domingo, 8 de julio de 2018

El Mutismo Selectivo y el Lenguaje Formal en las Personas con el Síndrome de Asperger







El mutismo selectivo se caracteriza como la dificultad que presentan algunos individuos para comunicarse verbalmente con personas poco familiares y/o en entornos y situaciones sociales poco conocidas en las que se espera que establezca o continúe una conversación. Las personas que lo manifiestan son perfectamente capaces de hablar en el idioma en el que se comunican con ellas y entienden bien qué se les está diciendo, sin embargo, no hablan. Esta falta de comunicación no es con todo el mundo, sino que es dirigida hacia una o varias personas, y con otras personas sí se mantiene una conversación normal. Algunos aspies adultos no hablan en determinadas ocasiones porque el silencio es una forma de control o una forma de expresar el enfado por alguna situación de injusticia. Quienes tenemos mutismo selectivo podemos sufrir ansiedad en situaciones en las que se nos pide que hablemos cuando no queremos hacerlo. Es una sensación interna alterada que resulta desagradable. A continuación algunos jóvenes y adultos con el Síndrome de Asperger nos cuentan cuáles han sido sus experiencias con este tema (no he puesto sus nombres para resguardar su privacidad):


Sobre el mutismo selectivo:



-Soy de esas personas que le cuesta bastante dirigirse a ciertas personas. No hay un patrón que pueda identificar que tengan ellas en concreto como para idear estrategias y evitarla, o tal vez sí. En el día a día veo personas que me generan una sensación de inhibición y a veces me preocupa la idea de tener que encararlas por algún motivo. Compañeros de la facultad, algunos profesores, algunas personas del barrio, etc, etc, etc. Si tengo que hablarles, simplemente me quedo mudo y me agarra una ansiedad por dentro que lo único que atino a pensar en tales casos, es una estrategia para huir de esa presencia. Así he conformado a lo largo de mi vida una construcción de una personalidad 'proactiva' para con quienes siento empatía y otra 'evitativa' para con aquellos que me inhiben. El problema sucede cuando tengo que estar en un grupo de estudio, donde uno de estos sujetos inhibidores está presente. O más jodido es, cuando tengo que rendir un exámen final, y uno de los profesores produce esta misma reacción en mí. Quedarse callado en esta instancia es FATAL, así que una estrategia que opto cuando uno de los profesores que toca darme el exámen es así, digo que estoy descompuesto y me retiro. La providencia, con su infinita bondad, luego me ha puesto profesores con los que me puedo relacionar más libremente.

Artista: Cecilia García Villa.


-Me pasa mucho, e inconscientemente, sucede en cada momento; incluso hasta en las personas neurotipicas y/o de temperamento sanguíneo también se puede apreciar. Tenemos conversaciones quizá insustanciales, pero luego ya se tornan más emocionales o como se dice del “vacilón”, cosa que un Asperger escasamente mantiene conversaciones de ese tipo, o si pretende mantenerlas, tiende a no caer en gracia y ser alineado en el grupo.

-Me pasa con bastante frecuencia, sobre todo con profesores de carácter fuerte, prefiero evitarlos y mantener la mayor distancia posible a toda costa.

-Yo también soy mutista, porque solo le hablo a las personas que me dan “luz verde”, los que me ponen cara dura o me ignoran, no les hablo para no hacer spam personal.

-A mí me pasa mucho que tras tantos años estudiando a la gente ya reconoces a primera vista su temperatura emocional y las tipologías de comportamiento simplemente por su forma de peinarse, vestir, sus gestos corporales; de una forma intuitiva, sin razonarlo. No es que te fijes conscientemente en ello, sino que se ha incorporado a la empatía y lo noto sin más. Eso me causa que sienta a veces aversión a priori con personas que pienso que van a ser hostiles en cierta manera. Yo soy hipercrítico hasta extremos insospechados y tengo confianza plena en los prejuicios que hago. Si intuyo que alguien es incompatible o perjudicial potencialmente mantengo una distancia desde el segundo 0. Y al contrario, soy receptivo si la sensación es positiva. Cuando era más joven a veces miraba al suelo porque me resultaba doloroso ver el sufrimiento y tristeza que acumulan los rostros de las personas en general, ya que lo empatizaba mucho. Pero en general me afecta emocionalmente ver la crueldad o la frivolidad por ejemplo en las personas si al mirarlas me da la impresión de que son así, al igual que a cualquiera le afecta ver a un individuo con pinta peligrosa en un callejón oscuro.

-La crianza influye, y mucho, y los sistemas de valores que se hayan y se estén construyendo. Yo no podría estar sin mis hermanos, que son las únicas personas con las que puedo sostener conversaciones más o menos adecuadas sin caer en mi detestado mutismo.

Artista: Cecilia García Villa.


 ¿El lenguaje formal puede cambiar con los años y las experiencias?


-Cuando era niña y en la adolescencia lo utilizaba sin darme cuenta, era algo normal, pero un día una maestra se burló de mí en frente de toda la clase y desde ese momento intente utilizar un lenguaje más “común”.

-Hasta los 23 años tuve un lenguaje extremadamente formal, pero a la gente se le hacía raro que no dijera groserías; además tenía problemas con la ira, yo explotaba de vez en cuando, así que observé que decir groserías y vulgaridades me ayudaba a desahogar la ira. Hasta el día de hoy hablo así por esa razón.

-Tengo un lenguaje acorde a mi nivel intelectual, pero tengo un lado oscuro que apareció siendo seguidor de mi equipo de fútbol, y el constante roce con sus hinchas, que entre otras cosas son los más groseros de mi país, hizo que cuando iba al estadio, me transformaba y aparecía el lenguaje soez.

-Eso mismo he hecho yo los últimos años para poder ser mejor aceptada y encajar en mis círculos. Pero esto me ha llevado hasta este punto, en el cual tampoco soy yo misma, y es peor no encajar con uno que no encajar con el entorno. Yo embrutecí mi comunicación verbal y me obligue a ser superficial en mis intereses.

-Yo también puedo ser vulgar...De hecho vivir en pleno centro del DF me ha enseñado el lenguaje más básico.

-Soy consciente de que a menudo utilizo un lenguaje demasiado elaborado, tanto en expresión oral como escrita, palabras que otras personas no conocen, etc. Para conseguir una comunicación mejor intento hablar con la gente en un tono desenfadado y utilizando jerga "normal" ¿Qué ocurre? Que modular eso es muy complicado y suelo pasarme, o acabo hablando una mezcla de lenguaje bajuno con palabras complejas, o hablo como si me hubiera criado en el Bronx.

Artista: Cecilia García Villa.


-Yo antes tenía un lenguaje muy formal y pedante, pero a los 15 años llegué a un colegio donde me comenzaron a amenazar de muerte ya que pensaron que yo era una persona con más recursos económicos  y arribista. En las noches pensaba como es que lo iba a hacer para defenderme, me angustiaba mucho pensar que me podían apuñalar, ya que no decía garabatos tampoco. Practicaba pensando en lo que haría, hasta que un día, cuando el profesor salió de la sala, uno de ellos me tomó del pelo, me puso contra la pared y me puso un cuchillo en el cuello, en ese momento en vez de entrar en pánico, lo miré con cara de “perro con hambre”, tal como ya había practicado, y le dije: "Suéltame el cuello ctm o te voy a sacar la #$%/$##..." El tipo quedó en shock, era la primera vez que me escuchaban decir un garabato, el tipo me soltó del cuello, me sacó el cuchillo, me dio la mano y me dijo: "Eso era lo que estaba esperando", desde ese entonces aprendí a utilizar los garabatos de manera más habitual y cuando entro en ira el “tano pasman” queda chico, pero es más por un asunto de supervivencia, no me gusta, pero siento que quedé marcada y ya es algo que no puedo cambiar.

-Yo crecí en un barrio un poco difícil y aprendí muy bien la jerga de mis primos, lo que me costó fue al revés, cuando fui a trabajar y tenía que encontrar mi tono moderado, parecía una mala puesta en escena de Hamlet: "Sí, pues mi parecer, estimado señor, es que usted está errando" y terminaba expresando (según me decían) un orgullo falso de una alcurnia falsa. Ahora me río pero tardé unos 10 años en descifrar un punto medio.


Escrito recopilado, editado y publicado por Aillen Aukan Awka.


Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera imagen) pertenecen a Cecilia García Villa, una excelente artista con el Síndrome de Asperger, y pueden encontrar más de sus obras en esta página: