miércoles, 25 de enero de 2017

Sobre Ser Atractivo


Cuando era niño, decidí que yo no soy atractivo. Probablemente he pasado la mayor parte de mi vida pensando en eso. En secundaria especialmente, cuando las chicas empiezan a desarrollar sus atributos y yo era gordito, malo para los deportes, malo para los estudios. No pasaba un día en el cual yo me dijese a mi mismo que "ninguna chica me va a poner atención".
Lo más extraño es que mis profesores me decían que yo era inteligente, cuando yo no lo creía.

Creo que siempre llevé eso conmigo porque ni un sólo día me atreví a pensar que yo era guapo. De vez en cuando yo me permitía a mi mismo pensar "oye, luces bien", pero a los pocos segundos yo me comparaba con alguien más y mi autoconfianza se caía en pedazos.

No importa que tanto me arreglase para ir a una fiesta, en mi mente alguien o muchos, lucían mejor que yo. Otra cosa que yo solía hacer era compararme con los artistas famosos y oh sorpresa, Brad Pitt y Ricky Martin lucen mejor que yo.

Es muy interesante que podemos ver cualidades únicas en otros y vemos a otros como personas hermosas, pero no podemos ver esas cualidades en nosotros mismos.

Es extraña la diferencia en la cual uno se ve a si mismo y como los otros lo ven.

Ahora tengo 38 años y sé qué es lo que hace que un hombre sea atractivo y sé que lo tengo. Lo que hace que un hombre sea atractivo es "Proyectar la imagen de ser un protector", así de simple.
Recuerden por favor que un hombre puede proteger por:
1) ser adinerado
2) tener potencial para ser adinerado en un futuro
3) ser físicamente fuerte
4) ser un líder natural de tu grupo de amigos
5) demostrar que eres alguien dispuesto a proteger a quienes amas.

Así de simple.

Recuerden que nuestros instintos se generaron en una era en la cual sobrevivir era muy difícil, especialmente para las mujeres y es por eso que las mujeres encuentran que esas cualidades de protector son atractivas, incluso si algunas lo niegan (muchas veces no somos conscientes de nuestros instintos)

Hace poco ví este vídeo

https://www.youtube.com/watch?v=kxuBYU6kYXk

Se trata de un actor quien tiene parecido físico con Howard Philips Lovecraft y hace vídeos semanales. Pues bien, en este vídeo él menciona que si tu sentido de valía y satisfacción depende de factores externos a tí, entonces jamás en la vida vas a tener suficiente, porque siempre va a haber alguien más popular que tú en algún círculo social y si te enfocas en popularidad te metes en un juego que nunca jamás se puede ganar, la vida es más que eso. Ese concepto me dejó perplejo.

A veces, yo suelo comparar a mi padre con el padre de un gran amigo mío. Este señor es muy serio y trabajador, es un hombre sin vicios y un señor muy respetado por la sociedad. Mi padre es un hombre simpático y gracioso, es un tanto mal hablado y tiene un gusto por el alcohol y por cierto, su éxito no se puede comparar con el respeto que recibe el papá de mi amigo. En todo caso, está mal comprarse con los demás, el padre de mi amigo tiene virtudes, pero mi padre también las tiene y yo soy quien soy en parte gracias a la educación que mi padre me dio (en otra parte por mi asperger y en gran parte por la educación que mi madre me dio)

¿Cómo asignan ustedes su sentido de valía?

Autor: Daniel Martínez.

domingo, 15 de enero de 2017

El Orden y las Rutinas en las Personas Asperger.





Las rutinas nos sirven para introducir el orden, la estructura, la previsibilidad, el control y la calma a nuestro diario vivir debido a su familiaridad. Es por esto que si la rutina de un aspie es interrumpida, puede ser muy estresante y conducir a altos niveles de ansiedad, llevándonos a reaccionar de mal modo en algunas ocasiones. Las personas Asperger a menudo experimentamos una gran cantidad de ansiedad, esta es la razón por la cual las rutinas y comportamientos repetitivos pueden ser extremadamente intensos cuando estamos ansiosos, y no deben ser consideradas como un problema si no nos están siendo perjudiciales para nosotros ni para los demás.

A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):


 ¿Cómo les va con el orden?       


-El tema del orden, para mí es un tema, no sé si tendrá que ver con el TDA o con ser aspie (la verdad no lo sé) pero no puedo imaginarme en mi cabeza donde podrían ir las cosas, simplemente cuando veo desordenado me bloqueo y no sé por dónde empezar. Ahora vivo sola y tengo que hacerme cargo como sea, ya que por ser adulta la gente supone que nací sabiendo y no es así; me sacan a relucir el tema de la edad como si tuviese algo que ver con ese tipo de destrezas. No me gusta la suciedad ni el desorden, pero no sé cómo hacer para ordenar y para no desordenar, en todo caso seguir un orden.

-El orden es todo un reto para mí, pero el deshacerme de tantas cosas materiales e inmateriales, personas y obligaciones innecesarias, me ayudan a centrarme y priorizar, no obstante siempre necesito un poco de ayuda para planificar. Otro problema que tengo y que puede tener relación con el orden es que tengo una dificultad para ver lo que me rodea lo puntual pero lo global si lo veo.

-Yo no sé por qué, pero cuando veo desorden, me ahogo en un vaso de agua y no sé por dónde comenzar, y me quedan 2 opciones: O no hago nada y salgo a pasear, o me quedo a ordenar y me demoro una vida. Me gustaría ser más rápida, tendré que buscar alguna técnica y no bloquearme con algunas cosas que para algunos pueden ser muy sencillas, pero no sé porque para mí se me vuelven complicadas.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.


-Hay que armar listas dividida por sectores e ir tildando las áreas terminadas. Primero liberar piso y anotar cosas tiradas. Ejemplo: Perchas, ropa, papeles, etc. Levantas primero todo lo que sea ropa de X sector. Y así con todo y tildado lo realizado. En cuanto a mi desorden, empiezo a sospechar que hay una relación con mi propio estado de ánimo. Ordenar, en mi caso, es como revolver mi cerebro. Me es bastante tortuoso.

-Yo descubrí que soy yo la que genero desorden, por ejemplo, pienso cambiar de ropa a mi hija y salir con ella de casa, y así lo hago, solo visualizo y me fijo en esas 2 cosas: Sacar y poner ropa y llegar a la salida de la casa. Mi mente se desconecta de todo lo demás (dejar caer ropa al suelo o tirar todo lo de closet).

-Todo en mi cuarto está por secciones y sectores, lo que no me gusta es que desordenen, porque de nuevo tengo que ordenar. No me gusta estar haciendo lo mismo a cada rato, sobre el primer recurso, prefiero ordenar yo, ya que otros no saben el orden en el que yo me ordeno, a no ser que yo les indique. Por ejemplo, aunque suene obsesivo, tengo cajas, en cada caja hay objetos relacionados, útiles, documentos, documentos importantes, trabajos de la universidad, documentos de gestión, juguetes, etc etc etc. Así sé dónde están las cosas y donde deben ir de nuevo. Así también mi ropa está en un lado del cuarto, en el otro está mi ropa de diario, mis libros y películas por otro lado, y mi cama ubicada en una parte donde esté a corta distancia de todo. Es que uno ordena, para que no se desordene ¿acaso las cosas no se pueden quedar en el lugar donde las dejaste? ¿Acaso las personas no pueden dejarlo en el lugar definido? Se ordena una vez, para así no volver a ordenar. Y así hasta el final de los días.

-A mí me pasa que al mismo tiempo no soporto el desorden, y soy muy desordenada, con todo el estrés que eso supone. Ya si organizarlo y pensarlo es fácil, y yo me doy la panzada y lo ordeno un día, todo perfecto, pero soy incapaz de mantener una rutina ordenada, todo lo vamos dejando donde cae y a los dos días caos total y vuelta a pensar, reorganizar, ordenar. Por ejemplo, no paro de iniciar cosas, las voy terminando, pero a destiempo, y hago muchísimas cosas, no conozco a nadie tan multitarea. Eso me hace tener bastante éxito en general, pero también vivir en una ansiedad permanente, una sensación de caos y desorden que no me dejan ser feliz.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.


-Yo no soporto el desorden, me produce ansiedad y como sensación de ahogo, todo el tiempo estoy ordenando cosas. No puedo guardar la ropa al revés, con las costuras hacia afuera, ni mezclar blusas con pantalones y ropa de salir con ropa de casa y así con mis hijos; está todo clasificado, pero con ellos es bastante cansón porque todo el día están sacando de todo para jugar y vienen sus amiguitos y toda la casa se llena de cosas, mi chica aspie es bastante desordenada y tenemos que armar escándalo para que ordenen un poco. Eso me cansa mucho todos los días, además de todas las ocupaciones que tengo.

-Una persona una vez dijo: "Todos los seres humanos tenemos 24 horas al día. No es algunos tengan 23 y otros 25, todos tenemos las mismas 24 horas”. Lo que hace la diferencia es cómo utilizas TUS 24 horas al día!. Desde entonces me dije a mí misma que eso de "no tengo tiempo" es una excusa barata y una mentira! La verdadera diferencia es cómo te organizas! Desde entonces organizo mejor mis cosas. 

-Decir que las personas con Asperger somos "perfectamente ordenadas" es un mito muy extendido. Yo tengo las aplicaciones de mi teléfono móvil organizadas por carpeta, pero mi habitación casi siempre está desordenada (aunque a veces cuando me lo propongo la ordeno si bien es un fastidio).

-Más que un mito, puede ser una exageración. No todos son desordenados; son caóticamente ordenados a su manera, quizás.

-A mí me gusta tener todo en orden en mi habitación, trato de mantenerla arreglada, pero no es sencillo. Y cuando dura días echa un caos, la frustración es grande, o hay depresión o estrés fuerte a flote.

-La entropía de mi cuarto es tan brava que no puedo contra ella.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.

 Sobre las rutinas:


-Adoro las rutinas y planear por anticipado lo que haré. Todo lo hago en mi cabeza y lo repaso varias veces en el día para ver si se cumplió o si he olvidado algo. Que alguien me saque de eso es estresante, me siento muy mal y desencadena cambios de humor fuerte o aislamiento total. Aunque hay ocasiones en que sí he podido salir de ella y disfrutarlo.

-Según de lo que se trate, al principio puede costarme trabajo seguir una rutina, o si es algo que me interesa y mucho, tomo la rutina rápidamente, pero, una vez que ya estoy encarrerado, me resulta muy frustrante cambiarla.

-Me cuesta planificarlas pero me encanta seguirlas, así que me ayudan un poco...pero ¿cómo? Un “monstruo” en Agroecología y remala para planificar una rutina, parece que soy muy detallista y perfeccionista TOC, TOC.

-Las rutinas son agradable, como un almohadón mullido. No me saques de mis rutinas, pues me estarás sacando de mi vida.

-No soy tan maniático cuando se trata de planificarlas, pero me relaja el seguirlas.

-Amo la rutina, aunque es irónicamente variada, es decir hago cosas diferentes pero a las mismas horas o días porque así lo preparo. Planifico mis días en un plazo máximo de 10 días, con bastante anticipación; y voy avanzando.

-Me aliviana la vida tener rutinas.

-Me alivia, pero sé que debo dar espacio a imprevistos y ser flexible de vez en cuando. Hay veces que no son tan malos!

-No me saques de mis rutinas, pues me estarás sacando de mi vida.

-Creo que con el paso del tiempo he ido aprendiendo a reconocer los errores de pensamiento y actuar sobre esa distorsión, y en eso la terapia cognitivo-conductual y la programación neurolingüistica (PNL), son muy buenos hacedores de hábitos y conductas.Un ejemplo muy claro. Siempre tratar de levantarse a la misma hora, más allá de la hora en la que nos acostemos el día anterior. Siempre la misma hora de despertar y levantarse, y tratar de hacerse una rutina de varios minutos para 'organizarse': levantarse de la cama, mirar por la ventana a ver como está el tiempo, tener la ropa a mano ( es muy importante ) y ponerse la vestimenta adecuada, tender la cama, ir al baño, comer/tomar algo y apenas uno se sienta 'en forma' psicológicamete, salir a la calle a hacer algo...No hay que darle vuelta a los pensamientos raros o disfuncionales; creando un hábito de inicio que puede durar entre que me despierte hasta que salga a la calle, con el tiempo el mismo organismo se habituará y sintiéndose mal o no, animado o depresivo, con luces o no, ya estarás listo para iniciar el día.Lo sorprendente de todo esto, es que una vez activado y puesto uno en la calle, uno ya está acercándose a la vida y hay más probabilidades de que pequeñas cosas nos sucedan -aunque nuestro pensamiento opaco- siempre crea que 'todo es igual'. No todos los días son iguales, y cuando menos lo creemos, las cosas pueden suceder. Estando encerrados en la casa, y con una rutina de apego siempre al celular o a la computadora, vamos a tender a sentirnos 'cómodos' pero deprimidos...


Fotografía: Rodrigo Corvalán.


Cuando entráis en "modo obsesivo" con un tema que no os deja pensar en otra cosa y queréis salir de ahí ¿qué hacéis?


-Busco otra obsesión como "cuña". El cubo Rubik me suele ayudar. Lo agarrás y te atrapa, lo resolvés y te larga. Terminando el cuatrimestre. Algunos informes más interesantes de una carilla terminaron teniendo cinco hojas; por un trabajo pendiente, muy lindo, anoche me desperté varias veces ¡Justo ahora que no doy más, mis obsesiones deciden que debo dar todo de mí!

-Eso me pregunto yo. La vida misma te obliga a ser cada vez más flexible de pensamiento. -me siento pensativo-

-Busco otro tema obsesivo. :3

-Dejo de hacerlo y me quedo en blanco. Extremos.

-Yo no hago nada. Sé que se me va a pasar del mismo modo como empezó. Eso sí, trato de responder a obsesiones que tengan algún propósito útil para mí y el resto, es decir, ya que voy a invertir tanto tiempo y energía inevitablemente, trato de que sirva para algo. De todos modos no siempre lo logro. Yo estoy segura de que la historia de la filmación de Star Wars no tiene trascendencia, por ejemplo, pero cuando me "agarra", no puedo escapar...

-Yo le intento dar utilidad. Pero a veces es demasiado absorbente.

-Si puedo lo hago y me quedo hasta la noche haciéndolo, si no puedo por cuidar a mi bebé, tengo en mi celu una app grabadora de voz y me grabo un mensaje de voz que me recuerda todas esas cosas que quiero buscar antes que se me olviden. Es mejor seguir el impulso, hay gente que vive sin pasiones en la vida, y yo creo que la creatividad y buenas ideas vienen de la mano con la obsesión.

-Yo lleno mi agenda diaria con temas obsesivos y temas que no quiero hacer, le doy prioridad a los que no quiero hacer que van mucho por el tema de socializar y me obligo a bajar mi obsesión.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.


-Normalmente es mi mujer la que me indica el problema. Yo no suelo darme cuenta Cuando ella me lo dice, inmediatamente guardo silencio y poco a poco trato de ir pensando en otra cosa: Series numéricas, trato de calcular, de recordar pasajes bíblicos que aprendí de memoria, títulos de libros que he leído.

-No me doy cuenta hasta que cónyuge, hijos o familia me lo hacen notar. Lo cual me molesta...

-Pensamiento obsesivo: Generalmente es algo que debo resolver, llego hasta el esfuerzo máximo y se disipa...luego de un tiempo lo analizo y cambio estrategia.

-No puedo, hasta que no lo explore al máximo, o lo resuelva, no lo dejo. Y es más, a veces a los meses o años repiten.

-Sí, eso si es problema para mí, porque amanezco investigando sobre esa obsesión y no paro hasta sacarle el jugo a la información.

-Yo intento pensar si es realmente importante...por lo general no me funciona y busco algo similar a la primera obsesión.

-Pienso con una libreta en la mano, así, voy apuntando otras cosas en que pensar paso a paso.

-Pasear, pero sigo pensando en lo mismo. Digamos que se retroalimenta, es muy complicado dejar de obsesionarse compulsivamente.

-Intentar llevar a término la situación que provocó el inicio de la obsesión.


Escrito recopilado, editado y publicado por Aillen Aukan Awka.


Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Rodrigo Corvalán, un gran fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:


domingo, 8 de enero de 2017

La Rígidez Mental en el Síndrome de Asperger








Entre las dificultades para poder relacionarnos con otros, podemos encontrar la rigidez mental, la cual implica una falta de flexibilidad y apertura mental para ver planteamientos desde diferentes perspectivas (en algunas ocasiones nos cuesta ver los términos medios y la realidad se percibe de una manera polarizada y extremista: O se es maravilloso, o se es horrible, o se es bueno o malo, etc.) y la resistencia al cambio (el cual varía de intensidad dependiendo de cada aspie). Los aspies necesitamos de rutinas para dar estructura a nuestra vida y que sea predecible, de esa manera poder controlar nuestro entorno. Los cambios de rutina, y más aún si son imprevistos, afectan a nuestra necesidad de sentirnos seguros y cómodos y nos pueden causar mucha ansiedad, malestar y más de alguna vez lo podemos manifestar con ira. Es por eso que quizás usted se haya encontrado con un aspie negándose a realizar cualquier otra actividad hasta no terminar la tarea en que está absorto (muchos somos perfeccionistas y podemos repetir una y otra vez una tarea hasta que estemos satisfechos con el resultado), y por este motivo a usted le parezca desobediente y/o poco colaborador.
Una manera de evitar ansiedad, frustración y por ende, malas reacciones en las personas dentro del Espectro Autista, es anticipándole las actividades que tendrá que realizar en caso de existir un cambio de rutina en los días siguientes, y explicarle todo de manera clara y detallada para que puedan entenderlo (con pictogramas cuando se es pequeño, o con esquemas cuando se es más grande). Evite someterlo a actividades nuevas sin previo aviso, porque nos AFECTA, y no por ser “caprichosos”, “ideáticos” ni “pesados”, es por nuestra estructura neurológica diferente al común de las personas.
A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):


¿Los aspies son de extremos?


-Sí, definitivamente.

-Dolorosamente, sí, siempre.

-Yo sí, o amo u odio, no hay equilibrio.

-“Presbíteros o terroristas”.

-Sí, pero en mi caso, luego que he tomado conciencia de ello, hago el esfuerzo para ir por el "camino del medio".

-¡No sabía que había un intermedio! Generalmente le digo a la gente: “A mí me gusta el agua clara y la chicha espesa”, así que las cosas en su sitio para entendernos bien.

-¡Así es!! ¿O no? Jajaja. La verdad sí. O un extremo o el otro. Nada de grises... Negro o blanco.

-Lo estoy viendo a la hora de conseguir amistad o conquistar chicas, no soy capaz, o soy muy obsesivo o no hago nada.

-Me cuesta eso, no me gusta el relativismo, los grises o las medias tintas, creo que tiene que ver con el pensamiento rígido.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Uno trata de tener las cosas en claro, pero las otras personas nos lo quieren poner gris. ¡Quien los entiende! No porque me cueste entender no quiere decir que no exista. Con tantos (confusos) puntos de vida en el mundo, estoy en contra del absolutismo moral. Me voy al extremo de decir que cualquier mural con tonos de gris, es una mentira. (Aprender esto me llevó unos cuantos libros de física).

-Sii, un amigo decía que yo no tenía término medio.

-Blanco y negro, Sí. No hay matices, son confusos.

-Sí, en mi caso particular suelo ser demasiado extremista en la forma en que manejo mi vida, por ejemplo para ciertas cosas soy en exceso y en extremo ordenado, y en otras soy en exceso y en extremo desordenado.

-"Todo o nada", eso es algo que me describe bastante.

-Cuando se debe actuar, hasta lo que sea necesario, dentro de lo que sea correcto; por lo demás prefiero mantenerme tranquilo o "en reposo", es más agradable y estresa menos.

-Mucho, y a veces en unas situaciones muy curiosas.

-Entendemos en cierta medida que el mundo es relativo, pero nuestras acciones tienden a ser absolutas: O todo o nada.

-Muy apático o muy comprometido. Por lo general trato de mantener el "término medio" usando mucho el raciocinio, pero eso hace que nos enrosquemos demasiado cavilando exageradamente sobre las situaciones.

-Siiiii total! Yo lo soy hasta en los insignificante; o es blanco o es negro.

-Yo también soy bastante de extremos, me cuesta muchísimo ponerme en posiciones moderadas.


Fotografía: Camilo Cuevas.

 Sobre los cambios:


-Manejo con muy poca elegancia los cambios, por ejemplo me ponía bien alterado cuando la computadora que usaba para el trabajo, que era una computadora compartida, la usaban para registrar datos de mediciones científicas en proceso, y a mí me sacaban de ahí y me sentía bien enojado y bien descontrolado, en una de esas interrupciones fue que decidí comprarme mi propia computadora. Pero aún me enfado cuando quieren hacer una reparación en el laboratorio y me sacan de mi mesa o de mi trabajo.

-Yo soy muy rígida y rutinaria: Mi misma silla, mi mismo puesto en la mesa, mi misma fila, mi mismo banco en el colegio, mi mismo lado en la cama, mi misma taza y plato “regalón”.

-Yo tiendo a cogerle cariño a "mis" cosas (aunque no sean mías), y si tengo que cambiar por alguna razón, nunca es de forma "no rígida", siempre estoy valorando y autoconvenciéndome de la mejor manera existente en el cambio. Creo que es la forma en que consigo tranquilizarme a mí misma.

-Me gustan mis cosas, mis lugares. Tengo mi lugar en la mesa, lo malo es que cuando viene visita y se sientan ahí, les digo ese es mi lugar.

-Como dije una vez (y lo repetiré por varias décadas más) lo que me pertenece, no me cuesta darlo pero lo que considero mío, eso no lo doy.

-No nos gustan los cambios, creemos que las cosas son para toda la vida, somos fieles sin condición a quienes creemos que debemos serles fieles. Y no sólo con la pareja, en el trabajo pasa lo mismo, me pasé 3 meses del año pasado en otro país tratando de hacer funcionar un negocio, y los grandes ingenieros con que me asocio no hacen bien su parte del trabajo y yo por fidelidad no obtengo la respuesta ni la celeridad necesaria para que las cosas funcionen. 


Fotografía: Camilo Cuevas.


 Algo más:

-Dicen que exagero las cosas, que mis reacciones son exageradas o "actuadas". Alguien me dijo que nosotros hacemos todo grande aunque no lo sea, pero otra persona y yo coincidimos en que es que quizás no sabemos cómo sentir los sentimientos a medias ¿Cómo se ama a medias, o se enoja uno a medias, o se entristece? Por lo menos yo o amo a una persona o no me importa esa persona, pero no a medias y no sé si eso se pueda aprender. Aún a mi edad ya adulta sigo teniendo crisis y si bien no las manejo como cuando era una niña, aún están ahí y probablemente estén hasta que yo muera. Y detesto los "todo estará bien"... Porque luego de una crisis no sé cómo actuar o que decir para que "todo esté bien" o para "arreglar las cosas"...

-Creo que siempre me va a pasar: Hacer algo hoy, y mañana sentirlo como si nunca lo hubiera hecho. Es como un deja vu perpetuo. Todos los días viajo en micro, y todos los días se repiten estos pasos:

1) Al esperarlo pienso: “¿Va a parar cuando le haga la seña? ¿Y si para más allá de donde estoy? ¿Tengo que correr? ¿Y si cuando empiezo a correr, se va? ¡Qué vergüenza...!”
2) Mientras viajo pienso: “¿Ofrezco el asiento? ¿Y si cuando lo haga me dicen que no? Todos verán que fui rechazado ¿Y si me lo piden de mala manera? ¿Me hago el sordo o me hago cordero?
3) Cuando estoy por bajar: ¿Y si no suena el timbre? ¿Le grito al chofer ¡Pareeee...!? ¿Y si no me escucha? Voy a quedar como un tonto. Entonces ¿Qué? ¿Me paso hasta que alguien más se baje?
Cuando bajo sin que NADA de esto haya sucedido, me digo:"¡Ya está! ¿Ves que no era para tanto?". Pero mañana, cuando me toque esperarlo de nuevo, sé que en realidad, no aprendí nada.
Entonces descubro que, en ciertas situaciones, mi vida no es una línea sino que es un anillo de mala calidad.



Escrito recopilado, editado y publicado por Aillen Aukan Awka.


Las imágenes utilizadas en este escrito (menos la primera) pertenecen a Camilo Cuevas, un excelente fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:

Esta es la biografía del autor de las fotografías utilizadas en este escrito, un joven con el síndrome de Asperger:

domingo, 1 de enero de 2017

Un Cuadrado Perfecto: La Resistencia a los Cambios.






- Dijiste que vendrías a las 11:00 hrs y son las 11:10. ¿Para qué dices una hora si no vas a estar puntual?
- ¡Son sólo 10 minutos que me retrasé! No es para tanto, tuve un pequeño inconveniente, pero ya estoy aquí.
- Si tú dices una hora debes cumplir y ser puntual. Dijiste una hora y llegas atrasada
- Eres muy "cuadrada" Paola. ¡Tienes que cambiar tu modo de pensar y ser más flexible! ¿Por qué te cuesta tanto ponerte en mi lugar?, a veces ocurren imprevistos y tú tienes que comprender eso.

Este diálogo es sólo un ejemplo de las muchas situaciones en que se me ha catalogado de "cuadrada", "cerrada" e inflexible por no lograr ponerme en el lugar de la otra persona y comprender que no todo es blanco y negro, sino que existen matices. Esto me ha acarreado muchas dificultades con algunas personas que me han rodeado, incluyendo mis relaciones laborales y de pareja, y hoy por hoy, con mi hijo adolescente. ¿Cómo se puede ser flexible cuando uno tiene una idea fija de lo que se debe hacer? Detesto la impuntualidad y no puedo entender cuando alguien no llega en un horario determinado, al punto de enfurecerme y largarme del lugar sin esperar a que la otra persona llegue. Para mí, si la persona tiene muchas cosas que hacer, pues que se levante más temprano o que deje todo listo la noche anterior; si vive lejos, que salga con anterioridad de su casa. No logro entender las explicaciones que justifiquen una impuntualidad, en mi cabeza no existe otra lógica, sólo la que yo entiendo. Se me dificulta bastante entender hechos o situaciones, a no ser que yo las haya vivido, de otra manera no puedo ponerme en el lugar de los otros.


Artista: Cecilia García Villa.

Cuando trabajaba de maestra, esta dificultad también estaba presente, tanto con mis compañeras de trabajo como con los padres de los niños: Las cosas debían hacerse de una determinada manera y si no sucedía esto, pronto venían las discusiones y las malas relaciones, pues yo tenía en mi cabeza todo planificado y no estaban considerados los cambios, por lo tanto no reaccionaba de buena forma ante ellos. Cuando habían actividades, yo las empezaba a la hora, estuviesen o no todos los que debían estar. Exigía a los padres que cumplieran con todas las tareas y sabía exactamente quien no cumplía y en qué me había "fallado". Llevaba en mi mente y en un cuaderno, el registro de todo lo que quería lograr con ellos para el aprendizaje de mis alumnos, y nada se "escapaba" a mi control. Cuando terminaba el año escolar, estaban todos los libros y guías completas, nada quedaba a medias. Jamás desperdiciaba las horas de trabajo, aprovechaba al máximo ese tiempo en enseñar, es por eso que cuando nos sacaban del aula para algún acto o actividad extraprogramática, me producía ansiedad, pensaba que estaba perdiendo horas de clases y eso me disgustaba y desorientaba. Sólo disfrutaba haciendo clases y cualquier otra instancia que no fuese eso, me producía mucha angustia y frustración.


Artista: Cecilia García Villa.

Dificultades en mi vida por cambios a los cuales no estoy acostumbrada, los he tenido siempre, pero creo que la peor fue cuando tuve que cambiar de trabajo hacia otro sector, el cual implicaba que yo debía tomar el transporte público (cosa que me angustia mucho, sobre todo cuando va lleno de gente y debo abrirme paso entre ellos para lograr llegar a la puerta, tocar el timbre y lograr bajar), me paraba de mi asiento con mucha anticipación para planificar como llegar a la puerta y que no me rozaran mucho al caminar entre esas personas desconocidas para mí. Además de tener que conocer gente nueva en mi nuevo trabajo, una infraestructura diferente y horarios distintos. Todo esto me llevó a una angustia profunda durante meses, que descargaba cuando llegaba a casa tirando cosas, gritando y llorando con desesperación. Me costó bastante adaptarme a ese lugar y acostumbrarme a tanto cambio.
Con mis ex parejas no fue distinto y nunca dejó de estar presente mi rigidez mental. Para ellos yo era una persona complicada, caprichosa e hiriente, les decía lo que pensaba, sin filtro, sin analizar que lo que yo estuviese diciendo podía herir sentimientos. Si me hacían algún regalo que no me gustase, simplemente lo decía. En mi mente es más lógico que una persona pregunte qué es lo que a uno le gusta antes de hacer un regalo, que regalar algo que no me sirve ni que voy a usar jamás. ¿Por qué tengo que decir que algo me gusta si no es así? Aún creo que si alguien quiere dar una "sorpresa", pregunte con anticipación que es lo que me gusta o me sirve, y después haga el regalo, entonces ambos estaremos satisfechos: La persona que hace el regalo por dar algo que realmente me agrada, y yo, por recibir lo que me gusta. Una visita sorpresa o una salida del momento ni siquiera está entre las situaciones agradables que alguien me puede dar. Lejos de producir el efecto esperado por quien tiene estos "gestos de cariño" conmigo, lo único que encontrará en mí es un profundo malestar que, obviamente, manifestaré con mi rostro y palabras, por ser algo que yo no tenía planificado.


Artista: Cecilia García Villa.

Yo necesito el control de las situaciones, necesito tener todo planificado, y así ha sido siempre en todo ámbito de mi vida, cualquier otra cosa, puede producir reacciones de angustia e ira descontrolada, que a los ojos de mis cercanos son incomprensibles, pues dicen que "no es para tanto".
Cuando mi hijo era pequeño, era fácil, pues él dependía de mí, hasta la ropa con que lo vestía estaba "planificada", sus horarios de sueño, de alimentación, los estudios, todo, absolutamente todo, dependía de mi control. Hoy él ha crecido y me ha costado bastante entender que él ahora elige sus propios horarios y que para él “5 minutos más”, es sólo eso, pero que para mí son un profundo malestar mental que no cumpla cada horario, tal como yo lo hago. Agradezco que, pese a lo rígida que soy con él, no soy una madre celosa (eso sería terrible, tener un sólo hijo, ser rígida mentalmente y celarlo además).
Quisiera no ser tan rígida, pero no sé cómo hacerlo, he aplicado algunas veces en mi vida el ser "flexible", pero me ha atormentado bastante hacer eso, porque pese a que he tratado de parecer "comprensiva" con algunas situaciones, por dentro estoy pasándola mal, pues siento que me estoy "fallando" por dejar que algo no esté hecho "correctamente", "como debiese ser", y me ronda todo el día y hasta por días la idea fija en mi cabeza de que no se hicieron las cosas "como corresponde", y el ser perfeccionista no ayuda mucho a que yo me "relaje" en ese aspecto. Es difícil que los demás entiendan lo que ocurre en mí cuando algo no se hace como yo pienso que se debe hacer. Mis reacciones no son las mejores y eso hace que los demás me vean como conflictiva, exagerada o inmadura, pero ni se imaginan lo que yo puedo estar sufriendo ante algunas situaciones que me alteran por no cumplir con mi esquema mental. 
Quizás lo único que me queda a estas alturas de mi vida es pedir que no me vean como alguien que es intransigente a propósito. No es que yo "no quiera cambiar", es sólo que se me dificulta entender, aceptar y adaptarme a las situaciones cuando yo no las he vivido, sobretodo, cuando escapan a mis pensamientos estructurados.
¿Por qué he puesto al comienzo la imagen de la película Rain man si el personaje es el de un Savant y no de un Asperger? Porque aunque no nos “vemos” de la misma forma él y yo, me siento muy identificada con él en las escenas donde manifiesta su rigidez mental ¿Ha visto la película? ¿Recuerda cuando él tiene que comer lo mismo y a una determinada hora, y comprar su ropa interior en un determinado lugar, o si no tiene crisis? Bueno, eso mismo me ocurre a mí con cualquier cambio en mis rutinas.

Escrito por Aillen Aukan Awka.

Aquí les dejo un vídeo donde doy una charla a los padres de la Agrupación Asperger de mi ciudad:


Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Cecilia Garcia Villa, una excelente artista con el Síndrome de Asperger, y pueden encontrar más de sus obras en esta página: