domingo, 15 de enero de 2017

El Orden y las Rutinas en las Personas Asperger.





Las rutinas nos sirven para introducir el orden, la estructura, la previsibilidad, el control y la calma a nuestro diario vivir debido a su familiaridad. Es por esto que si la rutina de un aspie es interrumpida, puede ser muy estresante y conducir a altos niveles de ansiedad, llevándonos a reaccionar de mal modo en algunas ocasiones. Las personas Asperger a menudo experimentamos una gran cantidad de ansiedad, esta es la razón por la cual las rutinas y comportamientos repetitivos pueden ser extremadamente intensos cuando estamos ansiosos, y no deben ser consideradas como un problema si no nos están siendo perjudiciales para nosotros ni para los demás.

A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):


 ¿Cómo les va con el orden?       


-El tema del orden, para mí es un tema, no sé si tendrá que ver con el TDA o con ser aspie (la verdad no lo sé) pero no puedo imaginarme en mi cabeza donde podrían ir las cosas, simplemente cuando veo desordenado me bloqueo y no sé por dónde empezar. Ahora vivo sola y tengo que hacerme cargo como sea, ya que por ser adulta la gente supone que nací sabiendo y no es así; me sacan a relucir el tema de la edad como si tuviese algo que ver con ese tipo de destrezas. No me gusta la suciedad ni el desorden, pero no sé cómo hacer para ordenar y para no desordenar, en todo caso seguir un orden.

-El orden es todo un reto para mí, pero el deshacerme de tantas cosas materiales e inmateriales, personas y obligaciones innecesarias, me ayudan a centrarme y priorizar, no obstante siempre necesito un poco de ayuda para planificar. Otro problema que tengo y que puede tener relación con el orden es que tengo una dificultad para ver lo que me rodea lo puntual pero lo global si lo veo.

-Yo no sé por qué, pero cuando veo desorden, me ahogo en un vaso de agua y no sé por dónde comenzar, y me quedan 2 opciones: O no hago nada y salgo a pasear, o me quedo a ordenar y me demoro una vida. Me gustaría ser más rápida, tendré que buscar alguna técnica y no bloquearme con algunas cosas que para algunos pueden ser muy sencillas, pero no sé porque para mí se me vuelven complicadas.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.


-Hay que armar listas dividida por sectores e ir tildando las áreas terminadas. Primero liberar piso y anotar cosas tiradas. Ejemplo: Perchas, ropa, papeles, etc. Levantas primero todo lo que sea ropa de X sector. Y así con todo y tildado lo realizado. En cuanto a mi desorden, empiezo a sospechar que hay una relación con mi propio estado de ánimo. Ordenar, en mi caso, es como revolver mi cerebro. Me es bastante tortuoso.

-Yo descubrí que soy yo la que genero desorden, por ejemplo, pienso cambiar de ropa a mi hija y salir con ella de casa, y así lo hago, solo visualizo y me fijo en esas 2 cosas: Sacar y poner ropa y llegar a la salida de la casa. Mi mente se desconecta de todo lo demás (dejar caer ropa al suelo o tirar todo lo de closet).

-Todo en mi cuarto está por secciones y sectores, lo que no me gusta es que desordenen, porque de nuevo tengo que ordenar. No me gusta estar haciendo lo mismo a cada rato, sobre el primer recurso, prefiero ordenar yo, ya que otros no saben el orden en el que yo me ordeno, a no ser que yo les indique. Por ejemplo, aunque suene obsesivo, tengo cajas, en cada caja hay objetos relacionados, útiles, documentos, documentos importantes, trabajos de la universidad, documentos de gestión, juguetes, etc etc etc. Así sé dónde están las cosas y donde deben ir de nuevo. Así también mi ropa está en un lado del cuarto, en el otro está mi ropa de diario, mis libros y películas por otro lado, y mi cama ubicada en una parte donde esté a corta distancia de todo. Es que uno ordena, para que no se desordene ¿acaso las cosas no se pueden quedar en el lugar donde las dejaste? ¿Acaso las personas no pueden dejarlo en el lugar definido? Se ordena una vez, para así no volver a ordenar. Y así hasta el final de los días.

-A mí me pasa que al mismo tiempo no soporto el desorden, y soy muy desordenada, con todo el estrés que eso supone. Ya si organizarlo y pensarlo es fácil, y yo me doy la panzada y lo ordeno un día, todo perfecto, pero soy incapaz de mantener una rutina ordenada, todo lo vamos dejando donde cae y a los dos días caos total y vuelta a pensar, reorganizar, ordenar. Por ejemplo, no paro de iniciar cosas, las voy terminando, pero a destiempo, y hago muchísimas cosas, no conozco a nadie tan multitarea. Eso me hace tener bastante éxito en general, pero también vivir en una ansiedad permanente, una sensación de caos y desorden que no me dejan ser feliz.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.


-Yo no soporto el desorden, me produce ansiedad y como sensación de ahogo, todo el tiempo estoy ordenando cosas. No puedo guardar la ropa al revés, con las costuras hacia afuera, ni mezclar blusas con pantalones y ropa de salir con ropa de casa y así con mis hijos; está todo clasificado, pero con ellos es bastante cansón porque todo el día están sacando de todo para jugar y vienen sus amiguitos y toda la casa se llena de cosas, mi chica aspie es bastante desordenada y tenemos que armar escándalo para que ordenen un poco. Eso me cansa mucho todos los días, además de todas las ocupaciones que tengo.

-Una persona una vez dijo: "Todos los seres humanos tenemos 24 horas al día. No es algunos tengan 23 y otros 25, todos tenemos las mismas 24 horas”. Lo que hace la diferencia es cómo utilizas TUS 24 horas al día!. Desde entonces me dije a mí misma que eso de "no tengo tiempo" es una excusa barata y una mentira! La verdadera diferencia es cómo te organizas! Desde entonces organizo mejor mis cosas. 

-Decir que las personas con Asperger somos "perfectamente ordenadas" es un mito muy extendido. Yo tengo las aplicaciones de mi teléfono móvil organizadas por carpeta, pero mi habitación casi siempre está desordenada (aunque a veces cuando me lo propongo la ordeno si bien es un fastidio).

-Más que un mito, puede ser una exageración. No todos son desordenados; son caóticamente ordenados a su manera, quizás.

-A mí me gusta tener todo en orden en mi habitación, trato de mantenerla arreglada, pero no es sencillo. Y cuando dura días echa un caos, la frustración es grande, o hay depresión o estrés fuerte a flote.

-La entropía de mi cuarto es tan brava que no puedo contra ella.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.

 Sobre las rutinas:


-Adoro las rutinas y planear por anticipado lo que haré. Todo lo hago en mi cabeza y lo repaso varias veces en el día para ver si se cumplió o si he olvidado algo. Que alguien me saque de eso es estresante, me siento muy mal y desencadena cambios de humor fuerte o aislamiento total. Aunque hay ocasiones en que sí he podido salir de ella y disfrutarlo.

-Según de lo que se trate, al principio puede costarme trabajo seguir una rutina, o si es algo que me interesa y mucho, tomo la rutina rápidamente, pero, una vez que ya estoy encarrerado, me resulta muy frustrante cambiarla.

-Me cuesta planificarlas pero me encanta seguirlas, así que me ayudan un poco...pero ¿cómo? Un “monstruo” en Agroecología y remala para planificar una rutina, parece que soy muy detallista y perfeccionista TOC, TOC.

-Las rutinas son agradable, como un almohadón mullido. No me saques de mis rutinas, pues me estarás sacando de mi vida.

-No soy tan maniático cuando se trata de planificarlas, pero me relaja el seguirlas.

-Amo la rutina, aunque es irónicamente variada, es decir hago cosas diferentes pero a las mismas horas o días porque así lo preparo. Planifico mis días en un plazo máximo de 10 días, con bastante anticipación; y voy avanzando.

-Me aliviana la vida tener rutinas.

-Me alivia, pero sé que debo dar espacio a imprevistos y ser flexible de vez en cuando. Hay veces que no son tan malos!

-No me saques de mis rutinas, pues me estarás sacando de mi vida.

-Creo que con el paso del tiempo he ido aprendiendo a reconocer los errores de pensamiento y actuar sobre esa distorsión, y en eso la terapia cognitivo-conductual y la programación neurolingüistica (PNL), son muy buenos hacedores de hábitos y conductas.Un ejemplo muy claro. Siempre tratar de levantarse a la misma hora, más allá de la hora en la que nos acostemos el día anterior. Siempre la misma hora de despertar y levantarse, y tratar de hacerse una rutina de varios minutos para 'organizarse': levantarse de la cama, mirar por la ventana a ver como está el tiempo, tener la ropa a mano ( es muy importante ) y ponerse la vestimenta adecuada, tender la cama, ir al baño, comer/tomar algo y apenas uno se sienta 'en forma' psicológicamete, salir a la calle a hacer algo...No hay que darle vuelta a los pensamientos raros o disfuncionales; creando un hábito de inicio que puede durar entre que me despierte hasta que salga a la calle, con el tiempo el mismo organismo se habituará y sintiéndose mal o no, animado o depresivo, con luces o no, ya estarás listo para iniciar el día.Lo sorprendente de todo esto, es que una vez activado y puesto uno en la calle, uno ya está acercándose a la vida y hay más probabilidades de que pequeñas cosas nos sucedan -aunque nuestro pensamiento opaco- siempre crea que 'todo es igual'. No todos los días son iguales, y cuando menos lo creemos, las cosas pueden suceder. Estando encerrados en la casa, y con una rutina de apego siempre al celular o a la computadora, vamos a tender a sentirnos 'cómodos' pero deprimidos...


Fotografía: Rodrigo Corvalán.


Cuando entráis en "modo obsesivo" con un tema que no os deja pensar en otra cosa y queréis salir de ahí ¿qué hacéis?


-Busco otra obsesión como "cuña". El cubo Rubik me suele ayudar. Lo agarrás y te atrapa, lo resolvés y te larga. Terminando el cuatrimestre. Algunos informes más interesantes de una carilla terminaron teniendo cinco hojas; por un trabajo pendiente, muy lindo, anoche me desperté varias veces ¡Justo ahora que no doy más, mis obsesiones deciden que debo dar todo de mí!

-Eso me pregunto yo. La vida misma te obliga a ser cada vez más flexible de pensamiento. -me siento pensativo-

-Busco otro tema obsesivo. :3

-Dejo de hacerlo y me quedo en blanco. Extremos.

-Yo no hago nada. Sé que se me va a pasar del mismo modo como empezó. Eso sí, trato de responder a obsesiones que tengan algún propósito útil para mí y el resto, es decir, ya que voy a invertir tanto tiempo y energía inevitablemente, trato de que sirva para algo. De todos modos no siempre lo logro. Yo estoy segura de que la historia de la filmación de Star Wars no tiene trascendencia, por ejemplo, pero cuando me "agarra", no puedo escapar...

-Yo le intento dar utilidad. Pero a veces es demasiado absorbente.

-Si puedo lo hago y me quedo hasta la noche haciéndolo, si no puedo por cuidar a mi bebé, tengo en mi celu una app grabadora de voz y me grabo un mensaje de voz que me recuerda todas esas cosas que quiero buscar antes que se me olviden. Es mejor seguir el impulso, hay gente que vive sin pasiones en la vida, y yo creo que la creatividad y buenas ideas vienen de la mano con la obsesión.

-Yo lleno mi agenda diaria con temas obsesivos y temas que no quiero hacer, le doy prioridad a los que no quiero hacer que van mucho por el tema de socializar y me obligo a bajar mi obsesión.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.


-Normalmente es mi mujer la que me indica el problema. Yo no suelo darme cuenta Cuando ella me lo dice, inmediatamente guardo silencio y poco a poco trato de ir pensando en otra cosa: Series numéricas, trato de calcular, de recordar pasajes bíblicos que aprendí de memoria, títulos de libros que he leído.

-No me doy cuenta hasta que cónyuge, hijos o familia me lo hacen notar. Lo cual me molesta...

-Pensamiento obsesivo: Generalmente es algo que debo resolver, llego hasta el esfuerzo máximo y se disipa...luego de un tiempo lo analizo y cambio estrategia.

-No puedo, hasta que no lo explore al máximo, o lo resuelva, no lo dejo. Y es más, a veces a los meses o años repiten.

-Sí, eso si es problema para mí, porque amanezco investigando sobre esa obsesión y no paro hasta sacarle el jugo a la información.

-Yo intento pensar si es realmente importante...por lo general no me funciona y busco algo similar a la primera obsesión.

-Pienso con una libreta en la mano, así, voy apuntando otras cosas en que pensar paso a paso.

-Pasear, pero sigo pensando en lo mismo. Digamos que se retroalimenta, es muy complicado dejar de obsesionarse compulsivamente.

-Intentar llevar a término la situación que provocó el inicio de la obsesión.


Escrito recopilado, editado y publicado por Aillen Aukan Awka.


Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Rodrigo Corvalán, un gran fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página: