sábado, 8 de septiembre de 2018

Toro Del Mar Sosa, la vida de un artista con Síndrome de Asperger




Agradezco a los organizadores de esta página de ayuda, por compartir mi experiencia con el síndrome de Asperger. 

Después de tantos años, descubro que tengo esta condición, cuando toda mi existencia me había cuestionado sobre la razón de mi manera distinta de ver las circunstancias. En mi caso no se me diagnosticó tempranamente y durante años sufrí en silencio sin comprender el porqué de esta extraña sensación, de sentirme diferente, como Gregor Samsa en la metamorfosis del libro de Kafka, y al mismo tiempo viviendo “bulling”. Hasta el punto de sentirme como el toro de la corrida, que se efectuaba a cada año frente la casa de mis padres en el pueblo de mi infancia en México.

En mi interior siempre he vivido con el sentimiento de que mi vida es una película o Tv-serie de los años 80's, en el que cada episodio o etapa tiene un mensaje que debo descubrir y eso me ha causado si bien ansiedad, también mucha curiosidad y fascinación. Ahora comprendo que esto es un síntoma y una forma de escape psicológico positivo que de cierta manera me ayudó mucho a sobrellevar los desafíos cotidianos de esta condición dentro de una familia disfuncional. En sus días buenos mi madre me contaba historias maravillosas y yo era el niño más feliz del mundo, pero al día siguiente era otra persona. 

En mi mundo real, aunque mis padres estuvieron presentes físicamente y no falté de alimento, su ausencia emotiva me causó un vacío. Los castigos físicos y emocionales injustos me hacían esconderme, a través mi mundo imaginario.  A pesar de todo lo vivido siento una gran compasión por ellos y les agradezco esta oportunidad de vida. La complexidad de nuestra relación me hizo también alejarme como adulto y construí mi felicidad. Hoy confirmo que si un niño tiene Asperger no puede quedarse con padres tóxicos. Tiene que salir y hay que apoyarle a buscar la ayuda profesional correcta.  Una vez adulto a partir de lectura y cursos de psicología en la universidad pude concluir, esta condición psicológica familiar.  





De niño completamente encerrado en mi fantasía, torpe para los deportes, y las relaciones sociales, compensaba mi tiempo dibujando personajes, días largos de lectura en la biblioteca al lado de mi casa y el vergel familiar, conexión con los animales a quienes amo profundamente, introspección.
Mi único contacto con el mundo real eran mis profesores de escuela y universidad  a quienes consideraba mis guías, mis gurus, mis maestros, no solo en cátedra sino espiritualmente hablando a quienes les tengo un gran respeto y cariño, porque gracias a ellos pude ser quien soy… La televisión ha cambiado y no la miro más, la he sustituido por documentales. En mi infancia  también me ayudó de cierta manera como referencia de comportamiento. Pertenezco a la generación X en el que las series o películas de ese entonces tenían muchos valores morales y terminaban usualmente con un mensaje positivo.

En mi cabeza infantil los diferentes personajes de series que vivían adversidades, todos eran mis amigos, y tenían algo que me hacía sentir identificado con ellos, hasta el punto de creerme incluido en su mundo, con valores de justicia. Me comportaba y hablaba como ellos con reflexiones profundas que más de una vez exasperaban a los niños de mi generación, hasta el punto de ignorarme, tomándome por excéntrico, creído, y “rarito”. Continuamente con libros en mis manos buscando temas y cosas diferentes para aprender haciendo de mis días una aventura misteriosa que ellos no comprendían. Es verdad que las personas con este síndrome somos extraños para la gente “normal” y sin querer, sin comprenderme, la nostalgia se instalaba. No puedo decir que tuve amigos reales de mi edad durante mi niñez y mi poco contacto era con adultos: mis profesores. Mi abuelita paterna y mis tías me motivaban siempre dándome tareas en su almacén del pueblo. Dibujar los carteles y acomodar productos. Trabajos que no requerían equipo. 

Santo Torito de Abala Yucatan.



Mi vida como adulto siempre ha sido desastrosa en las relaciones. Mis reacciones frente a situaciones son prácticas, honestas y generosas, pero muy reactivas ante la injusticia y la ilógica y evito la superficialidad. Algunas ocasiones por esta soledad excesiva he atraído personas con psicopatologías nerviosas que han abusado de mi necesidad de comprensión. Los Aspies somos personas peculiares y nos gusta nuestra soledad, al ir madurando necesitamos contacto y humanidad en nuestra existencia. En mi caso fui víctima de marginación, hasta que poco a poco empecé a aprender a copiar y aplicar esos “filtros sociales” de los que hablan los psicólogos. Muchas veces tuve confrontaciones debido a mis valores y disciplinas rígidas. Mis diálogos frente al espejo al principio me hacían sentir más extraño de lo que ya era para la gente, pero en secreto aprendí a conocerme y aceptarme mediante este tipo de ejercicios y otros. Familiares le cuestionaban siempre a mi padre si yo consumía drogas dado a la naturaleza de mi comportamiento.

Tener el Síndrome de Asperger tiene también ventajas a pesar de todo. En mi caso aprendí a hablar rápido, leer rápido, siempre obtuve diplomas de excelencia en la escuela, publicaba artículos y en la universidad, me gradué como Médico Cirujano Dentista con altas notas, fui ganador del concurso del diseño del logo de mi generación  y estudié con la ayuda de dos becas universitarias en una época en que se ofrecían solo a estudiantes con altos rendimientos académicos.  

Reencarnación.



Con los años emigré a Canadá gracias a una persona maravillosa, porque en cada episodio de la vida si tristemente hay personajes oscuros, también hay ángeles sin alas que te ayudarán, sin condiciones ni precios. Cuando creí que todo cambiaría, en Canadá viví racismo, no se me reconoció mi título de dentista, he realizado trabajos distintos a los que no había sido preparado, he confirmado el valor de la humildad. Caminar solo en un país ajeno cuando los inviernos largos son parte de ese tormento, la nieve me caía en la cabeza, no podía evitar revivir los episodios de mi infancia identificándome como el toro de la corrida y esto aumentó más los síntomas. Sentía una gran desesperación y todo esto me llevo a refugiarme más en mi soledad, a educarme, a leer libros budistas, de psicología y de superación personal, a meditar, a ver muchos documentales científicos, médicos. Mi espiritualidad y mi fe por Jesús aumentaron. Nuevamente lo miraba meditando en la montaña solo, sin religión, sin apóstoles, sin nadie. Es mi héroe, la persona que más admiro.

Hace tan solo unos meses estando en Estados Unidos de viaje tuve una crisis Asperger y empecé a buscar en el web a través los síntomas, finalmente visité un Dr que me confirmó el diagnóstico y finalmente, todo ese misterio fantasmal que me ha seguido hoy se descifra en dos palabras..... Síndrome de Asperger.

Actualmente Hablo tres idiomas. Hace 10 años que soy pintor en la ciudad de Montreal, mis cuadros se han expuesto en galerías en Canadá y México. Un director de cinema por el gobierno canadiense está haciendo un docu-ficción de mi pintura y mi historia.

Siempre siendo formal, educado, discreto, en mi mundo imaginario y muy decidido a descubrir la vida, saltar obstáculos, respetando los valores de los que hablo en mi pintura Pop-surrealista, simbólica, espiritual positiva, imaginativa, y existencialista,  sobre el derecho de los animales, Los niños y ahora más que nunca,  una nueva misión: Pintar sobre el síndrome de Asperger, porque deseo que cada persona que vive con esta condición se sienta acogido en mi mundo de color y reconfortado. Mi manera filantrópica de ayudar será a través de mi obra. 

Fuerza Asperger.



Si usted ha llegado a esta estrofa comprenderá, la razón de mi sobrenombre artístico , porque las personas que vivimos con Asperger alguna vez nos hemos sentido como el toro de la corrida, al que maltrataron y que a pesar de toda barrera logró salir adelante. 

Si su hijo vive los síntomas del Síndrome de Asperger y ha sido diagnosticado oportunamente, créame que no es algo que sea tan malo, porque esto le ayudará a ser preventivos a evitar angustias y ansiedad en el niño.

Si son adolescentes, no dejen que nadie les diga que no pueden llegar a sus metas. Busquen ayuda oportuna ante el mínimo acoso emocional o físico. Luchen, aférrense a la vida. La ventaja de estos tiempos, es toda la información oportuna y los medios,  una vez confirmada la evaluación con este síndrome, ustedes van a aprender a valerse en la vida y lograr lo que se propongan, educándose y empleando los filtros de comportamiento, sin perder su identidad .   

Si usted es adulto y acaba de ser diagnosticado comprenderá que no está solo y que no está loco, como muchos condiscípulos de mi generación me llamaron en su momento en mis años de universidad. Hoy sé que esta magia en mi cabeza se llama Síndrome de Asperger y si me dieran a escoger volvería a elegirla para mí, porque volvió mis días fascinantes y sigue sorprendiéndome.

Por eso considero valioso este tipo de páginas, porque si bien hay mucha desinformación sin bases o valores en el web, también hay muchas herramientas útiles como éstas, para ayudar a personas con problemas extremos, encontrando equilibrio y color, aún en esos días grises.

......Gracias por leerme, 

Me llamo Toro Del Mar Sosa y está es mi página por quienes deseen mirar mis pinturas y seguirme en esta fábula llamada TOROY: Toro Rey.