domingo, 22 de octubre de 2017

La Sinceridad en el Síndrome de Asperger.






La sinceridad a la hora de hablar, sin lugar a dudas, es una de las razones por la cual podemos ser rechazados o provocar enojo en quienes nos rodean, y es que el llegar y decir lo que uno está pensando o sintiendo no es algo muy común, y cuando la gente se encuentra con alguien sincero y directo, lo primero que piensa es que uno lo hace para molestar o porque es “pesado” e hiriente, pero lo cierto es que una de las características del Síndrome de Asperger es el poco filtro a la hora de hablar, y aunque con los años podemos aprender a decir las cosas de una manera más “diplomática”, siempre va a prevalecer la sinceridad en nosotros de forma espontánea y directa, y quien se relacione con un aspie debe tenerlo en cuenta para entender que esa es la manera que tenemos para expresarnos.

A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre la sinceridad y sobre si somos realistas o no (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):


Sobre la sinceridad:


-Prefiero la verdad, si la felicidad es una mentira, prefiero la verdad aunque sea dolorosa.

-Quizás haciendo el cambio de vivir en el engaño a la verdad, hay dolor. Pero una vez se vive en la verdad, hay felicidad.

-Creo que la verdad al final del dolor igual trae la felicidad, cuando tú comprendes el porqué de ese dolor.

-Yo prefiero decir la verdad de forma diplomática cuando sé que podría herir a otra persona con la verdad. Trato de decirla de la mejor manera en la que a mí me gustaría oírla. Pero si uno se encarga de crear verdades buenas y positivas, la verdad no puede ser mala. Si no te gusta la verdad que estás viviendo, siempre se puede hacer lo posible por crear verdades positivas.

Fotografía: Rodrigo Corvalán.


-La única verdad es "cómo te sientes", lo demás si no lo entiendes o no lo ves, puede que no exista, es como la depresión, en la que la alegría es invisible para ti. La verdad se maneja en tu contexto y en el contexto de todos, así tenemos a los seres humanos enfrentados en pleno siglo 21 por razones religiosas, ofreciendo maldiciones y castigos divinos entre países árabes. Estamos a punto de una nueva conflagración mundial, la gente no ve más allá de sus narices y todo es por la "verdad".

-Las mentiras producen más dolor que felicidad a largo plazo. Una mentira, siempre, conduce a otra y a otra y a otra. Sería algo así como caer en la escalera de Penrose y nunca terminar. Es decir, prefiero hacer lo correcto (decir la verdad) y hacerme cargo de las consecuencias que estar toda la vida tratando de cubrir la mentira anterior. Los dos principales motivos por los cuales no digo mentiras, por más dolorosas que sean, son:

1- Mantener la felicidad de alguien o de un grupo de personas con mentiras de por medio me hace infeliz a mí, y tanto yo como las otras personas somos importantes.
2- Mentir a alguien o a un grupo de personas,  es burlarse de la confianza que me ha/han brindado y mantener esa confianza para mi es mucho más importante que una mentira (es irrelevante la buena intensión que tenga).

-La verdad es que he sido y soy muy honesta, con mi estilo, obviamente (soy súper filática –rebuscada- ese es mi sello personal). Bueno, yo he sido honesta con otros aspies, además con NT (neurotípicos), y también ha pasado que se ofenden, se enojan o malinterpretan. Creo que, como nos pasa a todos, cuando alguien siente que no se está de acuerdo, su mecanismo de defensa (nada que ver con lo psicoanalítico) es disgustarse.

-Bueno, yo creo que hay formas menos hostiles de ser honesto. Por ejemplo, uno podría decir: “Su opinión tiene poca o ninguna importancia para mí”. El problema no es que seamos honestos o no, porque en realidad el problema es que se nos dificulta manejar la comunicación no verbal. Cuando un NT se enoja porque somos honestos, está malinterpretando las señales no verbales y las sutilezas del lenguaje que no manejamos, y las considera hostiles. Yo detesto la hostilidad, venga acompañada de verdad o mentira.

Fotografía: Rodrigo Corvalán.


-Honesto y sincero, me gusta ser así de preciso, pero la gente se lo toma a mal, entonces debo ser “medio” honesto. Digo sólo media oración (o menos), y lo demás queda en mi mente (por eso uso tantos paréntesis). Lo gracioso es que hay personas que me hablan así, y luego se sienten raros porque no reacciono mal xD. Total, yo sólo le presto atención a lo que dicen, y más que sus opiniones son subjetivas, pues me la “suda” (sea lo que sea que signifique xD).

-A mí me dicen que ofendo cuando hablo algunas veces, y yo les digo que sólo soy honesto. Yo prefiero quedarme callado a decir una mentira.

-Algunas veces las personas no esperan la verdad, por eso se enojan.

-A mí me molesta la mentira y sobretodo la calumnia. Que digan cosas de ti, sabiendo que no son ciertas, hace que me indigne.

-Esa parte de la calumnia y de que hablen mal de uno u otras personas, me saca de casillas.

-Decir mentiras, ni lo intento, soy muy mala para eso, ni para hacerle bromas pesadas a los demás. Cuando intento decirlas, me molesto conmigo misma. No me gusta para nada.

-A mí me pasa exactamente lo mismo con algunas personas, hay quien no soporta la verdad. También hay otros que aprecian que les digan la verdad, en realidad depende de la persona.

-Sabemos hablar bien; es más, demasiado bien, entonces pasa eso: Que los demás no soportan la verdad de golpe. Y como para nosotros no decir lo que pensamos es, por lo menos, hipocresía, siempre (o casi ) caerá mal.

-El problema no somos nosotros, es el mundo que no tolera la sinceridad, yo siempre digo la verdad y aunque algunos critiquen y digan que no pienso lo que digo, la mayoría lo valora y cuando realmente quieren saber una verdad me preguntan a mí.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.

 Sobre la mentira:


-En cuanto a que los TEA son todos sinceros, lamento decirles que es una falacia, hay de todo.

-Una cosa, eso de que no podemos mentir me parece exagerado. Yo he mentido a varias personas y lo he disimulado muy bien. Quizás al contrario, como podemos imitar bien el comportamiento de los neurotípicos y somos más observadores sabemos, cuando tenemos práctica, que quieren escuchar y que no.

-Bueno, claro que sabemos mentir y a veces las mentiras son necesarias (no le dirás a alguien que es un verrugoso). Pero mentiras gordas de esas que hacen daño o falsedades, creo que no forman parte de nosotros.

-Mentir... Estamos en sociedad, aprendemos. Capaz que me cuesta más mentir porque no puedo hacer elaboraciones grandes o se me nota cuando miento. Y otra cosa es decir “lo menos chocante" a la persona. Capaz que digo: "Que bebé simpático", en vez de decir: "Que bebé tan horrible".

-Por mi experiencia, los TEA pueden aprender a mentir, y decidir hacerlo, pero antes de llegar a ese punto, en la niñez, lo hacen menos. En mi caso, puedo mentir, pero no soportaría tener que hacerlo continuamente.

-La mentira es una habilidad social. Los chicos la aprenden en la infancia. La diferencia está en nuestro apego a las reglas, a lo que es correcto. Para el NT es más bien una guía quebrantable, pero con el tiempo un TEA puede comenzar a quebrarlas y también puede aprender a mentir. Depende de varios contextos: entorno, circunstancias, transmisión de valores en su educación, etc.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.


-Eso ocurre mayormente si los padres son muy estrictos y autoritarios. Aprendemos a mentir para evitar un castigo, más se descubre.

-En cuanto a que no haya TEA con malicia. . .tengo varios ejemplos. No todos son ángeles

-Es cierto, aprendimos a mentir, incluso a manipular... Aunque quizá no lo hagamos con malicia, pese a que el intento de manipulación es muy mal vista

-A veces creo que mi hija es solo una niña muy sensible y con problemas de lenguaje porque me asombra lo manipuladora que puede llegar a ser y para eso se requiere mucho de habilidades sociales. Anette recurre a los berrinches como último recurso, ella intenta decir que algo no funciona o que le duele algo o buscar alguna forma de obtener lo que quiere. Por ejemplo, si quiere mi celular me dice: "Necesito llamar" y lo le digo "a quien" y no me dice nada. Al rato me dice: "Arreglar celular, no funciona”. Y  yo: “¿Anette arreglo, te ayudo?" xD

-Y. . .todo se trabaja. Por eso en vez de quedarse con las propias limitaciones hay que trabajarlas. En un pasado era bastante ingenua en muchas cosas. Con el tiempo aprendí a desconfiar y estudiar a la gente (sigo aprendiendo, es un aprendizaje constante).

Un aspie puede mentir, pero no para hacer daño, quizás para evadir algún castigo, pero es muy fácil “pillar” en la mentira a un aspie porque no podemos sostenerla, porque para ello habría que elaborar más mentiras, y eso es muy complicado. Y si llegamos a mentir sentimos cargo de conciencia y no podemos quedarnos tranquilos cuando lo hacemos.

Un aspie puede mentir, pero no para hacer daño, quizás para evadir algún castigo, pero es muy fácil “pillar” en la mentira a un aspie porque no podemos sostenerla, porque para ello habría que elaborar más mentiras, y eso es muy complicado. Y si llegamos a mentir sentimos cargo de conciencia y no podemos quedarnos tranquilos cuando lo hacemos.

Les invito a dar un click a este enlace en donde Tamy, una joven aspie, nos habla sobre Los Síntomas y tratamientos en el Síndrome de Asperger

Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Rodrigo Corvalán, un gran fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página: