domingo, 22 de octubre de 2017

Las Relaciones con las Personas desde las experiencias de jóvenes y adultos Asperger.






Aunque las personas con el Síndrome compartimos las mismas características que nos hacen reconocernos como tal, no tenemos por qué tener la misma manera de relacionarnos con las personas y quizás no le demos la misma importancia tampoco. Algunos puede que no consigan la inmediata cercanía, debido a lo difícil que significa entablar comunicación con alguien que es desconocido. Algunos necesitamos un tiempo de adaptación, tal como cada situación nueva que debemos enfrentar, y luego, después de este proceso, si hay una buena comunicación, quizás sí se pueda lograr la interacción. Las relaciones humanas son complejas, por lo tanto puede que en el camino de la interacción social no siempre las experiencias sean buenas, para que entienda mejor a lo que me refiero le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):


Sobre las personas neurotípicas:


-Creo que varios de nosotros tenemos nuestra "ropa neurotípica". La diferencia es en la frecuencia y tiempo que nos vestimos con esa ropa.

-No le veo nada malo hacer algunas cosas como los NTs (neurotípicos), de hecho si no las hiciéramos, seriamos como el estereotipo Asperger de los libros con el que siempre nos comparan.

-No se trata de verse como NT, pero hay que seguir normas de urbanidad, etiqueta y cortesía. Hay libros sobre eso, no es ningún misterio. Y con eso con seguridad no te podrán decir pedante.

-Todo depende de la personalidad y forma de ser de las personas. Yo defiendo a los buenos humanos, aquellos que aportan a cuidar y mejorar el planeta donde vivimos. También tengo amigos NT, mi pareja es NT y ella conoce el Asperger y me ha ayudado mucho.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Yo estimo a muchas personas, aspies y neurotípicos, si colocamos etiquetas: Seres humanos en general. De hecho, defiendo a la humanidad, a los seres humanos que sacan la cara por la especie, y me desconciertan aquellos que hacen tanto daño, esos pocos que hacen quedar mal (y que a menudo tienen poder). Y por eso defiendo ambas posiciones (aspies y NT) con la misma pasión. Mi esposo, mi interprete social, el que me acompaña a pesar de que no logro entender (lo admito, no lo logro) el amor romántico más allá de la feniletilamina y rituales de apareamiento, que me tiene paciencia por mis desdenes, es neurotípico; mi suegra, una neurotípica ejemplar, no es oscura como muchos aspies creen que los NT lo son, sino toda luz, no es superflua pues sus ideas son maravillosas; es madura pero gracias a su temple, a su esfuerzo, no es una madurez "aburrida"; no prejuzga y aunque no tienen mucha educación formal es capaz de esperar saber para opinar; mi hijita menor es, hasta lo que sabemos, neurotípica, y es muy inteligente, cariñosa y bondadosa. Ellos son unas de las razones por las que yo discrepo con quienes meten en el mismo saco a todos los neurotípicos. Cuando hay diversidad, hay diferencia, y de igual manera pasa con nosotros mismos, que creemos que somos cortados con la misma tijera, lo cual no es así. Mi mami es Asperger y es muy inteligente, fuerte, imponente, decidida, brillante, cariñosa pero no logra hacerse de vida social, y se venció (como yo); mi papá tiene rasgos pero no tiene dx confirmado, y él es un poco sombrío, pero por su historia, por lo que sufrió de niño y no ha sabido asimilar; mi hijita mayor, mi violinista, es Asperger: Brillante, buena, muy dulce, "pegadita a mi", sensible, filática como la madre, y tiene su monotemas: Dinosaurios y música clásica; y cada día me da lecciones de vida. Ellos son personas de valor, personas que han surgido y se han vencido a sí mismos; son las razones por las que valoro esta condición. Quiero que quede claro que la condición es sólo una muestra de neurodiversidad, que todos somos diferentes, que ninguno es igual a los demás. Las vivencias que cada uno ha contado lo reflejan, porque aunque coincidan no son las mismas. Lo que necesitamos es conocer y dar a conocer la condición, que no es una enfermedad, ni un trastorno, es una FORMA de SER.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Muchas veces, mejor dicho, es frecuente encontrarnos con frases sobre 'la pelotudez' o 'la estupidez' humana. Sin tanto rodeo esto se traduce a experiencias personales, donde muchos de nosotros sufrimos -ni más ni menos- que por la idiosincrasia social con la que tanto nos cuesta comulgar y que terminamos detestando por la sencilla razón que nos desadapta de los contextos sociales: ”Que hablar de boliches y de fiestas es absurdo”, “que hablar de fútbol es absurdo”, “que hablar de moda es absurdo”, “que hablar de idioteces sociales es absurdo”, “que todo lo 'no literal' es absurdo”. Siempre lo acertado y correcto, es lo “profundo”, lo científico, lo filosófico, lo analítico. Salimos quejándonos que nadie entiende a los aspies, que estamos en el “planeta equivocado” y que no encajamos en ningún lado ¿Por qué dicen que los neurotípicos, quienes “personifican la idiotez y la vulgaridad” deberían sentir respeto por nuestras características cuando nosotros pecamos también de soberbios y poco humildes, al tratar su forma de ver el mundo “estúpido”? No saben a diario cuántas cosas tengo que tolerar o dejar pasar por parte de la sociedad, y no estoy hablando de hechos de injusticia para quedar 'políticamente' correcto, en absoluto. Se trata de aprender a ser un poco más humilde y reconocer que muchas veces a 'ellos'(NT) les cuesta entendernos a nosotros de la misma forma que nosotros a 'ellos'. Muchas veces el bullying que reciben las personas con autismo también se debe a errores que cometemos de nuestra parte, en el mismo mano a mano, por tratar de llevarnos en comunión entre todos. Por eso la importancia de tirar abajo los mitos que dicen que las personas con autismo son 'puros' y 'angelicales'. Todos tenemos una forma de ser, que traen aparejadas consecuencias de acuerdo a nuestro actuar. Sólo asumiendo esto iremos dejando de lado el papel de víctimas de todo lo malo que pasa alrededor nuestro. Yo en mi impronta de querer tener una vida lo más saludable posible, con relaciones estables entre mis pares, tengo que tener en cuenta que la humildad y la no soberbia son partes esenciales para el desarrollo de la empatía. Yo me cuido bastante con lo que posteo en Facebook, en especial, de esas imágenes que hablan de 'la estupidez' humana, como si uno fuera el pináculo de toda virtud y estuviera exento de cualquier tipo de defecto.


Fotografía: Camilo Cuevas.

 Sobre las personas injustas:


-Suelo ser amable, pero con una injusticia puedo perder los estribos. Muy típico de nosotros, esa falta de "decoro social". O estamos "on" o estamos "off", sin control. Eso es una respuesta sincera a los estímulos externos, pero a veces no una respuesta útil. Confieso que me causan una cierta fascinación las personas calculistas, que no se dejan controlar por su pasión, pero que no les deja de importar tampoco.

-Hay gente inescrupulosa que tiene la facilidad de sentirse bien, inclusive a sabiendas de hacer daño a sus semejantes y  no sienten remordimiento ni culpa. ESTA cuestión es la que me frena para ir al frente y socializar. Es una tremenda desventaja, y así es como somos presa fácil del 'chantaje emocional'. No quiero sonar pesimista, es algo que me preocupa de verdad y me genera bronca, impotencia, miedo, etc etc etc. Yo quiero saber cómo despegar en la vida de una buena vez por todas.

-Pasé por diferentes etapas: Una ingenua en donde me han usado cuando me necesitaron, y se me dejaron sola cuando yo los necesité. Otra desconfiada de todo el mundo por miedo a que me volvieran a defraudar y lastimar. Por suerte me encontré con gente que me hizo ver un lado menos pesimista. Gente que me hizo notar de que no todo el mundo es mala persona. Después del diagnóstico fui aprendiendo a distinguir gente "tóxica" (destructiva, con envidia, interesada, etc) de gente que sí valía la pena conocer. Estoy en una etapa menos desconfiada aunque hasta el día de hoy "olisqueo" durante muchísimo tiempo a la gente, o sea, estudio sus comportamientos. Al principio las apariencias engañan. Pero con el tiempo se van notando las verdaderas intenciones de la gente. Sigo siendo bastante desconfiada, pero pienso que no hay que “cerrarse”, no hay que perder la oportunidad de conocer gente que valga la pena. Ninguno de los extremos son buenos. Ni confiar ciegamente ni irse al otro extremo.

-No soporto la injusticia, ni la gente mentirosa e hipócrita, que hace lo que le da la gana sin importarle dañar al otro. Tampoco soporto la calumnia y sobre todo porque me porto bien, cuando me calumnian, me enervo. Soy súper pacífica, pero hay pequeñas cosas injustas que me hacen enfadar. Somos muy sinceros, cuando nos molesta algo, o algo nos disgusta, pero creo que también podemos aprender un poco de diplomacia, o decir las cosas tratando de no herir a alguien, si nos autoregulamos; aunque nuestra primera impresión es ser sinceros y decir las cosas tal y como son. A veces es mejor pensar antes de hablar.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-No entiendo el por qué alguien actuaría así, molestando a otra persona porque sí. El problema es el desgaste que me supone, emocional, el no poder parar de darle vueltas, obsesionarse con algo tan pequeño habiendo cosas mucho más grandes.

-Fui diagnosticado con Asperger de categoría leve a los 15 años, pero hasta los 16 no me enteré de que lo tenía, he luchado siempre por encajar en el mundo, pero siempre he pensado que era diferente o que algo dentro de mí iba mal. Cuando descubrí lo que sucedía me informé (no sin antes rechazarlo y pensar que no tenía nada) y comprendí muchas cosas de mí, de cómo soy o de aspectos míos que eran criticados por gente conocida o por familiares. Normalmente acepto como soy, aunque lo mío con mi Asperger es una relación de amor-odio. Me gusta ser diferente, me gusta pensarlo, me gusta pensar que a pesar de que mi psicóloga diga que hay algunos aspectos que tengo que corregir me alegra que siempre voy a ser lo que soy hasta el día de mi muerte. Pero hoy es uno de esos días en los que me gustaría que, igual que yo me tengo que poner en el lugar de los demás, los demás también se pusieran en mi lugar, pero claro, no hay nadie que diga es que por que seas Asperger no te tengo que tratar de manera distinta, a mí eso me gustaría. Odio la gente que muchas veces me tilda de soberbio o de poca humildad cuando ni siquiera me conocen ni han vivido lo mismo que yo, es cierto que todos tenemos historias distintas y nos suceden muchas cosas a lo largo del día, pero, ¿Acaso yo no tengo derecho a ser comprendido? ¿Acaso yo no tengo derecho a qué me comprendan? De joven, por culpa de lo que soy pensé en ocasiones en suicidarme, en que en ningún momento importaba una mierda, porque me sentía así, una mierda en la sociedad y me jode mucho a diario la gente que no se pone en mí lugar. Hay días en los que me canso de ir con respeto cuando los demás no lo tienen conmigo. Recientemente, y haciendo un pequeño paréntesis a lo que he escrito primero, he recibido ciertas críticas hacía lo que hago. Soy pintor, empecé a dedicarme a ello con 14 años, yo entiendo que no ha todo el mundo le puede gustar lo que hago, pero me toca mucho la moral la gente que califica a mi obra de horrible o que no le gusta, vivimos en un mundo muy diverso, pero precisamente por eso, yo llevo también mis luchas diarias, y día a día me enfrento al mundo que es aplastante.


Fotografía: Camilo Cuevas.


Sé que debería pasar de las críticas negativas y quedarme con lo positivo, pero me jode que luego me digan que sólo busco piropos cuando sólo quiero que me aconsejen, no que critiquen. Hoy estoy cansado del mundo, y quiero expresarlo, soy Asperger, estoy orgulloso de serlo, de ser diferente y quiero que el mundo se entere de ello que nosotros existimos. Yo tengo la suerte de tener el apoyo de mi pareja, pero antes de ella me sentía muy pocas veces valorado y humillado socialmente, pero hay días en los que me cuesta enfrentarme al mundo y me siento muy cohibido, me gustaría simplemente que la gente me comprendiera más y en vez de ponerme yo en el lugar de los demás que se pongan ellos en mi lugar.

-Yo también me siento como tú , en mi caso , yo estudie varias cosas pero me termine desempeñando como Profesora del Área de Pastelería Fina Internacional, que al final también puede ser considerado como un tipo de arte , cuando me sentía feliz y motivada por mi mamá, las cosas funcionaron geniales, llegué a la cúspide de mi carrera y de mi vida en todos los aspectos antes de los 25 años, pero después , cuando me comprometí con la persona que fue el padre de mi hijo, en vez de haber podido crecer en pareja , sólo me tiró hacia lo más profundo del pozo. Tanto así que perdí toda la motivación por mi arte. Ahora que me separé y quedé sola sin familia y mi única compañía es mi pequeñito, estoy en la duda si volver a dar mis clases o cambiar de rubro. Porque para el artista la motivación es muy importante, pero a diferencia de la pintura y la música, hay personas que hasta con depresión cantan canciones tristes y pintan de modo nostálgico, pero de lo que de lo mío se espera, sólo es dulzura y no tristezas. Hasta para cocinar, tienes que hacerlo con motivación y no triste porque si no hasta lo más rico te puede salir desabrido. Ojalá pronto también pueda encontrar mi camino, volver a empezar como el ave Fénix y volverse resiliente a como dé lugar, porque no hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista. Un consejo: Si alguien te crítica de mala manera tu forma de ser, trata de ver las cosas de forma objetiva, fíjate si algo bueno puedes rescatar de eso y si no te sirve, simplemente desecha ese comentario. Sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero la cosa más necesaria es alejarse de las personas que sabes que sólo se dedican a hacerte daño. Si pones de tu parte, encontrarás a personas buenas que iluminarán tu camino, y tu arte se difunda lo más posible.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-La gente tiene muchas expectativas de mí, que no sé de donde las sacan, y me estresa y entristece.

-Mis padres y mis maestras desde pequeña dicen cosas como: “Eso lo haces para llamar la atención, eso lo haces para afectarnos, para hacernos sentir culpables”. Y lo peor, ni siquiera pienso en ellos cuando hago las cosas. Simplemente ni siquiera los percibo, debo hacer un esfuerzo para notarlos, salir de mi interioridad.

-La lógica me ayudo a ser una adulta independiente y a prescindir de la ayuda de terceros durante mi desarrollo, pero como adulta me cuesta aplicarla porque las personas no se rigen por ella, sino por intereses, comodidades o imagen social, más que por su responsabilidad o voluntad y ahí es cuando "choco" y no me puedo relacionar y me pongo caótica. Mi mayor problema para relacionarme es cuando las voluntades no coinciden, ni nos coordinamos por lo que sabemos que tenemos que hacer y surge un problema si uno luego se dedica a actividades individuales donde los demás no estén incluidos, pero tampoco tienen mucho interés o capacidad para ello.

-A veces hay gente que te provoca a propósito tan sólo para ver tu reacción y así demostrar que te pueden sacar de tus casillas.

-A mí me molesta sobremanera que la gente quiera aprovecharse de mí.

-Camino inocente de los enredos que van tejiendo alrededor mío. En un instante estoy metido en un problema por haber dicho algo a la persona que pensaba era de confianza. La gente es complicada y de bajos instintos y sentimientos, debo estar atento para detectar a esas personas, son casi invisibles para mí.

-No hace falta que tengas la autoestima baja para que te engañen, yo la he tenido bien alta y me han traicionado también. Sólo me digo ASPERGER, lo importante es evaluar la situación, archivarla en tu memoria, para identificar el patrón y encender las alarmas de alerta.


Fotografía: Camilo Cuevas.

 ¿Cómo tratar de relacionarnos con las personas?


