martes, 22 de enero de 2019

¿Cómo puedo integrarme a la comunidad donde vivo?: Consejos de aspies para aspies.








En los dos artículos anteriores sobre la socialización, expusimos nuestras experiencias personales con respecto a este tema. En este escrito algunos jóvenes y adultos Asperger tratan de dar algunas soluciones a la pregunta planteada por nuestro compañero aspie (no he puesto sus nombres para resguardar su privacidad):


¿De qué maneras puedo integrarme a la comunidad donde vivo?


-Primero hay que librarse uno del prejuicio, uno no puede controlar lo que otros piensan ni sus prejuicios, pero si mantienes una buena actitud y muestras que no te afecta eso lo notará el resto, y es más posible que se acerquen hasta por duda si uno es amable, la gente aún con prejuicios puede acercarse hasta por agradecimiento. Puede ayudar observar tu entorno, tal cual alguien que observa una sociedad como tal, anota tus observaciones, plantea hipótesis y luego experimenta, te pondré un ejemplo, en mi sector la gente se molesta cuando estacionas un auto en una esquina por que pasa el camión de la basura, pero se molestan aún si ese día no pasa algo tonto, pero es un patrón social de la comunidad y aunque a uno le parezca que no habría problema en estacionarlo en la esquina el día que no pasa la basura, al darte cuenta de ello uno lo evita y te evitas problemas, así fíjate en como saludan (aunque sea por cortesía etc etc) que les molesta que les agrada sus buenas cosas y su lado negativo, una vez que lo anotes plantéate hipótesis de cómo puedes lograrlo y experimenta.

-No hay nada mejor que saborear la independencia. Para alcanzarla hay que superar las barreras que ponemos en la puerta de nuestras casas y salir afuera.

-El truco es reorganizar el conocimiento para usarlo como una fortaleza, es decir, entender por qué reaccionamos, y modificar o aceptar conductas que te darán al final una mayor paz espiritual y mental al aceptarte a ti mismo en la plenitud de tu persona; una vez que te sientas pleno y en paz estarás mejor. No les pidas a otros que te hagan sentir feliz, la felicidad es interna, nace en tu mente, puede que acontecimientos externos la hagan surgir, pero recuerda a Harry Potter, el "espectro patronum" proviene de los momentos felices que guardamos en nosotros y esa es la magia poderosa, hay que levantar la cabeza dejar de lamerse las heridas para enfrentar la vida lo mejor posible. Busca un grupo Asperger para que aprendas a relacionarte, a esperar tu turno, a hablar de otras cosas aparte de tus intereses, a ser tolerante, a amoldarse un poco al mundo, sino el mundo se encargará de hacerte infeliz. Cuando se tienen hijos aspies, hay que hablar con los maestros, ser inteligente y convencerlos poco a poco de lo que es la condición y cómo manejarla en caso de que lo ignoren. Son muchas cosas que hay que tomar en cuenta y la lista continúa. Mi consejo es aprender de este grupo, recuerda lo que has vivido, eso quizás te ayude a entender lo que vivirán tus hijos aspies. El trabajo para ayudarlos no terminará nunca.

Fotografía: Rodrigo Corvalán.


-Algunos aspies me preguntan por qué soy "tan NT", que he hecho para "convertirme". La verdad es que no hay mucha ciencia detrás de esto. Hay que salir un poco de ese encierro mental que nos hace creer que lo que tenemos es "exclusivo" a una condición y que todo lo que sentimos o percibimos, es ajeno en nuestro entorno. Si sentimos miedo, sólo nos pasa a nosotros. Error. Todos sentimos miedo. Si nos sentimos sobrecargados, sólo nos pasa a nosotros. Error. Toda la gente se pone mal alguna vez y tienen sus picos de estrés. Si alguien nos lastima o nos hiere. Porque somos aspies lo sufrimos. Error. Cualquier persona herida o lastimada siente dolor. Lo primero es sacar un poco la 'lupa' que nos ponemos nosotros mismos, y empezar a ver que no todo gira en torno a nosotros y -más aún por tener una condición-, sino que todos giramos en torno a la vida. Yo he tenido la suerte de tener una madre que siempre me exige que 'haga algo'. Al principio esa exigencia era muy impuesta, principalmente cuando era menor de edad y no se sabía bien que 'problemas emocionales' tenía, que me hacía ser una persona a veces retraída, a veces agresiva, a veces muy dedicado y esmerado y a veces un completo holgazán. Con el pasar del tiempo esa exigencia que me imponían la fui regulando yo mismo de acuerdo a mis necesidades y posibilidades. Eso genera un sentido de autonomía propia porque la autoexigencia forma el carácter e impulsa a la acción, descubriendo que aun poniendo voluntad en los malos momentos se pueden hacer cosas buenas que terminan conectando con buenos momentos. A mí me exigen que haga algo siempre, y ahora que soy más adulto, que esté fuera de casa. No necesariamente estar fuera de casa es socializar descaradamente. Estar en la calle no es sinónimo de andar relacionándome con todo el mundo. Algunos de los presentes en este grupo, saben que soy de irme a sentarme a tomar un café y mensajearme desde ahí con ellos. Es una manera de estar más en contacto también con otros estímulos de la calle: Iniciar una charla con un desconocido, bromear con el empleado del local, mirar chicas lindas que entran y salen, estudiar la conducta social de los que pasan por el lugar para ver 'que me sirve' de ese análisis. El hábito de estar fuera de casa, te refresca la mente y te abre nuevas posibilidades. Ideas, con las que te vas a la cama pensando... ¿y si mañana hago esto?¿Y si en vez de decir esto, digo lo otro?¿Y si ahora, que ya me conoce un poco más, me animo a dar otro paso?


Fotografía: Rodrigo Corvalán.


El gran fracaso que veo acá, generalizado en muchos jóvenes, es que están muy cómodos, demasiado cómodos, porque nadie les exige nada y tratan de analizar todo lo que sucede alrededor NO para actuar, sino más bien para especular de qué manera pueden seguir en la comodidad. Ojo, yo no me siento superado. Siento que tengo un poco más de actitud ante la vida y que eso me acerca un poco más a encontrar momentos de felicidad. Pero yo sigo viviendo con la sensación de que ando metido en un caparazón y que de tanto en tanto saco la cabeza y salgo a caminar un tramo, a veces largo, a veces corto, pero al fin andar y en esos aires frescos que respiro, hay vida. Cuando era adolescente e iba al colegio me paralizaba y hasta era motivo para que quedara en evidencia frente al conglomerado de gente. Poner en práctica el hábito de exponerse a esas situaciones sociales incómodas para hacer el 'cambio de pensamiento' y no dejarse llevar por la sensación, te ayuda a 'descubrir' una nueva parte de la realidad. Es como atravesar una cortina de humo que no te dejaba ver que había más allá de esa cortina. Veo mucha gente que no quiere actuar porque primero quieren cambiar la manera de sentir. Error. Es poco probable que eso suceda, porque el sentir es algo congénito, es biológico. Así nos concibieron, y así moriremos. Sin embargo, hemos sido dotados de una buena inteligencia analítica para poder racionalizar lo que percibimos y entender si lo que sentimos es consecuente con la realidad. ¿Es desgastante? Terriblemente, satura y estresa, de eso no hay duda. Por eso, también es importante saber permitirnos 'sentirnos mal' para aceptar la realidad. Igualmente, para aquellos que quieran ser más sociables todavía hay esperanzas. Las neurociencias hablan que el cerebro es plástico, es decir, a fuerza de voluntad y de cambiar esquemas de pensamientos podemos modificar lo biológico también. Claro, que esto requiere de un ejercicio cuyos cambios ameritan una apuesta a muy largo plazo. Ahí si hay que armarse de paciencia. Lo que deberíamos hacer a los 20 quizás lo hagamos a los 30 y lo que deberíamos hacer a los 30 quizá a los 40, y hay cosas que tendremos que luchar una vida entera para poder dar con ellas.

Fotografía: Rodrigo Corvalán.

¿Qué hacer para comenzar a socializar?


-Todo empieza por la empatía. Siempre buscar algo que te atraiga de la otra persona, aunque sea hablar de la corriente alterna y de la continua. Luego el contacto te va llevando sólo a donde tiene que ir. Vale para una amistad o para una chica que te guste.

-Si no sales, obvio que no vas a tener vida social.

-Para salir y conocer a alguien, quizás se trate de hacer alguna actividad deportiva, hacerse miembro de un club, aprender a volar helicópteros, estudiar matemática pura, alistarse en el ejército, ofrecerse de voluntario para aplacar la ira de los dioses y permitir que nos lancen a un volcán con lava ardiente...No sé, se me ocurren varias cosas...

-Si no rompemos la burbuja, será tan difícil lograr las cosas. Lo importante es romperla, así se lleve poco o mucho tiempo; en nuestra naturaleza esta la diferencia, ese llamado distinto que hace que la esencia de cada uno de nosotros tenga la capacidad de hacer cosas asombrosamente extraordinarias y a veces se desconocen.

-Creo que nunca es tarde para cumplir metas, cualquiera que ésta sea. Yo casi voy para los 40 años y todavía no veo que nadie me excluya por la edad. Me queda mucha “pila” para hacer millones de cosas más.

-Aprende a inventar cosas, decir chistes, inventar tonterías. A nosotros nos cuesta la charla informal. Pero si tú vieras la cantidad de gente que 'rellena' huecos con charla insustancial, sabrías que no son pocas. Aprende a ser ocurrente.

-Sólo ahora, a mis 33 años, estoy logrando progresos que debería de estar sucediendo cuando tenía 18. Siento gran parte de mi vida desperdiciada, solo hasta ahora he podido mejorar mi comportamiento social y hasta he pensado en quizás conseguir un trabajo. He sido de suerte al tener novia.

Fotografía: Rodrigo Corvalán.



-Creo que mucho va en la actitud que tenemos ante la vida y ante las adversidades.

-Yo a mis 33, estaba en la flor de mi vida, sentía que no había límites para lo que podía hacer, y todavía pienso lo mismo, solo hay que mirar adentro de uno y dejar de lamerse las heridas.

-En cuanto a la tentación de "aislarse" de los NT, tampoco es la solución. Los grupos de pertenencia Asperger son muy útiles para ayudarnos entre nosotros (siempre y cuando estén bien coordinados) Pero también hay que realizar otras actividades en conjunto con el resto de la sociedad. Seguir actividades, estudios y cursos relacionados con tu hobbie, pueden ser muy buenos para socializar con neurotípicos., ya que en tu área es dónde vas a destacar y las singularidades pasan a un segundo plano.

-En mi caso, desde mi adolescencia decidí simplemente ser yo, vivir a mi gusto y manera, ignorando absurdos prejuicios o sistemas de creencias que solo me generaban, y generan desacuerdos y malestar. Soy desinhibido, no por ser extrovertido y/o sociable, sino porque soy como soy, sin filtros ni tapujos, haciendo caso omiso a quienes solo opinan o hablan sin conocimiento de causa.

-Lo que te propongo para que de a poco te insertes en la dinámica social, es ir con lo que se llama la "exposición gradual". La socialización es algo que a nosotros no nos gusta de plano o nos da pereza, pero es en gran parte porque tampoco la ejercitamos y nos da miedo arrancar. Al principio creemos que es algo imposible, y de hecho lo es, si de repente nos proponemos trabajar 8 horas diarias en una empresa. La estrategia de usar el "amigo sombra", o usar una persona de tu máxima confianza para por lo menos ir a hacer algo dos veces por semana un par de horas. Después hacer eso mismo, pero sólo, así sucesivamente. La confianza en uno mismo se va construyendo con pequeños pasos, medidos y con paciencia. De a poco vas a ir adquiriendo más autoestima para ir poniéndote metas más grandes y te vas a ir dando cuenta que las cosas no son como la mente de uno las crea, son muchos más simples en realidad. Por eso, cada uno sabe de los recursos que tiene y a qué echarle mano. 

-Yo actualmente estoy en alza. Estoy de a poco socializado más y acomodándome en la sociedad. Los días de depresión se están haciendo cada vez menos frecuentes.

-Tuve que re-inventarme en mi trabajo. Con casi 40 años no me quedó otro remedio que marcharme de la empresa donde trabajaba como secretaria y no sabía hacer otra cosa, así que me puse las “pilas” y aprendí un nuevo oficio. Además, no sólo soy Asperger, también sufro una minusvalía física, pero a pesar de ello, hay que seguir adelante. Por otro lado, al igual que nos ocurre a muchos Aspies, tengo un poco de fobia social, pero entiendo que es un problema que hay que superar porque estamos obligados a vivir en sociedad. Si quieres un consejo para superar ese problema, a mí me está ayudando mucho asistir a clases de bailes de salón; me sirven para conocer a otras personas y para perder el "miedo" al contacto físico. Os lo recomiendo.


Escrito recopilado, editado y publicado por Aillen Aukan Awka.

Las imágenes utilizadas en este escrito, exceptuando la primera, pertenecen a Rodrigo Corvalán, un gran fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:




martes, 15 de enero de 2019

Mi experiencia con la fobia social






Para comenzar creo que la fobia social no aparece así porque sí, y logicamente no todos los asperger sufriran fobia social. Como algunos ya sabéis, yo sufrí acoso escolar, bullying…etc. Después de tantos abusos, de tantas decepciones, burlas, y un largo etcétera, perdí la fe en la humanidad, comencé a desconfiar de todo el mundo, pensaba que todas las personas que conociera se iban a reír de mi, a juzgarme y a lastimarme, por lo que decidí aislarme del mundo, y estar encerrado en casa. Obviamente, la fobia social no apareció por el asperger, si no por todo el daño que me habían hecho.
La única forma que yo encontré para superar la fobia social, fue enfrentándome a ella. Al menos así lo logré yo. Bueno, aparte de eso, necesité terapia para recuperar mi autoestima, y la confianza en mi mismo, pero no superé mi miedo, hasta que no me enfrenté a él.

Mosasaurus 


Estuve mucho tiempo sin salir de casa, sin hacer absolutamente nada, me sentía como un parásito, como un inútil…Y determiné, que no podía seguir asi, que tenía que luchar y crearme un futuro. Con muchísimo esfuerzo, me apunté a un curso de cocina de adultos, me costó muchísimo dar ese paso, pero de verdad tuve que hacerlo, si no me hubiese quedado estancado para siempre. Amigos, amigas, hay que hacer ese esfuerzo, hay que tener esa fuerza de voluntad, y romper esa barrera. Hay que hacerlo, porque es algo que dificulta la vida. La fobia social, es algo muy serio, ya que en esta vida siempre tendremos que convivir y lidiar con otras personas. Es necesario intentar enfrentarse a ella, y ver que no todo el mundo es malo, que no siempre tiene porque volver a repetirse todo, que no todas las personas van a lastimarte. Y que de no dar ese paso, nos perderemos el conocer a personas maravillosas que si merecerán la pena. También es necesario el apoyo de nuestros familiares y personas allegadas, sin que haya presiones para que la persona salga y se relacione, todo debe ser poco a poco y con mucha paciencia.

Ankylosaurus magniventris


Y para que digan que los aspies no entendemos las metáforas, utilizaré una:
Imaginar, que tenéis un camino delante, ese camino es el camino de vuestra vida, pero hay una piedra que no os deja avanzar, que está ahí en medio, y no os imposibilita el paso . Veis como la gente sigue su camino, pero vosotros estáis estancados y parados en la vida, por culpa de esa piedra. Da miedo saltar o superar la piedra, por si te caes o te haces daño, ¿Verdad? Pero hay que intentarlo, si no te quedarás en ese sitio para siempre. Hay que coger fuerzas y dar una patada a esa piedra, ¿Dolerá? Sí, ¿Dará miedo? Sí, pero hay que intentar ser valiente, apartar esa piedra del camino, para poder continuar nuestro camino, seguiremos avanzando, y cada vez veremos la piedra más lejos, hasta que por fin desaparezca, hasta que solo quede en nuestros recuerdos. Y sentiréis una grandísima satisfacción al haber conseguido superar ese obstáculo, y ver que habéis logrado seguir caminando.

Lystrosaurus


En esta vida hay que luchar, luchar siempre. Nadie hará las cosas por nosotros, nadie solucionará siempre nuestros problemas, nadie podrá quitarnos nuestros miedos. Los padres algún día faltarán, por lo tanto hay que enfrentarnos solos a la vida, intentar ser valientes y superar todo lo malo que se nos ponga por delante. Sé que no es fácil, es muy difícil, requiere muchísimo esfuerzo, da mucho miedo dar ese paso, pero es necesario por nuestro propio bien. Por crearnos una vida lo más llevadera posible. Para que en un futuro cuando seamos mayores, sonriamos al mirar al pasado y recordar todas las adversidades que hemos superado y todas las experiencias positivas que hemos conseguido vivir gracias a nuestro esfuerzo. Solo tenemos esta vida, hay que disfrutarla lo más posible e intentar ser felices. Asi que desde aquí os mando todo mi ánimo y fuerza a toda aquella persona, que esté atravesando por esta u otra situación tan difícil. Seguro vais a lograr seguir avanzando, solo tenéis que confiar y creer en vosotros mismos 
Gracias por leerme.

Escrito por Héctor Hache

Os invito a uniros a mi grupo de facebook sobre el síndrome de Asperger: Viviendo con síndrome de Asperger

sábado, 12 de enero de 2019

La Madurez en el Síndrome de Asperger









El proceso de madurez en las personas con el Síndrome de Asperger es más lento que el común de las personas. Y es que la definición que uno encuentra sobre la madurez, es justamente lo opuesto a cómo nosotros nos sentimos y enfrentamos las situaciones. Puede ser que por nuestra manera diferente de percibir nuestro entorno y de procesar la información que nos llega del medio que nos rodea, la poca empatía cognitiva, las escasas habilidades sociales, entre otras características del Espectro Autista, lo que dificulte aún más este proceso. Entonces sería injusto pretender que nosotros maduremos al mismo ritmo que los demás, más si no tenemos idea de cómo hacerlo. No hay que olvidar que cada persona tiene su propio ritmo de aprendizaje y no se debe forzar las etapas de desarrollo, además que entre mayor sean las experiencias, más se puede aprender, y en muchas ocasiones, los aspies no tenemos tanta experiencia de vida, lo que comúnmente se le denomina “tener mundo”, por eso no es de extrañar que un aspie se demore en independizarse, en formar una familia o cualquier otra experiencia de vida que otras personas viven a una edad más temprana.
A continuación le invito a leer las experiencias personales de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):


 ¿Se sienten con menos edad de la que se tienen?


-Yo lo he cargado toda mi vida, cuando tenía 18 me sentía de 10 o menos, ahora que tengo 25, me siento de 18 años.

-Pues yo siempre he creído ser inmaduro, aunque diariamente no me siento a reflexionar sobre ello y trato de actuar más que de pensarlo. Pero cuando se me presenta un imprevisto, y más en el ámbito social, se me notan actitudes extrañas producto de la falta de experiencia. Por otra parte si tomamos como parámetro de madurez lo que vemos en la sociedad, en general, vamos a pensar que somos inmaduros. Mucha gente a los 25-30 años, ya tienen pareja, están con un trabajo más o menos estable, y muchos de nosotros andamos viendo como terminar lo que estudiamos u otros recién están descubriendo a qué les gustaría dedicarse.

-No podría definir mi edad mental. Me siento atemporal XD

-Yo siento que tengo menos edad, y veo que cada día estoy peor. Razono muchas cosas, soy inteligente para algunas, excesivamente torpe para otras. Pero tengo serios problemas con mi edad.

-En mi caso más que sentir que tengo menos edad, lo que me sucede es que no cumplo con el arquetipo de lo que debería ser y comportarme según mis 34 años.

-Yo tengo 31 y me sigo sintiendo de 18, y lo peor es que me han dicho que lo parezco. Sí, no sé si será bueno o malo, pero lo más que han pensado que tengo, son 23 años jaja.

-Yo no percibo mi edad y, jajajaa, siempre me calculan menos de la que tengo. El otro día me quitaron 15 años.

-Actualmente tengo 45, muchas personas piensan que tengo como 30, pero en realidad tengo como 10 años. Hay la mala creencia que los años dan madurez, eso lo discuto, puede haber mayor experiencia (que es igualmente relativa). La madurez no es sino simplemente una excusa del adulto para dejar de ser niño. Si continuaran siendo niños, habría menos DISCUSIONES, más juego, los problemas se solucionarían fácilmente. El ser MADURO en el mundo actual no es sinónimo de sensatez ni coherencia, sólo la respuesta a una necesidad creada por un sistema inhumano.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.

 Sobre la madurez:


-Nunca se debe forzar a una persona con espectro autista a "madurar" y pensar como una persona de su edad, esto puede resultar contraproducente. Muchísimo menos hacerlo por medio de métodos que puedan ser violentos como "por la vía de los golpes".

-La inmadurez en el espectro autista tiene asidero científico (dificultad en la conexión de las neuronas espejos). Me parece muy bien entonces que se refuerce la idea de dar tiempos y espacios a las personas afectadas. Desgraciadamente la paciencia no es una virtud en todas las personas que lo rodean a uno, pero bueno, en ese caso más vale, aunque sea, generar conciencia.

-"Madurar" lo relaciono con alcanzar la inteligencia y el conocimiento, y con la síntesis de ambos alcanzar la sabiduría y aplicarla a las acciones concretas de la vida para que en definitiva nos vaya bien. Después en el plano afectivo, lo relaciono con preocuparse menos por uno y más por los demás, esa madurez es más difícil de tener.

-Tengo madurez en cuanto a procesos mentales (decisiones, beneficios, estructuras, laborales etc) por lo demás llego a ser inmaduro. En relaciones de pareja, en cuestión de amistad, soy inmaduro en cuestiones sociales y romances.

-En mi casa mi madre me decía: - Vas a pasar de verde a podrido-.

-Es la capacidad de tomar buenas decisiones, y sí, tengo esa madurez, pero la madurez emocional no es que avance tanto en aspies que digamos.

-Madurar también podría implicar tomar decisiones y hacerse cargo de ellas. Porque si uno hace algo y después sale con una rabieta o un desvarío porque le salió mal, no estaríamos asumiendo las consecuencias de nuestros actos.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.


¿Saben qué hacer con su vida?


-Yo tengo 31 y creo que ya tengo una idea muy general.

-Yo tengo 28 y ya sé dónde quiero estar a los 35 años, por eso no hay tiempo que perder en mi caso.

-Hace un par de años no sabía qué hacer con mi vida, entonces pensé donde quería estar en unos 10 años y me puse metas a corto y largo plazo, considerando claro está, que en 10 años pueden suceder muchas cosas que alteren el camino, pero tengo una idea general.

-Yo tengo claro mi camino y las complicaciones del mismo, y con todo y la frustración, la ansiedad y la depresión que he tenido que tolerar y soportar, sigo en pie de lucha.

-Yo por lo menos tengo un bosquejo de lo que haré con mi vida.

-Yo no sé aún qué hacer con mi vida, estoy tratando de ponerme metas a corto y largo plazo.

-Tengo 34 años y todavía no sé qué hacer con mi vida.

-Yo tengo 23 y no sé qué hacer con otras cosas XD.

-Yo tengo 22 y la vida no sabe qué hacer conmigo jeje.

-“Todavía no sé qué hacer con mi vida”. Parece una afirmación inocua, pero envuelve el mayor problema que tiene la condición a largo plazo.

-Yo a los 30, como mucho, quiero terminar mi carrera. Luego Dios dirá que hago; si no me gusta salir mucho de casa, buscar trabajar a través de Internet como informático y aprender a hacer labores domésticas (que en casa noto que requieren de mi ayuda). Esa me parece una buena alternativa.

-En cuanto al desarrollo de capacidad para poder mantenerse y vivir independientemente, soy un desastre, sobretodo adaptándome a los cambios, puedo decir que la capacidad para mantenerse a sí mismo es el reto más grande que enfrenta un Asperger. Toda mi vida he sido consciente de que algo no está bien conmigo, de la diferencia que existe con los demás, de mis carencias, el cambio se produce con el diagnóstico de mis hijos, al entender la condición descubro por qué mis amigos a los 19 años sabían exactamente que querían hacer con sus vidas, y yo al escucharlos me planteaba el por qué yo ni siquiera había considerado que eso había que pensarlo, y eso, me asustaba, estaba perdido y no sabía el por qué. Eso es parte de lo que me acompaña diariamente, ahora estoy en un país de locos, sin trabajo, viviendo de las ayudas de mi familia y sin la seguridad de saber qué hacer, intentando lo mismo de siempre, una y otra vez, como la mosca en el vidrio, y saber eso, ya es un comienzo.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.

 ¿Eres un luchador?


-Definitivamente si soy un luchador, o si no hace rato hubiera renunciado a la vida.

-Tengo que ser un luchador, si no se lucha, te aplastan. Uno tiene siempre que pensar en crecer y no dejar que los demás lo detengan.

-En definitiva sí soy un luchador, una de las causas del por qué muchos de los neurotípicos con los que me he topado me ha detestado, claro está por no dejarme humillar, ha sido precisamente porque siempre voy por lo que quiero y como quiero, enfocado al 1000% en lo que debo hacer para cumplir mis metas y objetivos. Suelo emprender cosas y correr riesgos, o como me dicen mis amigos más cercanos y mis papás, tengo una gran fascinación por meterme en broncas que no tengo y resolverlas como se me antoja; en gran medida se lo achaco a que mis papás y mi familia paterna desde chico me motivaron a lograr todo cuanto quería; a la fecha me motivan y apoyan, y otro de mis motores actuales son mis sobrinos quienes al ver como hago las cosas se motivan a ser ellos mismo.

-He superado muchas expectativas en mi vida. Mi madre me dijo que cuando me llevó a un Psicólogo, le dijo no iba a aprender a leer ni a escribir y que nunca iba a llegar al colegio, y sí sufrí cuando iba a la escuela la primera vez; pero a pesar de todo eso, he logrado muchos progresos en mi vida: Salir de 8vo, salir de la media y mi mayor logro: Estar en la Universidad, aunque no duré mucho estudiando, veo que he logrado grandes cosas de lo que nunca pensé que haría, y me siento orgulloso de seguir aprendiendo más, y gracias a Dios por seguir, por aprender más en la vida.

-La vida vale la pena vivirla con todo y sus altibajos, es lo que nos permite crecer para ser felices, que es la principal misión del ser humano: Luchar para lograr lo que necesitas y quieres, te convierte en un luchador incansable.


Fotografía: Rodrigo Corvalán.


-A mí, muchos profesores no me veían futuro, pero miren, estoy terminando mi universidad como Técnico. Ahora seguiré para ingeniero, y he adquirido habilidades de oratoria, algo que jamás pensaron esos profesores que podía lograr. Ah, y he desarrollado más interés por los demás, y no estar encerrado tanto en mi mundo (aunque muchas veces me sigo encerrando en mi mundo).

-A los 21 años creí haber tocado el cielo con las manos. Estaba en 3er año de la facultad, tenía mi primer gran grupo de amigos para salir a joder, tenía coche para ir sonde quisiera y hasta estuve por primera y única vez en pareja. Tenía la idea de que la felicidad era eso, y para mí lo fue. El error que cometí, es creer que "todo eso" debería durar para siempre, y cuando con el correr del tiempo pasaron cosas como: Mi pareja me dejó al 8vo mes, peleas y conflictos con el grupo de pertenencia, caída de rendimiento en el estudio, y luego la muerte de mi padre en el 2011, me empecé a ir a pique estrepitosamente. Tuve la suerte de CREER Y CONFIAR que a pesar de todo, me podía dar una nueva chance para salvar algo de aquella felicidad de mis 19, 20, 21 años pasados y fue cuando decidí retomar los estudios a los 26. Arrancar de nuevo fue muy costoso, porque había que habituarse al ritmo después de estar tan tirado anímicamente y no fue fácil. Siempre creo que la vida nos da una nueva oportunidad para intentar algo, por más que suene trillado, es ahí donde no debemos dejar escaparla.

Escrito recopilado, editado y publicado por Aillen Aukan Awka.

Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Rodrigo Corvalán, un gran fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:

martes, 8 de enero de 2019

Las Visitas y las Reuniones Sociales para un Aspie.




Película en donde la protagonista es autista.



Cuando se trata de socializar, la diferencia con las personas neurotípicas, es que los aspies nos saturamos rápidamente, por lo cual necesitamos aislarnos frecuentemente para “recargar pilas”, porque, aunque no lo parezca, igual no nos es tan fácil la interacción social. Necesitamos de ese “descanso”, porque en realidad no le damos mucha importancia a esto de juntarnos con otros, ni a las típicas salidas para “compartir”. 
Hay ocasiones en que nos sentimos tan “saturados” por el exceso de estímulos ambientales, que buscamos nuestra zona de confort en donde damos rienda suelta a nuestros intereses restringidos y que probablemente los demás no compartan, y eso no nos hace “amargados”, sólo necesitamos de nuestro espacio y no sentirnos obligados a socializar como lo hacen los demás. Podemos socializar, si queremos, pero a nuestro propio ritmo.

A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):


¿Te gustan las visitas?


-Odio las visitas. Las tolero un corto tiempo pero no soporto cuando se extienden y parece que nunca se irán. La gente disfruta hablar cosas sin importancia. Yo siento que he perdido un día sin poder hacer mis "cosas" ya organizadas en mi cabeza.

-Si mis padres tienen alguna visita, tengo la reputación de esconderme en el cuarto y una de mis gatas se une en la evasiva a visitas. Tampoco me gusta la televisión, prácticamente es la principal razón por la cual no me gusta "comer en familia".

-Yo cuando estoy enojada o cuando me deprimo, no deseo recibir, ni visitar, ni ver a nadie. Me vuelvo bastante ermitaña, es más, si no me hablan por el face, tampoco les hablo, jejeje. Me parece curioso expresarlo, a veces uno se guarda esas cosas para sí.

-El tema también es por ejemplo: Yo apagué la TV en abril de 2006 y se puede decir que no la he vuelto a encender. Pero la gente viene y se ponen a ver la TV, que a mí me pone nervioso porque no hace más que ruido (en todos los sentidos, no solo el sonoro, pues en general la parrilla es vacía de información). O les gusta charlar de efemérides que siempre se repiten durante años y años; siempre las mismas cosas que acaban saturándote, como si estuviese escuchando la misma canción día tras día durante toda tu vida. Esto por poner dos ejemplos que me vienen ahora a la cabeza. O las fiestas de los lugares, todos los años la misma procesión; parece que fue hace dos días cuando se hizo exactamente lo mismo y otra vez igual año tras año. Yo creo que es como si la memoria de la gente se dilatara y percibieran los hechos mucho más separados en el tiempo y no se les hacen monótonos. Pues prefieres hacer otra cosa y como la gente no quiere salirse de sus hábitos tampoco lo puedes compartir.

-A mí tampoco me gusta hablar de cosas que no me interesan, sobre todo cuando algún desconocido en la calle quiere darme charla y me quiere sacar información.

-Mi mayor “shock” es cuando llegan visitas. Odio cuando recién llegan, y el día antes ya sufro de ansiedad. Pero lo peor, y que me da ataque, es cuando llegan sin avisar!!! Mejor que me tragara la tierra.


Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

¿Qué haces en una reunión social?


-Hay cosas que me molestan de las fiestas y reuniones, y una es que generalmente a nadie le importa lo que digo, a no ser que sean payasadas, por lo que me dedico a bailar o a ayudar a servir o a cantar, y si no hay nada que hacer...me voy calladita.

-Soy de las personas que va a una fiesta, me siento cerca de la mesa de comida y ahí me quedo jajajajajajajajaja. Bueno en realidad no voy a fiestas, pero cuando iba a alguna, era adolescente.

-Yo por mi parte no suelo conversar con mis vecinos y soy poco dado a participar en conversaciones con la gente. Más bien si no es otra persona que no conozca que se dirija a mí no converso con ella. Si veo una chica y quiero decirle algo, la lengua literalmente se me traba y me bloqueo.

-Una vez me querían poner a bailar reggaeton, y mejor me fui a refugiarme, y salí hasta que todos se estaban yendo. El baño es el mejor lugar para esconderse.

-Yo suelo ser bueno como mucho en un grupo de hasta 3 personas. Lo que me “rompe soberanamente”, es cuando estamos en una reunión o en una cena de muchas personas, y todos están en sintonía aportando chistes y vivencias y ahí uno se ve forzado a 'histrionizarse', de lo contrario quedas mal al frente de todo el jolgorio.

-Para mí, lo primero que no me gusta hacer es saludar a cada una de las personas de un grupo, uno por uno repetitivamente como robot. Lo que me gusta hacer en esos casos es saludar con la mano desde lejos, haciendo un movimiento semicircular de izquierda a derecho, tan amplio como se vea el grupo, desde mi perspectiva visual.

-A veces no hay remedio y toca hacer lo mejor que se pueda. Lo del baile es lo peor, yo nunca me he podido sentir cómodo con eso y han tratado de enseñarme muchas veces. De resto toca aprender técnicas de relajación y concentrarse en la postura y en la entonación.

-Hubo una ocasión que nos reunimos varios comités en un restaurante a dar una conferencia de prensa. Otras personas iban hablar, yo no. Al finalizar sólo me dijeron: “Espera no te vayas, siéntate que van a hablar contigo”. No sabía quién o quiénes, acepté. Cual va siendo mi sorpresa, cuando me doy cuenta que era de la prensa de la TELEVISIÓN!!! Noooooo !! Una cámara!! Ni modo, me entrevistaron y salí en la televisión.

Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.


-Cuando hay mucha gente, sobre todo cuando no la conozco, o los temas de conversación no son los que me gustan o estoy hablando con más de dos personas al mismo tiempo, es tal estrés que mi único "mecanismo de defensa" es guardar silencio y poner una sonrisa (parece más una mueca) y dejo que los demás hablen.

-Cuando hay mucha gente, sobre todo cuando no la conozco, o los temas de conversación no son los que me gustan o estoy hablando con más de dos personas al mismo tiempo, es tal estrés que mi único "mecanismo de defensa" es guardar silencio y poner una sonrisa (parece más una mueca) y dejo que los demás hablen.

-Es muy incómodo para mí tener que estar a la vista de tanta gente. Lo bueno es que el callarme y ponerme serio aparta a la mayoría de las personas de mí. El problema es cuando aparece el típico "alma de la fiesta " y pretende incluirme a la sociedad en contra de mi voluntad. Nunca lo logran, porque jamás hago lo que no quiero y menos bajo insistencia. Me encanta estar aparte de todos.

-A más gente a mi alrededor, mas callada y seria me pongo. Me han dicho que la expresión de mi cara en esos momentos es extraña y siempre salen con un: “¿Qué te pasa?” Y yo: “Nada ¿por qué?”  Y ellos: “Es que tienes una cara”. La semana pasada hubo en casa de mis suegros una reunión familiar, alrededor de 15 personas, y yo calladísima y como sin saber qué hacer. Mi suegro me preguntó que me pasaba y yo le dije que nada. A lo que él dijo: “Yo sé que te pasa algo porque tú no eres así”. Acto seguido se fue a compartir con otros en la fiesta (qué bueno!!!). Cuando se lo comenté a mi esposo le dije que lo que mi suegro no sabe es que mi personalidad callada y meditabunda es la verdadera yo, la otra, la que él ve una vez a la semana, es la careta social.

-Este año me pasó dos veces de que me dijeran que tengo cara de estar enojado y que soy bastante antipático (sic). La verdad yo, en esas situaciones, trato de ser lo más agradable posible, pero parece que no lo estoy haciendo bien.

-Para mí la palabra " salir" es tan difícil como para un bebé la palabra " caminar", o para un pájaro la palabra " hablar". Entonces lo que hago es dejarla tranquila, que se diluya con las horas, mientras me repito: "Ya expliqué una vez por qué no me gusta salir, no lo explico más".

Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

Sobre las celebraciones de Fiestas Patrias:


-Lo celebro en la tarde, no en la noche por lo que aprovecho de comer todas las ricas comidas propias para esa fecha. Y con celebrar me refiero a comer, nada más. Las fiestas patrias para mi es comer todas las comidas deliciosas del país. También es mi día favorito festivo, porque además no lo celebro en la noche, sino en el día primaveral de esa fecha (que queda poco para que llegue). Y la navidad no me gusta para nada, solo es gasto de plata y mucho menos me gusta año nuevo, le tengo pánico a la cuenta regresiva, es por eso que el año pasado me fui sola a pasar el año nuevo a una playa en Con Con llamada La Boca, me puse un tanto alejada de la gente, era yo, de noche frente al mar y una luna maravillosa, la música se escuchaba a lo lejos, y la cuenta regresiva nunca la escuché. Lo mejor es que como ponen fuegos artificiales por toda la costa, exactamente frente a mi estaban los fuegos, no había nada delante de mí, solo el mar, era como si esos fuegos hubiesen sido puestos solo para mí. Fue algo maravilloso.

-Me abstengo de toda celebración, partiendo del hecho que en mi país se celebra el inicio de la lucha armada no la consumación, desde ahí se me hace absurdo celebrar. Lo que si me gusta es ver el desfile militar.

-No celebro, pero reflexiono sobre la idea de vivir en un Estado cuyo nombre está basado en una civilización opresora que fue exterminada por los otros pueblos indígenas.

-Yo no hago nada en especial sólo disfruto del día feriado en mi casa.

-No celebro, es como otro día, solo que con gente que hace bulla afuera buscando un pretexto para beber, aparte ni las fechas recuerdo XD.

-A mí no me divierten las fiestas patrias de mi país, son sólo un día que no tengo que trabajar, ni levantarme temprano. En cambio de la navidad, me gusta todo. Las decoraciones, la comida y los fuegos artificiales.

-Las fiestas patrias me las hacían festejar disfrazándome para los actos, me gustaba porque era el momento en que mis compañeros no se burlaban de mí ni me dejaban sola, porque todos estábamos participando y los niños querían lucirse ante sus madres. Cuando más grande lo que me importaba era para descansar de la escuela y cuando trabajaba prefería ir al trabajo para que me paguen doble.

Fotógrafo: Rodrigo Corvalán.

¿Es común bloquearse?


-Literalmente no sé qué hacer en algunas situaciones. Me vuelvo una estatua y lo único que quisiera en esos momentos es poner retroceso a ese día para ver si las cosas son distintas y, por ende, quizás más fáciles. A veces soy nulo ante situaciones cotidianas y frío ante situaciones de emergencia.

-Sí, si hay alguna situación social imprevista o muy incómoda para mí, al punto de aislarme completamente y casi no interactuar con nadie, lo peor es darse cuenta de lo que está pasando y no poder hacer nada y que la gente te mire como bicho raro.

-Sí me pasa, especialmente cuando estoy bajo presión, en un ambiente tenso o cuando me dan a la vez una orden y contraorden... llego a quedarme tieso y mudo.

-También. Frente a determinadas (muchas) situaciones me bloqueo (quedo anulada, ausente) y no reacciono. Es terrible, especialmente cuando urge actuar y no sé cómo. Por otro lado, en otras situaciones en las que la mayoría de las personas se quedan "congeladas", soy rápida de reflejos para solucionar las distintas contingencias (más pragmática). Medio raro esto.


Escrito recopilado, editado y publicado por Aillen Aukan Awka.


Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Rodrigo Corvalán, un gran fotógrafo con el síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página: