiene nada de malo. Esa es una característica aspie: Hablar con total naturalidad y no ver segundas intenciones donde no las hay. De hecho, hubo un tiempo en que en mi grupo de Facebook de adultos Asperger, tanto mujeres como varones, conversábamos abiertamente sobre sexo en el muro del grupo, y ninguno de los que participaba en dicha conversación se escandalizaba ni creía que se le estaba invitando a tener sexo. Incluso allí me enteré que hay algunos chicos aspies asiduos a ver páginas pornográficas, que se saben los nombres de las actrices pornos y tienen "fantasías" sexuales también, por eso digo con PROPIEDAD: No crea que un aspie al crecer no se va a masturbar o no va a querer tener sexo, somos HUMANOS y el deseo sexual es NATURAL y completamente "normal" entre aspies, así como también hay quienes no lo desean (he conocido un porcentaje bajísimo de aspies que han dicho que no les agrada el sexo). Con esto no quiero decir que todos los chicos aspies se sientan cómodos hablando de este tema, pero aquí viene lo interesante: Un aspie que es reservado y no se siente cómodo hablando sobre sexo, no lo hará a escondidas sin que nadie se entere, fingiendo una postura frente a los demás y teniendo otra en privado, pues un aspie no tiene "doble cara". El día que las personas de este mundo dejen la hipocresía y digan las cosas por su nombre y no vean maldad en donde no la hay, ese día este mundo va a ser mucho mejor. Esta es una de las razones por la cual me he sentido una extraterrestre: No entender el porqué las mujeres y algunos hombres piensen que hablar de sexo es sucio o que uno tiene otra intención, y van "enseñando" que hay que ocultar lo que uno hace y cuantas parejas tuvo porque hay que "guardar las apariencias" o si no pueden pensar que una es una mujerzuela (esa es una forma indirecta de enseñarle a las personas a ser hipócritas y lo que es peor: Enseñar que mentir está bien y que es "normal"). Para mí, quienes opinan eso, son los peores, porque "hacen y deshacen" pero ocultándolo para dar la impresión de ser una "dama" o un "inocente", engañando a quienes le rodean (también lo digo con propiedad porque lo sé de primeras fuentes). Espero que ninguna de las personas que está leyendo en estos momentos este punto, sea de las que se escandalizan con este tema o de las que se imaginan que si una mujer habla de sexo, es porque quiere tenerlo. Quien vive juzgando sin saber como son las cosas en realidad, no sabe lo genial que es poder hablar de lo que uno desea sin vivir "atado" a fingir ni al "qué dirán", tal como lo hacemos los adultos Asperger.

8) Cuando nació mi hijo pasó a ser mi nuevo interés restringido, aunque suene como algo frío o alguien opine que eso le sucede a todas las madres. Pero para mí él pasó a ser el centro de mi atención, y ya nada me interesaba más que estar con él (no me separaba de él a ninguna hora), además de observar, informarme y estimular cada área de su desarrollo de una forma exageradamente concienzuda. Era para mí, como lo es un muñeco preferido para una niña.
                                              
9) Un nuevo interés restringido apareció cuando tenía 30 años, y fueron los programas de dietas y los ejercicios para bajar de peso. Así como lo he escrito, suena como algo positivo de alguien preocupada de su salud y bienestar físico y mental, pero fue todo lo contrario, volviéndose una obsesión que me llevó a pesar 50 kilos (yo mido 1.70 de estatura) Pero eso lo detallaré en otro escrito que más adelante publicaré. Este sería mi única obsesión negativa que apareció en mi vida y duró por años.

10) Hace un tiempo atrás me obsesioné por ver programas en televisión y leer en Internet historias de psicópatas y criminales, aunque ese interés apareció de manera indirecta cuando era pequeña y me volví una fiel seguidora de los libros de Agatha Christie hasta el día de hoy. Me interesaba de sobremanera poder entender la mente humana y lo que podía motivar a algunas personas a enajenarse hasta el punto de llegar a torturar y matar a otro ser humano. No es que me agrade que sucedan estas cosas, en cambio, detesto la maldad en este tipo de "personas" (ni siquiera veo vídeos de tortura humana ni animal por que sé que me causarían dolor, tristeza y rabia), pero como es un acto de crueldad que yo no he cometido ni nunca lo haría, quería saber al máximo que es lo que puede "gatillar" en que una persona pueda llegar a cometer este tipo de acciones. Creo tener un gran poder deductivo, con base en la investigación, que me hubiese hecho una gran detective, pero tengo aversión a los cadáveres y eso sería un gran impedimento a la hora de ejercer dicha profesión.
 (Yo con mi camiseta del equipo de fútbol que me gusta, y mi pony de la "U")

11) Siempre me ha gustado ver películas, pero hace un par de años me obsesioné por ver películas sobre hechos verídicos y a la vez buscar en Internet a las personas reales, ver sus fotografías y leer sus biografías, manejando toda la información de ellos en detalles, y compartiendo mis hallazgos, de lo que yo averiguaba, con mis cercanos.

12) Hace dos años lo que pasó a ser mi nuevo interés restringido fue el Síndrome de Asperger. Esto ocurrió una vez que yo fui diagnosticada, y comencé a leer cuando artículo y documento he encontrado en Internet. Y en paralelo otro interés fue ocupando mi tiempo y mi dedicación: La administración de mi grupo integrado por adultos Asperger: Universo Aspie. Fue allí que yo aprendí mucho también. Comencé a tomarme la administración como si fuese un trabajo y pasaba gran parte del día participando allí y buscando estrategias para una mejor administración, quitándome mucho tiempo para dedicarlo a otras cosas que también debía cumplir.

13) Hoy por hoy mi nuevo interés restringido es escribir, lo cual he manifestado con la creación de este Blog, en el que permanentemente estoy publicando mis escritos, Ya terminé mi primer libro (Alma en blanco y negro) y ahora me encuentro escribiendo el segundo y voy a dedicar el resto de mi vida a escribir historias verídicas de otras personas, y en un tiempo más me gustaría enfocar mis escritos en un proyecto que tengo en mente, pero siempre en el ámbito de las historias.


Aquí les dejo 2 vídeos en los que estoy bailando a los 40 años de edad:







viernes, 1 de julio de 2016

Experiencia de vida de Erick, un adulto con el Síndrome de Asperger.


Síndrome de Asperger, Trastorno del Déficit de Atención (TDA) Impulsivo -Hiperactivo, Dislexia y Dislalia es el diagnóstico que el psiquiatra dio cuanto tenía 26 años, al hablar con el psiquiatra sobre las implicaciones y síntomas de cada una de las condiciones que me diagnostico, fue encontrar un sin fin de respuestas que llevaba mucho tiempo buscando, posteriormente, al platicar con mis papás y confirmar que desde que me llevaron con el primer psiquiatra, ellos tuvieron conocimiento de ello, a lo cual me surgieron como dudas:
¿Por qué demonios no tengo, ni tuve, muchos de los comportamientos arquetípicos y estereotípicos de mi condición?
Si se supone que los niños con mi condición son poco menos que odiados. ¿Por qué la gente se expresaba muy bien de mí?
¿Por qué nunca recibí atención especial?
¿Por qué no tuve tantas broncas para socializar?
Las respuestas llegaron de forma simple y rápida, mis papás al saber el diagnóstico, antes de hacer drama y escándalo, que por supuesto llego un momento en que sí lo hicieron, preguntaron sobre los síntomas e implicaciones de tener Asperger y TDA, Impulsivo - Hiperactivo, al escucharlos mi papá lo único que vio fueron cualidades y un pretexto ideal para enfocarme al conocimiento; por su parte, mi mamá vio un reto y un sin fin de posibilidades.

Mis papás desde que yo estaba chico me enseñaron a ver y percibir todo lo referente a la ciencia, la tecnología, el arte, en pocas palabras, todo aquello que implicara conocimiento como un placer y un gusto, y al ver que la idea me fascinó y cada vez fue aumentando mi curiosidad, me enseñaron a leer y escribir a muy temprana edad, además, de exigirme un habla correcta para manifestar y expresar mis necesidades, deseos e  ideas, así como, todo aquello que me ocurría, generando así un nexo de confianza que se mantiene hasta hoy.
Interpretación de Pedro, puesta en escena: La Promesa”, adaptación y dirección: Jesús Mena, Compañía: Zenith Teatro; Cd. de México Noviembre 2012.

La disciplina, la exigencia, el cumplimiento y acatamiento de las normas establecidas en casa fue otro punto relevante en mi formación, aquí viene un tema polémico y escabroso, sí, escabroso y muy polémico, para mi gusto absurda y estúpidamente polémico y escabroso donde, como yo les llamo: los “débiles de cerebro víctimas de la vida y del amors” suelen escandalizarse y rasgarse las vestiduras, mis papás, especialmente mi mamá, como parte de las medida disciplinarias incluyeron las reprimendas físicas, conocidas coloquialmente como golpes, y sí, yo, y muy bien ganados por mi terquead y necedad de romper toda regla que se me ocurría, me lleve muy buenos cachetadones guajoloteros (bofetadas), pero, repito fue por andar de rebelde sin causa y querer oponerme, sin razón lógica sino por mero capricho, a un reglamento, y claro esta, mis papás por el  amor que siempre me han demostrado y con el afán de corregirme y ahorrarme problemas, con todo el dolor de su corazón, tuvieron que recurrir a estos métodos, que yo hoy en día agradezco enormemente.
Hago una aclaración: estoy completamente en contra del maltrato y la violencia en cualquiera de sus formas, pero, sí considero que una nalgada a tiempo, cuando resulta estrictamente indispensable como medida disciplinaria, suele ser de ayuda. Repito en mi caso mis papás lo hicieron por mi bien, y dadas las consecuencias, así fue, me beneficio mucho, dado que además de la disciplina, mis papás, siempre me exigieron cumplir altos estándares en todo lo que yo hacia, y si no se alcanzaban dichos estándares platicábamos, se analizaba lo ocurrido y se generaba una estrategia donde ellos eran mi principal soporte.
El nivel de exigencia y la disciplina experimentadas en casa se complementaron perfectamente con las experimentadas en la escuela, ya que, la escuela donde estudié la primaria y secundaria (de los 5 a los 14 años) el nivel de exigencia de igual forma era muy alto, lo cual me llevo a exigirme mucho y nunca conformarme con poco, sobre todo en el rubro intelectual, situación que hoy en día es un dolor de cabeza para muchos de los neurotípicos con los que convivo, especialmente para mis hermanas. Además de alimentar mi perfeccionismo e insatisfacción con el resultado, debo decirlo nunca estoy satisfecho con un resultado por muy bueno que sea, me dio: un carácter muy fuerte e inquebrantable, que aún en mis estados de máxima ansiedad y depresión me hace sacar la casta y salir adelante, aunado a un autoestima alta y autoconcepto bueno y correcto, lo que me ayudo a nunca ser víctima de bullying, sí lo viví y claro que por supuesto que lo ejercí y en muchas ocasiones llegue a sentir un enorme placer al ejecutarlo, en gran parte porque, al igual que mis papás, mi familia paterna ha sido pieza fundamental y clave en mi vida, mis primos y tíos me decían: “Si te pegan que te den el primer golpe, pero, si no te defiendes, cuando llegues entre todos te masacramos”, y como me enseñaron a defenderme y atacar, y para evitar la “masacre” me defendía y atacaba, y como desde muy chico entendí las implicaciones del estereotipos y los arquetipos, entonces, nadie pensaría del niño más bajito de la clase y con excelentes calificaciones y un comportamiento intachable; claro esta a mis papás les contaba la verdad, y por supuesto, me llamaban la atención.
Mis papás y mi familia paterna, como parte de la exigencia y la disciplina, me enseñaron a controlar ese instinto maquiavélico mío, así como, conductas como mi temperamento, mi retórica, las estereotipias, que si bien, cuando las hago pasan inadvertidas, facilitándome las cosas cuando se trata de interacción social, lo cual lo agradezco, porque mi hacer profesional implica mucha socialización, a tal grado que el estrés y la ansiedad son una constante y aunque muchas veces tengo ganas de explotar me controlo y todo fluye, dentro de lo posible, bien, sobre todo cuando tengo que colaborar con gente, que bajo mis estándares, son unos descerebrados. Cuando el estrés y la ansiedad alcanzan sus topes más altos, recuerdo los momentos previos, cuando de pequeño, a las salidas, ya fuesen de recreación o por vida social, primero mi mamá se sentaba me tomaba por los brazos advirtiéndome como debía comportarme y las consecuencias de no hacerlo, acto seguido, cuando estaba por abordar el automóvil mi papá volvía hacerme la misma advertencia, y por conciente de las consecuencias si no me comportaba según lo instruido, cuando me comportaba según las instrucciones dadas al regreso en casa ambos me felicitaban y hablaban de mi buen proceder; eso me ayudo mucho para que hoy en día cuando tengo la obligación y necesidad de socializar acepto la situación, ya cuando termino, y si el estrés y la ansiedad son altos, hago algo que me ayude a liberarlos y mantenerme en mi centro.
Agradecimiento obra: “Nue Bleu”, escrita por: Erick Orrante, Dirección de Escena: Fernanda Caballero, Erick Orrante & Ricardo Rocha; Cd. de México Marzo 2015.

El aparente control de las conductas propias de tener Asperger y TDA, si bien, ha sido una herramienta que me ha ayudado en los procesos de socialización y por ende en mi desarrollo profesional, por mis aficiones y personalidad asocial, tengo pocos, pero, muy buenos amigos, por supuesto que soy muy elitista y gusto de rodearme de gente especial, raros para los demás. ¿Parejas, noviazgos? Ya estoy harto de ello, más vale solo que mal acompañado, generalmente, una pareja exige se le dedique una cantidad de tiempo en la que, según sus absurdas e incompetentes mentes, debo escuchar todas sus ridiculeces y decirles que sí a todo, aunado a ello tengo la obligación de entenderles a la perfección, lo cual hago y es una de las razones de mi hartazgo, pero, se niegan a entenderme y comprenderme, por eso tome la decisión de no buscar ni preocuparme por una pareja, si llega y cumple con todas mis expectativas con mucho gusto y si no me abstengo y sigo soltero, sin compromiso, solo y feliz.
Alguna vez alguien me pregunto sobre si me gustaría tener hijos y respondí que sí, a lo cual me cuestiono sobre, desde su perspectiva, una enorme incongruencia: ¿Cómo pienso tener hijo si no quiero tener pareja? Simple y sencillo, toda mi vida he hecho las cosas como he querido, repito, gracias a que mi familia me enseño a pensar, razonar, lo cual como Aspies es como respirar, y sobre todo a investigar y ser creativo, es decir, buscar la eficiente y óptima cobertura de necesidades a partir de las condiciones dadas, en mi caso: deseo hijos, pero no pareja, ya tengo claro que hacer sobre todo porque que quiero que mis hijos sean como yo, que cuando nazcan tengan TDA y Asperger; situación que en una ocasión fue causal de termino de un proceso de cortejo, comparto la experiencia: hace cinco años un amigo me presento a alguien, empezamos a salir con la idea de conocernos y ver que pasaba, en cierta ocasión, y dado que ambos gustamos de ejercitarnos, decidimos ir un lugar donde pudiéramos hacer ejercicio, y dado que era temporada vacacional, había niños corriendo por todas partes, entre esos niños había un grupito que mostraba rasgos de TDA y Asperger, dado que yo estaba haciendo ejercicios propios del ballet y la gimnasia artística los niños se me acercaron con la idea de que les enseñara, a lo cual muy gustoso acepte, luego de terminar la rutina, los papás de los niños mencionaron que fueron diagnosticados con TDA y Asperger, luego de platicar y hacer de nuevos amigos, debo decir que al día de hoy mantengo contacto y amistad con los niños y sus papás, pero, mi cita me salió con que odia a los niños así, sus palabras fueron: “¡Odio a esos escuincles que no son normales!”, acto seguido, hice mención de mi diagnóstico, obvio se sorprendió, y determine que lo mejor, dado su sentir hacia los niños con TDA y/o Asperger, y que en caso de haber hijos, sobretodo varones serían así, lo mejor era quedar como amigos y ya, y de ahí no he vuelto a saber nada de ella, para mí fue una revelación ese hecho, a partir de ahí grito a los 4 vientos, con total y absoluto cinismo y orgullo que nací con TDA, Impulsivo – Hiperactivo, y Síndrome de Asperger, decidiendo de igual forma hacer lo que estuviese en mis manos a favor de cambiar los paradigmas de dichas condiciones, principalmente en los niños y sus padres, que vean estas condiciones como los dones maravillosos que sí son.
 Afortunadamente las profesiones que decidí ejercer me permiten cumplir con esta meta, la historia de mi hacer profesional, resulta demasiado surrealista, desde los 7 años decidí tomar al diseño como mi profesión, pero, como suele pasar en la vida, pasan cosas que nos cambian los planes, y en mi caso no fue la excepción, a los 19 años ingreso a Kumon, para quien no sepa, Kumon es un método japonés de matemáticas, bueno, luego de 5 meses me posicione como el alumno más avanzado del centro al cual pertenecía, 4 meses después me entero que soy, en México, el alumno más avanzado a nivel nacional, los instructores del centro me proponen convertirme en asistente de centro, acepte y así empece mi camino en la enseñanza de matemáticas, a los 22 años, empiezo a trabajar en empresas como diseñador, continuando mi hacer como instructor de Kumon; olvide mencionar que desde pequeño y gracias a mi gusto, afición y práctica de la danza (clásica, moderna, contemporánea y tap), gimnasia artística y el canto, empecé hacer teatro, pero, a modo de hobbie, a mis 22 años, el teatro seguía siendo un hobbie, la docencia era una profesión paralela que en algún momento dejaría, y el diseño era lo máximo en mi vida, al concluir Kumon, soy el primer mexicano en culminar dicho sistema, y de dejar la docencia por un par de meses, me percato que amo la docencia y la convierto en una más de mis pasiones, así que para ese entonces, con 24 años cumplidos, por convicción comienzo a ejercer el diseño y la docencia, principalmente de matemáticas.
Interpretación de Ángel Negro, muerte de Vendedora, canción Recuerdo, obra: “La Vendedora de Fósforos”, adaptación y dirección de escena: Jesús Mena, Musicalización y Co-dirección Vocal: Erick Orrante, Co-Dirección Vocal: Benjamín Christian, Compañía: Zenith Teatro; Cd. de México Diciembre 2012.

Decidido a ser docente y diseñador, me retiro del teatro, según yo con la idea de nunca volver a pisar un escenario; en octubre del 2008, con 28 años, me trague mis palabras, volví al teatro, antes de retomar mi hacer como actor, me dio por convertirme en terapeuta holístico, enfocándome impartir cursos y talleres sobre autosanación, gracias a ello contacto con la compañía de teatro que catalizo mi regreso al teatro, pero, no fue sino hasta el 2009 que hago casting para una serie de TV, que nunca se transmitió, pero, cuyo piloto se puede apreciar en Youtube en cinco partes: 
Luego de cumplir con el primer llamado de grabación, me decido a también ejercer la actuación, hasta aventarme a más cosas que es lo que hoy en día hago:
Diseño: industrial (muebles y objetos), moda, textil, de imagen, de vestuario, escenografía, gráfico, editorial, publicidad.
Teatro: actor, cantante, bailarín, dirección de escena, coreógrafo, director vocal, productor.
Escritor: libretos y guiones para teatro, cine  y televisión.
Docencia: matemáticas, física, historia, dibujo, comunicación gráfica, lecto-escritura, diseño.
Aunque pareciera que mi vida laboral es muy glamorosa no es así, dado que hago las cosas bajo mis propios términos, y voy completamente alejado de aquello considerado como aceptable y adecuado por “expertos”, la “industria” y la sociedad, todo lo hago de forma independiente y con todas las complicaciones que conlleva, pero, con la firme convicción que todo llegará a buen puerto, mientras toco las puertas que sean necesarias para lograr que mis proyectos sean una realidad al nivel que quiero y deseo.

Pelear y luchar o ceder y deprimirse ante la desgracia, han sido las opciones que desde los 15 años me he planteado cada que estoy por emprender algo nuevo, cuando decidí cambiar de escuela, dejar aquella que para mi mamá y mis hermanas era la ideal, por aquella que para mí me pareció la más adecuada para mis deseos y necesidades, al platicarlo con mi papá, me dijo: si sientes y consideras que es lo mejor hazlo, corre el riesgo, conciente de todas las consecuencias que esa decisión conlleva e implica, decidí seguir mi instinto, hacer lo que yo consideré mejor para mí, las consecuencias… con mi mamá y mis hermanas las peores, a la fecha, no dejan de molestar con eso, para mí, la mejor opción, porque aprendí mucho en el proceso, sobretodo a lidiar con las emociones, del cambio de escuela a mi ingreso a la universidad fueron años de tolerar y soportar el repudio y constantes discusiones con mi mamá y mis hermanas, además de los comentarios falsos y mal intencionados que mis hermanas hacían de mí a mis papás, esto, claro que me hacia sentir mal y me genero fuertes depresiones, pero, nunca permití que esos sentimientos y emociones afectaran negativamente mi proceso académico y todo aquello que no tenía nada que ver con la casa, toda la ira y la tristeza la use como motivación para hacer muchas cosas, lo que sigo aplicando hasta el día de hoy.
Personaje de comic, en proceso de producción, Idea original y viñetas: Erick Orrante

La familia, si de chico fue un gran apoyo, de adolescente y adulto, en específico mi mamá y mis hermanas, es un constante reto a vencer; como suele pasar, mis hermanas y yo desarrollamos traumas y demonios creados a partir de victimizarnos, algo muy común en los seres humanos, por las creencias sin sentido surgidas en nuestras mentes, en mi caso a los 21 años comencé a entender y aceptar mi responsabilidad en esas situaciones o hechos que desde mi estupidez y postura de víctima, caso contrario a mis hermanas que al día de hoy siguen completamente instaladas en ese papel, lo que ha generado un distanciamiento y lo peor de todo, ambas continúan en su eterna actitud de lanzar cuanta basura pueden inventar sobre mí ante mis papás, esa parte la resolví aceptando e ignorando la situación, sé que ambas seguirían, hasta que deseen ser responsables de su vida, buscando fregar y hundir a todo aquel que busque ser feliz, y al igual que cuando tenía 15 años, me concentro en alcanzar mis metas, superando y aprendiendo de cada reto que se me ponga enfrente.
El síndrome de Asperger, según lo he comprobado, puede convertirse en un lastre, una maldición o un don. ¿Cómo convertir el Síndrome de Asperger en un don? Sencillo y simple, hablamos de un elemento clave en la comunicación: la semiótica, osease, la interpretación de un signo ó símbolo; es decir, partamos de los síntomas, cada uno de ellos son simples palabras que poseen un significado académico, el cual, podemos calificarlo como negativo  o positivo, pero, cada quien posee la libertad de adjudicar los simbolismos que se desee.

Durante mis casi 35 años, por el simple hecho de haber nacido con Síndrome de Asperger y TDA, he tendido malas experiencias; de igual forma, haciendo uso de los síntomas, para mí cualidades, de ambas condiciones, también he tenido muy buenas experiencias de vida, ya sea en el campo personal como profesional; para quienes buscan y desean seguir lo socialmente correcto, la forma en que hago y he hecho las cosas les resulta ilógico, dado que me alejo completamente de  los puntos de confort donde, al final del día, se busca la dependencia hacia una persona o una institución.
El camino que me trazado, si bien ha sido algo complicado y complejo, también ha sido divertido y muy gratificante. Si bien, para hacer muchas de mis locuras he tomado el Asperger y el TDA como justificación o mero pretexto, también como argumento ante la necesidad y el deseo de lograr metas y objetivos que impliquen el logro de mi felicidad.