-Es increíble cómo pueden haber tantas personas en el camino de la vida, en todos estos años, y que no hayan unas cuantas o una especial que permanezca. Que digas con Certeza: Aun está. Pero independientemente de eso, son personas que de una forma u otra has aprendido cosas junto a ella. Desde la escuela, los de la iglesia, los de los diferentes institutos, los de charlas y actividades o simplemente los que van de paso por tu vida.

-Hay que dar amor a los demás, aunque de antemano sabemos que habrá quienes nos rechacen, pero de otros tendremos la aceptación. Yo tengo dificultad para socializar aunque soy extrovertido. Me gusta hablar con la gente pero si me he topado con muchos que siento me sacan la vuelta.

-Yo veo las situaciones cotidianas como aplicaciones de teorías sociales. A veces hago pequeños experimentos y todo.

-Ver a la gente como piezas de ajedrez, tratar de ver sus movimientos, ver como “atacar”, y a veces lo pienso mucho antes de devolver un movimiento, pero eso me ha ayudado mucho a que la gente no se aproveche de mí.

-La vida no es como el ajedrez, más bien como un juego de lego; en matemáticas hay algo que se llama Teoría de Juegos, y trata de la toma de las decisiones que hacemos los seres humanos, todo es un juego, la verdad, pero no en el sentido que sea de mentiras, si no que cada decisión que se toma tiene sus consecuencias, hay que siempre calcular las probabilidades y eso es muy complejo.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Cabe la pregunta: ¿Cuánto tiempo se puede estar tratando de calcular lo que hará el otro? Y la respuesta existe, pues por más años que se quiera estar estudiando eso, estos cálculos no duran un tiempo infinito. Efectivamente luego de un período en el que un aspi hace innumerables cálculos, siempre se llega a un punto en el que se puede determinar la idiosincrasia del prójimo. No hay mucho de malo en tratar de desmenuzar la personalidad ajena, el resultado es que luego de un tiempo se llega a entender casi por completo como actúa el otro. Este camino es largo y nos provee finalmente de una teoría de la mente muy poderosa. Esta opinión mía la veo también en los trabajos de Wing, Frth y Attwood. Todos estos cálculos que toman años, no llegan hasta el infinito sino hasta el punto en el que podemos predecir lo que hará la otra persona.

-En mi caso, estudio a las personas y lo que hacen y dicen para saber cómo responder y actuar.

-Cuando conozco a una persona la hago sencilla: Si me cae bien, bienvenido sea; si me cae mal, directamente uso el mutismo selectivo y “a pelarse”.

-Cuando te importa más hacer lo correcto y dar amor sin hacer cosas por egoísmo o por orgullo, no te importa si eres recibido o no, simplemente no hay que descuidar que tú también estés bien para poder seguir ofreciendo más de ti. Esto es cuestión de ser auto-suficiente al mismo tiempo una fuente de bien para los demás.

-Hay una clara diferencia entre los que estamos con terapia y aquellos que no. Se nota en el nivel de funcionalidad y coherencia al expresar las cosas. No sé de cada caso particular, pero yo veo la diferencia.

-Es cierto y lo he notado. Tanto de gente que está o estuvo en el grupo de pertenencia, aunque también he notado a padres de TEA sin diagnóstico oficial pelearse “a lo aspie” como en el período en donde no teníamos diagnóstico.


Escrito recopilado, editado y publicado por Aillen Aukan Awka.


Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Camilo Cuevas, un excelente fotógrafo con el Síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:

Esta es la biografía del autor de las fotografías:

domingo, 15 de octubre de 2017

Contenido Vivencial y Opinión Personal como Aspie, de algo que no define pero es usual en la condición






NOTA 1: Contenido vivencial y prueba anecdótica.

Me empiezan a explicar algo (verbalmente, la manera que más me aproblema) y empiezo a sentir confusión. Además, me duele la cabeza. Sólo veo bocas moverse y trazos que no logro entender, en un papel. Ruidos, pitidos, respiraciones forzadas, murmullos, se concentran y se hacen más fuertes. Mi cabeza da vueltas y vueltas. Siento que estoy en lo que yo llamo "vórtex de tiempo"; todo gira a más velocidad alrededor mío pero yo avanzo (y pienso) lento. De hecho, mi cerebro no me responde. Quiero pegar un puñetazo a algo duro para canalizar mi ira pero no se puede, no puedo. Siento que no puedo controlar más y que alguien va a salir herido, pero estoy en un medio con personas en estado delicado de salud. Con las pocas fuerzas que tengo, con el mínimo autocontrol que me queda, logro salir corriendo de ahí.
Desde esa parte ya no recuerdo muy bien, supongo que despersonalicé, y sólo recuerdo algo como un click de la voz de mi compañero que me devolvió a la realidad. Alrededor todo era muy confuso. Tengo más consciencia cuando ya estaba sentada en el bus. No sé cómo tomé el adecuado, pues, me asombra no haberme equivocado.
Llegué a mi casa y la cabeza me dolía peor. Me tomé 2 migradorixinas. Me alivió poco, pero se mantuvo una sensación de masa en mi cabeza, y me fui así a clase, para que al final de la misma me doliera como si me hubiera triturado el cráneo un trailer (en el remoto e hipotético caso -imposible, por supuesto, sólo para matizar la hipérbole- de sobrevivir)...
Lo único bueno de mis crisis es que nunca he mordido o golpeado a nadie. Sé que hay personas en el EA que sí lo hacen. Me felicito: sólo me acabo a mí misma... Y a pesar de eso, no es algo que yo PUEDA controlar. Puedo evitarlo, sí, lo hago todos los días, huyendo de los desencadenantes, pero una vez que inicia, que alcanza su "punto de ignición, es imposible impedir su progresión hasta que la bomba estalle.



Probablemente se piense que soy una loca. O inmadura. O que me falta de voluntad y autocontrol. Mi voluntad es cada día adaptarme al mundo, y no morir en el intento. A ratos es más fácil, siempre en dependencia de las circunstancias. Pero en otras ocasiones como ayer, como últimamente, no.
Vamos, créanme que hago muchísimo esfuerzo, tanto, que realmente estoy agotada. Y lo único que hacen es pedirme que me esfuerce más. Y seguiré esforzándome, lo haré. Y lo único que me dicen es que no me encasille (en o por el EA), cuando realmente intento "encasillarme" en ser normal, igual que todos. Me repito que todos tienen problemas, dificultades. ¿Entonces, por qué yo NO puedo con ello? ¿Por qué tengo estas malditas crisis?
De verdad, es cansado actuar lo más "neurotípica" (también odio esas distinciones por creerlas superfluas, pero en este momento me permite orientarme en lo que anhelaría ser) posible y sentirte miserable al fallar. Es cansador.
Sólo espero acabar algún día esto que es un gran de dolor en el tuétano, porque está lleno de desencadenantes que jamás sospeché (ni siquiera lo imaginé -maldito problema aspie con la imaginación-, y por eso mi némesis comenzó en 5to semestre cuando empecé las rotaciones hospitalarias. Previo a ellas, mi mundo era "todo felicidad". Bah) y sin opciones de mantener rutinas y control, y quizás hacer lo que más se amolda a mi estúpida esencia: ser genetista, epidemióloga o encerrarme en un laboratorio a investigar sin que nadie me moleste, en absoluto silencio. Porque el silencio, para mí, es vida. Y si por ahí tengo mis carboncillos, mis hojitas; mi nirvana. O, qué mejor, convertirme en ilustradora médica o algo así (si no existe, crear el nicho). Ojalá.



NOTA 2: Opinión personal como aspie, de algo que no define pero es usual en la condición.

Con este estado no pretendo probar nada, simplemente exponer mi vivencia y, lo más probable, mi individualidad. Muchos se sentirán identificados porque es bastante humano esto de dividirnos en 'sabidos' e 'ilusos', y todos lo somos un poco. Pero en ocasiones, por la interpretación social que tenemos, los aspies lo somos un poquito más (de lo uno pero más de lo otro).
El problema de ser aspie (tener Síndrome de Aspeger) es que siempre, siempre crees que las personas son buenas y tienen buenas intenciones. Es decir que vives en un mundo konitos. No digo que seamos ángeles, porque somos ante todo humanos, pero la primer impresión que tenemos siempre es buena, positiva, etc. Teóricamente sabemos que la gente es mala, que todos mienten (eso lo dijo el genio "pedorro" de House), pero tontamente caemos, una y otra vez, en esa utopía de la "bondad humana esencial". Y es que vemos a través de nuestros ojos, mucho de niños, dónde no hay lobos, sólo ovejas. Vemos a través de nosotros mismos, de cómo somos.
En mi mundo konitos, no hay juicios o prejuicios, y si los hay, al rato se olvidan; en mi mundo konitos, lo máximo que se puede repudiar son los actos que son los argumentos para alejarse de quienes hacen daño, pero jamás a las personas porque nunca se llega a saber de ellas, de su historia, al 100 %. Pero no, la gente de mi entorno no es así. Hay gente aprovechadora, mala, egoísta, malintencionada; hay gente que es el antítesis de lo que tengo implantado en mi cerebro. Y lo olvido. Y caigo de inocente una y otra vez como gran boba, por esa fe en la humanidad. Lo sé, insisto, teóricamente, pero como siempre en la práctica la pifio. Es ahí cuando me doy cuenta que el mundo no es para gente como yo. Es ahí cuando comprendo por qué termino fauleada, decepcionada.
Y muchos llegan a considerar esa ¿gilidad? o ese algo-parecido-a-inocencia-extraña como drama, como idiotez. Y sin embargo sé que continuaré confiando ciegamente porque soy así, porque a pesar de todo soy feliz. Porque la publicitada adultez, la que la sociedad avala, en donde la hipocresía y la competencia desleal impera, no me logra atrapar del todo, y no lo hará, porque prefiero seguir dibujando, o jugando con mis nenas, o haciendo cosas divertidas ' de niños', que solemnidades de gente que mató a su álter ego infantil.
Si me toca recibir más estocadas, qué más da. No perderé mi capacidad de asombro por más que me aplaste la vida...
Y a pesar de todo, soy feliz. :)


Escrito por AKVO.

Nota:
Hago clases de dibujo (retrato)
Niños 6 a 12 años.
Horarios y lugar  por definirse
0987845311
Ambato-Ecuador.



domingo, 8 de octubre de 2017

Percepción e Interpretación en las Personas con Síndrome de Asperger










Los aspies, a veces, tenemos dificultades a la hora de comunicarnos con algunas personas, y uno de los motivos puede ser nuestra percepción de la intención de los demás y/o la malinterpretación de sus palabras, más cuando no hay coherencia entre ellas y el actuar. No es fácil, en algunas ocasiones, identificar qué es lo que quieren los demás de uno o que es lo que tratan de decirnos si no son claros y directos, lo cual nos puede llevar a malinterpretaciones de una o ambas partes. Pero nuestros problemas a la hora de comunicarnos, no son exclusivos de la relación aspie-neurotípicos, también pueden existir entre aspies. Llevo años en un grupo Asperger, en donde he podido ser testigo no de uno, sino de varios desencuentros entre personas con el Síndrome, en que las relaciones han terminado en discusiones y distanciamiento a causa del enojo entre ambos, y si uno presta atención a la versión que cada uno da sobre los hechos que llevaron a dicha ruptura, se encontrará con versiones muy distintas, donde cada uno tiene una percepción muy diferentes de lo que ocurrió. Esto me ha llevado a preguntarme cuántas veces yo he creído tener razón en mi apreciación de un hecho, y quizás dista mucho de lo que realmente ocurrió con la otra persona. He buscado en Internet artículos que hablen de las dificultades en la percepción del lenguaje hablado o escrito en las personas Asperger, y aún no encuentro nada al respecto, pero a pesar de esta ausencia de información, según mi experiencia como testigo de varios desencuentros entre aspies, incluyéndome, puedo dar fe que sí es algo que existe, y no de manera aislada, sino que mucho más de lo que uno puede creer. Sólo que para reconocer este problema de percepción se requiere de mucha autocrítica, algo que por lo menos a mí, me ha costado bastante adquirir.
Le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):


Sobre reconocer las intenciones de los demás:


-La experiencia me dice que en la medida que envejecemos aprendemos a identificar a los “malos”, a veces me parece que el Asperger va cambiando con el tiempo, no sé si el cerebro logra mejorar su funcionamiento completando su desarrollo con los años o si simplemente aprendemos lentamente sobre el trato con los demás. La maldad está en la calle y nosotros tendemos a ser confiados y cándidos. Debemos evaluar la intensión de las personas con las que nos relacionamos en el trabajo de manera constante, el ambiente laboral me ha exigido mejorar el procedimiento que uso para conocer a quienes están en el sitio, gente nueva a cada rato, forzando la “media sonrisa” aprendida, mirando a los ojos, estrechando manos (con un poco de asco casi siempre), entendiendo a obreros, técnicos, ingenieros, etc. Evaluando cuando se termina una reunión, cuando hay que saludar, cuando despedirse; es arduo, pero se aprende. Es posible, yo lo hago, cuando tenía la edad de los jóvenes de este grupo, era un ratón escondido en una caja de zapatos.

Fotografía: Camilo Cuevas.


-Yo más bien “peco” de confiada, soy muy confiada y pienso que la gente se portará bien conmigo si yo me porto bien con ellas , es como un defecto y virtud a la vez.

-Soy desconfiada pero si me preguntan algo como una calle o algo así, “no muerdo”. Por lo general sonrío y respondo. No quiere decir que confíe en todo el mundo. De chiquita era más confiada. Ahora la gente pasa por varios "filtros" antes de llegar a ser de confianza y por lo general es raro que confíe al 100 por ciento.

-Yo creo que deberíamos ser prudentes como serpientes y sencillos como palomas. Yo intento ser prudente en el mundo social en base a las posibilidades que me enseña la experiencia y el conocimiento con el que cuento. Así trato de encontrar un equilibrio justo entre cuidado y sociabilidad necesaria. Lamentablemente siempre está la posibilidad de toparnos con personas malas o intenciones oscuras, no se puede evitar. Ahí entra en juego nuestra inteligencia conjunta. También intento ver más a las personas a través de sus acciones concretas en general, no solo en base a suposiciones preventivas. La mayoría de las veces las acciones de las personas hablan más y mejor que nuestra imaginación. Sucede que si una persona es hipócrita, eso sale a la luz tarde o temprano.

-Unos amigos del colegio me dieron un pan a la hora del receso o recreo, que era el descanso entre las horas de clases, yo lo agradecí, quería ser amigo de ellos! Me lo comí con gusto. Años después me enteré de que lo habían sacado de la basura. La ingenuidad y no entender los rostros y expresiones de los demás representa un verdadero riesgo en este mundo lleno de desgraciados.

Fotografía: Camilo Cuevas.




-Yo hace rato cambié el switch psicológico de pasar de ser confiado, a ser escéptico siempre. Se la pasa uno solo, pero creo que es más seguro. Me explico: No pienso que la gente sea mala, sino que hay que observar y ser paciente. No importa lo que la gente dice, las acciones y decisiones hablan más de quien es una persona, y eso solo se puede hacer observando en el tiempo, no entregar toda la confianza de una sola vez.

-Yo también he tenido que aprender a decir que no, "endurecerme" y estar precavido ya que, por lo que veo, generalmente se abusa de nuestra buena voluntad. No me gusta defraudar a los demás en cuanto a compromisos, pero a la larga también es frustrante cuando ves que, al parecer, no se valoró del todo lo que hice y cuando yo necesite una ayuda, no la recibí.

-El problema radica, en que nosotros, la mayoría de los aspies al ser tan nobles de corazón, podemos ser propensos a ser engañados con mucha facilidad; y eso se debe a que confiamos tanto en la gente que no nos damos cuenta de cuando alguien nos engaña o trata de engañar, y sin darnos cuenta en el momento del acto. En mi caso, soy y siempre he sido sumamente ingenuo, y al ser así, he tenido muchos problemas en la vida, ya que gracias a mi ingenuidad he sido víctima de engaños, burlas, humillaciones, atropellos de personas conocidas y hasta de amigos que he tenido de infancia. Pero lo grande del caso, es que todavía, en la actualidad, he sido víctima de engaños, tanto de mis superiores como de compañeros de trabajo; quienes me dicen cosas que no tienen sentido, y en el momento me las creo, hasta después de analizar lo sucedido, ya que más tarde es que entro en razón y me doy cuenta de lo que me dicen no es cierto y hasta lo encuentro disparatado, pero las personas que suelen hacerme eso son seres perversas que no tienen corazón; porque sabiendo, esas personas, como soy y como actúo, viven engañándome y mortificándome, pero aun descubriendo que soy Asperger no he podido controlar mi ingenuidad ya que todavía tengo ese problema de ser tan ingenuo.

Fotografía: Camilo Cuevas.


¿Los han, más de alguna vez, malinterpretado más que ustedes al resto? (o sea lo contrario que se puede decir).


-No sé cómo manejar mis amistades, es algo que no controlo por más que intente. Trato con cariño a mis amigos. Independiente del sexo, la edad, la raza, estoy para ellos cuando me necesitan y cuando no me necesitan también. Ahora, para los hombres es coqueteo y para las mujeres un descanso a sus obligaciones.

-Hay tipos para los cuales el simple hecho de que una mujer atractiva les hable, es coqueteo. Lo primitivo florece desaforado ante la belleza femenina, una cosa está diciendo la dama, y otra está pensando el hombre.

-Sii con cosas sexuales... Otras veces con mis actitudes...

-Mi sentido del humor lo toman a mal siempre.

-A veces digo cosas bromeando y más bien creen que estoy molesta. Es muy confuso.

-Sí, en varias ocasiones he hecho algún comentario y entienden otra cosa y tengo que decir no quise decir eso y explicar lo que quería decir. También soy sarcástica y frecuentemente la gente no entiende que lo estoy siendo.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Muchas veces, cuando estoy tranquilo o relajado me han dicho que hablo como si estuviera triste-

-A mí siempre me malinterpretan. Es constante. Dicen que estoy molesta cuando no lo estoy. Dicen que miento cuando no es así. Yo expreso una emoción y la gente ve otra. Igual a mí me cuesta entender lo que otros quieren expresarme. Prefiero que lo digan abiertamente.

-No me bien interpretan generalmente...

-Lamentablemente, por las cargas socioculturales que se le brindan a las palabras, hay personas que interpretan los mensajes de unas formas muy raras; consciente de ello, en mi caso particular, soy y actúo como soy, ignorando ese tipo de sistemas de creencias. Claro está, si hay que aclarar algo, lo hago y punto, así me he librado de mucha gente que solo me contamina.

-Yo creo que es debido a que ellos están acostumbrados a la comunicación sutil y a adivinar los pensamientos de los demás y aunque a veces no escuchen bien lo que la otra persona dijo, lo perciben en su actitud; y como  nosotros solo entendemos palabras y razones, pues nos “quedamos en blanco”. También he observado que cuando uno les dice algo pareciera que se sintieran lastimados por lo directo y los argumentos tan certeros, pareciera que les gritásemos al oído.


Fotografía: Camilo Cuevas.

 Cuando malinterpretamos la intención de los demás:


-El otro día un compañero me comentaba lo 'mal' que le caían las actitudes de otro compañero, y otro compañero lo mal que le caían actitudes del otro, y así. Eso más allá de todo, me hizo pensar que no hace falta ser 'aspie' para darse cuenta que todos, al ser distintos unos de otros, tenemos las mismas dificultades para adaptarnos y que todo tiene su desafío. Para mí es muy importante que haya normas y reglas que acatar, porque en el fondo nos impulsa a convivir más pacíficamente, de alguna manera. No estoy para nada de acuerdo con esos aspies anarquistas que piensan que el mundo inventado por los NTs es injusto y lleno de problemas. Si concuerdo que para el colectivo nuestro, el aspie, el fóbico, el amargado, el esquizoide, el racional asocial, o como le llamen, tiene posiblemente un 'plus' extra, pero también hay lugares o espacios sociales donde nos podemos mover con mayor libertad de acuerdo a nuestras características y a partir de ello podemos impulsar ideas para mejorar y abarcar más espacios todavía. Yo en mi experiencia rindiendo 15 materias en la universidad, haber tenido algunos laburos provisionales y haber conocido gente, siempre me he topado con problemas, pero he crecido y aprendido bastante, aunque me haya costado y creo que si uno sigue en la misma dinámica va a poder llegar un momento, donde lo bueno y lo malo, estará naturalizado e internalizado, y perderemos esa 'inseguridad' a enfrentar situaciones.

-Un día que estaba en un cumpleaños con mi pequeña hija aspie y la vi con otros niños, vi como ella mal interpretaba las intenciones de los niños que "la trataban de integrar a toda costa" y ella lo tomaba como hostilidad. Estaba lo suficientemente cerca para escuchar todo y puse mucha atención a la actitud, y mi hija esperaba sobredimensionando todo. Los niños se aburrieron y se alejaron. Me quedé pensando en las veces que me sentí atacada ¿habrá habido un porcentaje de mala interpretación mía?

Fotografía: Camilo Cuevas.


-No hay caso che, la mirada de reojo de alguien común y corriente para mí, sigue siendo intimidante. O la más típica: “Me mira porque se ríe de mí”. Son casos de distorsiones perceptivas muy comunes entre personas con baja autoestima o muy tímidas. En todos estos años de aprendizaje social, no he logrado cambiar esa percepción, tan sólo en momentos o épocas donde me siento mejor y más a gusto con lo que hago, soy más seguro de mí mismo frente a la gente. Lo que la experiencia me ha dado, son las herramientas para poder 'hacerle frente' a esta percepción errónea. Aunque me siga sintiendo intimidado o mal, lo que puedo hacer en ese instante, es racionalizar la situación y tratar de elaborar una idea de cómo debería ser la realidad sin esa distorsión de percepción y en consecuencia trazar un plan de acción.

-Si analizo, muchas veces me he sentido atacada sin razones justificables, más que mis propias inseguridades.

-Podemos generarnos muchas broncas por malinterpretar algo.

-La interpretación errónea de lo que nos sucede, es el pan nuestro de cada día.

-Todos los amigos que tuve ahora no están, me pregunto si será un problema mío.


Escrito recopilado, editado y publicado por Aillen Aukan Awka.


Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Camilo Cuevas, un excelente fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:

Esta es la biografía del autor de las fotografías utilizadas en este escrito, un joven con el síndrome de Asperger:
http://viviendoconelsindromedeasperger.blogspot.cl/2015/09/experiencia-de-vida-de-camilo-un-joven.html



domingo, 1 de octubre de 2017

Frases Erróneas que he leído o escuchado sobre el TEA.





Antes de que leas lo que he escrito quiero precisar que de ninguna manera es mi intención dar la impresión de que sé mucho, o peor: Que sé todo. Dios me libre de pretender ponerme en ese lugar, (ese es su lugar), prosigo; veo con admiración y profundo respeto a papá y mamá que día a día, lucha con todo su amor para darle lo mejor a sus hijos, de ustedes aprendo mucho y sus comentarios me motivan para darles mi tiempo derribando la barrera de la distancia.
Deseo, como único interés de este escrito, que apoye y aporte un poco para derribar otras barreras más grandes que el tiempo y la distancia, esas que surgen de la duda y el desconocimiento ante el TEA.

FRASES ERRÓNEAS QUE HE LEÍDO, HE ESCUCHADO O ME HAN ESCRITO O DICHO SOBRE TRASTORNO DEL ESPECTRO DEL AUTISMO y cuál es mi reacción en gestos y qué es en lo primero que pienso:

1. Tuve Asperger. 😨😑 (mentiroso, mentiroso, mentiroso...) Es una condición que acompaña toda la vida, pero claro puede aprenderse a sobrellevar las dificultades que se tienen y llevar una vida completamente independiente y feliz ¡ESO SÍ SE PUEDE para muchos casos! 😃

2. Mi hijo se curó de autismo. 😣😠😠😡 (aaaggg no inventes, no confundas, no comercialices queriendo vender una supuesta cura).

3. Cuidado con hacer tal cosa, no le vayas a provocar autismo. 😱😨 ¡Plop! ¡Casi caigo para atrás!




4. Sólo tiene un poco de autismo. 😲 (se tiene o no se tiene ¡PUNTO!) Lo que puede llegar a medirse es el grado de funcionamiento (en cada área del desarrollo) 😉

5. Padece Asperger o padece autismo (¿perdón? ¿Padece queeee? No es un padecimiento) 😯😩😩

6. Todos tenemos un poco de autismo. 😡😒😝 (eeeeh????... Está bien que quieran que los demás acepten y comprendan a las personas con autismo pero No chin... 🙊 ¡ups se me salió! 😁).

7. Las personas con autismo viven en su propio mundo. 😒( interpretan de forma particular nuestro mundo, no viven en otro mundo).

8. El autista... bla bla bla. 😟 (Por favor! 😯 no, no lo define esa palabra, tiene un nombre propio, 😡 una individualidad, características propias...)

9. No se da cuenta ni de lo que sientes.😔 (el hecho de no poder expresar como tú, no significa que no perciba tus sentimientos ni mucho menos que no sienta 😮) No todas las personas con TEA tienen Alexitimia ni viceversa😌

10. Los Asperger son genios.😝 (Falso, ni todos los genios son Asperger, ni todos los Asperger son genios)

11. Sabemos que nuestros hijos están enfermos 😞😶😫😳😱 NOOO😟POR 🙏FAVOR!!!😓 :(


Para ti ¡Porque sé de tu gran esfuerzo!

¿Quién soy yo para hablar así?  Lejos de mi formación profesional en Educación Especial y Autismo, en Audición y  Lenguaje, lejos de las dificultades que con y sin Asperger vivo a diario, y de mi cercanía con padres como terapeuta de lenguaje de sus niños con y sin autismo. Lejos de todo eso y consciente de que al enseñar debo estar constantemente aprendiendo:
Soy una persona apasionada por la vida, eso me hace encontrarme feliz al servir para que mejore la calidad de vida de nuestros niños.

Esta es mi página de Facebook sobre el Síndrome de Asperger:

Escrito por Paloma.