miércoles, 25 de enero de 2017

Sobre Ser Atractivo


Cuando era niño, decidí que yo no soy atractivo. Probablemente he pasado la mayor parte de mi vida pensando en eso. En secundaria especialmente, cuando las chicas empiezan a desarrollar sus atributos y yo era gordito, malo para los deportes, malo para los estudios. No pasaba un día en el cual yo me dijese a mi mismo que "ninguna chica me va a poner atención".
Lo más extraño es que mis profesores me decían que yo era inteligente, cuando yo no lo creía.

Creo que siempre llevé eso conmigo porque ni un sólo día me atreví a pensar que yo era guapo. De vez en cuando yo me permitía a mi mismo pensar "oye, luces bien", pero a los pocos segundos yo me comparaba con alguien más y mi autoconfianza se caía en pedazos.

No importa que tanto me arreglase para ir a una fiesta, en mi mente alguien o muchos, lucían mejor que yo. Otra cosa que yo solía hacer era compararme con los artistas famosos y oh sorpresa, Brad Pitt y Ricky Martin lucen mejor que yo.

Es muy interesante que podemos ver cualidades únicas en otros y vemos a otros como personas hermosas, pero no podemos ver esas cualidades en nosotros mismos.

Es extraña la diferencia en la cual uno se ve a si mismo y como los otros lo ven.

Ahora tengo 38 años y sé qué es lo que hace que un hombre sea atractivo y sé que lo tengo. Lo que hace que un hombre sea atractivo es "Proyectar la imagen de ser un protector", así de simple.
Recuerden por favor que un hombre puede proteger por:
1) ser adinerado
2) tener potencial para ser adinerado en un futuro
3) ser físicamente fuerte
4) ser un líder natural de tu grupo de amigos
5) demostrar que eres alguien dispuesto a proteger a quienes amas.

Así de simple.

Recuerden que nuestros instintos se generaron en una era en la cual sobrevivir era muy difícil, especialmente para las mujeres y es por eso que las mujeres encuentran que esas cualidades de protector son atractivas, incluso si algunas lo niegan (muchas veces no somos conscientes de nuestros instintos)

Hace poco ví este vídeo

https://www.youtube.com/watch?v=kxuBYU6kYXk

Se trata de un actor quien tiene parecido físico con Howard Philips Lovecraft y hace vídeos semanales. Pues bien, en este vídeo él menciona que si tu sentido de valía y satisfacción depende de factores externos a tí, entonces jamás en la vida vas a tener suficiente, porque siempre va a haber alguien más popular que tú en algún círculo social y si te enfocas en popularidad te metes en un juego que nunca jamás se puede ganar, la vida es más que eso. Ese concepto me dejó perplejo.

A veces, yo suelo comparar a mi padre con el padre de un gran amigo mío. Este señor es muy serio y trabajador, es un hombre sin vicios y un señor muy respetado por la sociedad. Mi padre es un hombre simpático y gracioso, es un tanto mal hablado y tiene un gusto por el alcohol y por cierto, su éxito no se puede comparar con el respeto que recibe el papá de mi amigo. En todo caso, está mal comprarse con los demás, el padre de mi amigo tiene virtudes, pero mi padre también las tiene y yo soy quien soy en parte gracias a la educación que mi padre me dio (en otra parte por mi asperger y en gran parte por la educación que mi madre me dio)

¿Cómo asignan ustedes su sentido de valía?

Autor: Daniel Martínez.

domingo, 15 de enero de 2017

El Orden y las Rutinas en las Personas Asperger.





Las rutinas nos sirven para introducir el orden, la estructura, la previsibilidad, el control y la calma a nuestro diario vivir debido a su familiaridad. Es por esto que si la rutina de un aspie es interrumpida, puede ser muy estresante y conducir a altos niveles de ansiedad, llevándonos a reaccionar de mal modo en algunas ocasiones. Las personas Asperger a menudo experimentamos una gran cantidad de ansiedad, esta es la razón por la cual las rutinas y comportamientos repetitivos pueden ser extremadamente intensos cuando estamos ansiosos, y no deben ser consideradas como un problema si no nos están siendo perjudiciales para nosotros ni para los demás.

A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):


 ¿Cómo les va con el orden?       


-El tema del orden, para mí es un tema, no sé si tendrá que ver con el TDA o con ser aspie (la verdad no lo sé) pero no puedo imaginarme en mi cabeza donde podrían ir las cosas, simplemente cuando veo desordenado me bloqueo y no sé por dónde empezar. Ahora vivo sola y tengo que hacerme cargo como sea, ya que por ser adulta la gente supone que nací sabiendo y no es así; me sacan a relucir el tema de la edad como si tuviese algo que ver con ese tipo de destrezas. No me gusta la suciedad ni el desorden, pero no sé cómo hacer para ordenar y para no desordenar, en todo caso seguir un orden.

-El orden es todo un reto para mí, pero el deshacerme de tantas cosas materiales e inmateriales, personas y obligaciones innecesarias, me ayudan a centrarme y priorizar, no obstante siempre necesito un poco de ayuda para planificar. Otro problema que tengo y que puede tener relación con el orden es que tengo una dificultad para ver lo que me rodea lo puntual pero lo global si lo veo.

-Yo no sé por qué, pero cuando veo desorden, me ahogo en un vaso de agua y no sé por dónde comenzar, y me quedan 2 opciones: O no hago nada y salgo a pasear, o me quedo a ordenar y me demoro una vida. Me gustaría ser más rápida, tendré que buscar alguna técnica y no bloquearme con algunas cosas que para algunos pueden ser muy sencillas, pero no sé porque para mí se me vuelven complicadas.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.


-Hay que armar listas dividida por sectores e ir tildando las áreas terminadas. Primero liberar piso y anotar cosas tiradas. Ejemplo: Perchas, ropa, papeles, etc. Levantas primero todo lo que sea ropa de X sector. Y así con todo y tildado lo realizado. En cuanto a mi desorden, empiezo a sospechar que hay una relación con mi propio estado de ánimo. Ordenar, en mi caso, es como revolver mi cerebro. Me es bastante tortuoso.

-Yo descubrí que soy yo la que genero desorden, por ejemplo, pienso cambiar de ropa a mi hija y salir con ella de casa, y así lo hago, solo visualizo y me fijo en esas 2 cosas: Sacar y poner ropa y llegar a la salida de la casa. Mi mente se desconecta de todo lo demás (dejar caer ropa al suelo o tirar todo lo de closet).

-Todo en mi cuarto está por secciones y sectores, lo que no me gusta es que desordenen, porque de nuevo tengo que ordenar. No me gusta estar haciendo lo mismo a cada rato, sobre el primer recurso, prefiero ordenar yo, ya que otros no saben el orden en el que yo me ordeno, a no ser que yo les indique. Por ejemplo, aunque suene obsesivo, tengo cajas, en cada caja hay objetos relacionados, útiles, documentos, documentos importantes, trabajos de la universidad, documentos de gestión, juguetes, etc etc etc. Así sé dónde están las cosas y donde deben ir de nuevo. Así también mi ropa está en un lado del cuarto, en el otro está mi ropa de diario, mis libros y películas por otro lado, y mi cama ubicada en una parte donde esté a corta distancia de todo. Es que uno ordena, para que no se desordene ¿acaso las cosas no se pueden quedar en el lugar donde las dejaste? ¿Acaso las personas no pueden dejarlo en el lugar definido? Se ordena una vez, para así no volver a ordenar. Y así hasta el final de los días.

-A mí me pasa que al mismo tiempo no soporto el desorden, y soy muy desordenada, con todo el estrés que eso supone. Ya si organizarlo y pensarlo es fácil, y yo me doy la panzada y lo ordeno un día, todo perfecto, pero soy incapaz de mantener una rutina ordenada, todo lo vamos dejando donde cae y a los dos días caos total y vuelta a pensar, reorganizar, ordenar. Por ejemplo, no paro de iniciar cosas, las voy terminando, pero a destiempo, y hago muchísimas cosas, no conozco a nadie tan multitarea. Eso me hace tener bastante éxito en general, pero también vivir en una ansiedad permanente, una sensación de caos y desorden que no me dejan ser feliz.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.


-Yo no soporto el desorden, me produce ansiedad y como sensación de ahogo, todo el tiempo estoy ordenando cosas. No puedo guardar la ropa al revés, con las costuras hacia afuera, ni mezclar blusas con pantalones y ropa de salir con ropa de casa y así con mis hijos; está todo clasificado, pero con ellos es bastante cansón porque todo el día están sacando de todo para jugar y vienen sus amiguitos y toda la casa se llena de cosas, mi chica aspie es bastante desordenada y tenemos que armar escándalo para que ordenen un poco. Eso me cansa mucho todos los días, además de todas las ocupaciones que tengo.

-Una persona una vez dijo: "Todos los seres humanos tenemos 24 horas al día. No es algunos tengan 23 y otros 25, todos tenemos las mismas 24 horas”. Lo que hace la diferencia es cómo utilizas TUS 24 horas al día!. Desde entonces me dije a mí misma que eso de "no tengo tiempo" es una excusa barata y una mentira! La verdadera diferencia es cómo te organizas! Desde entonces organizo mejor mis cosas. 

-Decir que las personas con Asperger somos "perfectamente ordenadas" es un mito muy extendido. Yo tengo las aplicaciones de mi teléfono móvil organizadas por carpeta, pero mi habitación casi siempre está desordenada (aunque a veces cuando me lo propongo la ordeno si bien es un fastidio).

-Más que un mito, puede ser una exageración. No todos son desordenados; son caóticamente ordenados a su manera, quizás.

-A mí me gusta tener todo en orden en mi habitación, trato de mantenerla arreglada, pero no es sencillo. Y cuando dura días echa un caos, la frustración es grande, o hay depresión o estrés fuerte a flote.

-La entropía de mi cuarto es tan brava que no puedo contra ella.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.

 Sobre las rutinas:


-Adoro las rutinas y planear por anticipado lo que haré. Todo lo hago en mi cabeza y lo repaso varias veces en el día para ver si se cumplió o si he olvidado algo. Que alguien me saque de eso es estresante, me siento muy mal y desencadena cambios de humor fuerte o aislamiento total. Aunque hay ocasiones en que sí he podido salir de ella y disfrutarlo.

-Según de lo que se trate, al principio puede costarme trabajo seguir una rutina, o si es algo que me interesa y mucho, tomo la rutina rápidamente, pero, una vez que ya estoy encarrerado, me resulta muy frustrante cambiarla.

-Me cuesta planificarlas pero me encanta seguirlas, así que me ayudan un poco...pero ¿cómo? Un “monstruo” en Agroecología y remala para planificar una rutina, parece que soy muy detallista y perfeccionista TOC, TOC.

-Las rutinas son agradable, como un almohadón mullido. No me saques de mis rutinas, pues me estarás sacando de mi vida.

-No soy tan maniático cuando se trata de planificarlas, pero me relaja el seguirlas.

-Amo la rutina, aunque es irónicamente variada, es decir hago cosas diferentes pero a las mismas horas o días porque así lo preparo. Planifico mis días en un plazo máximo de 10 días, con bastante anticipación; y voy avanzando.

-Me aliviana la vida tener rutinas.

-Me alivia, pero sé que debo dar espacio a imprevistos y ser flexible de vez en cuando. Hay veces que no son tan malos!

-No me saques de mis rutinas, pues me estarás sacando de mi vida.

-Creo que con el paso del tiempo he ido aprendiendo a reconocer los errores de pensamiento y actuar sobre esa distorsión, y en eso la terapia cognitivo-conductual y la programación neurolingüistica (PNL), son muy buenos hacedores de hábitos y conductas.Un ejemplo muy claro. Siempre tratar de levantarse a la misma hora, más allá de la hora en la que nos acostemos el día anterior. Siempre la misma hora de despertar y levantarse, y tratar de hacerse una rutina de varios minutos para 'organizarse': levantarse de la cama, mirar por la ventana a ver como está el tiempo, tener la ropa a mano ( es muy importante ) y ponerse la vestimenta adecuada, tender la cama, ir al baño, comer/tomar algo y apenas uno se sienta 'en forma' psicológicamete, salir a la calle a hacer algo...No hay que darle vuelta a los pensamientos raros o disfuncionales; creando un hábito de inicio que puede durar entre que me despierte hasta que salga a la calle, con el tiempo el mismo organismo se habituará y sintiéndose mal o no, animado o depresivo, con luces o no, ya estarás listo para iniciar el día.Lo sorprendente de todo esto, es que una vez activado y puesto uno en la calle, uno ya está acercándose a la vida y hay más probabilidades de que pequeñas cosas nos sucedan -aunque nuestro pensamiento opaco- siempre crea que 'todo es igual'. No todos los días son iguales, y cuando menos lo creemos, las cosas pueden suceder. Estando encerrados en la casa, y con una rutina de apego siempre al celular o a la computadora, vamos a tender a sentirnos 'cómodos' pero deprimidos...


Fotografía: Rodrigo Corvalán.


Cuando entráis en "modo obsesivo" con un tema que no os deja pensar en otra cosa y queréis salir de ahí ¿qué hacéis?


-Busco otra obsesión como "cuña". El cubo Rubik me suele ayudar. Lo agarrás y te atrapa, lo resolvés y te larga. Terminando el cuatrimestre. Algunos informes más interesantes de una carilla terminaron teniendo cinco hojas; por un trabajo pendiente, muy lindo, anoche me desperté varias veces ¡Justo ahora que no doy más, mis obsesiones deciden que debo dar todo de mí!

-Eso me pregunto yo. La vida misma te obliga a ser cada vez más flexible de pensamiento. -me siento pensativo-

-Busco otro tema obsesivo. :3

-Dejo de hacerlo y me quedo en blanco. Extremos.

-Yo no hago nada. Sé que se me va a pasar del mismo modo como empezó. Eso sí, trato de responder a obsesiones que tengan algún propósito útil para mí y el resto, es decir, ya que voy a invertir tanto tiempo y energía inevitablemente, trato de que sirva para algo. De todos modos no siempre lo logro. Yo estoy segura de que la historia de la filmación de Star Wars no tiene trascendencia, por ejemplo, pero cuando me "agarra", no puedo escapar...

-Yo le intento dar utilidad. Pero a veces es demasiado absorbente.

-Si puedo lo hago y me quedo hasta la noche haciéndolo, si no puedo por cuidar a mi bebé, tengo en mi celu una app grabadora de voz y me grabo un mensaje de voz que me recuerda todas esas cosas que quiero buscar antes que se me olviden. Es mejor seguir el impulso, hay gente que vive sin pasiones en la vida, y yo creo que la creatividad y buenas ideas vienen de la mano con la obsesión.

-Yo lleno mi agenda diaria con temas obsesivos y temas que no quiero hacer, le doy prioridad a los que no quiero hacer que van mucho por el tema de socializar y me obligo a bajar mi obsesión.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.


-Normalmente es mi mujer la que me indica el problema. Yo no suelo darme cuenta Cuando ella me lo dice, inmediatamente guardo silencio y poco a poco trato de ir pensando en otra cosa: Series numéricas, trato de calcular, de recordar pasajes bíblicos que aprendí de memoria, títulos de libros que he leído.

-No me doy cuenta hasta que cónyuge, hijos o familia me lo hacen notar. Lo cual me molesta...

-Pensamiento obsesivo: Generalmente es algo que debo resolver, llego hasta el esfuerzo máximo y se disipa...luego de un tiempo lo analizo y cambio estrategia.

-No puedo, hasta que no lo explore al máximo, o lo resuelva, no lo dejo. Y es más, a veces a los meses o años repiten.

-Sí, eso si es problema para mí, porque amanezco investigando sobre esa obsesión y no paro hasta sacarle el jugo a la información.

-Yo intento pensar si es realmente importante...por lo general no me funciona y busco algo similar a la primera obsesión.

-Pienso con una libreta en la mano, así, voy apuntando otras cosas en que pensar paso a paso.

-Pasear, pero sigo pensando en lo mismo. Digamos que se retroalimenta, es muy complicado dejar de obsesionarse compulsivamente.

-Intentar llevar a término la situación que provocó el inicio de la obsesión.


Escrito recopilado, editado y publicado por Aillen Aukan Awka.


Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Rodrigo Corvalán, un gran fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:


domingo, 8 de enero de 2017

Un Cuadrado Perfecto: La Resistencia a los Cambios.






- Dijiste que vendrías a las 11:00 hrs y son las 11:10. ¿Para qué dices una hora si no vas a estar puntual?
- ¡Son sólo 10 minutos que me retrasé! No es para tanto, tuve un pequeño inconveniente, pero ya estoy aquí.
- Si tú dices una hora debes cumplir y ser puntual. Dijiste una hora y llegas atrasada
- Eres muy "cuadrada" Paola. ¡Tienes que cambiar tu modo de pensar y ser más flexible! ¿Por qué te cuesta tanto ponerte en mi lugar?, a veces ocurren imprevistos y tú tienes que comprender eso.

Este diálogo es sólo un ejemplo de las muchas situaciones en que se me ha catalogado de "cuadrada", "cerrada" e inflexible por no lograr ponerme en el lugar de la otra persona y comprender que no todo es blanco y negro, sino que existen matices. Esto me ha acarreado muchas dificultades con algunas personas que me han rodeado, incluyendo mis relaciones laborales y de pareja, y hoy por hoy, con mi hijo adolescente. ¿Cómo se puede ser flexible cuando uno tiene una idea fija de lo que se debe hacer? Detesto la impuntualidad y no puedo entender cuando alguien no llega en un horario determinado, al punto de enfurecerme y largarme del lugar sin esperar a que la otra persona llegue. Para mí, si la persona tiene muchas cosas que hacer, pues que se levante más temprano o que deje todo listo la noche anterior; si vive lejos, que salga con anterioridad de su casa. No logro entender las explicaciones que justifiquen una impuntualidad, en mi cabeza no existe otra lógica, sólo la que yo entiendo. Se me dificulta bastante entender hechos o situaciones, a no ser que yo las haya vivido, de otra manera no puedo ponerme en el lugar de los otros.


Artista: Cecilia García Villa.

Cuando trabajaba de maestra, esta dificultad también estaba presente, tanto con mis compañeras de trabajo como con los padres de los niños: Las cosas debían hacerse de una determinada manera y si no sucedía esto, pronto venían las discusiones y las malas relaciones, pues yo tenía en mi cabeza todo planificado y no estaban considerados los cambios, por lo tanto no reaccionaba de buena forma ante ellos. Cuando habían actividades, yo las empezaba a la hora, estuviesen o no todos los que debían estar. Exigía a los padres que cumplieran con todas las tareas y sabía exactamente quien no cumplía y en qué me había "fallado". Llevaba en mi mente y en un cuaderno, el registro de todo lo que quería lograr con ellos para el aprendizaje de mis alumnos, y nada se "escapaba" a mi control. Cuando terminaba el año escolar, estaban todos los libros y guías completas, nada quedaba a medias. Jamás desperdiciaba las horas de trabajo, aprovechaba al máximo ese tiempo en enseñar, es por eso que cuando nos sacaban del aula para algún acto o actividad extraprogramática, me producía ansiedad, pensaba que estaba perdiendo horas de clases y eso me disgustaba y desorientaba. Sólo disfrutaba haciendo clases y cualquier otra instancia que no fuese eso, me producía mucha angustia y frustración.


Artista: Cecilia García Villa.

Dificultades en mi vida por cambios a los cuales no estoy acostumbrada, los he tenido siempre, pero creo que la peor fue cuando tuve que cambiar de trabajo hacia otro sector, el cual implicaba que yo debía tomar el transporte público (cosa que me angustia mucho, sobre todo cuando va lleno de gente y debo abrirme paso entre ellos para lograr llegar a la puerta, tocar el timbre y lograr bajar), me paraba de mi asiento con mucha anticipación para planificar como llegar a la puerta y que no me rozaran mucho al caminar entre esas personas desconocidas para mí. Además de tener que conocer gente nueva en mi nuevo trabajo, una infraestructura diferente y horarios distintos. Todo esto me llevó a una angustia profunda durante meses, que descargaba cuando llegaba a casa tirando cosas, gritando y llorando con desesperación. Me costó bastante adaptarme a ese lugar y acostumbrarme a tanto cambio.
Con mis ex parejas no fue distinto y nunca dejó de estar presente mi rigidez mental. Para ellos yo era una persona complicada, caprichosa e hiriente, les decía lo que pensaba, sin filtro, sin analizar que lo que yo estuviese diciendo podía herir sentimientos. Si me hacían algún regalo que no me gustase, simplemente lo decía. En mi mente es más lógico que una persona pregunte qué es lo que a uno le gusta antes de hacer un regalo, que regalar algo que no me sirve ni que voy a usar jamás. ¿Por qué tengo que decir que algo me gusta si no es así? Aún creo que si alguien quiere dar una "sorpresa", pregunte con anticipación que es lo que me gusta o me sirve, y después haga el regalo, entonces ambos estaremos satisfechos: La persona que hace el regalo por dar algo que realmente me agrada, y yo, por recibir lo que me gusta. Una visita sorpresa o una salida del momento ni siquiera está entre las situaciones agradables que alguien me puede dar. Lejos de producir el efecto esperado por quien tiene estos "gestos de cariño" conmigo, lo único que encontrará en mí es un profundo malestar que, obviamente, manifestaré con mi rostro y palabras, por ser algo que yo no tenía planificado.


Artista: Cecilia García Villa.

Yo necesito el control de las situaciones, necesito tener todo planificado, y así ha sido siempre en todo ámbito de mi vida, cualquier otra cosa, puede producir reacciones de angustia e ira descontrolada, que a los ojos de mis cercanos son incomprensibles, pues dicen que "no es para tanto".
Cuando mi hijo era pequeño, era fácil, pues él dependía de mí, hasta la ropa con que lo vestía estaba "planificada", sus horarios de sueño, de alimentación, los estudios, todo, absolutamente todo, dependía de mi control. Hoy él ha crecido y me ha costado bastante entender que él ahora elige sus propios horarios y que para él “5 minutos más”, es sólo eso, pero que para mí son un profundo malestar mental que no cumpla cada horario, tal como yo lo hago. Agradezco que, pese a lo rígida que soy con él, no soy una madre celosa (eso sería terrible, tener un sólo hijo, ser rígida mentalmente y celarlo además).
Quisiera no ser tan rígida, pero no sé cómo hacerlo, he aplicado algunas veces en mi vida el ser "flexible", pero me ha atormentado bastante hacer eso, porque pese a que he tratado de parecer "comprensiva" con algunas situaciones, por dentro estoy pasándola mal, pues siento que me estoy "fallando" por dejar que algo no esté hecho "correctamente", "como debiese ser", y me ronda todo el día y hasta por días la idea fija en mi cabeza de que no se hicieron las cosas "como corresponde", y el ser perfeccionista no ayuda mucho a que yo me "relaje" en ese aspecto. Es difícil que los demás entiendan lo que ocurre en mí cuando algo no se hace como yo pienso que se debe hacer. Mis reacciones no son las mejores y eso hace que los demás me vean como conflictiva, exagerada o inmadura, pero ni se imaginan lo que yo puedo estar sufriendo ante algunas situaciones que me alteran por no cumplir con mi esquema mental. 
Quizás lo único que me queda a estas alturas de mi vida es pedir que no me vean como alguien que es intransigente a propósito. No es que yo "no quiera cambiar", es sólo que se me dificulta entender, aceptar y adaptarme a las situaciones cuando yo no las he vivido, sobretodo, cuando escapan a mis pensamientos estructurados.
¿Por qué he puesto al comienzo la imagen de la película Rain man si el personaje es el de un Savant y no de un Asperger? Porque aunque no nos “vemos” de la misma forma él y yo, me siento muy identificada con él en las escenas donde manifiesta su rigidez mental ¿Ha visto la película? ¿Recuerda cuando él tiene que comer lo mismo y a una determinada hora, y comprar su ropa interior en un determinado lugar, o si no tiene crisis? Bueno, eso mismo me ocurre a mí con cualquier cambio en mis rutinas.

Escrito por Aillen Aukan Awka.

Aquí les dejo un vídeo donde doy una charla a los padres de la Agrupación Asperger de mi ciudad:


Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Cecilia Garcia Villa, una excelente artista con el Síndrome de Asperger, y pueden encontrar más de sus obras en esta página:

lunes, 2 de enero de 2017

Las Llamadas Telefónicas y la Comunicación Virtual desde las experiencias de jóvenes y adultos Asperger.







Existen personas que les encanta hablar por teléfono, “chatear” o “whatsappear”, y pueden pasar horas en ello, incluso hay algunas personas con el Síndrome de Asperger que disfrutan de lo último, pero estamos el “otro universo”, aquellos que nos tensamos y sentimos cierta aversión por el sonido del teléfono o el de las notificaciones cuando llega un mensaje. Y quizás lo que afecte, como en mi caso, es cuando una llamada o un mensaje no es algo planificado, por lo tanto implica sacarnos de nuestra rutina, y si es de alguien desconocido, peor, porque eso requiere de una cierta “interacción” en donde uno no maneja la información de qué preguntas nos harán y qué es lo que corresponde contestar, por lo tanto no hay planificación del tema a conversar ni del tiempo que ocuparemos con un desconocido ¿Y si no me busca a mí y quiere hablar con alguien más de mi familia, y esa persona no se encuentra en casa? ¿Y si contesto algo que no debiese contestar como en otras ocasiones en que me han dicho que no de tanta información? (le llaman “dar tanta información” cuando uno solo contesta sinceramente lo que le están preguntando) ¿Cómo saber qué es lo que quieren mis familiares que diga y que no? En fin, es tal mi rigidez mental, que no me gusta hacer nada que antes no haya planificado, incluyendo una “simple” llamada telefónica.

Esa es mi experiencia con las llamadas telefónicas, quizás otros aspies las detesten por un tema sensorial más que por romper su rutina. Les invito a leer las experiencias de algunos aspies con las llamadas telefónicas y lo que opinan de la comunicación virtual (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):


 ¿Les perturba que los llamen por teléfono?


-A menudo sí. Pero me perturba mucho más tener que llamar yo periódicamente. Hay otro punto: No soporto escuchar hablar por teléfono. Un poco sí, pero cuando la conversación es larga me altero bastante de escuchar hablar y me siento algo violento emocionalmente. Creo que es parte de mi misofonía.

Fotografía: Camilo Cuevas.


-Siempre me irrito cuando suena, aunque si cojo y conozco quién es, me alegro, pero no estoy mucho, no me gusta nada el teléfono, ni que me llamen, ni mucho menos llamar, solo cuando no queda otro remedio...

-En mi caso me dicen que siempre contesto bravo, pero no es para menos ya que estoy concentrado haciendo cualquier cosa y entra la llamada a interrumpir.

-A mí sí me perturba. Si no sé quién es, jamás respondo.

-Detesto usar el teléfono, me provoca demasiada ansiedad ya sea responder o hacer una llamada, y lo peor es que para mi desgracia, por mi trabajo dependo del teléfono, y ni modo debo armarme de toda la tolerancia y paciencia que puedo para usar el teléfono.

-Sí me perturba, no contesto si no conozco el número. Y me siento muy mal con llamadas inesperadas de personas que conozco. Necesito prácticamente que me avisen que me llamarán. Pero lo peor de todo es cuando llaman del banco o de alguna encuesta y contesto sin saber, no sé cómo ser cortés y cortarles lo más rápido posible.

-Solo con muy pocas personas hablo. Solo contesto a unas pocas personas, si no conozco el número no. A mí me causa ansiedad porque no puedo concentrarme en el ruido que está detrás de la otra persona, más el que está de mi lado, es algo muy confuso no puedo ver todo al mismo tiempo. Me saturan tantos sonidos simultáneos. Cuando había teléfono en mi casa, cada que timbraba era un martirio para mí; me ponía ansioso, nunca contesté, me daba miedo. Mi hermano mayor está lejos, en otra ciudad, pensaba que no quería hablar con él. Cuando vino de visita vio que de verdad no uso celulares ni teléfonos; hasta hace unos meses tengo un celular, solo lo uso para face y whatssap, pero igual con muy pocas personas de mucha confianza y que conozco; aun así no contesto siempre, mi familia se molesta porque nunca contesto. Una de las maneras que tengo para que no me cause ansiedad, es que el timbre es un solo muy cool de guitarra, pero espero a que termine y contesto XD.

Fotografía: Camilo Cuevas.


-Me molesta y arruina el día, solo les contesto a mis padres. Solo uso el teléfono para Facebook, whatsapp y twitter.

-A mí nadie me llama, pero en mi trabajo, si me marcan constantemente, me da ansiedad y siento nervios, como desconcierto.

-A mi recibirlas no me causa mucho agobio, pero a veces no tengo ningunas ganas de hablar y lo dejo sonar. Pero tener que llamar yo, sí me agobia. En el trabajo ha llegado a retrasarse mucho, pero me entreno para acostumbrarme a verlo con naturalidad.

-Tengo una estereotipia cuando atiendo el teléfono, me pongo inquieto, me muevo de acá para allá y me golpeo leve y constantemente con el brazo disponible en la cadera.

-Me agobia DEMASIADO, mi esposo siempre contesta el teléfono, y me molesta cuando me toca hacerlo.

-Si hablo con una persona que me agrade, no me perturba; si no es así, busco la manera de que la llamada termine pronto. También me irrita tener que contestar el celular si estoy en un bus.

-No me irrito porque lo tengo en vibrador. No soy tan comunicativa, hablo poco.

-Me agobia que llamen al celular cuando por ejemplo estoy en un lugar público. Me da verguenza hablar en voz alta. Yo soy más de esos que prefieren los mensajes de texto.

-Más me perturba tener que llamar.

-Por eso no uso celular en la calle, no me agrada que suene y sea una llamada. Vivo a más de 1.800 kilómetros de mis 3 hijos mayores y las pocas veces que me han llamado y hemos hablado, no sé qué decirles, es horrible, me angustio, y si debo llamar a quien sea, hago todo un ritual anoto todo lo que debo decir, luego lo leo un par de veces y con la hojita de papel a la vista llamo.

Fotografía: Camilo Cuevas.


-Me he acostumbrado más a recibir llamadas de otros, total nadie me llama y ni espero que lo hagan.

-Si me llaman al celular cuando voy en un vehículo público, lo ignoro. Y para que no suene fuerte, lo pongo en modo vibración.

-Me molesta mucho cuando suena el teléfono, me saca de mi actividad y cuando quieren que altere mi planificación me molesto aún más. Generalmente lo dejo olvidado en la casa o se me apaga cuando hago cosas muy importantes, lo ignoro.

-Últimamente si me perturba, jejejeje, tanto que me llamen o me visiten de golpe, prefiero que me avisen con anticipación, aunque suene incongruente. Que me llamen varias veces para decirme que ya van llegando, me genera más estrés, yo les pido que me llamen 2 veces, una cuando van saliendo de sus casas para darme una idea en cuanto tiempo llegaran a la mía y cuando ya se encuentran afuera, aunque me genere estrés.

-Me sobresaltan las llamadas, prefiero los mensajes y tener el celular en modo vibrador. En un mes mis conversaciones llegarán a 2 o 3 minutos, al año no llego ni a media hora.

-Me perturba que me llamen o llamar, sólo lo contesto a veces, por si me llaman a alguna entrevista de trabajo. Odio el teléfono, no me explico cómo la gente puede hablar tanto y ni siquiera temas importantes. Odio escuchar conversaciones telefónicas o que la gente escuche lo que hablo yo.

-Sí, es cierto, yo ni siquiera contesto. Nunca pensé que hubiese tantas personas que sintieran y reaccionaran igual que yo con esto de las llamadas telefónicas.

Fotografía: Camilo Cuevas.


¿Quién no se ha sentido sumamente aburrido cuando está en Facebook o Whatsapp, y quiere buscar conversación con alguien, pero simplemente te dejan visto o no te responden, pese a que están en línea? 



-Realmente antes pensé que para un aspie o un TEA, las redes sociales iba a ser una manera alternativa para sociabilizar, pero la verdad es casi todo lo opuesto, así como conocer cara a cara. Me da la impresión que, porque aun por inbox, si buscas la conversación con un amigo o un X persona que quieres entablar amistad, si nota tu calidad de conversación "plana" y típica de un aspie, asume que, aun así en la realidad o virtual, igual quedas como un “bicho raro”. Me frustra realmente, que teniendo contactos (no muchos) en whatsapp o en facebook, cuando quiero conversar con alguien, pocas conversaciones interesantes aparecen o duran muy poco. Por querer compartir mis intereses, he estado sintiéndome vacío o quizá he estado dando miedo a quienes he buscado el habla.

-Me la paso ocupada en mis cosas, las pocas largas e interesantes charlas que tengo por chat, es cuando los “astros se alinean”,  y la verdad que le aplico el “visto” a muchas personas. Si lo piensas bien, una persona que está todo el tiempo disponible para charlar, no tiene cosas interesantes para hablar, ni tiene vivencias interesantes que contarte, ni intelectuales; si se la pasa chateando todo el día, no tiene tiempo de cultivarse. Yo prefiero conversaciones aisladas pero intensas. Lo que puedes hacer, es buscar un par de contactos escogidos y planificar un horario para hablar. Si no se pueden, por x razón, encontrar, se avisan y cambian el día y la hora. Si lo quieres aún “más aspie”, pueden proponer y planificar temas. Así lo hago con algunas personas.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Sinceramente me carga un poco que me manden whatsapp o mensajes para conversar,  y para que hablar de " chats" ¡Ni pensarlo!!! Lo tengo bloqueado, ya que me obliga a seguir una línea directa de conversación que a veces no quiero tener o no tengo tiempo o me aburre después de un tiempo.

-Necesitas el intercambio de una conversación viva, donde las ideas que se puedan plantear se expresen en el mismo momento que las generas, poder discernir, debatir, comentar, compartir de forma viva, orgánica. Necesitas el intercambio social, no solo la respuesta.

-Creo que como cualquier plática en directo o virtual, lo que importa es el contenido y los temas.

-De cada 20 aspies, 1 puede coincidir en intereses, y aun así, si eres “Doctor Spock y encuentras a otro vulcano”, no quiere decir que te vas a poner a hablar con él cada vez que te lo encuentres. Es mejor un buen libro, ver un documental que una mala charla. También puede ser mejor algunos minutos interesantes (y quizás dejar con "ganas" a la otra persona) que horas de charla que al final puedan resultar aburridas. Claro que si se da una buena charla por un buen tiempo, tampoco está mal.

-Yo por eso ya voy a cerrar Whatsapp, me frustra que me agreguen a grupos en los que no entiendo la temática y todos platican o escriben cosas que no me interesan, y menos su vida personal. No puedo evitar a veces ser cortante y llamarlos "estúpidos" porque sus conversaciones me parecen muy idiotas. Intenté usar Line, Weechat, zello, etc, pero en todas fracasé, sólo me gusta comunicarme por twitter o mi blog, facebook no podría cerrarlo, está vinculado con las cuentas de mi trabajo, así que es prioridad para contacto, porque en realidad tampoco nadie me escribe ni espera que yo le escriba, así ¿Qué caso tiene?

-Una de las cosas de la vida que me producen ansiedad, es la espera de respuesta en una conversación o un asunto de trabajo, también el nulo interés por los problemas políticos que vivimos en Venezuela, o la falta de perspicacia de las personas a la hora de analizar la situación. Soy obsesivo y me enfermo de la mente cuando soy ignorado, no puedo pasar la página y dejar las cosas atrás.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Algunas personas les disgusta recibir mensajes privados de la gente en general, y es algo totalmente respetable. Y es probable que quiera aislarse lo cual también lo es.

-Qué difícil es chatear y que entiendas casi todo de forma literal, y que la otra persona, encima, te malinterprete por explicarle las cosas y por uno utilizar palabras rebuscadas. La otra persona piensa que lo estás tratando como un ignorante.

-Eso pasa mucho y más por chat. Se pierde el lenguaje no verbal, aunque nosotros no percibamos mucho o nada el lenguaje no verbal, si lo trasmitimos de forma inconsciente. Cuando el receptor no puede captar esto, pasan muchos malos entendidos.

-La gente que te conoce, y a la que le interesas, te va tomando como eres, y no da más que para risas. De los que no lo entienden nunca, sirve de filtro, nunca van a querer entenderte. Es una buena forma de diferenciar a la gente que merece la pena de la que no.

-En ocasiones me tachan de antipático  pues al igual que cuando estoy en persona, no sé decir algunas cosas y pues en texto siempre es más fácil malinterpretar.

-Cada vez que me pasa eso, lo único que hacen es reírse y decirme: "¡Que linda! Nunca cambies". Me pasa a veces con los dobles sentidos.

-A mí me pasa, utilizo palabras poco conocidas porque son las que más se acercan a la imagen mental que quiero transmitir. “Tócame” con biología y agroecología y brinco con mi léxico, y para algunas personas es pedante, y les agradezco cuando me lo dicen de forma explícita, pero muy lejos de ofender o minimizar a los demás ,mi juguete fue un diccionario, tal vez a los del chat les pase lo mismo.


Escrito recopilado, editado y publicado por Aillen Aukan Awka.


Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Camilo Cuevas, un excelente fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:

Esta es la biografía del autor de las fotografías utilizadas en este escrito, un joven con el síndrome de Asperger: