domingo, 22 de febrero de 2015

La memoria en las personas con el Síndrome de Asperger.





Las personas Asperger tenemos buena memoria a largo plazo, podemos recordar datos de todo aquello que nos interesa, lo que puede suponer un éxito en distintas ramas de conocimiento, no así con lo que no nos llama la atención o no consideramos de prioridad ¿Le ha sucedido que le ha dado una indicación verbal a su hijo con diferentes tareas a realizar en el día, tal como ordenar su cuarto, lavarse los dientes, ir a comprar, o cualquier otra actividad cotidiana que usted recuerda por sí mismo, pero él no? Bueno, estas son actividades que requieren memoria a corto plazo, y que lo más probable es que un joven aspie las olvide (una buena manera de que su hijo tenga presente las labores a realizar en el día a día, es escribir en un cartel por orden secuencial lo que debe hacer, y mantenerlo pegado en un lugar visible para él. En caso de que sea más pequeño, debe utilizar pictogramas que indiquen sus responsabilidades diarias).
Cuando se trata de recordar algo referido a un interés específico, la memoria es asombrosa, guarda absolutamente todos los detalles, exceptuando cuando se está bajo algún tipo de presión social, lo cual puede “bloquearnos” y como consecuencia, no recordar absolutamente nada (un ejemplo de esto puede ser un disertación frente a su curso).
El recordar mucho también puede ser un problema para algunos aspies, sobre todo si lo que recuerdan son eventos trágicos o si existe algún TOC. También recordar demasiado en ocasiones puede saturar la mente, pero en general la memoria en el Asperger nos resulta muy positivo cuando se trata de nuestros temas de interés.

A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):


Sobre la memoria:


-Mi memoria me transporta en el tiempo, es visual, olfativa, acústica y táctil, además de fotográfica.

-Tengo excelente memoria y me ayuda bastante en mi carrera, porque archivo las palabras de clases y ordeno cada parte de los procesos en mi mente. Para el último examen memoricé 50 símbolos en menos de 10 minutos, lo malo de esto es el exceso de información que me colapsa a veces y es molesto en la noche cuando tengo que dormir, porque son patrones repetitivos que trato de organizar y filtrar, sobre todo, los detalles innecesarios.

-En algunas cosas mi memoria se pasa de detallista, en otras apenas recuerdo lo elemental.

-A mí me pasa igual, es como si lo que hago o veo por interés se graba solo con nombre y todos los detalles, pero lo que no me interesa no lo puedo recordar, me cuesta. Es más, hace 3 años que vengo reprobando una asignatura, porque es de desarrollo y es de las que no le encuentro sentido para nada, considero que sobra, aun así me “la chapo” como el mejor, y aun así la vengo reprobando con 4. Lo más cómico es que solo recuerdo las pocas cosas que tiene de interesante esa asignatura y por encima. Después de olores sí, tengo muy agudo el sentido del olfato, de oído también lo tengo bueno, y los sonidos o canciones que me gustan las recuerdo, pero recuerdo las melodías, las letras me cuesta mogollón recordarlas.

-Yo no logro recordar cifras, precios. Nunca recuerdo el año de nacimiento de mis hijos. Recuerdo acontecimientos, hechos, quizás día y mes, pero año no. Mi hija si recuerda cosas que me deja pasmada. Y siempre dice: “Eso es de cuando yo tenía X años”.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Recuerdo perfectamente muchísimas fechas específicas o periodos de tiempo exactos, como cuando me preguntan de que edad murió mi suegro y yo respondo: "De cien años, un mes y trece días"; o ¿Cuánto duró mi noviazgo? Y respondo: “Cinco meses y nueve días". Pero mi memoria a corto plazo, y que no tiene que ver con números, es pésima. Puedo preguntar hasta cinco veces algo que quiero saber; me responden.. Y al rato estoy preguntando de nuevo, a menos que anote lo que pregunté y me respondieron, lo olvido.

-Yo tengo muy buena memoria y recuerdo hechos de cuando tenía 3 años con mucha frescura. Desde siempre mi familia ha estado asombrada por esto…pero hay cosas sencillas que no recuerdo, como el nombre de las personas, y debo preguntarles una y otra vez… a veces creen que me estoy burlando, pero no es así.

-Hay cosas muy banales que me dicen o debo hacer que olvido, pero algunas conversaciones me las grabo por completo al pie de la letra (es cuando entras en conflicto con los NT porque dicen: "Yo nunca dije eso").

-Se supone que los aspies tenemos muy buena memoria, aunque tenemos ámbitos en donde se nos facilita más que otros. Por ejemplo: Yo soy pésimo para memorizar números, pero en cuanto a fechas soy muy bueno. Tener rutinas por ejemplo ayuda a evocar con más facilidad, por el hecho de que es algo que sabes que haces siempre. No requiere memorizar como tal.

-La verdad mi memoria es muy selectiva, pero no tengo control sobre lo selectivo.

-Yo recuerdo lo que me interesa, si algo no me llama la atención, ni lo distingo.

-Puedo recordar hechos que ocurrieron hace años con detalles y todo, pero olvidar lo que hice hace unas horas o minutos.

-Yo siempre olvido las cosas, pero durante el embarazo el asunto empeoró y asumí que se trataba que la bebe me consumía mucho oxigeno de la sangre. Hoy luego de tres meses sigo aun peor XD siento que el Alzheimer se acerca jejeje.

-Más que nada, tengo memoria selectiva. He notado que no recuerdo a personas que solo he visto una vez, pero cuando es más presente en mi vida, ahora es imposible olvidar hasta el más mínimo detalle.

-En mi caso particular no puedo recordar lo que desayuné ayer, ni menos hoy, pero si me preguntas sobre un tema que me gusta puedo decirte los más mínimos detalles, incluyendo cosas que han pasado hace 5, 10, 15 minutos, o hace 15 años de forma natural, pero si no me agrada o no pasa por mi filtro mental, prácticamente no existe para mí.


Fotografía: Camilo Cuevas.

¿Hasta dónde un recuerdo nos deja una lección de vida y hasta donde se convierte una y otra vez en un pensamiento intruso que cada dos por tres se te cruza en la mente y te causa sufrimiento?


-No sé cómo lo hago, pero en lo posible borro de mi memoria las situaciones que me causan trauma y los malos recuerdos, o eso creo. Sucede que a veces olvido que he tenido malos momentos con personas por esa habilidad y vuelvo a caer en el error de tratarlos. Creo que es mala memoria, el no asociar un rostro a una situación ¿será prosopagnosia? tiene lógica. El recuerdo de eventos traumáticos me pueden atormentar durante años, volviéndolos a vivir en ocasiones, con frustración y rabia, también los eventos tristes, como cuando en bachillerato me cambié a un liceo que quedaba muy lejos de casa con clases en la mañana y la tarde, por supuesto que al no tener amigos, pasaba las horas del mediodía caminando por la calle, recorriendo aceras extrañas, solo y obstinado hasta que era la hora de volver a entrar a clases en la tarde. Ese recuerdo me atormenta cuando paso de nuevo por esas calles reviviendo aquellos días.

-Creo que los malos momentos son para el aprendizaje, pero luego de una situación traumática, el estres postraumático, para proteger nuestra salud mental crea estas lagunas mentales, las cuales a veces vuelven o vienen disgregadas, sobre todo cuando nuestro cuerpo siente que es algo que no será fácil de soportar. De lo contrario el cerebro busca otras vías de escape patológicas, como la personalidad disociativa y la psicosis. Pero de ahí a borrarlas con una pastilla no creo que este bien, ya que quizás el cerebro se vuelva flojo y le deje el trabajo a la pastilla, la cual dudo que tenga una reacción de defensa tan rápida y podría causar un efecto catastróficamente contrario. Claro que esto solo lo supongo. Igual para eventos traumáticos existe una terapia en la cual te colocan en estado de coma inducido por un mes para que el cerebro haga su trabajo, pero evitando un mayor sufrimiento para la persona.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Cosas terribles para que no vuelvan a ser recordadas como si fuera aquél día, y más como un sueño malo y seguir adelante. Traumas y heridas que quedan para toda la vida, de esas que no te dejan avanzar. Es cuestión de uno no caer en la depresión, cuesta horrores.

-Yo no he podido eliminar mis malos recuerdos, pero evito pensar en ellos para que no me afecten.

-Yo con los malos recuerdos soy muy obsesivo, y es algo que no puedo manejar a voluntad. Muchas veces estoy haciendo algo, cualquier cosa y de la nada se me cruza por la cabeza algo negativo. Me pasa muy a menudo y aparentemente no hay un detonante externo. Hablando con psicólogos me dijeron que puede ser algo de TOC, mezclado con un rasgo post-traumático. Yo pienso que para ciertas cosas, como la que estoy relatando, debería haber medicamentos específicos. Se supone que si un evento doloroso te ha pasado hace más de 10 años, uno ya lo ha superado o se ha vuelto resiliente de alguna manera ¿Qué caso tiene que se venga a la cabeza el recuerdo una y otra vez?

-Me pasa algo similar pero en si con casi todos los recuerdos. Es como si recordará todo constantemente, conversaciones pasadas, eventos, etc. Pero no sólo eventos traumáticos o dolorosos sino con todos. Incluso lo que haya visualizado de libros de ficción o películas.  En cuanto a las situaciones no agradables las vuelvo a pensar constantemente y llega un punto en que duele menos. Pero también es una característica que me resulta útil porque al recordar conversaciones de varios años atrás me ha servido para reinterpretar situaciones y darme cuenta de indirectas no notadas en su momento o soluciones a situaciones vividas en el pasado.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-A veces me duelen más los buenos recuerdos que los malos, pero es bastante probable que sea nostalgia al ver que el tiempo se va apresuradamente y no se puede hacer nada para remediarlo.

-Pareciera como si tuviera una memoria fotográfica que me recuerda los pensamientos recurrentes, tanto los positivos, como los negativos. Las emociones y los momentos felices son muy intensos, como si estuviera en el paraíso y me pueden tener super feliz por algunos días, pero cuando viene la tristeza, todo se nubla.

-Tengo una memoria que le gusta revivir muchos momentos malos, es terrible volver a sentirse de tal manera, mas cuando lo viviste hace mucho tiempo...

-Yo pienso que una de las cosas que nos juega en contra a todos nosotros es ver la vida como una sucesión de hechos difíciles, uno tras otro, sea por la condición que nos aqueja de tener que enfrentar las relaciones sociales a diario. A lo largo del día, cualquier persona tiene altas y bajas. Un mal día en el trabajo, un buen día con la familia. Un mal día con la pareja en la mañana pero un buen día con los amigos saliendo a la tarde. Lo que sucede es que los neurotípicos filtran todas estas experiencias en tiempo real: tiempo de sentirse mal, tiempo de sentirse bien. Los aspies sobre analizamos todo, entonces, si tenemos un problema con alguien, quedamos pegado en eso cuando a lo mejor ya debería haber pasado por el filtro en su debido tiempo. Por eso vemos que nos sobrecargamos, perdemos el criterio de vivir "el momento" y nos sobrecargamos y saturamos emocionalmente.

Fotografía: Camilo Cuevas.

 Sobre la melancolía:


-Mi época de melancolía era cuando más me sentía bien. Es extraño, hasta lograba ser feliz.

-Como si hubiera dejado una alegría desinteresada por dar y sonreír, y luego no comprende la gente por qué siento que sí perdí algo. Es la melancolía de haber perdido mi capacidad de socialización, de relación, una parte de mi cerebro se fastidió de socializar, pero otra no.

-Yo siento nostalgia de aquellos lugares en donde fui feliz. Cuando vuelvo de vacaciones me pasa. Ahora me gustaría volver a Mar del Plata en verano y zambullirme en el mar.

-Es terrible todo lo que ya pasó y no volverá. Es realmente horroroso recordar a los fallecidos, en especial, aquellos lugares y personas pasados que ya no volverán y tanto disfrutábamos. Es un horror tan grande que las personas buscamos, cada uno a su manera, los mecanismos para afrontarlos lo mejor que podemos. Ello no quita que el presente también nos haga felices y el futuro nos dé esperanza. Personalmente la sensación de horror ante el vacío que queda atrás no la intento ignorar, convivo con ella y encuentro consuelo interior reconfortándome en lo bueno que fue. Ello no me impide disfrutar y valorar la vida presente, aunque éste es otro tema.

-Es recurrente recordar lo que fue, más aún si se trata de entornos de vivencias personales. Antes era más bonito aunque suene muy cursi.

-Para contrarrestar pienso que los mejores recuerdos todavía están por venir, algo así como una nostalgia a la inversa.

-La melancolía hay que disfrutarla, aprovecharla para crear, para dejarse llevar, es el sufrimiento tenue, la compañera de muchos poetas.

-Tenemos toda una vida por delante. De proyectos por vivir. Solamente los viejos viven de los recuerdos!!

Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Camilo Cuevas, un excelente fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:

Esta es la biografía del autor de las fotografías utilizadas en este escrito, un joven con el síndrome de Asperger: