miércoles, 15 de marzo de 2017

La Depresión como Comorbilidad en el Síndrome de Asperger.










Las razones por las cuales la depresión puede aparecer como comorbilidad en las personas con Síndrome de Asperger, son variadas, y muchas veces pueden iniciarse a temprana edad. La soledad a causa de la exclusión social, la baja autoestima causada por las burlas, el acoso y/o el maltrato de nuestros pares o algún cercano por nuestras “diferencias”, el enorme agotamiento mental de no sentirnos aceptados ni comprendidos, la frustración continua de querer encajar y no poder realizarlo del mismo modo que los demás, haciéndonos sentir diferentes al resto de las personas, pero de manera negativa, sumando a través de los años la sensación de fracaso al no ver nuestros objetivos cumplidos en el tiempo en que la sociedad exige lograrlos, pueden llevar a una persona dentro del Espectro Autista a estados depresivos que pueden acompañarla durante toda la vida, llegando incluso a intentar suicidarse para poner fin a la constante angustia, ansiedad y frustración de la cual un aspie puede ser víctima a través de los años sin descanso alguno.
De los Asperger adultos que conozco y que sufren depresión severa, todos fueron diagnosticados tardíamente. De hecho la mayoría de ellos primero recibieron diagnósticos de Depresión, no así del Síndrome de Asperger, el cual fue detectado y diagnosticado muchos años después (generalmente en estos casos el diagnóstico llega cuando uno acude a la consulta del profesional después de haber “tocado fondo” por tanto aguantar para poder “sobrevivir” durante casi toda una vida en un medio ajeno a nosotros). Quizás esto podría hacernos pensar que en algunos casos los estados depresivos podrían evitarse en una persona Asperger con un diagnóstico temprano (digo quizás porque es mi apreciación personal), lo cual conllevaría a terapias tempranas que pudiesen ayudar a un aspie a enfrentar de mejor modo este mundo tan difícil de entender, y de paso enseñarle a su entorno a respetar sus diferencias para hacerle menos difícil el ambiente donde se desenvuelva.

A continuación le invito a leer las experiencias personales de algunos jóvenes y adultos Asperger que han sufrido depresión (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):


Fotografía: Camilo Cuevas.



-De un minuto a otro he sido golpeado por un estado de depresión impredecible. Aunque en este momento de mi vida no es la posibilidad más cercana, me embarga la idea de que me quedaré solo, no por decisión propia, sino por la constante que ha sido mi vida al respecto. Los años pasan y todas las personas a mi alrededor van concretando un hogar y a mí se me hace tan cuesta arriba. Porque ahora que entiendo mi condición Asperger, comprendo mejor que tampoco he sido una persona fácil de entender para los demás, en especial para las relaciones que he tenido. Cómo asusta que la otra persona no entienda las ansiedades, los aislamientos, los sobrepensamientos, las intelectualizaciones (de las cuales muchos se ofenden porque sienten que uno intenta humillarles intelectualmente), de los estados de depresión.

-A veces es imposible saber qué experiencia la causó o cuál es la causa última porque buscamos en el psicoanálisis. Muchas veces simplemente la causa es el miedo, el rechazo que tenemos a vivir ante los retos que se nos ofrecen. ¿Cuáles son esos retos que detestamos o que tememos y no podemos de ningún modo evitar? ¿Cuáles son esas situaciones a las que sin poder evitarlo nos vamos a tener que enfrentar y no queremos en conciencia desde nuestra misma esencia tener que pasar si salimos de la habitación? Son esas situaciones las que la depresión quiere anular.

-Yo soy como Sherlock Holmes, necesito casos o cosas que hacer para mantener mi mente atascada de endorfinas, si dejo de hacer lo que sé, entonces caigo en una profunda espiral de depresión, soledad y tristeza. Porque estoy solo. Muy solo. Dejar de hacer algo me conduce a la locura o a la depresión y cuando caigo en depresión es duro volver a salir de ello. Estuve medicado por años pero dormía muy poco o mucho. La medicina tampoco es la solución, debe ser la capacidad de adaptación de cada cuerpo, el mío es impredecible.

-Algunos piensan que estar deprimido es estar triste y piensan que como es eso entonces debe tener una causa. Pues estar triste se debe a algo. Pero no es así, la tristeza es algo pasajero, la depresión se parece más a estar muerto en vida, a una sensación de no sensación, o para decirlo de otra forma si las emociones tienen colores en la depresión sólo tienen uno sólo. Algunas veces esto viene acompañado de tristeza y/o ansiedad.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Creo que en los casos Aspies lo complejo va en dos direcciones. El mundo te parece inadecuado, el mundo fuera de ti, pero dentro tuyo hay otro mundo que es distinto a este exterior. Ahí la inadecuación. Los problemas no están ni dentro ni fuera tuyo, están en la transición de una dimensión a la otra. La dimensión interna y la dimensión externa. Tal vez si comenzamos a aceptar que el mundo es lo que es, y que somos lo que somos y no intentar solapar una realidad encima de la otra, la vida fluye justo donde estamos quedándonos estancados. En medio de las dos realidades. Así cómo la transición misma que debe existir entre la vida y la muerte. Es típico del estado de depresión desear dormir y no despertar por años. Si te das cuenta se parece mucho a sentir cierto placer pensar en la muerte como un alivio, para después espantarse un poco con la misma idea. Es desear el largo sueño, y abrumarse luego de si está bien o no despertar, si dormir hará una diferencia realmente. Facundo Cabral, una vez que tuve la oportunidad de conocerle y hablarle me dijo estás palabras: "No... tú no estás deprimido, estás distraído. Distraído con tus problemas de que no vez la vida, lo hermoso que está frente a ti. La inspiración nunca se pierde. Te distraes de ella, así que no estás deprimido. Solo abre los ojos y está atento del momento presente" En la práctica cuesta mucho sentirlo, pero es una buena perspectiva que a veces me funciona muy bien.

-Hubo etapas cuando estuve deprimido, que dormía de día y andaba de noche, me dejaba crecer mucho la barba y comía fuera de horario y mal, era como un "zombie.

-Uno no los controla, sólo llegan como cuando uno está en el mar y llega una ola y lo revuelca y lo hunde a uno. Sólo queda esperar que pase, y confiar que pasará. Puede uno hacer cosas para acelerar la duración con la alimentación, el ejercicio, y meditación, y ser consciente de los pensamientos, evitar los negativos y así uno va saliendo de ese estado. Si dura mucho, más de 3 meses quizás pueda uno considerar ayuda de un profesional.

-Yo hago servicio a todos todo el tiempo, y pienso eso de que "el que no vive para servir, no sirve para vivir". Los momentos pasan, hoy estoy mal, pero mañana puedo estar bien, son ciclos, lo importante es buscar la manera se continuar, ver la luz al final del túnel. No busco ser feliz al estilo Hollywood, mi felicidad está hecha de pequeñas cosas todos los días, y de eso, soy consciente.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Controlar los estados depresivos resulta imposible, puedes disfrazarlos o fingir que no pasa nada, pero, ahí están y te siguen afectando. Algo que aprendí, hace años, para poder convivir con mis estados depresivos (con el que tengo actualmente, ya llevo cerca de semana y media así) fue la medicina holística, ahí aprendí que la depresión es la represión de uno mismo, es decir, cuando estamos deprimidos estamos intentando ser alguien o algo completamente ajeno a nosotros mismo, y como aspies, ese tema lo tenemos más que dominado, basado en ello, analizo la(s) causa(s) de mi depresión y de ahí comienzo a tomar decisiones que impliquen ser y hacer aquello que resulta a favor de quien y como soy. Repito, no controlo la depresión, de hecho la dejo fluir, la dejo ser, pero, aprendo a vivir con ella, y hasta ahora la relación ha sido linda, ya que, a partir de la depresión aparece la ira y es la ira la que me ayuda a salir y mantenerme en pie.

-Vivir el 'aquí y ahora, el instante mismo' que tanto alivio causa, pero que nos cuesta mucho sentirlo.

-Estoy deprimida, soporto mucho estrés sin decir nada y llegar un punto que no puedo más. Soy muy ansiosa, impaciente, intento mantener una seguridad, que las cosas se mantengan dentro de un control, seguras, pero no es así actualmente. Todo se está deshaciendo, y no sé cómo arreglar las situaciones para que vuelvan a ser como se supone deberían ser. Eso me está desequilibrando mucho y no sé cómo tener un buen ánimo, hablo como si siempre estuviera molesta, o como alguien sin emociones, ni empatía, aunque en realidad si me importan mis seres queridos ¿Cómo puedo equilibrarme de nuevo? Alguien seguro habrá pasado por algo parecido.

-Yo padezco depresión crónica, sin embargo aislarme es un lujo para mí, debido a mi forma de vida y mi mundo. Cuanto más se pone difícil, más me empeño, el hecho de que las cosas no te salgan como esperas, no significa que fracasaste, porque nadie lo controla todo, sólo algunas cosas, y nadie controla a las personas, a veces uno puede sentirse hundido o fracasado, pero la verdad es que tú conoces tu esfuerzo. Piensa en eso y disfruta de tu esfuerzo, por ejemplo: Si juegas un partido de fútbol por diversión, te ríes si caes, y de tus errores compartes el momento con el resto y ellos contigo, al final no te importará si ganaste o perdiste o si lograste lo que tenías pensado, simplemente jugaste y eso te hizo feliz. Así es la vida, si dejas de tomarte todo como un juego serio de ganar o ganar, evitaras frustrarte y en la victoria en vez de felicidad hallarás descanso.

-La depresión es como una tormenta, siempre saldrá el sol después, mientras uno siga de pie para verlo.

Fotografía: Camilo Cuevas.

 ¿Qué les hace desencadenar un episodio depresivo?


-Que me encasillen, que me controlen, que maten mis ilusiones, y me hagan sentir que la vida no tiene sentido, más que esperar el fin de mis días.

-Son varias cosas, pero yo diría que el principal detonante es mi enorme intolerancia a la frustración.

-Mi soledad principalmente. Mi frustración cuando algo no sale como lo tengo planeado.

-También la frustración, pero de un tiempo acá he notado que si paso por momentos difíciles, el que me enferme (ya sea de gripa o cualquier otra cosa) puede ser el principio de una depresión, es muy extraño.

-La frustración y que las personas de mi círculo familiar no me entiendan ni me comprendan. Eso desarrolla en mí una crisis de Depresión.

-El sentirme inútil.

-A mí el exceso de presión y estrés, los problemas económicos, hacen que me quiebre. Pero a veces simplemente aparece, creo que es por algún factor externo que no he identificado, y se queda meses.

-Cuando postergo las cosas y se me acumulan. Cuando hay cambios bruscos, crisis...

-En días pasados soñé que navegaba, la proa apuntaba al horizonte. Mi único deseo era seguir y seguir, solo alejándome del sitio en donde estoy ahora, navegar sin detenerse. Es la búsqueda de libertad, mi vida es una prisión. Esa inmutabilidad y frialdad, así como la imposibilidad de sentir placer o emoción por alguna actividad que antes me hacía sentirme bien, es depresión.

Fotografía: Camilo Cuevas.

¿Han intentado suicidarse?


De los 44 aspies que contestaron esta pregunta, 20 respondieron que pensaron en el suicidio pero no llegaron a intentarlo;  22 lo intentaron y 2 no han pensado ni intentado suicidarse. Estos son los comentarios de algunos de los que respondieron la encuesta:


- Mi experiencia fue hace 25 años y confieso haber fallado. Desde ese momento más vienen y van pensamientos suicidas.

-Yo lo intenté de verdad, dos veces. Y en estas últimas semanas estoy teniendo pensamientos suicidas de nuevo.

- Desde que tengo memoria quiero morirme. Solo muy pocos momentos de mi vida no pensé en ello. Actualmente, por ejemplo, preferiría estar muerta.

- He tenido 2 intentos y muchísimos pensamientos suicidas.

- Cuando era chica lo intenté tomando pastillas. Y muchas veces pienso ¿para qué estoy aquí? ¿Para qué vivo? Pero bueno, trato de hacer lo mejor que puedo para sobreponerme.

- Lo he pensado varias veces en el transcurso de mi vida, pero después de una larga reflexión personal, sólo quedaba en pensamientos.

- Lo intenté en mi infancia inyectádome medicamentos que ni conocía. Obviamente fallé, sólo me dio una repentina inflamación de la córnea.

Fotografía: Camilo Cuevas.


- Por 25 años he pensado que la muerte es mejor que vivir. Pasé por una depresión clínica y tuve tendencias suicidas por 2 años, los meses previos a tomar los antidepresivos fueron los peores porque mi mente pensaba de día y de noche sólo en morir, me engañó de tal forma que de verdad le creía cuando me hacía sentir que todos estarían mucho mejor sin mí. El único motivo por el cual nunca lo intenté, fue porque en el fondo sabía que era una trampa de mi cerebro porque YO SÉ lo que se siente quedarte con el dolor de perder a un ser querido por suicidio. Mi hermano mayor se suicidó hace 25 años y no quería que todo ese dolor se quedara con mis hijos, nunca pensé en mi esposo, padres o hermana, sólo pensaba que mis hijos vivirían para siempre con el dolor con el que yo he tenido que vivir por 25 años, no quería que sintieran que la muerte es preferible a estar con ellos y gracias a la experiencia del suicidio de mi hermano mis hijos aún tienen a su madre que día a día lucha contra esa enfermedad mental que aún está ahí, pero los medicamentos me hacen sobrellevarla para ser mamá de calidad y no de cantidad.

- Hice un blog con la historia completa, es decir lo que pensaba, lo que sentía y como lo haría. En los momentos, cuando siento mucha presión, lo pienso y siempre encuentro algo por lo que vivir; nuestros intereses restringidos son nuestras pasiones y siempre les encuentro algo nuevo. Soy de las que piensa que si de anciana soy una carga o sí me pasa algo que no me permita vivir dignamente, el cianuro y un ritual de despedida del dolor sería una solución.


***En el siguiente artículo, algunos jóvenes y adultos Asperger han escrito algunas palabras para cuando te sientas deprimido.

Escrito recopilado, editado y publicado por Aillen Aukan Awka.

Le invito a ver el breve vídeo de Jeyy Daly, una de las administradoras de este blog, en donde habla sobre la depresión como comorbilidad en el Síndrome de Asperger:



Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Camilo Cuevas, un excelente fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:

Esta es la biografía del autor de las fotografías utilizadas en este escrito, un joven con el síndrome de Asperger:
http://viviendoconelsindromedeasperger.blogspot.cl/2015/09/experiencia-de-vida-de-camilo-un-joven.html