domingo, 24 de diciembre de 2017

¿Si todos fuésemos Asperger este mundo sería maravilloso y perfecto?



Disfruta el paraíso que nos da la madre Tierra con o sin TEA.




¡BUEN DÍA MUNDO! Lo que les escribo a continuación no es taaan lindo ni es breve, ni encontré una fiel imagen que lo represente, si estas listo para sentarte a leer, adelante, el tema hoy: ¿Crees que si todos fuésemos Asperger este mundo sería maravilloso y perfecto? ¿¿¿Autismo es ser un ángel??? 

Tal vez leíste un acróstico que escribí que formaba la frase:

M
E
U
S
T
A
E
R
S
P
I
E

Recordarás una frase que decía: es ser grande de edad y llevar en el pecho cierta inocencia, (si deseas leerlo pulsa 👉 aquí).
Lo dije y lo digo porque es verdad, pero no es sinónimo de criatura celestial, niño índigo, ser de luz, etc.
Algunas personas comentaron cosas como: “Son ángeles en la Tierra”… “Sí todos fuesen como ellos la vida sería perfecta”...
Hubo a quien personalmente, en una charla le escuché decir: “Vienen a este planeta con una misión, son pocos, son niños índigo y cristal…”
¡¡¡POR DIOS, O POR QUIEN TÚ QUIERAS, BAAAASTAAAA!!!

A veeeer…😳😬

1. No son pocos ni privilegiados entre los “simples mortales”.
2. Niño índigo/Cristal nooo es sinónimo de niño con Asperger o EA (Espectro del Autismo).
3. Ángeles, todos fuimos alguna vez (antes se nacer),
4. Seres con una misión especial: todos al llegar a esta vida.
5. Ser de luz, lo es quien abre su conciencia y a su paso y sin hablar lo muestra con su sola presencia. No quiero extenderme en este punto, no es el tema, pero te diré brevemente y con toda seguridad algo más: Hay luz en ti, en mí, en cada ser, basta con que te des cuenta para que lo sientas. 

Virtudes y cualidades positivas de lo que implica EA no me cansaré de exaltarlas, sin embargo, hoy mira otra cara, otra parte de la misma moneda:

– Tener la condición de Asperger, Autismo EA, TEA, o como quieras llamarle, no te hace libre de egoísmo, envidia, falta de compañerismo, egocentrismo, etc.
– También entre grupos de personas unidas por la misma condición hay riñas, discusiones, peleas…
– Si ser aspie (Asperger) se tratara de una población o un planeta, déjame decirte que también hay quienes aun siéndolo siguen sintiendo que ni estando ahí, en ese planeta encajan. ¿Te imaginas “no encajar ni con Los desencajados”?
– Por tanto, habrá quienes a pesar de haber encontrado su “raza” o su “planeta” siguen sintiendo que no son comprendidos o apoyados o se sienten poco identificados (“los desencajados”).
-Toma en cuenta que si tooodos estuviesen dentro de la condición que pesado reunirse en grandes cantidades (5 en adelante ya es demasiado), que abrumadora la socialización con tantas personas a la vez.
-Podría ser que más de uno se sienta hecho a un lado, por diversas razones: que no se le dé importancia a su tema de interés, que los “aspie parlanchines” no dejen hablar a los demás, que no haya tolerancia ante las obsesiones de otros, que surjan discusiones por las opiniones de los obstinados, eeeen fiiiin ¡¡¡tooodo un caaaos!!!!

¿Ya lo imaginas o aún no?



 Si no lo ves luz en cada ser (mineral, vegetal, animal, humano) es porque estás dormido ¡despierta!



Y hablando de imaginar👇👇
– La imaginación y habilidades que se poseen son únicas y especiales en todos los seres humanos.
– SI TODOS TUVIÉSEMOS las súper habilidades Asperger… ah no estoy afirmando se sean genios, ni que algunos no lo sean. Regreso a la idea: PASARÍA QUE HARÍA FALTA ESA OTRA FORMA DE VER EL MUNDO QUE TÚ SI TIENES 
– ¿Dónde quedarían los chistes y bromas de la forma que tú las haces, donde quedaría en ser relajado, despreocupado y dónde lo espontáneo no cuadrado?
–¡y otras tantas cosas de este bello mundo extraño!
-Dentro de EA se llega a tener obsesiones que bien enfocadas llegan a ser arte, mas si se descuidan o descontrolan, créelo, son un Verdadero Desastre.
– Se puede por ello desarrollar fácilmente: ansiedad, depresión, aislamiento, auto agresión, violencia, incluso se puede llegar a sentir odio por la humanidad, llegar al suicidio o a dañar seriamente a otros.

¡PIENSA!
NO CABE DUDA QUE AMBAS FORMAS DE APRECIAR LA EXISTENCIA Y TRANSITAR EN ELLA VALEN LA PENA,
¡VALEN LA ALEGRÍA, ENRIQUECEN LA VIDA!

DEJA DE LAMENTAR O ALABAR A CIEGAS SER O NO SER ASPERGER.

– Hay quienes la sufren sintiéndose miserables, como también hay quienes la viven creyéndose superiores, ¿lo sabías?
¿Sabías que hay adultos con Asperger que se creen una raza superior y ven con desprecio al que es “diferente a ellos”?

YA VOY CERRANDO:
-Vuelvo a insistir, LA FALTA DE comprensión, de verdadero auto conocimiento, de tolerancia, de respeto mutuo, de hermandad, de amor a la vida... hace que se llegue a un estado peligroso, con o sin EA.

TOMA CLARIDAD Y CONSCIENCIA DE LO QUE ESTOY HABLANDO,
LOS ESTADOS EMOCIONALES QUE HACEN LA VIDA DIFÍCIL A UNA PERSONA CON EA se PUEDEN PREVENIR, no hay recetas mágicas, pero muuucho ayuda la comprensión, las técnicas, herramientas, entrenamiento para mejorar habilidades que no fueron adquiridas o desarrolladas naturales, pon empatía, tolerancia y eleva el reto o meta a superar en la medida de sus posibilidades. Ponle todo el amor sin caer en inflar el ego, trabaja y refuerza su autoestima o la tuya propia si ya eres grande, a ti mismo te toca si de niño no lo hicieron para ti, sin busques culpables por aquello que "te faltó" en la infancia, eso te ata y no avanzas, mejor encuentra como hacerte responsable de lo que a ti ahora te toca, recuerda vamos juntos PARA DELANTE.

REALMENTE NO SE SUFRE POR tener o ser ASPERGER, SE SUFRE POR LA INDIFERENCIA, POR EL RECHAZO, POR LA BURLA, ETC.

...HASTA AQUÍ LLEGO PUES QUIZÁ TE HAS CANSADO LEYENDO TANTO.  
SALUDOS CON CARIÑO. 

 Escrito por Paloma

Esta es mi página de Facebook sobre el síndrome de Asperger: Mi corazón, ES AZUL.


viernes, 15 de diciembre de 2017

¿Debe un adulto Asperger buscar su Diagnóstico?







El Síndrome de Asperger, no siempre se diagnostica en la infancia. Hay muchas personas que fueron diagnosticadas de adultas, o incluso que aún están sin diagnosticar. Hay muchos casos de padres o madres, que sospechan de ser Asperger cuando recién diagnosticaron a su hijo o hija. Se dan cuenta de que ciertos rasgos que sus hijos presentan, también los presentan ellos.
¿Por qué hay tantos Asperger habiendo sido diagnosticados de adultos, o incluso muchos sin diagnosticar? Bien, el Síndrome de Asperger empezó a hacerse conocido en la década de los noventa, es decir, hace relativamente poco. Como comprendereis, en aquella época no había profesionales que destacaran en este ámbito o tema. No fue hasta años más tarde, que nuestra condición comenzó a ser más y más conocida, por lo tanto empezó a haber especialistas que se especializaban sobre el TEA. Al no conocerse nuestra condición, se prejuzgaba a las personas Asperger como cosa que no eran, así que en la adultez se hace más difícil de detectar, porque se han aprendido comportamientos y a “camuflar” los posibles rasgos que haya.  Por eso hay tantas personas con veinte, treinta, cuarenta, cincuenta y más edad, aún sin diagnosticar, o habiendo sido diagnosticados recientemente. Esas personas aún sin diagnosticar, pueden estar siendo tachadas de raros, antipáticos, caprichosos…etc, cuando la realidad es otra, y hay explicación fehaciente de por qué es diferente.
¿Recomiendo yo buscar diagnóstico siendo adulto? En esto no puedo decir ni un SI ni un NO directo. Si por ejemplo hay un adulto que siempre se sintió diferente al resto, nunca se entendió…etc, y empieza a sospechar de que pueda ser Asperger por el diagnóstico de un hijo/a, por haber leído…etc, y saber el diagnóstico supondría un alivio, entonces mi respuesta sería SI. Tenemos que buscar todo aquello que nos alivie, no que nos vaya a hacer mal. Como dije en otro escrito, hay personas que asumen su diagnóstico perfectamente, y otros que no. Por eso solo lo recomiendo en el caso de que sea una persona como dije antes, que nunca se entendió o se sintió diferente al resto. Poder entenderse, aceptarse y dejar de culparse finalmente acaba siendo sanador y reconfortante. Da igual si se tiene ya la “vida hecha” con marido, hijos o incluso nietos…Si la inquietud está ahí, creo que no está de más resolverla. 

Aragosaurus Ischiaticus.


También veo recomendable, que esos padres que sospechan de ser Asperger cuando han diagnosticado a sus hijos busquen diagnóstico ¿Por qué? Porque en mi opinión quien mejor va a entender a un Asperger es otro Asperger. Con esto no digo que los neurotípicos no puedan entendernos si se lo proponen, sí que pueden. Pero un Asperger que vive esta condición en primera persona es quien mejor entiende lo que piensa, siente o vive otro Asperger. Entonces si por ejemplo una madre sospecha de su Asperger al haber sido diagnosticado su hijo, y finalmente recibe el diagnóstico, va a poder entenderse finalmente y entender a su hijo. Además de que parece bonito que una madre o padre y su hijo/a, empiecen un nuevo camino juntos/as hacia el entendimiento y comprensión.
¿Cómo buscar un buen diagnóstico? Bien, siempre hay que recurrir a un profesional (psicólogos o psiquiatras) especializado en TEA, o a un neurólogo subespecializado en neurociencia clínica, es decir, trastornos de la cognición, la conducta y las emociones, o también un neuropsiquiatra.
No está mal recurrir a psicólogos o psiquiatras, siempre y cuando sepan o estén especializados en TEA.
Cuando se va a diagnosticar a un niño, el especialista normalmente deberá hacer a los padres preguntas específicas sobre la conducta de su hijo, pedirá que se rellene un cuestionario sobre las acciones y conductas del niño, y hablará directamente con el niño para evaluar su desarrollo (si aprende, habla, se mueve y se comporta acorde a su edad). También se harán preguntas familiares para saber si hay algún familiar con TEA.
En el caso de los adultos, no es tan diferente. A veces piden que acudan padres o hermanos que puedan relatar cómo era este adulto en su infancia. Se hacen test, se hacen preguntas sobre antecedentes familiares, y se conversa y observa al paciente para comprobar si hay intereses restringidos, estereotipas, lenguaje no verbal...Etc.
Así que para ir terminando, si hay algún adulto que sospeche de ser Asperger y me esté leyendo, quiero decirte algo: Busca aquello que te haga feliz, que te vaya a traer paz contigo mismo. Si crees que el diagnóstico te servirá para comprenderte, para dejar de culpabilizarte por haber sido siempre diferente, si crees que te traerá alivio, si piensas que será reconfortante y que por fin tendrás explicaciones a todas aquellas preguntas que siempre te planteaste, si quieres sentir que hay más personas como tú, que no estás solo y que te entendemos…Entonces SÍ, ve a por tu diagnóstico y comienza un nuevo camino en el que puedas perdonarte por aquellas veces que te autoboicoteaste por no ser como la sociedad quería que fueras. Perdónate, acéptate y quiérete porque no tienes la culpa de absolutamente nada.
Y hasta aquí. Muchas gracias una vez más por haberme leído. Un saludo a todos y todas.

Escrito por Héctor Hache.

Os invito a ver el breve vídeo de mi novia aspie en donde habla sobre el diagnóstico en la edad adulta:

Este es el enlace de mi grupo en Facebook sobre el Síndrome de Asperger:



viernes, 8 de diciembre de 2017

Se es o no se es autista






Los autistas somos DIVERSOS, y abarcamos un continum. Por eso el DSM V eliminó la distinción Kanner - Asperger para dar lugar al Trastorno del Espectro Autista, en donde se ve reflejado los niveles de 'severidad' desde las formas leves hasta las más acusadas.
Cuando se habla de autismo algunas personas inmediatamente piensan en el autismo clásico, pero no se debe olvidar que también existimos los puntos medios, y los que están en el otro extremo. Ignorar eso es rediscriminar. Y es lamentable que eso suceda en gente que dice defender la inclusión.
Se han creado muchos estereotipos acerca del "glamour" del Autismo de "alto" funcionamiento o antiguo Autismo de Asperger y del oscurantismo del de "bajo" funcionamiento antiguo Autismo de Kanner. Se presupone genios a los unos y afectos a los otros. Se oculta las vivencias duras de los primeros y las grandes hazañas de los segundos. Se cree que las crisis del Asperger no existen o son modos de manipulación, y las de Kenner son una constante. Pero no, no es cierto.
En todos los "niveles" del Espectro hay clarososcuros. En todos hay cosas muy buenas y destacables, y cosas que entristecen y nos hacen pensar.

El ser autista de alto funcionamiento no significa que se tenga la vida arreglada, que se alcance fácilmente todas las metas intelectuales en general, o artísticas o académicas en particular. Los aspies también adolecemos de graves crisis que nos dificulta vivir, que nos hacen vulnerables a afectar nuestra integridad física y emocional. Pero, además, sufrimos la incomprensión del entorno al ser tachados como inmaduros en el mejor de los casos, y manipuladores las más, como si controlar esa explosión una vez que el punto de ignición fue alcanzado fuera cosa fácil. El ambiente, que nos impresiona una amenaza por la hipersensibilidad que muchos tenemos, es un obstáculo que debemos afrontar continuamente, y nos agota. Ese agotamiento contribuye todavía más a aniquilarnos y hacernos estallar.
Por otro lado, a los auties se los minimiza. Se los considera totalmente dependientes e incapaces de decidir por sí mismos. Pero ellos también tienen alcances maravillosos, tienen autonomía para pensar y actuar por sí mismos. Quizás requieran su tiempo y espacio para lograr sus metas, pero lo hacen.



Debemos sacarnos de la cabeza esa tendencia de creer que todo es como nosotros asumimos o queremos que sea, porque nos resulta más fácil de digerir. A veces, o mejor dicho siempre, resulta mejor indagar, preguntar, tratar de entender el comportamiento de los demás, sobre todo aquel que nos parece disfuncional, antes de emitir un juicio de valor.
Las 'personas con complejo autista' no existen, para aquellos que por mero prejuicio se atreven a emitir 'diagnóstico' a otros sólo por no comulgar con sus intereses o encajar en los parámetros que han creado. Se es o no autista, sobre todo cuando hay un diagnóstico profesional (psiquiátrico o neurológico) en la 'vida real'.
Si comparar a dos seres humanos, independientemente de que tengan o no la condición, es una tontería, creer que un hijo, un familiar o alguien conocido es el modelo del autismo, un craso error.
Los autistas tenemos temas de interés muy fuertes que los desarrollamos con mucha dedicación, y a menudo más profundamente que el neurotípico promedio (sin que eso signifique que no haya neurotípicos comprometidos con áreas específicas de conocimiento); podemos llegar a ser 'cuasi expertos' porque invertimos mucho tiempo en ello. Y defendemos ese punto de vista hasta casi ser intransigentes. No es raro que se nos tilde de arrogantes y cosa por el estilo (a mí me pasó recientemente).
Es lo normal.
Es parte de lo que somos.
En general, siempre habrá desacuerdos, y rara vez estaremos de acuerdo con opiniones de segundos y terceros. Cada cabeza es un mundo y cuando tu mundo se basa en tu cabeza, con más razón.
Pero ¿juzgar por eso a alguien, minimizar lo que es en esencia? No me parece.
Señores, señoras: que su hijo sea de x o y forma es por su propia construcción, por efectos de su individualidad y su entorno, y no significa que sea el 'prototipo' de autista. No es más o menos autista. Y que alguien sea todo lo contrario no da lugar para desestimar lo que es. Es parte de la diversidad no sólo en la condición, sino la diversidad humana.

Se es o no Autista. Punto

Escrito por AKVO.

Nota:
Hago clases de dibujo (retrato)
Niños 6 a 12 años
Horarios y lugar  por definirse
0987845311
Ambato-Ecuador.


viernes, 1 de diciembre de 2017

No me digas que no se me nota...



¡Simplemente yo! ¡Tan yo!



No me digas que no se me nota ¿Eso qué quiere decir? ¿Debo entenderlo como que es algo malo y no se debe notar? ¿Cómo debo interpretarlo? ¿Como que es algo de que avergonzarse? ¿Debo entender que debo estar avergonzada por ser quien soy?

No me digas que no se me nota si jamás me has visto entre el bullicio de un gentío. No me digas que no se me nota si jamás me has invitado a salir. No me digas que no se me nota si nunca me has visto interactuar entre varias personas. No me digas que no se me nota si nunca me has visto entrar en crisis de pánico y salir corriendo. No me digas que no se me nota si nunca te he dicho algo “ofensivo” y/o fuera de contexto. No me digas que no se me nota si no te ha tocado verme en estado catatónico. No me digas que no se me nota si nunca has estado ahí para contenerme en mis llantos más tórridos, en mis peores crisis. No me digas que no se me nota si no conoces de mis depresiones, si no te ha tocado estar ahí. No me digas que no se me nota si nunca has presenciado mis tantas huidas. No me digas que no se me nota si no has sabido qué hacer o qué decir para poder calmarme. No me digas que no se me nota si no te has cagado del miedo y de la impotencia de verme caer y no poderme contener entre tus brazos. No me digas que no se me nota si no te ha tocado soportar mis rechazos a tus ‘caricias’, si no conoces del miedo de quererme tocar y no tener idea de cómo voy a reaccionar. No me digas que no se me nota si nunca te he gritado hasta de lo que te vas a morir en medio de una de mis rabietas. 


No me digas que luzco normal, no me digas que luzco normal, yo no estoy avergonzada. No me digas que luzco normal porque soy casada y ama de casa. No me digas que luzco normal porque cuido de mis hijos. No me digas que luzco normal porque tengo una vida “muy funcional” ¡Pregúntale a mi esposo que tan funcional soy! No me digas que luzco normal…. No soy un ovni ¡No me digas que luzco normal SOY normal. No me digas que luzco normal ¡Claro que luzco normal! ¡Soy un ser humano! Que Tú no tengas la capacidad de entender un sistema operativo diferente, no me hace diferente ni anormal.
No me digas que “eso” es normal, no me digas que “eso” nos ha pasado a todos, no intentes aminorar ni minimizar mi experiencia. No intentes esa táctica neurotípica conmigo, esa táctica de ‘adormecer’ el ‘miedo’; esa táctica “aminorada”. Yo estoy bien conmigo yo me acepto como soy, entiendo, acepto y vivo con mis defectos neurodiversos, pero también amo, avivo y pongo en un pedestal las virtudes y no solo eso ¡las exploto! Y me llena de un profundo orgullo.
No intentes tenerme lástima, eso no funciona, lo que me sobra de torpeza social me sobra en intuición. No me quieras tener lástima porque eso es creerme inferior, y yo… no soy inferior a ninguna mariposa social, solamente soy una clase diferente de mariposa.
No me digas que no se me nota, porque sí, se me nota, brillo con luz propia. Sí se me nota, inocencia infantil, ingenuidad, capacidad de asombro, lealtad, altruismo, inmune al sarcasmo y a la mayoría de los chistes, y, Sí, se me nota, somos el secreto de la eterna juventud.

Escrito por SaJu.


miércoles, 15 de noviembre de 2017

La Actividad Física desde las experiencias de jóvenes y adultos Asperger.



Un pequeño aspie en su scooter eléctrico.




Hacer ejercicios aumenta el bienestar físico, psicológico y las habilidades motoras, mejorando nuestro estado de ánimo, disminuyendo el estrés, reforzando la autoestima, generando autoconfianza, disciplina, responsabilidad y aumentando el control en uno mismo y las ganas de estar con otras personas, lo cual propicia la comunicación y compañerismo cuando se es pequeño, y cuando se es adulto se puede optar por actividades físicas en solitario si así lo desea la persona Asperger. La actividad física puede ser tan efectiva como los medicamentos o la terapia para la depresión y la ansiedad (los deportes, andar en bicicleta, o tomar una clase de baile). Cualquier actividad ayuda, incluso una caminata corta puede ser beneficiosa para nosotros.
Es un mito que una persona Asperger no pueda ni quiera hacer ejercicios, quizás no haya interés al comienzo, pero si se encuentra una motivación (el bienestar físico y mental, por ejemplo) se puede comenzar a practicar de a poco hasta hacerlo una rutina. No es beneficioso bajo ningún punto de vista la vida sedentaria que suelen llevar algunos aspies.
Cuando un aspie es pequeño, los padres pueden comenzar a incentivarlo mostrándole diferentes actividades físicas, incluyendo los deportes. Pero lo más importante es mostrarle con el ejemplo que la actividad física es importante. Salir una vez a la semana al parque, “pelotear” con los padres o hermanos, ir a la piscina, etc. Para adquirir una habilidad física, es necesario practicar, sólo hay que tomar los resguardos necesarios para la seguridad de la persona Asperger y tomar en cuenta de que dicha actividad sea placentera y no algo que lo estrese aún más.

A continuación le invito a leer las experiencias personales de algunos jóvenes y adultos Asperger con la actividad física (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):

Fotografía: Camilo cuevas.

 ¿Les gusta hacer alguna actividad física?


-Soy muy torpe, con motricidad muy pobre. Me gusta correr, caminar y nadar. Me encantaría aprender box algún día.

-Yo salgo a correr con un grupo.

-Yo práctico senderismo, también ejercicios en caminadora, escaladora y mancuernas.

-Lo que hacía en el colegio, handball y voley, luego hice yoga. Pero me gusta caminar.

-Yo también hago musculación, y cuando puedo boxeo. Todo ello en mi casa.

-Hago Yoga y tonificación de músculo.

-Hace un tiempo atrás practicaba artes marciales, ahora solo running.

-Sí hago, pero tengo problemas en la espalda y no puedo realizar cosas de alto impacto. Estuve más de cinco meses sin hacer nada y hace poco empecé de nuevo a realizar ejercicio. Ha sido difícil porque cambiar mis rutinas son un tema para mí.

-Desde 2009 practico Tae Bo (Una rutina física que combina técnicas del boxeo y del taekwondo) tres veces por semana en otoño-invierno y cinco veces por semana en primavera-verano.

-Hago Krafttraining.

-Yo hago pesas. Me ayuda a quitarme el estrés diario, así como a mantener un cuerpo saludable.

Fotografía: Camilo cuevas.


-Hago ejercicio regularmente, tengo una relación amor-odio con él jajaja. Practiqué por un tiempo, cuando niña, gimnasia artística y rítmica.

-Durante un tiempo paseaba en bicicleta, era muy intenso, sobre todo porque vivía en una zona montañosa. También hice pesas desde los 20 años hasta los 30; era un tipo fornido.

-Hago ejercicio regularmente y eso me ayuda a estar más tranquila y concentrada en mi vida diaria. Solía practicar Karate y TaiChi, ahora hago más Crosstraining y Running. Ambas me gustan mucho.

-Tengo una máquina de ejercicio tipo elíptica que usé bastante, pero ahora anda de perchero en tanto tomo la decisión de comenzar otra vez. Cuando hago ejercicio es refrescante, me gustaría tener algo que me obligara a hacerlos. Pero mi época más gratificante ha sido cuando hacía bicicleta, es hermoso recorrer la distancia en la mañana temprano.

-Desde la semana que viene comenzaré a ir al gimnasio a hacer ejercicios de calentamiento aunque sea. Mover un poco los músculos del cuerpo hasta llegar a tener una rutina con mayor actividad física. Basta de andar toda la vida detrás de una computadora, un celular, un auto o libros. La salud física se deteriora y pasa factura con el correr de los años.

-Hay una cosa que además me permite olvidar todo y convertirme en algo totalmente distinto durante un rato. Es un alivio pues las tensiones acumuladas se disipan, desparece casi totalmente el molesto tinnitus que me martillea todo el día: Mis clases de Kung-Fu. Yo estoy encantado con mis clases de Kung Fu y de Krav Magá, el primero desarrolla el espíritu y el segundo los moratones a base de kick boxing. Sin contar las buenas relaciones que germinan en estas actividades; no necesariamente relacionadas con la lucha sino en general con el deporte por extensión.  Estuve también muchos años con la depre y en esa época iba bastante a cantar porque me permitía salir de mí mismo. Bailar tiene el mismo efecto. Por fortuna tras muchos años conseguí superar la depresión casi de la noche a la mañana. También tocaba instrumentos musicales por entonces, pero aunque me permitían igualmente canalizar emociones también me aislaban del mundo.

Fotografía: Camilo cuevas.

¿Practican algún deporte?


-Yo solo corro en la maquina trotadora 1 hora o 2 con mis audífonos escuchando música. Me cojo bien de las manijas para no caerme y así me ejercito. Otro deporte no me gusta.

-Juego al hockey y siempre me echan porque me enojo y frustro mucho.

-Yo soy incapaz de coordinar distancia-velocidad-motricidad corporal. Ningún deporte hago. Tampoco me gustan demasiado, lo mío siempre fue la musculación, aparatos en el gimnasio.

-Yo practiqué deporte toda la vida hasta que me casé. Definitivamente en los que más me destaqué fue en los deportes individuales: Natación y atletismo (lanzamiento de disco). Tengo mucha fuerza física y potencia más no velocidad. En los deportes grupales: Voley ball, basquet , soy el fracaso más rotundo.

-Sólo natación.

-A mí no es que no me guste hacer deporte, el problema es que me canso mucho, probablemente se deba a que me dicen que estoy algo gordo.

-Tenis de Mesa.

-Yo hago artes marciales chinas.

-Yo practico karate do.

-Yo SOLO voy al gimnasio.

-Yo en bachillerato jugaba baloncesto (muy a pesar de que para los deportes soy super torpe). De niño estuve en natación pero eso era por terapia, no me gusta practicar natación olímpica competitiva.

-Me encanta la gimnasia artística y la natación, practiqué gimnasia durante 21 años; ahora por trabajo no puedo practicarla.

-De más joven hice gimnasia, y voleibol. Nunca fui destacada.

-He comenzado nuevamente con el running. Antes, aunque no son deportes propiamente tal, he practicado Iaido y budo taijutsu.


Fotografía: Camilo cuevas.

  ¿Saben andar en bicicleta?



-Sí sé andar en bicicleta. Tardé en animarme, a dejar las rueditas pero mis viejos se las ingeniaron para que no me diera cuenta en el momento que me soltaban cuando me ayudaban.

-A mí no me animaban a seguir intentándolo, y nunca pude aprender.

-¿Y si probas de intentarlo? El año pasado vi a un grupo de chicas ayudando a una chica adulta a andar en bicicleta. Nunca es tarde.

-Sí, sé andar en  patines, patineta, bici, motocicleta, pero nunca he aprendido a conducir un auto.

-Aprendí como a los 11. A los 12, me compraron una.

-No, no sé, se me va el cuerpo y me caigo.

-Aprendí a andar en bicicleta, pero me cuesta aprender a manejar un auto. Tengo una camioneta, pero la tiene que manejar otra persona.

-No, por más que lo intentaba, perdía el equilibrio. Imagínate que aún caminando choco contra muebles, postes, puertas...

-Yo aprendí como a los 9 años y mi hija ya va para los 10 y nada, no hay manera. También es verdad que no le hemos puesto mucho empeño, ni ella, ni nosotros. :s

-No, a estas alturas me resigno al colectivo o caminar. Ya no estoy en edad de caerme a cada rato.

-Yo sí, pero casi no la uso.

-Siii es fácil, no me costó tantas caídas.

-Sí y me gusta mucho.

-Aprendí un par de años después que los demás niños de mi edad.

-A los 15 años y con muuuchos moretones.


Fotografía: Camilo cuevas.


-Sí, cuando pequeña, luego lo retomé hace algunos años, al igual que el patinaje. La verdad me ha costado bastante, además de darme miedo, pero luego pensé que no pierdo nada con caerme y lo hice, me caí pero en vez de llorar me reía. Eso fue en el 2014, el año pasado quedé embarazada y desde ese entonces como debo mantenerme sin problemas, no lo he vuelto a intentar, pero apenas mi hija esté más grande, sé lo haremos juntas y a porrazos lo volveremos a intentar.

-Yo también aprendí usando las rueditas, me costó pero lo logré, y fue gracias a mi hermano que me motivó a hacerlo, pues tuve muchas caídas, pero allí estuvo él.

-Aprendí a los 16 años, un día que una amiga de la secundaria me dijo: "Subite y dejate de embromar".

-Me costó bastante. Cuando me detectaron el SA, me hicieron una prueba y me salió que tengo el equilibrio muy mal.

-Con suerte anduve alguna vez en una bicicleta, no sabía doblar porque perdía el equilibrio ¿entonces que hacía? Tomaba la de mi hermano, en la que lograba tocar con los pies el suelo, y caminando en puntillas lograba las esquinas, pero siempre era en calle larga para evitar curvas.

-Camino, corro, brinco, monto en bicicleta y no puedo evitar los accidentes, así que para mí es algo normal, mi visión focal es la causa de todo. Así que te respondo: Sí sé montar en bici con los accidentes normales.


Fotografía: Camilo cuevas.


¿Sabes bailar?


-Yo hice un poco de salsa casino en el colegio, fue muy fácil porque me enseñaron a contar también; así que sabía lo que tenía que hacer por cada número y cuánto tiempo tenía que esperar después que cantaran el paso de la rueda casinera. La salsa casino no es difícil, si fuera otro baile, si me quedo medio tiempo o 1 tiempo atrás. Pero en este baile, todo el tiempo, cuento en mi mente 1,2,3...5,6,7.

-Yo bailo Electro Dance y Bboy. Aprendí algún baile de salón, pero no lo practico mucho. La verdad no me gusta mucho porque son leeentooos XD.

-La verdad es que bailando no soy mala, cuando es sola o con pareja, es más, soy muy buena en el ámbito de la expresión corporal teatral y en realizar movimientos acrobáticos que requieren de mayor flexibilidad, sin embargo mi mayor problema es con la coordinación con otros en grupo, por ejemplo tanto la aeróbica y la zumba no me gustan para nada ya que no soy buena imitando movimientos en el momento, solo soy buena cuando las estoy ejecutando, luego de bastante práctica claro está.

-Me fascina bailar y cantar, por eso me dedico al teatro musical y en mi adolescencia canté en grupos de metal sinfónico, dark wave, jazz, soul y blues.

-A mí sí me gusta bailar, pero no con cualquier persona y no cualquier género de música ni cualquier canción, que sea del género que si me gusta bailar.

-Bailo tango.


Escrito recopilado, editado y publicado por Aillen Aukan Awka.


Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Camilo Cuevas, un excelente fotógrafo con el Síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página: 

Esta es la biografía del autor de las fotografías: 

miércoles, 8 de noviembre de 2017

La Anorexia, una pésima consejera.






Siempre fui una niña delgada, la razón principal es que era muy “mala” para comer. Cuando pequeña, cada vez que llegaba la hora de las comidas del día, hacia escándalos y devolvía de mi boca lo que no me gustaba. A medida que fui creciendo nunca cambió el hecho de que ciertos alimentos yo no los tolerase en mi boca, pero tenía que comerlos igual por obligación para no ser regañada. En ese tiempo no me importaba los “kilos” porque era delgada, incluso quería ganar peso para que dejasen de “molestarme” diciéndome que era muy “flaca”, pero lo poco que aumentaba en peso, rápidamente lo bajaba (creo que por mi estado nervioso no lograba asimilar lo que comía). Transcurrieron los años y a los 23 años quedé embarazada y apenas logré subir un kilo por mes, los cuales “desaparecieron” abruptamente luego del parto, debido a lo difícil y doloroso que fue. Al poco tiempo de nacer mi hijo comencé a experimentar mucha ansiedad (por otras razones) y eso dio inicio a que comiese en exceso, consumiendo en grandes cantidades lo que se le denomina comida “chatarra”, podía comer en un día un kilo de helado con capas de chocolate y un paquete de 1.000 gramos de papas fritas con mucha mayonesa al día y por semanas, y luego cambiar los productos pero manteniendo el mismo equivalente en exceso de calorías.
Ese año no subí ningún kilo porque yo estaba amamantando a mi hijo, pero después de que mi hijo cumplió un año dejé de darle pecho y seguí comiendo al mismo ritmo, pero esta vez comencé a engordar. Yo no me daba cuenta de esto, hasta que después de un tiempo, algunas personas que no me habían visto hace mucho y me encontraban en la calle, me decían que estaba gorda, pero lo que más me afectó fue cuando alguien me dijo que parecía “chancha” (cerdo) y fue cuando realmente me di cuenta de mi sobrepeso (la persona que dijo eso no fue por maldad porque es alguien cercano a mí, sólo que no midió sus palabras). A partir de allí traté, infructuosamente, de hacer dietas, pero el hambre podía más y todo lo que hacía durante el día para comer poco, en la noche era olvidado, dándome “atracones” de comida y sintiéndome culpable por ser tan “débil”. Fueron tres años en que intenté bajar de peso sin éxito alguno (a esas alturas pesaba casi 80 kilos).


Artista: Eduardo Replinger.

Cuando cumplí 30 años tuve mi primera crisis de angustia en el lugar en que yo trabajaba debido a que sufrí demasiada presión (no tengo tolerancia a la presión de otras personas porque ya de por sí yo vivo presionándome en todo lo que hago). Eso me llevó a llorar todos los días, antes y después de mi horario de trabajo, quitándome absolutamente el apetito porque era mucha mi angustia y ya no quería volver a trabajar.
En un mes bajé casi 15 kilos y finalmente dejé mi trabajo porque ya no resistí más las crisis a las cuales me veía envuelta día a día, cayendo en una profunda depresión. Con la falta de trabajo, pronto vino la falta de dinero, entonces comencé a comer menos para ahorrar el poco dinero que recibía mes a mes y así alimentar a mi hijo, pues no me encontraba en condiciones de trabajar en esos momentos debido al trastorno depresivo que me tenía sumida en el absoluto desgano. Pero no me molestaba sentir el ardor en mi estómago avisándome que debía comer porque comencé a ver que el hecho de haber comido poco me hizo llegar a pesar 50 kilos (yo mido 1.70) y eso me satisfacía completamente (para que se haga una idea de lo delgada que estaba: Podía usar las poleras y chaquetas de mi hijo de 10 años). Comencé a sentir una enfermiza atracción por tocar todo el día, y más aún en la noche, los huesos de mi cuerpo que ya se notaban (a esas alturas ya no se me veían los senos, sólo eran dos pellejos colgando, algo así como se ven las perras callejeras que han parido y se ven famélicas). Tendida en la cama, en la soledad de la noche, me miraba con un espejo grande las costillas, el esternón, la clavícula, las vértebras y el sacro que se notaban sólo cubiertos de piel, tocaba una y otra vez los huesos y eso me causaba placer, aunque estuviese sintiendo como si un fuego quemase mis entrañas, en cambio, ese "fuego" me indicaba que estaba haciendo las cosas "bien" y no estaba cayendo en la "tentación" de comer. No diré detalles de cómo me engañaba para comer casi nada, porque si algo aprendí en mis 7 años de anorexia, es que cuando uno está viviendo esta enfermedad, aprovecha de ver programas en que muestran la vida de alguna chica anoréxica, pero NO para aprender la lección de vida de aquella persona, sino que para “aprender tips” de las cosas que ellas hacían para perder peso y eso copiarlo para uno seguir estando delgada. Así que yo aquí no mencionaré nada de eso por si alguna chica que pueda tener problemas alimenticios, lea mi escrito y se “tiente” a repetir lo que hice yo. Si diré que yo no quería perder peso para atraer hombres porque estaba consiente que mi físico no era del gusto de los demás, pero eso no me importaba, sólo quería seguir experimentando la satisfacción que sentía yo al tocar mis huesos cubiertos de piel, y comprobar con esto que yo tenía el control.


Artista: Eduardo Replinger.

Mi entorno cercano comenzó a decirme que me veía fea, algunas personas me preguntaban si estaba enferma de cáncer, y hubo quien pensó que yo estaba consumiendo droga. El punto es que las personas comenzaron a preocuparse y a mencionar mi baja de peso, pero a mí nada de eso me importaba, en cambio, me satisfacía ver que todo mi sacrificio estaba dando resultado y eso me alentaba aún más a no caer en la “tentación” de comer, incluso si llegaba a morir a causa de mi escuálida alimentación, me importaba muy poco. Además en esa época comencé, erróneamente, a fumar y a beber café en exceso, nada importaba más que sentir mis huesos, ni siquiera el hecho de que mi hijo se fuese a quedar sin madre, amándolo como lo amo (reconozco mi enorme egoísmo, pero estaba afectada por esta enfermedad y, a la vez, por una profunda depresión). 
El hecho de vivir sola con mi hijo pequeño, me “ayudaba” a vivir mi anorexia sin preocuparme de que me vigilaran y presionaran para comer. Mi rutina era hacer 2 horas diarias de ejercicios y ver programas de televisión en donde hablaban de dietas o personas con anorexia (para copiar métodos de adelgazamiento) y cada vez que iba al supermercado revisaba las calorías de cada producto alimenticio y todo lo que compraba para comer era “diet”. Luego de esta fase de casi no comer, comencé a sentirme “tentada” por comer de vez en cuando alguna comida “chatarra”, y apenas terminaba de hacerlo corría al baño a vomitar, pero esto fue esporádico porque mi miedo a que mi hijo me escuchase y fuese a imitar mi conducta cuando creciera, me hizo preferir comer muy poco a darme “gustos” que después irían a parar al baño en un vómito autoinducido, además pensaba que era injusto que, habiendo tanta gente que pasaba hambre por no tener que comer, yo fuese a "botar" el alimento.


Artista: Eduardo Replinger.

A los dos años de haber dejado mi trabajo de un día para otro, volví a ejercer de maestra en una escuela (primaria). Estando allí evitaba participar de cualquier reunión que significase compartir comiendo. Con mis familiares era lo mismo, no participaba de nada que significase comer. Eso me fue alejando mucho más de las personas, y si ya antes no socializaba mucho, el miedo a que me obligasen a comer, me apartó aún más de los demás. Después de 6 años recapacité, con ayuda de quienes me quieren, y comencé a comer casi normal. Decir que me he “sanado” del todo, sería mentir. Creo que la “mentalidad anoréxica” me va a acompañar toda mi vida, y no caer nuevamente en la tentación de casi no comer, es una lucha constante porque, aunque trate, no puedo evitar pensar, cada vez que como, en las calorías que estoy ingiriendo y sentirme culpable y "débil de voluntad" por comer, más cuando alguien me dice que “ahora sí me veo bonita y no como antes cuando estaba muy delgada”. Esa es la peor frase que se le puede decir a una ex anorexica, porque tantas veces nos dicen que nos vemos feas al estar tan flacas, que si esta vez nos dicen que nos vemos bonitas, significa que ya no estamos delgadas, por lo tanto, es un sinónimo de estar “gorda”, y en vez de que esa frase sirva como aliciente para seguir comiendo, provoca el efecto contrario y uno quiere dejar de verse como los demás perciben la belleza, porque para quienes tenemos esta enfermedad, la belleza son los huesos. Hoy peso 58 kilos (supuestamente sigo delgada para los demás), y no niego que me encantaría pesar 8 kilos menos, pero ya no hago nada por llegar a ese peso (ideal para mí). 


Artista: Eduardo Replinger.

Cabe mencionar que la anorexia puede estar presente en el Síndrome de Asperger como COMORBILIDAD, y quiero dejar en claro que NO ES REGLA que afecte a todos quienes tienen el síndrome y TAMPOCO es una característica de la persona Asperger, pero sí he conocido más casos como el mío en chicas aspies. No sé lo que puedan experimentar otras personas Asperger al vivir con este trastorno, pero en mi caso, era la satisfacción por mantener el control sobre mí misma, y en algunas ocasiones, una especie de autocastigo, porque cada vez que he fracasado en algo, ya no siento deseos de comer y si llego a intentar comer, mi cuerpo rechaza el alimento, pues siento de inmediato ganas de vomitar (esto me sucede, sobre todo, cuando atravieso grandes crisis de angustia y ansiedad). 
Las razones por las que un joven puede llegar a la anorexia son variadas, pero yo me detendré en una, la que me tocó vivir a mí y desde allí dar un pequeño consejo a quienes rodeen a una persona con sobrepeso, y eso es: TENER CUIDADO CON LAS PALABRAS QUE SE DICEN, una burla, un apodo que puede parecer “inocente” o de “cariño”, pueden provocar una futura persona con anorexia. Recuerden que no todos son tan “fuertes” y las constantes críticas pueden “hundir” a una persona y llevarlas a tomar malas decisiones. Hay sobrepesos que se pueden evitar, y eso es cuidando la alimentación de su hijo cuando es pequeño e incentivarlo a hacer actividades físicas y si hay algún problema en el metabolismo, tratarlo con un nutricionista o algún profesional idóneo. Lamentablemente la anorexia también aparece en la infancia, por lo que hay que estar atentos a las palabras que se dicen y los ejemplos que se dan.

Escrito por Aillen Aukan Awka.

Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Eduardo Replinger Fuentes, un talentoso artista español con el Síndrome de Asperger. Si quiere ver más de sus obras, visite su página: