martes, 22 de enero de 2019

¿Cómo puedo integrarme a la comunidad donde vivo?: Consejos de aspies para aspies.








En los dos artículos anteriores sobre la socialización, expusimos nuestras experiencias personales con respecto a este tema. En este escrito algunos jóvenes y adultos Asperger tratan de dar algunas soluciones a la pregunta planteada por nuestro compañero aspie (no he puesto sus nombres para resguardar su privacidad):


¿De qué maneras puedo integrarme a la comunidad donde vivo?


-Primero hay que librarse uno del prejuicio, uno no puede controlar lo que otros piensan ni sus prejuicios, pero si mantienes una buena actitud y muestras que no te afecta eso lo notará el resto, y es más posible que se acerquen hasta por duda si uno es amable, la gente aún con prejuicios puede acercarse hasta por agradecimiento. Puede ayudar observar tu entorno, tal cual alguien que observa una sociedad como tal, anota tus observaciones, plantea hipótesis y luego experimenta, te pondré un ejemplo, en mi sector la gente se molesta cuando estacionas un auto en una esquina por que pasa el camión de la basura, pero se molestan aún si ese día no pasa algo tonto, pero es un patrón social de la comunidad y aunque a uno le parezca que no habría problema en estacionarlo en la esquina el día que no pasa la basura, al darte cuenta de ello uno lo evita y te evitas problemas, así fíjate en como saludan (aunque sea por cortesía etc etc) que les molesta que les agrada sus buenas cosas y su lado negativo, una vez que lo anotes plantéate hipótesis de cómo puedes lograrlo y experimenta.

-No hay nada mejor que saborear la independencia. Para alcanzarla hay que superar las barreras que ponemos en la puerta de nuestras casas y salir afuera.

-El truco es reorganizar el conocimiento para usarlo como una fortaleza, es decir, entender por qué reaccionamos, y modificar o aceptar conductas que te darán al final una mayor paz espiritual y mental al aceptarte a ti mismo en la plenitud de tu persona; una vez que te sientas pleno y en paz estarás mejor. No les pidas a otros que te hagan sentir feliz, la felicidad es interna, nace en tu mente, puede que acontecimientos externos la hagan surgir, pero recuerda a Harry Potter, el "espectro patronum" proviene de los momentos felices que guardamos en nosotros y esa es la magia poderosa, hay que levantar la cabeza dejar de lamerse las heridas para enfrentar la vida lo mejor posible. Busca un grupo Asperger para que aprendas a relacionarte, a esperar tu turno, a hablar de otras cosas aparte de tus intereses, a ser tolerante, a amoldarse un poco al mundo, sino el mundo se encargará de hacerte infeliz. Cuando se tienen hijos aspies, hay que hablar con los maestros, ser inteligente y convencerlos poco a poco de lo que es la condición y cómo manejarla en caso de que lo ignoren. Son muchas cosas que hay que tomar en cuenta y la lista continúa. Mi consejo es aprender de este grupo, recuerda lo que has vivido, eso quizás te ayude a entender lo que vivirán tus hijos aspies. El trabajo para ayudarlos no terminará nunca.

Fotografía: Rodrigo Corvalán.


-Algunos aspies me preguntan por qué soy "tan NT", que he hecho para "convertirme". La verdad es que no hay mucha ciencia detrás de esto. Hay que salir un poco de ese encierro mental que nos hace creer que lo que tenemos es "exclusivo" a una condición y que todo lo que sentimos o percibimos, es ajeno en nuestro entorno. Si sentimos miedo, sólo nos pasa a nosotros. Error. Todos sentimos miedo. Si nos sentimos sobrecargados, sólo nos pasa a nosotros. Error. Toda la gente se pone mal alguna vez y tienen sus picos de estrés. Si alguien nos lastima o nos hiere. Porque somos aspies lo sufrimos. Error. Cualquier persona herida o lastimada siente dolor. Lo primero es sacar un poco la 'lupa' que nos ponemos nosotros mismos, y empezar a ver que no todo gira en torno a nosotros y -más aún por tener una condición-, sino que todos giramos en torno a la vida. Yo he tenido la suerte de tener una madre que siempre me exige que 'haga algo'. Al principio esa exigencia era muy impuesta, principalmente cuando era menor de edad y no se sabía bien que 'problemas emocionales' tenía, que me hacía ser una persona a veces retraída, a veces agresiva, a veces muy dedicado y esmerado y a veces un completo holgazán. Con el pasar del tiempo esa exigencia que me imponían la fui regulando yo mismo de acuerdo a mis necesidades y posibilidades. Eso genera un sentido de autonomía propia porque la autoexigencia forma el carácter e impulsa a la acción, descubriendo que aun poniendo voluntad en los malos momentos se pueden hacer cosas buenas que terminan conectando con buenos momentos. A mí me exigen que haga algo siempre, y ahora que soy más adulto, que esté fuera de casa. No necesariamente estar fuera de casa es socializar descaradamente. Estar en la calle no es sinónimo de andar relacionándome con todo el mundo. Algunos de los presentes en este grupo, saben que soy de irme a sentarme a tomar un café y mensajearme desde ahí con ellos. Es una manera de estar más en contacto también con otros estímulos de la calle: Iniciar una charla con un desconocido, bromear con el empleado del local, mirar chicas lindas que entran y salen, estudiar la conducta social de los que pasan por el lugar para ver 'que me sirve' de ese análisis. El hábito de estar fuera de casa, te refresca la mente y te abre nuevas posibilidades. Ideas, con las que te vas a la cama pensando... ¿y si mañana hago esto?¿Y si en vez de decir esto, digo lo otro?¿Y si ahora, que ya me conoce un poco más, me animo a dar otro paso?


Fotografía: Rodrigo Corvalán.


El gran fracaso que veo acá, generalizado en muchos jóvenes, es que están muy cómodos, demasiado cómodos, porque nadie les exige nada y tratan de analizar todo lo que sucede alrededor NO para actuar, sino más bien para especular de qué manera pueden seguir en la comodidad. Ojo, yo no me siento superado. Siento que tengo un poco más de actitud ante la vida y que eso me acerca un poco más a encontrar momentos de felicidad. Pero yo sigo viviendo con la sensación de que ando metido en un caparazón y que de tanto en tanto saco la cabeza y salgo a caminar un tramo, a veces largo, a veces corto, pero al fin andar y en esos aires frescos que respiro, hay vida. Cuando era adolescente e iba al colegio me paralizaba y hasta era motivo para que quedara en evidencia frente al conglomerado de gente. Poner en práctica el hábito de exponerse a esas situaciones sociales incómodas para hacer el 'cambio de pensamiento' y no dejarse llevar por la sensación, te ayuda a 'descubrir' una nueva parte de la realidad. Es como atravesar una cortina de humo que no te dejaba ver que había más allá de esa cortina. Veo mucha gente que no quiere actuar porque primero quieren cambiar la manera de sentir. Error. Es poco probable que eso suceda, porque el sentir es algo congénito, es biológico. Así nos concibieron, y así moriremos. Sin embargo, hemos sido dotados de una buena inteligencia analítica para poder racionalizar lo que percibimos y entender si lo que sentimos es consecuente con la realidad. ¿Es desgastante? Terriblemente, satura y estresa, de eso no hay duda. Por eso, también es importante saber permitirnos 'sentirnos mal' para aceptar la realidad. Igualmente, para aquellos que quieran ser más sociables todavía hay esperanzas. Las neurociencias hablan que el cerebro es plástico, es decir, a fuerza de voluntad y de cambiar esquemas de pensamientos podemos modificar lo biológico también. Claro, que esto requiere de un ejercicio cuyos cambios ameritan una apuesta a muy largo plazo. Ahí si hay que armarse de paciencia. Lo que deberíamos hacer a los 20 quizás lo hagamos a los 30 y lo que deberíamos hacer a los 30 quizá a los 40, y hay cosas que tendremos que luchar una vida entera para poder dar con ellas.

Fotografía: Rodrigo Corvalán.

¿Qué hacer para comenzar a socializar?


-Todo empieza por la empatía. Siempre buscar algo que te atraiga de la otra persona, aunque sea hablar de la corriente alterna y de la continua. Luego el contacto te va llevando sólo a donde tiene que ir. Vale para una amistad o para una chica que te guste.

-Si no sales, obvio que no vas a tener vida social.

-Para salir y conocer a alguien, quizás se trate de hacer alguna actividad deportiva, hacerse miembro de un club, aprender a volar helicópteros, estudiar matemática pura, alistarse en el ejército, ofrecerse de voluntario para aplacar la ira de los dioses y permitir que nos lancen a un volcán con lava ardiente...No sé, se me ocurren varias cosas...

-Si no rompemos la burbuja, será tan difícil lograr las cosas. Lo importante es romperla, así se lleve poco o mucho tiempo; en nuestra naturaleza esta la diferencia, ese llamado distinto que hace que la esencia de cada uno de nosotros tenga la capacidad de hacer cosas asombrosamente extraordinarias y a veces se desconocen.

-Creo que nunca es tarde para cumplir metas, cualquiera que ésta sea. Yo casi voy para los 40 años y todavía no veo que nadie me excluya por la edad. Me queda mucha “pila” para hacer millones de cosas más.

-Aprende a inventar cosas, decir chistes, inventar tonterías. A nosotros nos cuesta la charla informal. Pero si tú vieras la cantidad de gente que 'rellena' huecos con charla insustancial, sabrías que no son pocas. Aprende a ser ocurrente.

-Sólo ahora, a mis 33 años, estoy logrando progresos que debería de estar sucediendo cuando tenía 18. Siento gran parte de mi vida desperdiciada, solo hasta ahora he podido mejorar mi comportamiento social y hasta he pensado en quizás conseguir un trabajo. He sido de suerte al tener novia.

Fotografía: Rodrigo Corvalán.



-Creo que mucho va en la actitud que tenemos ante la vida y ante las adversidades.

-Yo a mis 33, estaba en la flor de mi vida, sentía que no había límites para lo que podía hacer, y todavía pienso lo mismo, solo hay que mirar adentro de uno y dejar de lamerse las heridas.

-En cuanto a la tentación de "aislarse" de los NT, tampoco es la solución. Los grupos de pertenencia Asperger son muy útiles para ayudarnos entre nosotros (siempre y cuando estén bien coordinados) Pero también hay que realizar otras actividades en conjunto con el resto de la sociedad. Seguir actividades, estudios y cursos relacionados con tu hobbie, pueden ser muy buenos para socializar con neurotípicos., ya que en tu área es dónde vas a destacar y las singularidades pasan a un segundo plano.

-En mi caso, desde mi adolescencia decidí simplemente ser yo, vivir a mi gusto y manera, ignorando absurdos prejuicios o sistemas de creencias que solo me generaban, y generan desacuerdos y malestar. Soy desinhibido, no por ser extrovertido y/o sociable, sino porque soy como soy, sin filtros ni tapujos, haciendo caso omiso a quienes solo opinan o hablan sin conocimiento de causa.

-Lo que te propongo para que de a poco te insertes en la dinámica social, es ir con lo que se llama la "exposición gradual". La socialización es algo que a nosotros no nos gusta de plano o nos da pereza, pero es en gran parte porque tampoco la ejercitamos y nos da miedo arrancar. Al principio creemos que es algo imposible, y de hecho lo es, si de repente nos proponemos trabajar 8 horas diarias en una empresa. La estrategia de usar el "amigo sombra", o usar una persona de tu máxima confianza para por lo menos ir a hacer algo dos veces por semana un par de horas. Después hacer eso mismo, pero sólo, así sucesivamente. La confianza en uno mismo se va construyendo con pequeños pasos, medidos y con paciencia. De a poco vas a ir adquiriendo más autoestima para ir poniéndote metas más grandes y te vas a ir dando cuenta que las cosas no son como la mente de uno las crea, son muchos más simples en realidad. Por eso, cada uno sabe de los recursos que tiene y a qué echarle mano. 

-Yo actualmente estoy en alza. Estoy de a poco socializado más y acomodándome en la sociedad. Los días de depresión se están haciendo cada vez menos frecuentes.

-Tuve que re-inventarme en mi trabajo. Con casi 40 años no me quedó otro remedio que marcharme de la empresa donde trabajaba como secretaria y no sabía hacer otra cosa, así que me puse las “pilas” y aprendí un nuevo oficio. Además, no sólo soy Asperger, también sufro una minusvalía física, pero a pesar de ello, hay que seguir adelante. Por otro lado, al igual que nos ocurre a muchos Aspies, tengo un poco de fobia social, pero entiendo que es un problema que hay que superar porque estamos obligados a vivir en sociedad. Si quieres un consejo para superar ese problema, a mí me está ayudando mucho asistir a clases de bailes de salón; me sirven para conocer a otras personas y para perder el "miedo" al contacto físico. Os lo recomiendo.


Escrito recopilado, editado y publicado por Aillen Aukan Awka.

Las imágenes utilizadas en este escrito, exceptuando la primera, pertenecen a Rodrigo Corvalán, un gran fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:




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