martes, 23 de febrero de 2016

La Hipersensibilidad Sensorial desde las experiencias de jóvenes y adultos Asperger.


La hipersensibilidad sensorial es la dificultad en la interpretación y organización de la información captada por los órganos sensoriales del cuerpo. Hay aspies que pueden ser hipersensibles y otros hiposensibles. En el caso de hipersensibilidad es que uno o más de sus sentidos están recibiendo demasiada información, lo cual lo lleva a saturarse; en el caso de hiposensibilidad, es que uno o más sentidos están recibiendo muy poca información y lo que hace la persona hiposensible, es buscar estímulos.

A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):

 Sobre la Hipersensibilidad Sensorial:


-Hay 2 tipos de sonido que molestan: Los sorpresivos y escandalosos, como que suene una alarma de incendio sorpresivamente (este es más simple de explicar a un neurotípico). La hipersensibilidad auditiva es la incapacidad de filtrar sonidos (no es solo escuchar más fuerte, es escuchar todo casi al mismo volumen) ¿Qué sucede con la hipersensibilidad auditiva si te encuentras en el comedor de tu colegio o universidad? Escuchas todos los sonidos a la vez, el caer de un tenedor, los cubiertos rozando los platos, los jóvenes conversando. Eso satura y “enloquece” a cualquier aspie. En el caso de la música es más fácil para nosotros, o la escuchas en tu casa con pocos estímulos, o en un recital en donde la diferencia entre la música y el ambiental es tan marcada que la música anula a la segunda y solo escuchas la música. Sería diferente si fueras hipersensible visual, ya que las luces de la disco o concierto te saturarían. Si una hipersensibilidad te satura, la saturación es completa y arrastra con él a todos los sentidos aunque en el día a día no se perciban.

-A mí me pasa que cuando estoy en un ambiente de mucho estímulo visual, olfativo o sonoro me siento muy estimulado y hasta tengo reacciones extrañas en mi comportamiento, por ejemplo: Un hipermercado donde hay muchos productos, con toda la múltiple variedad de fragancias y texturas.

-No puedo pasar por el pasillo de los detergentes del automercado, y cuando lo hago tengo que sostener la respiración.
Fotografía: Camilo Cuevas.

-En general soy sensible a los olores, pero para algunos olores fuertes soy hiposensible, como el pegante para PVC. Para mí es como si no existiera mientras que para la mayoría de personas es fuertísimo.

-En general mi hipersensibilidad varía en grado de tolerancia según el día. Los que más me afectan son los sonidos agudos, pero hay excepciones que, si bien me molestan, puedo tolerar más. En cuanto a recitales o música fuerte me molestan aunque sean el único estímulo. También tengo fotosensibilidad, odio los tubos fluorescentes y las lámparas de bajo consumo.

-No soporto que me toquen o rocen los extraños. Odio cuando se sientan a mi lado en el metro o bus. No soporto las telas lanudas, los cuellos de tortuga, las fajas, las pantaletas grandes. No tolero el frío y tampoco el calor.

-Tengo hipersensorialidad auditiva. Escucho los cuchicheos que vienen de otros salones. También me molestan los petardos, y cuando era niño evitaba ir a fiestas más que nada porque era muy común que los globos se reventaran. No hay una forma de "disminuir" o "mejorar" esta condición, pero si se puede atenuar el impacto que causa en tu entorno, fingiendo o canalizando el estrés por otras vías. Voy al hipermercado a la hora de la siesta. No hay casi gente y hasta me es familiar cuchichear entre las góndolas. Retiro dinero del cajero, pago facturas, me siento a tomar algo en la confitería y de vuelta a la casa. Yo generalmente no tengo problemas mayores con los estímulos, salvo que cuando hay un gentío se me hace incómodo, no insoportable, pero si lo puedo evitar, mucho mejor. Necesito estar incomunicado y aislado durante intervalos de tiempo en el día para evitar la sobre-estimulación.

-Yo escucho hasta el sensor ultrasónico espanta insectos, que se supone que está a otra frecuencia, y que supuestamente no debería ser muy audible para el oído humano.

-Puedo escuchar todo menos al que habla frente a mí, lo que aprovecho de esto es que puedo escuchar las fallas de los motores o los ruidos extraños que a veces hacen los coches y motos. Siempre he sido amante de la música porque puedo escuchar los instrumentos al grado de sentir como si tocara el sonido.
Fotografía: Camilo Cuevas.

 Sobre los fuegos artificiales:


-Siempre me he preguntado y como hacen con la rayería, a mí me duele hasta el sonido de las motos, pero siempre me han gustado los Fuegos Artificiales. Ahora a las personas que se quejan por el ruido de los Fuegos Artificiales y demandan a las otras personas ¿Qué hacen con la rayería, truenos y demás??? ¿Demandan a Dios? ¿Y los animales salvajes se esconden del miedo? ... No tiene sentido para mí.

-En mi opinión, parece un poco exagerada la medida teniendo en cuenta que estos artificios suelen lanzarse igual un par de veces al año. Cuántas cosas nos molestan a unos de otros y debemos aprender a tolerar por vivir en sociedad.

-Lo que no entiendo cómo pedimos "tolerancia" argumentando que sólo son un par de veces al año cuando a algunos TEA les resulta una verdadera tortura. Además, si hay fuegos artificiales sin sonido la solución es simple: No hay razón para seguir utilizando los ruidosos.
Fotografía: Camilo Cuevas.

 ¿Cómo son ustedes con los abrazos?


-Me gusta recibir abrazos de ciertos amigos porque no tengo muchas amistades; pero si son frecuentes, prolongados o de la persona equivocada, me cansan.

-En mi caso me hacen sentir muy incómodo, es una sensación como de aprisionado.

-Yo soy selectivo y decido quién me abraza y quién no.

-Yo selecciono a quien le permito eso, y cuando e incluso como; pero cuando yo quiero abrazar a alguien solo lo hago y soy muy efusiva jeje. Abrazo más a mujeres que a hombres, pues recordando, solo abrazo a mi padre, hermano y a mi perrito.

-No muy tolerante, siento como que algo malo me quieren hacer.

-Soy extremadamente selectivo con los abrazos.

-Son necesarios, pero a nosotros nos causa algo negativo. Yo me calmo los nervios apretándome con las cobijas. Sería bueno tener una máquina de apretar.

-Depende de quién sea el abrazo y mi estado anímico. Tiene que ser alguien de mucha confianza, si no, siento que se me invade mi espacio. En mi caso encuentro que el abrazo de una mujer es más reconfortante y "sanador" que el de un hombre, creo que ellas son más receptivas y comprensivas con mis sentimientos y el abrazo tiene mayor intención.

-Me cargan los abrazos, es muy incómodo. Los únicos abrazos espontáneos que doy son a mis hijos y esposo, a nadie más me gusta abrazar, ni a mi mamá.

-Los de saludos no me gustan...los por consolar.... sí, porque no encuentro las palabras adecuadas y con ese gesto comparto mi energía, entro en conexión sensorial y la ayudo a sanar su angustia, pena, desilusión, etc etc...
Fotografía: Camilo Cuevas.

-Nunca abracé a mi padre, salvo de niño (bebé).

-Lo podré manifestar en ciertos momentos, pero me interrogo ¿qué es el afecto? ¿Qué es el amor en un abrazo? ¿A quién amaré? ¿A quien amaré abrazando? ¿Es felicidad? ¿Somos felices? ¿Abrazar es un producto de la felicidad? ¿Podré ser feliz? ¿Amar me hará feliz?

-Me siento muy incómodo con los abrazos, siento que todos los hago de mal. El otro día había una chica dando abrazos en la calle, pasé dos veces si me atrevía...todavía me arrepiento no haberlo hecho...jejeje.

-Creo que los abrazos son tan importante como los besos, más allá de hacerlo por una costumbre social. Además de incomodidad propia, y de lo que causa, abrazar por abrazar, no me gusta dárselos a gente que no conozco, pero a los que les tengo mucho cariño, son lo justo y necesario, sabiendo que es algo que me cuesta, son más valorados. Pero si toco las zonas donde tuvo contacto con la otra persona, es como extraña la sensación. Son pocas las personas que abrazo, porque ya comprendí que les gustan los abrazos y entre que me lo den de sorpresa, prefiero dárselo yo. Las personas que no conozco ni que se me acerquen.

-Yo coincido con algunos, soy extremadamente selectivo en los abrazos. Tiene que darme mucha confianza la persona, y haber hablado mucho con ella; no ser de aquellos que te ven por primera vez y te quieren abrazar, igual los saludos, padezco TOC y no suelo tocar cualquier cosa o persona.

-Depende, solo me agrada cuando hay confianza. Hay veces que la gente es muy tocona y el resto parece cómodo con eso, no sé cómo decirlo sin que me digan: "¿Te crees muy importante?" o "Eres muy diva/ pretenciosa/pedante/grosera/tonta". Así que lo dejo pasar, aunque me incomode.

-En cuanto a los abrazos y gestos de cariño, me toca aguantarlos para no hacer desplante a nadie. Prefiero soportar eso a un gesto de desprecio ( a lo bien).

-Mis abrazos entre familia duran 4 segundos máximo (solo con el motivo de los cumpleaños). Nunca abrazo amigos... las amigas, bueno, me puedo dejar abrazar pues me gusta sentir su aroma con esa excusa.

-Que no me abracen de sorpresa porque me pegan un susto, casi pánico. Y que me abracen solo personas de mucha confianza porque del resto es bastante incómodo.

-Depende de la persona.
Fotografía: Camilo Cuevas.

 En caso de mucho estímulo:


-Protectores auditivos para los sonidos. Anteojos de sol para los días muy soleados (sino hago chasquidos cuando se me satura la vista para identificar distancias). Bajo brillo de la pantalla de la computadora (trabajo con ellas) y si puedo pongo fondo negro en planillas de Excel, OpenOffice o LibreOfice. Fondo negro para programar también

-Bajo la luz de las pantallas y uso anteojos de sol (aunque no haya sol o sea de noche), muchas veces me molestan las luces de noche. Con el tema de los ruidos...huyo.

-Me pongo a pensar en mis cosas y muevo el foco de atención a otra cosa. Me gusta mucho leer, así que suelo llevar manuales. Ahora me ha dado por la estadística, así que siempre estoy leyendo cosas relacionadas con temas de estadística.

Las imágenes utilizadas en este escrito pertenecen a Camilo Cuevas, un excelente fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:

Esta es la biografía del autor de las fotografías utilizadas en este escrito, un joven con el síndrome de Asperger: