viernes, 23 de septiembre de 2016

Pensamientos y Poemas de un Asperger (Primera Parte).


Pensamientos:

} Me llevo mejor con las palabras que con las personas.
Hay palabras que no entiendo, pero con el tiempo se dejan entender. Las personas, no.
Las palabras siempre son lo que dicen ser. Las personas, no.
Las palabras están siempre ordenaditas y ubicadas donde uno espera encontrarlas. Por eso me llevo mejor con las palabras.
En ellas encuentro refugio, consuelo y desahogo. Con las personas, pues, no~.

}No importa lo que hoy digas, sea profundo, terrible, doloroso, feliz o intrascendente. Mañana será olvidado.
Por eso, lo que vayas a decir, dilo pronto y prepárate para mañana tener otra cosa que decir, pues, de lo contrario, pasarás por esta vida simplemente como el humo~.

}Mirar es el primer paso en el acto de la sociabilidad. Por eso cuando uno no sabe mirar, socialmente estaremos en desventaja, atrasados, porque nunca habremos empezado a caminar~.

}Cada uno vive como puede. Lo que yo sé es que rendirse es el primer paso hacia morir~.
Artista: Eduardo Replinger.

}Vivimos dentro de una esfera. Y sin embargo, seguimos buscando los cuatro ángulos de esta habitación.
No queremos que los sueños se hagan realidad, sino que esta realidad sea un sueño, un sueño del cual podamos despertarnos cuando nos comience a abrumar; de esa manera podemos tomamos un descanso para luego dormirnos otra vez.
No queremos tener alas para volar como las águilas; nos alcanza con tener alas de mariposa, porque, al fin y al cabo lo importante es volar.
Elegimos no caminar más con los zapatos que traíamos al nacer, los cuales de vez en cuando se le cambian los cordones o se los limpia de tanto en tanto. Directamente los cambiamos por unos más cómodos. No más lindos ni más caros, sino unos acordes a nuestro pie.
Queremos dejar nuestra propia huella. Eso es el libre albedrío: Elegir porque podemos hacerlo~.

}Al dolor no hay que resistirlo: Hay que acompañarlo. De nada sirve luchar contra la corriente, sino hay que dejarla que nos lleve, que en algún momento nos dejará sobre la orilla para que podamos descansar~.

}Qué vengas, es un gran placer. Que no ve vengas, lo es mucho más.
Eso también es ser Asperger~.
Artista: Eduardo Replinger.

}Sentirme extranjero en mi propio planeta, eso también es ser Asperger~.

}Yo lo llamaba tristeza, pero ahora sé cómo se llama esa tremenda pesadez del corazón: Frustración.
Porque las cosas no siempre son como uno imagina. Porque las circunstancias siempre atentan contra los planes. Porque queda esa sensación amarga a que nada vale la pena y no se va ese '¿para qué? Si total lo que tenía planeado no resultó'.
Entonces necesito una isla, un faro, un norte. Algo que me conduzca hacia donde se le dé sentido a todo lo que me pasa.
Porque me abruma el calendario; me abruman las nubes. Me abruma el frío.
Yo lo llamaba tristeza, pero resultó que era pura frustración~.

}Cuando sufrimos, quisiéramos que todos estuvieran debajo de nuestra piel, para que llegasen a comprender lo que sentimos.
Pero eso nunca podrá ser, por que el dolor no se comparte. El dolor es propio, íntimo, irrepetible.
Es como hacer un dibujo: Podemos mostrarlo; los demás podrán interpretarlo a su manera, pero nadie podría dibujarlo como lo hemos dibujado nosotros, pues solo nosotros conocemos esos detalles, esas líneas o esos matices~.
Artista: Eduardo Replinger.

Poemas:

ABSOLUTA
A mi alrededor la soledad es absoluta;
mírala, mírala como me busca.
Y este corazón que no es de piedra
óyelo, óyelo como se queja.
Porque habiendo tantos árboles vacíos
yo soy el pájaro
que aún no puede anidar.
Soy el viento
que por la tierra deambula;
soy la luna:
Todos me miran, de nadie soy.
A mi alrededor la soledad abunda.
Mírala, mírala como se burla.
Y este corazón que no es de madera,
óyelo, óyelo como se lamenta.
Y esta memoria que no te olvida;
y estos ojos que no cesan de buscarte,
se empiezan a cansar.
Y quisiera ser una nube
para poder cambiar de forma,
ser lluvia
para caer y volverme a levantar.
Pero es intempestiva la soledad
y me va ganando todo:
la mente, el corazón, la realidad.
a mi alrededor la soledad absoluta,
la soledad eterna.
Mírala, mírala como me encuentra...
12 / 4 / 1989
Artista: Eduardo Replinger.


FÁCIL DE QUERER
No soy fácil de querer,
no lo niego ni me importa
que todo lo que mi mano toca
se termine por romper.
No soy fácil de querer,
no me importa ni lo niego
que todo lo que me dan lo pierdo
y no me preocupo en devolver.
No, no soy fácil de querer
no lo niego ni me importa
que digan que mi corazón borra
lo que escribí sobre un papel.
Que no,
que no soy fácil de querer,
no me importa ni lo niego.
Y te juro que no soy ciego,
simplemente, no me interesa ver...
Artista: Eduardo Replinger.


LE TEMO
No le temo al fuego,
le temo a ser ceniza.
Al residuo que queda
después de ser llama viva.
Que no importa la dureza
del leño cuando se quema
queda hecho polvo
que mañana todos olvidan.
No le temo a la altura,
le temo a las caídas.
No es difícil vivir arriba
con el viento sobre la cara
y las nubes encima
cubriédome como sábanas.
Lo difícil es la libertad
de estar cayendo en picada,
sin la mínima esperanza
de sobrevivir a esa caída.
No le temo al fuego,
le temo a lo que deja.
Y no le temo a las estrellas;
a que se apaguen le temo.
Así me pasa con el amor.
No le temo a lo que es:
sueños,
poesía
y mucha fe,
sino le temo a sus consecuencias .
A lo que deja
cuando pasa.
A las heridas que nadie ve;
a las heridas que nunca más sanan...
Artista: Eduardo Replinger.


LA NOCHE ME PERSIGUE
La noche me persigue
a través de la ventana,
en este cuarto oscuro
donde el tiempo no pasa.
Qué triste es la vida sin amor;
que tristes los grillos
cuando no cantan.
Qué triste es la noche sin amor,
pero con amor es triste
si ese amor es puñalada.
La noche me persigue
y por más que quiero evitarla
me encuentra y me toca
y me ennegrece el alma...œ
Artista: Eduardo Replinger.

HORIZONTE
Se me perdió el horizonte
un lunes por la mañana.
Desde allí no he vuelto a encontrarlo;
sabrá Dios por dónde anda.
(Cierto, muy bien no lo he buscado,
no vaya a ser que lo encuentre
y me dé vuelta la cara:
la indiferencia es lo que más duele.)
Se me perdió mi horizonte,
el único que tenía.
Y no sé por qué, pero de noche
lo extraño mucho más que de día.
Mi horizonte chiquito,
hecho según mis ideas.
Desde ese día camino
sin horizonte en la tierra.
Mi horizonte dorado,
hecho según mis medidas.
Desde el día aquel ando
sin horizonte en la vida...

Los pensamientos y poemas han sido escritos por Gabriel Olea, un adulto con el Síndrome de Asperger.

Las imágenes utilizadas en este escrito pertenecen a Eduardo Replinger Fuentes, un talentoso artista español con el Síndrome de Asperger. Si quiere ver más de sus obras, visite su página:

jueves, 22 de septiembre de 2016

Las Relaciones Familiares desde las experiencias de jóvenes y adultos Asperger.


Es más fácil para algunos padres y/o familiares criticar las conductas y reacciones de un aspie, que asumir que no actuamos como la mayoría porque tenemos un Síndrome, y peor es cuando a uno no se le "nota tanto". Una ironía: Viven criticando nuestras conductas, pidiéndonos que "cambiemos" y actuemos "normal", pero cuando uno le explica el por qué no somos igual al resto de las personas, no aceptan el diagnóstico porque según ellos, somos "normales" (?)
Si usted encuentra este poco apoyo en sus padres o familiares, es importante que los eduque con respecto al Síndrome de Asperger facilitándole material escrito o vídeos en donde se refiera al SA en adultos, para que así logren entender de qué trata y que no es un simple "capricho" creer que uno tiene esta condición, y que va mucho más allá de que se "note en el exterior", porque lo que realmente importa es cómo uno percibe, piensa, siente y actúa debido a nuestra condición neurobiológica, y eso sí se "nota" en nuestras reacciones en diversas situaciones.

A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):

¿Cuántos aquí se siente apoyado por un familiar o tienen aunque sea un familiar que se haya involucrado en el tema del Asperger? Aunque sea solo uno (Las parejas cuentan también).


-Soy aspie, mi esposa es NT, mis dos hijos son Aspies, resultado conflictivo, muchas veces tengo que tomar decisiones basadas en que es "lo menos malo", agotador. Yo formé familia 10 años más tarde (en promedio) que todos mis conocidos contemporáneos. A mi sí me cambió tener progenie, le dio profundidad a mi vida, todos somos diferentes, uno de mis intereses como Asperger es entender los diferentes puntos de vista que pueden haber sobre una misma situación. Allí descubrí toda una nueva librería de emociones y comportamiento, fue y sigue siendo intenso, tengo que lidiar con 2 Asperger, con mis embrollos mentales y los de ellos, no es fácil.

-Nuestra madre nos decía, a mi hermano y a mí, desde muy niños: “Ustedes son solo dos, ámense, cuídense, que el día que yo no esté, solo se tendrán el uno al otro”. Y así lo hicimos!!! Fue un trabajo de ambos.


-Yo cumpliré mi 11vo aniversario, mis hijas ya tienen 9 y 4 años, y sigo más metida en mi mundo que antes, con la diferencia de que tengo quienes me apoyan y alientan (mis hijas) y quien me cuestiona y al hacerlo me reta y estimula (mi esposo).

-Yo soy Asperger, mi esposo es neurotípico y mis tres hijos están dentro del espectro SOMOS MAYORIA. Nuestra casa es Asperger y el psicólogo dice que es lo mejor que les pudo suceder a mis hijos, que su madre fuera Asperger. Yo les enseño a mis hijos con mi vida con mis vivencias, somos Asperger aprendemos diferente y vemos las cosas diferente.
Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

-En mi casa se mal acostumbraron de que no soy de salir demasiado. Fue motivo de pelea que planifiquen las cosas pensando que voy a estar disponible para ayudarlos sin consultarme si realmente iba a estar. Fue motivo de pelea cuando comencé a socializar un poco más (de adulta) y había organizado salidas con amistades. El motivo: Mi padre tiene la costumbre de necesitar ayuda hasta con cosas que puede hacer solo. Igual ahora se acostumbraron a que hago mi vida, cada tanto se enojan (es inevitable) pero ya no organizan su agenda pensando en que voy a estar disponible. Consejo: Llenen su agenda con actividades y salidas aunque sean algo sedentarios.

-Para evitar discusiones con tus padres, porque les molesta que no hagas algún quehacer en casa, tienes que preguntarles qué oficios quieren que hagas; y haz una lista de tus deberes y pégala en alguna parte. Luego, cuando terminas, vas tachando y no habrá reclamos. Negocia, usa tu inteligencia.

-Es una opción más, ni mejor ni peor que vivir solo. Y al final de cuentas, como en todo, te adaptas o al menos te acomodas Las cosas se dan cuando tienen que darse o cuando deben darse. Yo ni quería formar familia, se formó sola y ya son 11 años. Extrapola eso a la mujer siendo aspie, teniendo 18 años, como fue mi caso. Aunque a mí no me impactó tanto, porque ventajosamente siempre racionalizo y todo tenía explicación lógica. Al contrario, me hizo más aguda en mis observaciones, y más álgida en mi cosmovisión. Creo que más allá de la condición, las reacciones frente a un acontecimiento trascendente en la vida, en este caso formar familia o nacimiento de la progenie, depende de la propia construcción, de las características individuales. El ser aspie ni me perjudicó ni me ayudó (bueno, un poco por la tendencia al pensamiento estructurado y racional). Ahora soy más como la hermana loca de mis hijas, tratando de conservar un poco de cordura para cumplir con mi responsabilidad de guiarlas lo mejor posible. Pero no me 'cambió' en nada, sigo siendo la misma que antes, o quizás más tozuda e incisiva.
Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

-Mi marido no me cree nada de lo que digo, y pensé que iba a cambiar con el reciente diagnóstico, pero no, el diagnóstico no me ayudó a que me crea más, ni a que me comprenda mejor. Pienso que más que negación de su parte, es necedad, no sé qué será. No ayuda en nada una persona tan cercana, y de quien uno más espera comprensión y apoyo, se bloquee con un mecanismo de defensa. La verdad eso te frustra bastante. Es mejor estar con menos gente, pero que te comprenda y te quiera como eres.

-Es difícil cuando tus suegros saben que tienes Asperger. Es que son dos ideas contradictorias: “Que tienes autismo y que no es tan grave”, pero ni ellos, ni uno mismo sabe hasta qué grado está uno afectado.

-Mi hijo tiene 6 años y también es muy parecido a mí, entonces chocamos mucho con nuestros puntos de opinión, aunque como se dice: “Una debe marcar la diferencia por ser adulto”. Es un impacto para una la maternidad, por ese pensamiento de responsabilidad y de que una persona depende al cien por ciento de uno, y eres su figura de ejemplos, imitación. Pero es maravilloso. Aunque algunas veces deseo salir corriendo, amo mi familia.

-Yo siempre he tenido conflictos con mis padres. Desde que fui diagnosticado, la cosa solo se calmó un poco, porque ya me dejan que haga mis cosas, ya no se meten tanto. Pero mis papás y mi hermana sí me hicieron pasar ratos malos, mi hermana ahora se porta más comprensible.

-Mi madre es neurotípica y por ende le cuesta trabajo entender que tiene un hijo con Asperger y TDA, y debo decir que ella tanto me sobreprotegía como me exigía; hoy en día, a mis 34 años, mi relación con ella es buena, en algunas cosas me entiende y en otras no. Sí, durante mi adolescencia y mi infancia me cuestionó muchas de mis decisiones, por no decir todas, y esto generaba una discusión tremenda. Hoy entiendo que mi mamá solo quería mi bien, gracias a la forma de ser y actuar de mi mamá, junto con la comprensión y exigencia de mi papá, también con Asperger y TDA, hoy en día soy feliz y hago lo que quiero, consciente, ante todo, en mi beneficio y sin lastimar a nadie más.
Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

-A mi madre le ha costado trabajo aceptar mi condición de Asperger. A mí apenas me diagnosticaron a principios de este año, así que te imaginarás el hecho de que ella de repente entienda las cosas "raras" de mí y el hecho de que “es de por vida”. Todos los padres siempre esperan hijos “sanos”, inteligentes, asertivos, etc., pero cuando se topan con esto surge una especie de Negación que nos afecta porque, precisamente, necesitamos apoyo y afecto. Hay que también comprender y tenerle paciencia a nuestra madre. Darle tiempo y espacio para enfriar las cosas y poder decirle cómo te sientes en realidad, aunque en el momento lo tome en serio o no.

-Cuando la familia desconfía de los Aspergers, no se dan cuenta cómo afectan esas actitudes a nuestra autoestima. Quizá ellos creen que no tenemos ni siquiera el concepto de la autoestima.

-Hay familias que ni siquiera aceptan la condición de sus hijos.

-Yo le dije a mi esposo esto durará mientras creas en mí, si no, esto no tiene sentido. Él mismo observa cómo soy de definitiva y tajante con los que pierden la fe en mí y en esto incluyo a mis padres. Además cuando lo conocí yo vivía sola. Por lo que no me es ninguna novedad.

-Mi esposo me confeso en estos días que al principio se sentía rechazado por mí, pero que ya se adaptó, y entiende que solo soy yo siendo yo.

-Hay días que quiero estar pegada todo el día a mi esposo, hasta demando exceso de atención, otros días no, más bien, él viene detrás de mí porque me ve muy distante y le preocupa, no sé porque soy así, me sale y ya...

-A veces mi pareja me reclama porque no me gusta que me acaricien. No soy una persona muy demostrativa a nivel romántico, y cuando le quiero regalar algo como un detalle o le quiero decir algo romántico termina siendo un caos malinterpretado y necesito explicar el por qué. Es que no me sale regalar peluches o decir frases trilladas, para mí tiene más valor algo más pensado y personalizado (no sé cómo sigo casado).
Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

-Mi esposo me “odia” por lo que hice, pero era lo más sano: Me sinceré, sin expectativas, en determinar las características del hombre que me iba a acompañar, nada de príncipes azules, parecía un esquema de algoritmos y después lo busqué por internet. Cuando lo conocí en persona, le dije lo que había hecho, y de allí me dice: “Témpano”. La física es clara: “Si hay una relación con alta energía, no va a ser estable”. Si te esfuerzas mucho para mantener un noviazgo, olvídate de un futuro. No sé, llevo 16 años de casada, veamos que sigue pasando.

-Estoy casado y tengo 2 hijos. No ha sido fácil, mi esposa me resiente por no ser cariñoso ni receptivo de cariño, pero vamos bien, poco a poco.

-A mí me carga cuando mi novia pasa más tiempo hablando con otras personas que conmigo, cuando voy a verla. Creo que se debe a que nosotros nos hacemos la idea de que si salimos para estar con alguien, suponemos que es para estar con esa persona y no con otras. Dejale en claro a tu pareja que tú vas a verlo a él, y que si él no quiere verte a ti, mejor que se vean en otro momento. Tú no tienes que ser infeliz por darle el gusto a él.

-Mi Señor Padre dijo que yo estaba loca, que mi hijo no tenía nada, y cuando se lo demostré, dijo que porque no lo conoce bien. Luego me dijo que estaba exagerando cuando le dije que lo sospechaba en mi hija; y cuando se lo demostré dijo que no sabía mucho sobre el tema. Cuando le dije de mí, dijo que yo estaba obsesionada con el autismo y que ya lo veía donde no estaba, cuando se lo demostré ya mejor se quedó callado; y algo similar pasó con mi hermana 8 años y medio menor que yo. Mi esposo es el único que me ha creído y apoyado en todo, y fue quien me animó más a ver un especialista, gracias a él tuve el valor y aquí está conmigo. Yo le pregunto que si me culpa porque nuestros hijos nacieron así y me dice que no, que nunca me culparía de algo así y que hasta quiere que tengamos un tercer hijo, pero eso sí lo pienso más, porque con mi niño yo batallé muchísimo porque no sabía que estaba sucediendo.
Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

-Tuve una relación de cinco años, la cual terminó hace tres años atrás. Él evitaba que sus padres supieran que yo era Asperger y me golpeaba o pellizcaba debajo de la mesa para que yo no hablara cuando estábamos comiendo y lo "hiciera sentir incómodo”. Con sus amigos era lo mismo, me confundía la forma en que cambiaba su conducta estando a solas conmigo y cuando estaba con sus amigos. Lo del pellizco fue después que le dijera cuanto me dolían los puntapiés que me daba en las canillas. Puede que el pellizco parecer un mal menor, pero no deja de ser maltrato físico, lo peor de todo es que yo sentía que me lo merecía, no entiendo como aguante tanto, pero esas relaciones entre manipulador y dependiente no llevan a nada bueno. Llegó el punto en que yo ya no tenía autoestima, me encontraba anulada como persona, y antes de un viaje largo que él hizo por seis meses, su madrina me dice que yo debía aceptar que él me fuera infiel con quien quisiera ya que era hombre. O sea, no solo lidié con que no me aceptaran, sino que debía aceptar cosas que no me correspondían a causa del machismo. Cuando tú no tienes autoestima te vuelves codependiente e incluso justificas el maltrato físico y psicológico. Hace tres años tomé la decisión de dejarlo, por mi propio bien, y aunque ha costado, ya que mi mundo giraba en torno a él, hoy siento que soy capaz de muchas cosas y me siento orgullosa de lo que soy, por eso hay que analizar muy bien si la persona a la cual uno ama de verdad nos hace sentir bien. Cuando uno tiene pareja hay que hablar sobre cómo se sienten el uno con el otro y, sobre todo, un punto importante: El otro debe demostrar que de algún modo se siente orgulloso de ti, cuando ves que el estar contigo es más por un sentimiento de lástima, simplemente estás perdiendo el tiempo.
Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

-Mi hermana ha sido muy constante en eso, a pesar de mi diagnóstico tardío, ella se ha preocupado desde que diagnosticaron a mi hijo y después de ser diagnosticada yo aún más.

-Mi pareja solamente se ha preocupado desde el principio por mi, mis padres hacen mucho que lo negaron y lo siguen negando, incluso voy a una psicóloga en secreto.

-Mi pareja al principio del diagnóstico. Ahora está como desentendida del tema.

-Tengo varios frentes; mi padre aún lo niega (dice que soy “pajarón”). Mi pareja me exige ser funcional, aunque entiende el tema. La madre de mis hijos, al heredar ellos mi condición, reconoce en mi hija mayor y mi hijo menor, cada uno de mis tics, manías y actitudes; pienso que todo me ayuda.

-Apoyado por un familiar, como tal no, de hecho, he aprendido a no necesitar ni su apoyo ni su aceptación, con que me acepte y yo solito me apoye, basta y sobra.

-Mi esposa, aunque más por nuestros hijos que por mí. Pero así es como hemos ido aprendiendo.

-Ninguno, por ahí mi hermana tiene uno que otro indicio, pero los demás: Cero.

Las imágenes utilizadas en este escrito pertenecen a Rodrigo Corvalán, un gran fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:


Vídeo con el testimonio de Angela, madre de un joven con Autismo:

jueves, 15 de septiembre de 2016

Experiencia de vida de Rafael, un adulto con el Síndrome de Asperger.

¿Cómo puedes saber que tu vida es diferente? ¿Cómo saber que tienes una condición que te hace ser diferente? Solo ves a los demás haciendo cosas que no entiendes, es como mirar un truco de magia. A mis 3 años recuerdo el piso de piedra pulida del apartamento en donde vivía, recuerdo que corría junto a un perro en un sitio con mucho eco y que jugaba con mis carritos (autitos) en la cama haciendo carreteras con la cobija de rayas y cuadros, tenía un bote en un trailer y otro autito que lo llevaba, pero sobretodo recuerdo un autito de carreras modelo chaparral, color naranja, la forma como me hacía sentir ese auto era algo especial, una sensación que jamás he logrado repetir.
Por esa época unos niños me metieron en la cajuela de un automóvil y me dejaron encerrado, fue hace poco cuando logré colocar ese recuerdo en perspectiva al interrogar a un primo mayor y saber los detalles de lo que había sucedido, tenía mis sospechas debido a mis pesadillas infantiles con sitios pequeños y la claustrofobia.
A mis 4 años, mis padres me llevaron a una fiesta infantil, cuando llegué al sitio todos me acosaban, me obligaron a saludar a muchos, era sumamente incómodo, el sitio lleno de niños salvajes, incluyendo a los que me encerraron en la cajuela del auto. El ruido ensordecedor, la atención de todos sobre mi, el exceso de estímulos auditivos, visuales y táctiles, eran una pesadilla, salí de allí desesperado, el peor día de mi vida de aquella época. Cuando cumplí 30 años preguntando supe que aquella celebración había sido mi fiesta de cumpleaños, en aquel lejano momento mis padres pensaban que yo lo sabía, claro, ¿cómo no iba a saberlo?, si nadie te lo dice, no lo sabes, no lo intuyes, no tienes idea, a los 4 años estás sumergido en tu mundo de carritos y juegos en solitario.

Mi temprana niñez fue tranquila, mi padre es ingeniero y siempre andaba de viaje o trabajando, así que mama y yo estábamos solos, en la escuela me seleccionaron para hacer parte del acto de fin de año, mi papel era dar una vuelta en el escenario y bailar, se suponía que yo era “el ratón vaquero” el ensayo se hizo y aprendí mis líneas que dije correctamente, pero hubo un problema, cuando terminó la presentación de mi grupo yo no sabía que debía salir del escenario, como en aquel cumpleaños, nadie me lo había dicho, al parecer me quede bailando hasta la mitad del acto siguiente.
Imagino que mi madre estaba molesta, no le gustaba mi actitud cándida, no le gustaba mi distracción, no le gustaba quedar mal, hoy día conociendo el comportamiento de un niño con la condición de asperger es cuando puedo imaginar cómo se sintió ella, volvimos caminando a casa y le pregunté cuál era su color favorito: -vino tinto- dijo.
Al comenzar el colegio hubo momentos en que pensé que jamás lograría aprenderme todas esas letras ni los números, pero lo hice. Con el tiempo mis hermanos comenzaron a llegar y a crecer todos juntos.
Hubo un terremoto en Caracas, nos tocó en el peor lugar, a dos cuadras de los edificios que se derrumbaron, recuerdo a mi padre bajando con mis dos hermanos en brazos, mi madre halándome escaleras abajo en tanto yo luchaba por devolverme a buscar mi zapato que se perdió en la carrera de abandonar el edificio, pasaron años antes de que lograra superar esa pérdida.
Al tiempo nos mudamos, era una casa, disfruté del cambio, en el jardín había una pequeña casita de madera estilo alemán para jugar. Recuerdo el olor del veneno del exterminador de insectos y el piso de tierra del vecino lleno de soldaditos, camiones y tanques de guerra de juguete dispuestos como una escenografía de batalla en miniatura que veía desde la cerca que dividía las parcelas, algo que jamás he olvidado, también recuerdo la actitud prepotente de los vecinos cuando descubrieron que veíamos su maqueta.
 Durante mi 3er grado de primaria vivíamos en otro lugar, otro estado, el cole era católico de padres carmelitas, solo varones, salvajes, con intereses completamente desconocidos para mi, únicamente les gustaba el “béisbol”. Mis dientes comenzaron a salir proyectados hacia delante, mi boca casi no se cerraba y mi pesadilla comenzó. La burla constante, cualquier cantidad de sobrenombres, al final solo quedó uno: “diente burro”. Mi temperamento rígido propio de la condición asperger sumado a una educación distante en la que nada de lo que yo hiciera era suficientemente bueno como para recibir una felicitación, moldearon una persona cargada de inseguridades y temor, mi vida era una batalla emocional.

 Recuerdo que los compañeros jugaban en el patio, una vez me dejaron participar, la pelota voló directo hacia mi y yo me tiré al piso para que no me golpeara, es posible que el mundo no fuera tan cruel después de todo, pero la mente inmadura moldeada en un ambiente hostil te envuelve en creencias equivocadas que duran toda la vida.
En ese tiempo tuve un solo amigo, Eduardo, me acompañó un año y luego se mudó a otra parte, eso fue el principio y final de mis amistades en la primaria.
En una ocasión sentado enfrente del cole en 3er grado unos compañeros decidieron no entrar a clases y caminar para conocer los alrededores, yo decidí acompañarlos, total, nadie había dicho que eso no se podía hacer, en resumen, no se veía tan malo hacerlo. Los del colegio enviaron a niños de sexto grado a buscarnos, ellos luego encontrarnos decidieron empujarme sobre un jardín de cactus típico del clima árido en que vivíamos. Salir de allí fue todo un problema, me ayudaron a despegar las enormes hojas de cactus de la espalda, los brazos y las piernas, estaba todo pinchado por espinas de hasta 2 centímetros de largo. Cuando regresé al colegio me esperaban afuera y me llevaron a casa. No tuve oportunidad de dar explicación alguna ni de contar sobre mis heridas, solo hubo una descarga de temor sobre mí con una correa gruesa que casi no dolió en comparación al dolor de las espinas que todavía estaban bajo mi piel y que tuve que sacarme yo solo en la ducha cuando tenía 10 años.
La soledad y el sufrimiento de un niño crean fortaleza a un costo muy alto, crean pensamiento independiente, crean profundidad en la búsqueda de respuestas, crean conclusiones y procedimientos a seguir para poder pasar los momentos tormentosos, crean estructuras mentales que te acompañan para siempre y su manera de pensar se endurece cuando las situaciones llegan a niveles de supervivencia. En casa no me maltrataban, al contrario, mi vida del hogar fue muy agradable, lo terrible, aparte del episodio anterior, era el colegio.
Nos mudábamos nuevamente a la capital y yo fui enviado antes para no interrumpir el año escolar, me tocó vivir con unos tíos abuelos durante un año, una familia numerosa, en casa éramos 6, papa, mama y 4 hermanos. Ellos eran muchísimos, Papa, mama, 8 hijos, esposas, hijos de hijos, personal de limpieza, cocinera, chofer, etc. un cambio enorme. 

Todo era diferente, fue un gran aprendizaje, lo rudo de mi vida en el colegio anterior me permitió afrontar los cambios con relativa tranquilidad, esos días estuvieron calmados, recuerdo el canto del cristofué en las mañanas y el sabor de los espaguetis en el colegio, el mundo se dibujaba diferente cada vez, cargado de sensaciones intensas, para un niño que no puede hacer otra cosa que dejar fluir las situaciones, en esa época tuve amistad con mi primo Andrés, él también era diferente, con problemas de aprendizaje, sin dudas perteneciente al espectro autista de alto funcionamiento, hermosa persona de muy buenos sentimientos, mi hijo Andrés se llama así por él.
 Comenzó el bachillerato, nuevamente con mi familia, en instantes las niñas cambiaron a mujeres, la naturaleza hacía su trabajo en mí, mis necesidades sexuales se mezclaron con mis sensaciones intensas. En esa época tuve un amigo, Vladimir, era un muchacho alto, muy inteligente, leía mucho y comenzamos un club de lectura comentando y escribiendo, teníamos 13 años. El bullying fue variando en el tiempo, el peor episodio se presentó en una pelea con el mejor estudiante de mi clase, era ilógico pelear con él, ¡no existían motivos!, pero los bravucones se las arreglaron para que nos enfrentáramos y realmente no pasó de ser una escaramuza.
En casa mi padre siempre de viaje y mi madre con 4 niños que cuidar, todos sentíamos su ausencia, hubiera sido bueno tener a quien copiar, y tuve que inventarme a mi mismo. Años después comentando sobre esa carencia de la niñez con mi hermano menor, me dijo que yo fui su figura paterna de aquella época.
¡Me regalaron una máquina de escribir! ¡Mecánica, pequeña, portátil!  para hacer los trabajos del colegio, era amarilla, espectacular, comenzaron mis primeras historias y cuentos cortos.
De nuevo a mudarse, esta vez a otra casa, hermosa, alejada de todo, en la montaña. Nuevo colegio, nuevos bravucones, de nuevo cambios, de nuevo incertidumbre, nuevas materias que estudiar. Mi vida de estudiante de bachillerato fue frustrante, mediocre en extremo, nunca destaqué, nunca hubo interés, solo un camino que seguir.

Los compañeros siempre burlándose de mi poco atractiva personalidad, aprovechando para demostrar su superioridad o para hacer bromas. En una ocasión me ofrecieron un sándwich, yo siempre ávido de tener amigos lo acepté complacido y lo comí, muchos años más tarde, esos mismos amigos me contaron apenados que sacaron el sándwich de la basura y que lo habían escupido antes de dármelo.
En los últimos 2 años de secundaria la presión bajó un poco, logré repuntar en algunos aspectos, quizás por mi estatura que me diferenciaba de otros y me otorgaba algo de respeto para los bravucones pequeños.
La universidad fue liberarse del yugo de los bravucones, ahora solo era necesario mantenerse serio y eso era fácil. Los problemas y la mediocridad siempre me acompañaron, nunca destacar.
Cumplí con todo y terminé la carrera, tuve muchas novias y fui mucho a la playa, tenía un Toyota 4x4, techo de lona, ¡libertad sobre ruedas!, todo en el mejor estilo asperger, sin saberlo, por supuesto.
En esa época retomé la idea de tener amigos y comencé a frecuentar a varios excompañeros del bachillerato, fue una buena época, pude hacer amistad y comenzar a relacionarme con varios grupos diferentes, tenía amigos en todos los ámbitos, desde los más hippies y alocados hasta gente muy formal.
Cuando comencé a trabajar no tenía ni idea de lo que quería en la vida, recuerdo a mis dos mejores amigos hablando de lo que iban a hacer con sus vidas, en un instante se voltearon y me preguntaron: - y tú qué piensas hacer? -. dije: -No lo sé, nunca había pensado en eso-.
Nunca en toda mi vida había deseado ser algo o alguien.
Un día me fui de viaje a filmar, me llevaron de asistente o “carga cables”, ese viaje marcó mi vida, supe que quería trabajar en cine.
Mi condición llena de problemas de socialización, miedos, malos entendidos y cosas que simplemente son invisibles para mí me alejaron de ese camino y terminé trabajando en ingeniería, revisando planos de ingeniería, una de las actividades profesionales que mi carrera técnica me permitía hacer.
Estaba rodeado de escritorios con un jefe en una sala llena de personas entrenadas para hacer lo que se les solicita, otro engranaje en la sociedad.
Un día de desesperación miraba por la ventana de mi habitación y me preguntaba ¿cuál era ese monstruo con el que tenía que luchar para no seguir con esa vida mediocre e infeliz que tenía?  En un instante lo vi, desde la ventana cuando miraba al jardín pude verlo, estaba allí, justo enfrente, era mi reflejo, el único monstruo que me impedía mejorar mi vida y desarrollarme, era yo.

Fue un momento transcendental, comprendí que, si yo no cambiaba, mi vida no cambiaría, que siempre habría un horizonte al que llegar y que los límites de lo posible, dependían exclusivamente de mis decisiones.
Los años pasaron, me dediqué a vivir a mi manera, ensayo y error, probé varias cosas, trabajé en acrílico en un pequeño taller que hice en el garaje de la casa, fabriqué bisutería de plástico, hice material POP de publicidad hasta que un día descubrí los gráficos en computadoras. Desde ese momento trabajé en medios, en el ambiente publicitario, hicimos comerciales de TV y video clips para Ricardo Montaner, Oscar de León, Desorden Público, y otros. Tuve la oportunidad de torcer el mundo a lo que yo quería hacer, a inventarme ideas, a disfrutar de mis logros, porque, lo que no hice en el colegio y la universidad, lo hice en el mundo real, allí me sumergí y solucioné problemas creando herramientas que salieron de mi imaginación, he sido un autodidacta en casi todos mis trabajos, aprovechando mis intereses y relacionándolos con mi capacidad para diseñar, idear, crear.
Luego trabajé en el área de ingeniería colaborando en la ingeniería básica del diseño de complejos hidroeléctricos haciendo animación 3D para visualización de procesos constructivos, en una época en que aquello era una novedad. Diseñé software combinando herramientas de trabajo creadas específicamente para mostrar planos y modelos 3D o maquetas electrónicas.  Hago documentales, escribo guiones, soy director y tengo otras ideas que fluyen y espero desarrollar.

En las relaciones de pareja tengo similitudes con muchas de las experiencias de otros varones asperger que he leído, el problema de la comunicación no verbal o lo que significa no saber leer las expresiones corporales me hizo perder oportunidades y quedar como un pelmazo en muchos casos. El primer amor me marcó profundamente y tardé años en recuperarme, luego mis relaciones fueron menos idealizadas. Tuve novias de todos tipos, altas, gordas, bajas, flacas, jóvenes, viejas, blancas, morenas, etc. Me casé con mi actual esposa, tenemos 15 años juntos y dos hijos que comparten la condición asperger. El matrimonio es difícil, requiere de compromiso y sacrificio, no importa que tengas asperger o no lo tengas. Tuve suerte de tener los padres que tengo, ellos confiaron en mí y me permitieron ir a mi ritmo. Mis dos hijos comparten la condición y puedo verme en ellos a medida que crecen, veo sufrimiento en muchos casos y esa ceguera social que causa tantos problemas. Ahora solo queda seguir, como siempre, fluyendo en la mejor dirección posible.

 Conclusiones:
El asperger es un filtro por el que pasan todas tus ideas, es manejar por una avenida en la que no ves los semáforos que todos pueden ver, para un asperger hay calles que no existen. Es no entender el sentido de lo que expresan otros en una conversación y que además la conversación nos parezca estúpida.
Es hablar sin entender el efecto que causamos. Es haber sido maltratado en el colegio. Es haber maltratado a otros (en muchos casos) sin saberlo.

 Pero el asperger también tiene cosas buenas, tienes una perspectiva muy tuya de la vida, la condición te obliga a la introspección, te convierte en un experto en lo que te gusta, te hace reflexionar sobre tu vida, te da profundidad y algunas veces puedes sentirte agradecido por ser como eres, aunque sea algo que solo tú puedes ver, para los demás sigues siendo y serás solo, el tipo raro.
Ahora tengo 53 años y al mirar hacia atrás veo cuales fueron las situaciones y decisiones que marcaron mi vida.
Algunas recomendaciones desde mi punto de vista:
  • Hacer un verdadero esfuerzo e intentar relacionarse, utilizar todos los medios posibles incluyendo hobbies, redes sociales, actividad física, deportes, etc.
  • Organizar nuestras ideas y deseos para marcar metas de corto, mediano y largo plazo.
  • Recordar que nuestra condición es para toda la vida, buscar una profesión que nos permita tener estabilidad en el tiempo, algo sencillo para nosotros, algo que podamos manejar con facilidad y ganar dinero para vivir. La capacidad de mantener nuestra atención en lo que nos interesa puede ayudarnos a tener éxito.
  • Dar gracias a Dios por lo que somos y ser humildes.
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